Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.71.77.001
AUTORES
- Mtra. Mayra Stefania Patlán Gómez. Maestría en Investigación Clínica y Químico Farmacobiólogo. Adscrito al Hospital General Regional No. 1 Orizaba. Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Veracruz Sur, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), México.
- Dr. Walfre López Benítez. Médico no familiar. Especialista en Medicina de Urgencias. Adscrito al Hospital General Regional No.1 Orizaba, Veracruz. Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Veracruz Sur, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), México.
- Dr. Eric Yuren Mendoza Ramos. Médico Residente de Tercer Año de la Especialidad de Medicina de Urgencias. Hospital General Regional No. 1 Orizaba. Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Veracruz Sur, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), México.
- QFB. Juan Carlos Rodríguez Mendoza. Químico Farmacobiólogo y Jefe de Laboratorio. Adscrito al Hospital General Regional No. 1 Orizaba. Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Veracruz Sur, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), México.
RESUMEN
Antecedentes: la escala SOFA evalúa la gravedad y disfunción orgánica en choque séptico. El ancho de distribución eritrocitaria (RWD) es un biomarcador de morbimortalidad en choque séptico. Objetivo general: Determinar la relación entre la concentración del ancho de distribución de los glóbulos rojos (RWD) con la escala SOFA en pacientes con choque séptico en la UCI del Hospital General Regional 1 Orizaba. Material y métodos: estudio analítico, retrolectivo, transversal, se analizaron 91 expedientes de pacientes con choque séptico atendidos en la UCI del Hospital General Regional No. 1 de Orizaba (enero 2022–enero 2024). Se realizaron medidas de tendencia central, correlación de Pearson y curva ROC. Resultados: prevaleció el sexo masculino con 55 (60%), el rango de edad más frecuente fue 76 a 85 años con 35 (38%) pacientes, el sitio de infección más frecuente fue el pulmonar con 39 (43 %) pacientes. Al ingreso 67 pacientes presentaron el RWD > 14.5% y 24 < 14.5%, fallecieron 67 pacientes; 39 masculinos y 28 femeninos, el rango de edad más afectado fue 76 a 85 años, la infección pulmonar fue la más frecuente. La mayoría de los pacientes presentaron RWD elevado (>14.5%) y un aumento progresivo del puntaje SOFA durante las primeras 72 horas de evolución, con mayor mortalidad en infecciones pulmonares y urinarias. Se encontró una correlación positiva débil a moderada entre RWD y SOFA (r = 0.31–0.40; p < 0.05) en los pacientes que fallecieron. La curva ROC en la hora 0 presentó un AUC de 0.72 en el grupo de RWD mientras que SOFA presentó AUC 0.60. A las 72 horas el AUC de 0.78 para RWD mientras que para SOFA fue de 0.99. Conclusiones: el aumento del RWD se relacionó con el grado de disfunción orgánica medida por SOFA en pacientes que fallecieron por choque séptico.
PALABRAS CLAVE
Choque séptico, RWD, SOFA, Disfunción orgánica.
ABSTRACT
Background: The SOFA score assesses the severity and degree of organ dysfunction in septic shock. Red Cell Distribution Width (RDW) is a biomarker of morbidity and mortality in septic shock. General objective: To determine the relationship between RDW levels and the SOFA score in patients with septic shock admitted to the ICU of Hospital General Regional 1 Orizaba. Materials and methods: In this analytical, retrospective, cross-sectional study, 91 medical records of patients with septic shock admitted to the ICU of Hospital General Regional No. 1 Orizaba (January 2022–January 2024) were analyzed. Measures of central tendency, Pearson correlation, and ROC curve analysis were performed. Results: Most patients were male (55; 60%). The most common age group was 76–85 years (35; 38%). The most frequent infection site was pulmonary (39; 43%). Upon admission, 67 patients had RDW >14.5% and 24 had RDW <14.5%. A total of 67 patients died: 39 males and 28 females. The most affected age group was 76–85 years, and pulmonary infection was the most frequent cause. Most patients presented elevated RDW (>14.5 %) and a progressive increase in SOFA scores during the first 72 hours, with higher mortality in pulmonary and urinary infections. A weak to moderate positive correlation was found between RDW and SOFA (r = 0.31–0.40; p < 0.05) in patients who died. The ROC curve at hour 0 showed an AUC of 0.72 for the RDW group, whereas SOFA had an AUC of 0.60. At 72 hours, the AUC was 0.78 for RDW, while for SOFA it was 0.99.
Conclusion: Increased RDW was associated with the degree of organ dysfunction measured by SOFA in patients who died from septic shock.
KEY WORDS
Septic shock, RDW, SOFA, Organ dysfunction.
INTRODUCCIÓN
La sepsis continúa siendo una de las principales causas de ingreso y mortalidad en las unidades de cuidados intensivos (UCI) a nivel mundial, con una incidencia aproximada de 49 millones de casos y 11 millones de muertes anuales, lo que representa cerca del 20% de todas las defunciones globales1, 2. La carga de mortalidad atribuida a la sepsis es incluso mayor que la de otras enfermedades. Por ejemplo, se ha estimado que la sepsis genera más muertes anuales que el infarto agudo al miocardio (IAM) cuya mortalidad global ronda los 7 millones de casos por año3.
En México, diversos estudios multicéntricos han reportado prevalencias elevadas de sepsis en los servicios de urgencias y UCI. Carrillo-Esper y Cols describieron que la sepsis representa hasta el 27% de los ingresos a cuidados intensivos, con una mortalidad cercana al 30%4. Godínez-Vidal et al. Identificaron mortalidad de hasta el 17% en pacientes con sepsis abdominal asociada a elevación del ancho de distribución eritrocitaria (RWD). Estas cifras superan en ocasiones las reportadas en países desarrollados, lo que refleja la necesidad de estrategias diagnósticas y pronósticas aplicables en el contexto nacional5.
La identificación temprana de los pacientes en riesgo de evolución desfavorable es esencial para mejorar los desenlaces y predecir la mortalidad hospitalaria6. Una puntuación SOFA ≥2 se asocia a un riesgo de mortalidad cercano al 10% en pacientes hospitalizados con sospecha de infección, y valores superiores predicen con mayor exactitud la evolución a choque séptico y falla multiorgánica7.
Antecedentes científicos:
La sepsis es una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a la infección. Se han utilizado diversas variables y herramientas clínicas para la detección temprana de sepsis, clasificar la gravedad y predecir la mortalidad en relación a los niveles de procalcitonina, proteína C reactiva, criterios clínicos que conforman el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS), los criterios de Quick Sequential Organ Failure Score (qSOFA) o Sequential Organ Failure Assessment (SOFA), National Early Warning Score (NEWS), Modified Early Warning Score (MEWS) y Acute Physiology and Chronic Health Evaluation (APACHE II)1.
El choque séptico es un subgrupo de la sepsis en el que las anomalías circulatorias, celulares y metabólicas particularmente profundas se asocian con un mayor riesgo de mortalidad que con la sepsis sola. Los pacientes con choque séptico se caracterizan clínicamente por un requerimiento de vasopresor para mantener una presión arterial media de 65 mm Hg o más y un nivel de lactato sérico superior a 2 mmol/L (>18 mg/dl) en ausencia de hipovolemia2.
La escala SOFA fue desarrollada en octubre de 1994 en parís con el objetivo de describir el grado de disfunción o falla orgánica en paciente con sepsis, la tasa de mortalidad está directamente relacionado con el grado de disfunción orgánica que puede representarse por un aumento en la puntuación de la evaluación secuencial de insuficiencia orgánica (SOFA) de 2 puntos o más. En la práctica clínica se monitorizan seis sistemas de órganos en los que la disfunción es fácilmente detectable: cardiovascular, respiratorio, renal, neurológico, hematológico y hepático. La “diafonía órgano-órgano» o diafonía interorgánica, hace mención al daño orgánico de manera conjunto de modo que la falla de un órgano conduce a la disfunción de otro órgano en la sepsis3,4.
Una puntuación SOFA ≥2 refleja un riesgo de mortalidad general de aproximadamente el 10 % en una población hospitalaria general con sospecha de infección. Esto es mayor que la tasa de mortalidad general del 8.1% para el infarto de miocardio con elevación del segmento ST, lo que pone de relieve la gravedad de esta afección y la necesidad de una intervención rápida y adecuada5.
Aproximadamente 49 millones de personas se ven afectadas por sepsis cada año y se estima que 11 millones de muertes son causadas por el síndrome, lo que representa hasta el 19,7% de todas las muertes en todo el mundo. A nivel mundial, las tasas de mortalidad parecen estar disminuyendo en promedio, sin embargo, hasta el 25% de los pacientes todavía sucumben a la sepsis. En el choque séptico la tasa de mortalidad hospitalaria se acerca al 60%6.
Luis A, realizó un estudio transversal, pacientes con diagnóstico de sepsis y choque séptico en los servicios de urgencias médicas Mexicanas, analizó 68 servicios en donde se atendió a 2379 pacientes, de los cuales 307 presentaron sepsis, la prevalencia de sepsis fue de 12.9 % con mortalidad global de 16.93%, que en los casos de sepsis fue de 9.39% y en los de choque séptico de 65.85%. Se encontró alta prevalencia de sepsis en los servicios de urgencias médicas mexicanas, la mortalidad de los pacientes con choque séptico fue superior a la reportada a nivel internacional7.
Carrillo-Esper R, realizo un estudio transversal multicéntrico realizado en UCI públicas y privadas de la república mexicana, se estudiaron 135 UCI de 24 estados de la República Mexicana. De 40,957 hospitalizaciones anuales, 11,183 fueron por sepsis, lo que representó 27.3% de los ingresos a UCI. De 11,183 pacientes con sepsis, fallecieron 3402, lo que representa una tasa de mortalidad de 30.4%. El desencadenante más frecuente de sepsis fue la infección abdominal (47%) seguida de la infección pulmonar (33%), infección de tejidos blandos (8%) e infección renal (7%); 5% fueron de otras fuentes (neurológicas, osteoarticulares). De las bacterias aisladas, 52% fueron Gram negativas, 38% Gram positivas y 10% fúngicas; 60% de las UCI de hospitales privados y 40% de las de hospitales públicos aplicaron la Campaña Sobreviviendo a la Sepsis8.
Godínez-Vidal AR, et al. Realizó un estudio retrospectivo observacional, correlacional, analítico, transversal, de recolección de los datos de los pacientes ingresados y operados por la Clínica de Atención Integral de la Sepsis Abdominal del Servicio de Urgencias del Hospital General de México «Dr. Eduardo Liceaga» entre junio de 2013 a julio de 2015, que fueron atendidos con diagnóstico de sepsis abdominal y que fueron sometidos a cirugía para corrección del foco infeccioso abdominal. El objetivo principal fue determinar la utilidad del ancho de distribución de glóbulos rojos (RWD) como predictor de severidad y mortalidad en pacientes con sepsis abdominal. Se estableció la severidad de la sepsis abdominal mediante dos escalas fisiológicas (APACHE II y SOFA) y la mortalidad. Mediante la curva ROC se determinó el porcentaje de RWD como mejor punto de corte como predictor de mortalidad, ubicado en 14.2 sensibilidad 83%, especificidad 72%, área bajo la curva 85%. Las causas de la sepsis abdominal fueron la apendicitis aguda (51.4%), la vesícula y vías biliares (27.7%), lesiones del intestino delgado (6.8%), colon (6.1%), estómago (2%), útero y anexos (5%), páncreas (1%), riñón (1%) y otros (1%). Considerando el punto de discriminación de 14 para el RWD, se observó que de aquellos casos con RWD > 14.1 falleció 17.2%, mientras que de aquellos con RWD < 14 falleció 2.2%. Concluyeron que el nivel de RWD se asocia con la severidad de la sepsis abdominal determinada mediante escalas fisiológicas (APACHE II y SOFA). Asimismo, un incremento en el nivel del RWD se correlaciona con la mortalidad9.
La fisiopatología de la sepsis es multifactorial provocando un desequilibrio inmunológico en los mecanismos inflamatorios y antiinflamatorios. La regulación positiva de las vías proinflamatorias y antiinflamatorias conduce a una liberación sistémica de citocinas, mediadores y moléculas relacionadas con patógenos, lo que da como resultado la activación de la coagulación y las cascadas del complemento. El reconocimiento de patrones moleculares derivados de patógenos (PAMP, por ejemplo, endotoxinas y exotoxinas, lípidos o secuencias de ADN) o señales de peligro endógenas derivadas del huésped (patrones moleculares asociados a daños; DAMP) es la señal de partida. Estas moléculas activan receptores específicos (receptores tipo toll, TLR) en la superficie de las células presentadoras de antígenos (APC) y los monocitos, iniciando así el síndrome clínico de sepsis a través de la transcripción de genes involucrados en la inflamación, el metabolismo celular y la inmunidad adaptativa. Si bien las vías proinflamatorias y antiinflamatorias se regulan positivamente, la inflamación resultante conduce a un daño tisular progresivo, que finalmente causa disfunción multiorgánica. En muchos pacientes, la inmunosupresión concomitante, causada por la regulación negativa de las moléculas activadoras de la superficie celular, el aumento de la apoptosis de las células inmunes y el agotamiento de las células T, conduce a una «inmunoparálisis» en las últimas etapas del curso de la enfermedad y hace que los pacientes afectados sean susceptibles a infecciones nosocomiales, patógenos oportunistas y reactivación viral. La unión de PAMP y DAMP a TLR en APC y monocitos da como resultado la transducción de señales, causando la translocación del factor nuclear potenciador de la cadena ligera kappa de células B activadas (NF-κB) al núcleo celular. Esto conduce a la expresión de genes de activación temprana, incluidas varias interleucinas proinflamatorias (IL), por ejemplo, IL-1, IL-12, IL-18, factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) e interferones (IFN). Estos posteriormente causan la activación de otras citocinas (por ejemplo, IFN-y, IL-6, IL-8), vías de complemento y coagulación y por retroalimentación negativa, la regulación negativa de los componentes del sistema inmunológico adaptativo. Las infecciones bacterianas graves inducen la liberación de formas maduras e inmaduras de neutrófilos de la médula ósea, cuando se activan a través de PAMP o DAMP, los neutrófilos inmaduros muestran una capacidad reducida de fagocitosis y de explosión oxidativa. El deterioro clínico a menudo se asocia con la detección de niveles elevados de estas células, lo que a su vez se asocia con un aumento de la producción espontánea y la liberación de trampas extracelulares de neutrófilos (NET). Los productos de activación del complemento (como las anafilatoxinas C3a, C4a y C5a) están elevados en las primeras etapas de la sepsis. Fisiológicamente, C5a está asociada con la quimiotaxis de los neutrófilos al sitio de la infección. Al unir C5a al receptor C5a (C5aR), los neutrófilos se convierten en células migratorias con la capacidad de ingresar al tejido inflamado y eliminar patógenos y desechos. Aquí, los PAMP y DAMP inducen la liberación de NET, enzimas granulares y especies reactivas de oxígeno (ROS) durante el estallido oxidativo, lo que, a su vez, cambia el equilibrio de la coagulación hacia la actividad protrombótica, mientras que se inhibe la fibrinólisis. Como resultado, se inicia la trombosis microvascular diseminada y se produce el consumo de factores de coagulación, que es el sello distintivo de la coagulación intravascular diseminada (CID) asociada a sepsis se describe como la activación sistémica en la coagulación con fibrinólisis suprimida que conduce a disfunción orgánica en combinación con inflamación sistémica10.
El ancho de distribución de glóbulos rojos (RDW) es uno de los biomarcadores que ha demostrado que predice la mortalidad y la morbilidad de la sepsis. RDW es el coeficiente de variación del volumen de glóbulos rojos (RBC) y es una representación de la heterogeneidad del tamaño de los glóbulos rojos (anisocitosis) de un paciente individual. El ancho de distribución de glóbulos rojos (RDW) ha demostrado ser un poderoso predictor del resultado en muchas condiciones patológicas, incluyendo insuficiencia cardíaca aguda o crónica, pancreatitis aguda, sepsis, embolia pulmonar aguda, lesión renal aguda, enfermedades hematológicas, etc.11.
El rango normal del nivel de RDW fue de 14.5 a 15 % 12. El RDW varia con la edad, es muy alto en el feto temprano, disminuye a lo largo de la vida fetal posterior y la infancia, permanece bajo durante la vida adulta temprana y media, y luego aumenta de nuevo en la vejez. Estos cambios son consistentes con el aumento de la eficiencia de la regulación biológica en la vida temprana, luego un período de estabilidad seguido de una pérdida gradual de la regulación en la vejez 13.
El mejor valor de corte de RDW es 14,5 y tiene una sensibilidad del 67.6 % y una especificidad del 79.0%. Cuando se utiliza el mejor valor de corte de RDW, el valor predictivo positivo y el valor predictivo negativo son 11 % y 98,4 % respectivamente. Si un paciente tiene un RDW mayor de 14,5, el riesgo de muerte hospitalaria es del 11 %. Si un paciente tiene un RDW menor de 14,5, el riesgo de supervivencia al alta hospitalaria es del 98,4 %. El aumento de RDW se asocia con el grado de inflamación sistémica y los biomarcadores elevados de inflamación, como los niveles de VSG, interleucina y PCR, se asocian con un aumento de RDW 14.
El aumento continuo del nivel de RDW, en lugar del nivel estático de RDW en sí, es más útil para predecir la muerte hospitalaria en pacientes adultos con shock séptico cuando el nivel de RDW es superior al 15%. Los cambios dinámicos de RDW se correlacionaron altamente con la puntuación SOFA en los pacientes con sepsis, por cada aumento del 1% en el RDW, el riesgo de mortalidad aumentó en un 14%15.
Los mecanismos subyacentes que explican la razón por la que el aumento de RDW conduce a un resultado adverso en pacientes con sepsis. En primer lugar, una asociación entre el aumento de RDW y los niveles elevados de reactantes de fase aguda se ha demostrado claramente en investigaciones anteriores, como la proteína C reactiva (PCR), la velocidad de sedimentación globular (VSG), la interleucina-6 (IL-6), los receptores I y II del factor de necrosis tumoral (TNF). Esto indica que el RDW puede reflejar la presencia de una respuesta inflamatoria, que puede afectar negativamente a la función de la médula ósea, el metabolismo del hierro y la homeostasis de los glóbulos rojos, lo que conduce a una eritropoyesis atenuada (anisocitosis), un papel activo en la aparición y progresión de muchas patologías, y también puede generar un impacto negativo en el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (sepsis). En segundo lugar, el alto estrés oxidativo, una de las entidades fisiopatológicas de la sepsis, puede reducir la supervivencia de los glóbulos rojos y aumentar la liberación de glóbulos rojos prematuros grandes en la circulación periférica, lo que conduce directamente a un RDW elevado. En tercer lugar, la sepsis puede alterar las glucoproteínas y los canales iónicos de la membrana en los glóbulos rojos, lo que contribuye al cambio de la morfología de los glóbulos rojos 17. Wang B, mostraron que el nivel de RDW ≥14,5% fue un predictor independiente de mortalidad a 90 días en pacientes con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en comparación con un nivel bajo de RDW16.
Li Z, realizo un estudio de cohorte retrospectivo incluyó a 1.543 pacientes con neumonía asociada a ventilación mecánica, el objetivo fue explorar la asociación entre la RDW y la mortalidad hospitalaria en pacientes con neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAVM) y explorar el valor predictivo de la RDW para los pacientes con NAVM, los resultados fueron que un nivel alto de RDW se identificó como un factor de riesgo de mortalidad hospitalaria a los 30 días entre pacientes con neumonía asociada a ventilación mecánica. Además, el RDW mostró un mejor valor pronóstico en comparación con las puntuaciones SOFA y SAPS II para predecir la mortalidad hospitalaria a los 30 días de los pacientes con neumonía asociada a ventilación mecánica17.
Los niveles más altos de RDW se asociaron con resultados desfavorables entre los pacientes con COVID-19 y sepsis. Además, los no sobrevivientes y los pacientes con síntomas más graves tuvieron un RDW significativamente mayor en comparación con los sobrevivientes y aquellos con síntomas menos graves. En conjunto, estos hallazgos sugieren que la medición de RDW en el ingreso hospitalario proporcionó información pronóstica entre los pacientes hospitalizados por COVID-1918.
Víctor M, 2022 en su investigación la amplitud de distribución de los glóbulos rojos como factor pronóstico en la sepsis: un nuevo uso para un parámetro clásico evaluó el ancho de distribución de glóbulos rojos (RWD) como biomarcador pronóstico de sepsis, realizó una cohorte retrospectiva de pacientes ingresados a UCI analizo los valores de RDW, proteína C reactiva (PCR) y procalcitonina (PCT) al ingreso en UCI, a las 24, 48, 72 horas y 7 días después al ingreso, la mortalidad hospitalaria fue el resultado principal del estudio, durante el periodo de estudio de 1 de enero al 31 de diciembre de 2019, 203 pacientes ingresaron a la UCI por sepsis. El 63,6% fueron hombres con una edad media de 63.1 años. El 78,3% fueron pacientes ambulatorios, el 19,2% fueron transferidos de otra institución y el 2% de hogares de ancianos. Se identificaron infecciones nosocomiales en el 39,9% de los pacientes. Quince pacientes (7,4%) presentaron más de un sitio de infección. La fuente de infección más frecuente fue respiratoria (38,9%), seguida de abdominal (36%), urinaria (12,3%), infección de piel o tejidos blandos (6,9%), bacteriemia relacionada con catéter (3,9%) y endocarditis (3,9%). El 79,3% de los pacientes cumplieron los criterios de shock séptico y el 14,3% los criterios de SDRA. La estancia media en UCI fue de 16 días y la estancia media hospitalaria de 38 días. La mortalidad hospitalaria fue del 31,5%. Los valores más altos de RDW se observaron a los 16.1 días después del ingreso a la UCI (RDW promedio 17,70%), mientras que durante la primera semana los valores promedio más altos de RDW fueron a las 48 horas (RDW promedio 16.09%) y 72 horas (RDW promedio 16,02%). RDW fue mayor en los no sobrevivientes en todos los puntos de tiempo. El análisis longitudinal confirmó que, durante la primera semana tras el ingreso en UCI, el RDW se asoció a un mayor riesgo de mortalidad hospitalaria. La PCR ni la PCT se asociaron a la mortalidad hospitalaria a lo largo del tiempo. El estudio demostró que el RDW es un biomarcador pronóstico de mortalidad hospitalaria en pacientes sépticos ingresados en UCI, ya que el RDW se asoció de forma independiente con la mortalidad a lo largo del tiempo. Además, el RDW mejoró la capacidad de discriminación de SOFA, LODS, APACHE-II y SAPS-II, lo que lo coloca como un parámetro potencial a incluir en estos puntajes pronósticos19.
La principal fortaleza, además de la prontitud y la disponibilidad del RDW, es que mide y determina la disfunción sistémica relacionada a procesos inflamatorios. Se considera como un marcador de disfunción orgánica, similar a la creatinina, la bilirrubina o las plaquetas, otros marcadores inespecíficos para sepsis o infección pero que definen la disfunción orgánica incluida en las puntuaciones SOFA, LODS, APACHE-II y SAPS-II. En este sentido, RDW y SOFA, que fueron los únicos dos factores independientes relacionados con la mortalidad, tuvieron la mejor capacidad de discriminación cuando se compararon las puntuaciones, posiblemente porque representan la disfunción de la sepsis de una manera más integral20. Algunos investigadores han confirmado que el RDW tiene una mejor capacidad de discriminación que la PCR, la PCT o incluso el lactato, parámetros ampliamente aplicados en la sepsis 21,22.
En la actualidad, el tratamiento estándar para la sepsis consiste principalmente en intentar eliminar el foco, como la radiología intervencionista o las medidas quirúrgicas para el control de la fuente y la administración oportuna de antibióticos empíricamente dirigidos (terapia causal). Además, se utilizan medidas de cuidados intensivos adicionales para el apoyo de órganos individuales, como la administración de vasopresores, la ventilación mecánica y la terapia de reemplazo renal (terapia de apoyo). Paralelamente a estos estándares, se pueden utilizar tratamientos complementarios. El “Hour-1-Bundle” consta de 5 intervenciones clínicas: hemocultivos antes de los antibióticos, administración de antibióticos de amplio espectro, administración de líquidos intravenosos, aplicación de vasopresores y medición de los niveles de lactato23.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Determinar la relación entre la concentración del ancho de distribución de los glóbulos rojos (RWD) con la escala SOFA en pacientes con choque séptico en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital General Regional 1 Orizaba.
Objetivos específicos:
- Identificar las características sociodemográficas más frecuentes en los pacientes con choque séptico que ingresan a UCI.
- Establecer el comportamiento de la curva de concentración del ancho de distribución de glóbulos rojos (RDW) en pacientes con choque séptico de la unidad de cuidados intensivos de HGRO.
- Establecer las puntuaciones de la escala SOFA de acuerdo con los diferentes sitios de infección en pacientes con choque séptico de la unidad de cuidados intensivos de HGRO.
- Evaluar si existe una relación significativa entre los valores de RDW y la puntuación de la escala SOFA en pacientes con choque séptico a 4 cortes de tiempo (0, 24, 48 y 72 horas).
- Comparar la capacidad predictiva de la concentración de ancho de distribución de los glóbulos rojos (RDW) y las puntuaciones de la escala SOFA para identificar cual es el mejor predictor de disfunción orgánica grave en pacientes con choque séptico en la unidad de cuidados intensivos.
- Determinar si la monitorización de los valores de RDW pueden ser útiles como un marcador de la gravedad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento en pacientes con choque séptico.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio analítico, retrolectivo, transversal y descriptivo. La investigación se realizó en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, Veracruz. Periodo comprendido de enero 2022 a enero 2024. Para lo cual se utilizó el sistema PHEDS, para la obtención de la información y recolección de datos de los pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión propios de este protocolo, de donde se hizo un cálculo de muestra de 110 expedientes electrónicos mediante el uso de población finita tomando un margen de error del 3%, la muestra estuvo constituida por 91 pacientes, se utilizó el formato de recolección de datos realizado exprofeso para este estudio, los resultados se presentarán mediante medidas de tendencia central, tablas y porcentajes, así como uso de la curva ROC y correlación de Pearson para variables cuantitativas y asociación de variables, con ayuda del programa SPSS versión 8.0.
RESULTADOS
La muestra estuvo conformada por 91 pacientes; 55 (60%) masculinos y 36 (40%) femeninos. En relación con la distribución por rangos de edad; el rango más frecuente fue 76 a 85 años con 35 pacientes (38%), 56 a 65 años con 20 pacientes (22%), 66 a 75 años con 16 pacientes (18%), 35 a 45 años con 12 pacientes (13%) y 46 a 55 años con 8 pacientes (9%). El diagnóstico de ingreso a UCI fue choque séptico presente en el 100% de los pacientes. El sitio de infección más frecuente fue el pulmonar con 39 casos (43 %), urinario con 30 casos (33%), gastrointestinal con 10 casos (11%), tejidos blandos con 8 casos (9%), neurológico con 4 casos (4%) y otros con 0 casos (0%).
En relación con el ancho de distribución de los glóbulos rojos (RWD) al ingreso a la unidad de cuidados intensivos adultos, 67 pacientes (74%) presentaron un valor de RDW > 14.5% mientras que 24 pacientes (26%) mostraron valores < 14.5%. Se clasificó a los pacientes en dos grupos; aquellos que presentaron un RWD >14.5% y < 14.5 %.
La mortalidad en el subgrupo de RWD > 14.5% (55 pacientes) mostró una mayor prevalencia en varones, con 31 casos (56 %), frente a 24 casos (44%) reportados en mujeres. El comportamiento del RWD en los pacientes que fallecieron en relación con los distintos periodos de tiempo (0, 24, 48 y 72 horas) se muestra en la tabla 1. Al inicio (0 hora), los valores más frecuentes se concentraron en los rangos 14.5 a 15.5% y 15.6 a 16.5%, con 14 casos cada uno (25%), A las 24 horas, los rangos 15.6 a 16.5 % y 16.6 a 17.5 % representaron 22 % y 20 % respectivamente. A las 48 horas, el rango 16.6 a 17.5 % aumentó a 25 %, mientras que a las 72 horas el rango 18.6 a 19.5% representaron el 18% y el rango de RWD >21.6% representó el 16 %.
La mortalidad en el subgrupo de RWD <14.5% (12 pacientes)mostró una mayor prevalencia en hombres con 8 casos (67%), frente a 4 casos (33%) reportados en mujeres. Los 12 pacientes que fallecieron en el grupo de RWD <14.5%. Al inicio (0 horas), predominó el rango 13.6 a 14.4 % con 58 % de los casos, a las 24 horas los rangos 12.5 a 13.5 %, 13.6 a 14.4 % y 14.5 a 15.5 % presentaron 33.3% de los casos respectivamente, a las 48 horas el rango 12.5 a 13.5% presentó 33.3% de los casos y a las 72 horas el rango 14.5 a 15.5 % presentó 33.3% de los casos.
La supervivencia en el subgrupo de RWD > 14.5% (12 pacientes). El comportamiento del RWD mostró mayor predominio en el rango de 14.5 a 15.5% con 6 casos (50%) a las 0, 24 y 48 horas, y 5 casos (42%) a las 72 horas. El segundo rango más frecuente fue 15.6 a 16.5%, con 3 casos (25 %) en la hora 0, 2 casos (17%) a las 24 horas y 48 horas, y 3 casos (25%) a las 72 horas. El tercer rango más frecuente de RWD fue 17.6 a 18.5 % presentando 2 casos (17%) a las 0, 24 y 72 horas, y 1 caso (8%) a las 48 horas.
En contraste con la supervivencia en el subgrupo de RWD < 14.5 % (12 pacientes). EL comportamiento del RWD en relación al tiempo de estudio (0, 24, 48 y 72 horas), el rango más frecuente de RWD fue 13.6 a 14.4 % con 8 casos (67%) a las 0 y 24 horas, 7 casos (58%) a las 48 horas y 4 casos (33%) a las 72 horas. El segundo rango más frecuente de RWD fue de 12.5 a 13.5% con 4 casos (33%) en la hora 0,2 casos (17%) a las 24 horas, 3 casos (25%) a las 48 y 72 horas. El tercer rango frecuente fue 14.5 a 15.5 % con 2 casos (17%) a las 24 y 48 horas, 5 casos (42%) a las 72 horas.
Se realizó la cuantificación de la puntuación de la escala SOFA en los 91 pacientes, clasificándolos en vivos (24 pacientes) y muertos (67 pacientes), el comportamiento de los puntajes de la escala SOFA se estableció en rangos (0 a 1 punto, 2 a 3 puntos, 4 a 5 puntos, 6 a 7 puntos, 8 a 9 puntos, 10 a 11 puntos, 12 a 14 puntos y > 14 puntos), registrando su comportamiento en los diferentes periodos de tiempo (0, 24, 48 y 72 horas) en pacientes con diagnóstico de choque séptico.
En el presente estudio la mortalidad fue de 67 pacientes; 39 (58%) masculinos y 28 (42%) femeninos. En la hora 0 del estudio el rango de 6 a 7 puntos presento 16 (24%) casos, el rango de 4 a 5 puntos con 15 (22%) casos, el rango de 2 a 3 puntos con 14 (21%) casos, el rango de 10 a 11 puntos con 8 (12%) casos, el rango de 8 a 9 puntos con 7 (10%) casos, el rango de 12 a 14 puntos con 5 (7%) casos y el rango de > 14 puntos con 2 (3%) de los casos. A las 24 horas del estudio el rango de 6 a 7 puntos presento 20 (30%) de los casos, seguido de los rangos 4 a 5 puntos y 8 a 9 puntos con 13 (19%) de los casos para cada uno, el rango de 12 a 14 puntos presento 8 (12%), el rango de 10 a 11 puntos presento 5 (7%) casos y el rango de > 14 puntos (6%) de los casos. A las 48 horas, el rango predominante fue 8 a 9 puntos con 19 (28%) de los casos, el rango 6 a 7 puntos con 18 (27%) de los casos, el rango de 4 a 5 puntos con 10 (15%) de los casos, el rango de 12 a 14 puntos y > 14 puntos presentaron 7 (10%) cada uno y el rango de 10 a 11 puntos con 6 (9%) de los casos. A las 72 horas del estudio el rango de 8 a 9 puntos represento 17 (25%) de los casos, seguido del rango de 10 a 11 puntos con 15 (22%) de los casos, el rango de 6 a 7 puntos con 14 (21%), el rango de 12 a 14 puntos con 11 (16%) casos, el rango de > 14 puntos con 8 (12%) de los casos y el rango de 4 a 5 puntos con 2 (3%) de los casos.
La supervivencia en el presente estudio correspondió a 24 pacientes; 16 (67%) pacientes eran masculinos y 8 (33%) femeninos. En la hora 0 el rango de SOFA de 2 a 3 puntos fue el más frecuente con 11 (46%) casos, seguido del rango 6 a 7 puntos con 5 (21%) casos, el rango de 4 a 5 puntos con 3 (13%), los rangos 8 a 9 puntos y 10 a 11 puntos con 2 (8%) casos cada uno y el rango 12 a 14 puntos con 1 (4%) caso. A las 24 horas el rango de 2 a 3 puntos fue el más frecuente con 13 (54%) casos, seguido del rango de 4 a 5 puntos con 6 (25%) casos, el rango de 6 a 7 puntos con 3 (13%) casos, el rango de 0 a 1 puntos y 10 a 11 puntos presentaron 1 (4%) casos. A las 48 horas, el rango de 2 a 3 puntos más frecuente con 11 (46%) casos, seguido del rango de 0 a 1 puntos con 9 (38%) casos, el rango de 4 a 5 puntos con 3 (13%) casos y el rango de 8 a 9 puntos con 1 (4%) casos. Finalmente, a las 72 horas 22 pacientes presentaron valores de SOFA de 0 a 1 puntos representando el 92% de los casos, el rango de 2 a 3 puntos y 6 a 7 puntos representaron el 4% cada uno.
El principal sitio de infección en los pacientes con diagnóstico de choque séptico fue de origen pulmonar con 30 (45%) casos, seguido del urinario con 16 (24%) casos, gastrointestinal con 9 (13%) casos, tejidos blandos con 8 (12%) casos y de origen neurológico con 4 (6%) de los casos. En relación con la mortalidad, el rango de edad de 76 a 85 años fue el más afectado con 28 (42%) casos, la distribución por género fue: 14 masculinos y 14 femeninos. Los rangos de edad con mayor sobrevivencia fueron de 66 a 75 años y 76 a 85 años con 7 pacientes con una distribución por género de 4 masculinos y 3 femeninos lo que representó el 30% de casos para cada rango de edad.
Se realizó medidas de tendencia central (media y desviación estándar) de los valores SOFA y RWD en los diferentes periodos de estudios (0,24, 48 y 72 horas) y sitio de infección, además de la prueba estadística de correlación de r de Pearson de los 67 pacientes que fallecieron bajo el diagnóstico de choque séptico.
El coeficiente de correlación de Pearson para los valores de RWD y SOFA en la hora O mostraron una correlación r de 0.3984 positiva débil a moderada con un valor de p 0.0008404 la correlación fue estadísticamente significativa. A las 24 horas el coeficiente de correlación de Pearson r: 0.3371 positiva débil a moderada con un valor de p < 0.005281 significativo. A las 48 horas el coeficiente de correlación de Pearson r 0.3105 positiva débil a moderada con un valor de p < 0.01054. A las 72 horas el coeficiente de correlación de Pearson r 0.3385 positiva débil a moderada con un valor de p < 0,005086. En conjunto, estos hallazgos indican una correlación débil a moderada entre los valores del ancho distribución eritrocitaria (RWD) y SOFA con una correlación significada.
Se realizó el análisis de la curva de características operativas del receptor (ROC) para evaluar la capacidad predictiva de la concentración de ancho de distribución de los glóbulos rojos (RWD) y de la escala SOFA para predecir la disfunción orgánica grave en pacientes con choque séptico en la unidad de cuidados intensivos en los periodos de tiempo (0 y 72 horas).
Se efectuó la curva ROC para las variables RWD y SOFA en la hora 0. Para el RWD se documentó como punto de corte óptimo 14.9 %, sensibilidad 0.78 (78.1%), especificidad 0.63 (62.5%), Valor predictivo positivo de 0.85 (84.7%), Valor predictivo negativo de 0.52 (51.7%). Se obtuvo un área bajo la curva (AUC) de 0.72 (Gráfica 1). En la variable SOFA se identificó como punto de corte óptimo 4 puntos, con una sensibilidad de 0.78 (78.1%), especificidad de 0.46 (45.8%), Valor predictivo positivo de 0.79 (79.3%), Valor predictivo negativo de 0.44 (44.0%). Se obtuvo un área bajo la curva de 0.60 (Gráfica 1).
Se realizó la curva ROC para las variables RWD y SOFA a las 72 horas del estudio. Para el RWD se documentó como punto de corte óptimo ≥ 15.7 %, sensibilidad 0.75 (75%), especificidad 0.79 (79.1%), Valor predictivo positivo de 0.91 (90.6%), Valor predictivo negativo de 0.54 (54.3%). Se obtuvo un área bajo la curva (AUC) de 0.78 (Gráfica 2). En la variable SOFA se identificó como punto de corte óptimo ≥ 5 puntos, con una sensibilidad de 1.00 (100%), especificidad de 0.96 (95.8%), Valor predictivo positivo de 0.98 (98.5%), Valor predictivo negativo de 1.00 (100%). Se obtuvo un área bajo la curva de 0.99 (Gráfica 2).
DISCUSIÓN
De acuerdo a las características sociodemográfica de nuestro estudio donde se reporta mayor afectación al sexo masculino (60%) en relación con el sexo femenino (40%), la mediana de edad fue de 66 años, estos resultados se relacionan con los descrito por Martínez-Sánchez (2025) realizaron un estudio observacional y retrospectivo, en donde se documentó mayor afectación hombres (60%) y mujeres (40%), la mediana de edad fue 66 años. La mortalidad por choque séptico en la unidad de cuidados intensivos fue del 74% con mayor prevalencia en el sexo masculino 60%, en sitio de infección más frecuente fue el pulmonar con 43% y urinario 33% estos resultados se contraponen con lo descrito por Carrillo-Esper (2009), realizaron un estudio multicéntrico y transversal en unidades de terapia intensiva de 24 estados de México. La mortalidad por sepsis fue del 30.4%. Las infecciones de origen abdominal (47%) y pulmonar (33%) fueron las más frecuentes.
En nuestro estudio se analizó el comportamiento del RWD en diferentes periodos de tiempo (0, 24, 48 y 72 horas) asociado con los diferentes sitios de infección en pacientes con diagnóstico de choque séptico, se realizó un subgrupo en relación con la elevación o disminución del RWD teniendo como punto de corte > 14.5 %. Se observó que en aquellos pacientes que cursaron con datos de falla orgánica mostraron niveles elevados del RWD desde la hora 0 con aumento progresivo durante su hospitalización reflejando mayor grado de disfunción orgánica, el comportamiento del RWD mostró rangos de media y DE más elevado en infecciones de origen gastrointestinal y tejidos blandos, estos resultados se relacionan con los hallazgos Godínez-Vidal et al. (2019) realizaron un estudio retrospectivo en pacientes con sepsis abdominal, con el objetivo de evaluar la utilidad del ancho de distribución eritrocitaria (RWD) como predictor de severidad y mortalidad. Los resultados mostraron que un RWD superior al 14% se asoció significativamente con puntuaciones elevadas en las escalas de severidad APACHE II y SOFA, así como con un mayor riesgo de mortalidad.
El análisis conjunto de los parámetros SOFA y RWD mostró una tendencia ascendente en ambos indicadores durante las primeras 72 horas de evolución en pacientes con choque séptico, independientemente del sitio de infección. Los pacientes con infección de origen gastrointestinal presentaron los valores más altos tanto de SOFA (de 7.88 ± 3.75 a 12.44 ± 3.87) como de RDW (de 17.14 ± 2.46% a 19.47 ± 2.36%) en las 72 horas de seguimiento. Este grupo evidenció la evolución más desfavorable, lo que concuerda con lo descrito por los estudios realizados por Godínez-Vidal et al. (2020) en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, quienes reportaron que la sepsis abdominal cursa con mayor disfunción orgánica y mortalidad. De manera global, los resultados demuestran una correlación positiva entre el incremento del RWD y el aumento del puntaje SOFA, lo que sugiere que la anisocitosis puede reflejar la magnitud del daño sistémico y el estado inflamatorio en los pacientes con choque séptico. Los estudios realizados por Hu et al., 2017; Kim et al., 2018; Godínez-Vidal et al., 2020, han documentado que un RWD elevado se asocia con mayor mortalidad y severidad clínica, convirtiéndolo en un marcador pronóstico económico, accesible y complementario al puntaje SOFA.
En el estudio realizado por Jain y colaboradores (2022), estudio transversal realizado en un hospital de la India, el objetivo principal fue evaluar el valor del RWD como biomarcador para la detección temprana de sepsis severa y su capacidad para predecir la mortalidad en pacientes con sepsis, realizaron el coeficiente de correlación de Pearson (r) para evaluar la relación entre RWD y SOFA, los resultados obtenidos fue correlación positiva entre RWD y el puntaje SOFA, con un coeficiente de Pearson de r = 0.46 y una p < 0.001, Nuestros resultados (r = 0.337, p = 0.005) coinciden con los reportados por Jain et al. (2022), Aunque la magnitud de la correlación fue ligeramente menor, lo que podría explicarse por diferencias en la población y el tamaño muestral.
En el presente estudio, el análisis de curvas ROC mostró que tanto el RWD como la escala SOFA poseen capacidad predictiva para identificar disfunción orgánica grave en pacientes con choque séptico, aunque con comportamientos distintos según el momento de medición. A la hora 0, el RWD presentó un AUC de 0.72, evidenciando una capacidad discriminativa moderada y superior a la observada para SOFA (AUC 0.60). Sin embargo, a las 72 horas; el rendimiento del RWD mejoró (AUC 0.78), pero la escala SOFA alcanzó un valor predictivo excepcional, con un AUC de 0.99, sensibilidad del 100% y especificidad del 95.8%, consolidándose como el mejor predictor de disfunción orgánica grave en este periodo. Estos resultados se relacionan con los estudios de Wang y colaboradores (2024) donde evaluaron la utilidad pronóstica del ancho de distribución eritrocitaria (RWD) en comparación con las escalas SOFA y APACHE II en pacientes con sepsis, los resultados demostraron que el puntaje SOFA fue el mejor predictor de mortalidad, con un AUC de 0.806, sensibilidad 68.8% y especificidad de 89.9%. Le siguió el puntaje APACHE II, con un AUC de 0.763, sensibilidad 79.2 % y especificidad de 65.8 %. En comparación con nuestro estudio el RWD mostró un AUC de 0.72, sensibilidad 75%, especificidad 68.4% indicando una capacidad predictiva moderada, menor que la de ambos scores clínicos, aunque con una asociación significativa con la mortalidad.
CONCLUSIONES
El choque séptico es un problema de salud internacional. El presente estudio demostró que la monitorización continua de la relación del ancho de distribución eritrocitaria (RDW) se asoció con la gravedad de la disfunción orgánica medido por la escala SOFA en pacientes con choque séptico ingresados a la unidad de cuidados intensivos. El estudio estuvo conformado por 91 pacientes; 55 (60%) masculinos y 36 (40%) femeninos. El diagnóstico de ingreso a UCI fue choque séptico, identificación de la infección pulmonar con 39 (43 %) casos. La mortalidad fue del 67 (74%) casos, con mayor afectación al sexo masculino con 39 casos, el sitio de infección más frecuente en los pacientes que fallecieron fue el pulmonar con 30 casos, seguido del urinario con 16 casos. El rango de edad más afectado en los pacientes que fallecieron fue 76 a 85 años con 28 (42%) casos con una distribución de 14 masculinos y 14 femeninos.
En el presente estudio, el análisis de curvas ROC mostró que tanto el RWD como la escala SOFA poseen capacidad predictiva para identificar disfunción orgánica grave en pacientes con choque séptico, aunque con comportamientos distintos según el momento de medición. A la hora 0, el RWD presentó un AUC de 0.72, evidenciando una capacidad discriminativa moderada y superior a la observada para SOFA (AUC 0.60). Sin embargo, a las 72 horas ocurrió un cambio significativo: el rendimiento del RWD mejoró (AUC 0.78), pero la escala SOFA alcanzó un valor predictivo excepcional, con un AUC de 0.99, sensibilidad del 100% y especificidad del 95.8%, consolidándose como el mejor predictor de disfunción orgánica grave en este periodo.
Estos resultados indican que el RWD funciona como un biomarcador útil, especialmente al ingreso hospitalario (hora 0) lo que nos permitirá identificar a los pacientes con mayor riesgo de presentar las complicaciones relacionados con el choque séptico relacionado con el grado de disfunción orgánica, mientras que la escala SOFA adquirió su mayor capacidad discriminativa a las 72 horas del estudio conforme progresa la evolución clínica del paciente lo que nos condiciona un margen de error en la identificación temprana de la disfunción orgánica. En conjunto, los hallazgos sugieren que el uso complementario de ambos parámetros puede fortalecer la evaluación temprana y dinámica de la severidad en el choque séptico en los pacientes hospitalizados en la unidad de cuidados intensivos adultos.
El RWD constituye un marcador hematológico accesible, rápido y económico que refleja la magnitud de la disfunción orgánica en pacientes con choque séptico, complementando la evaluación clínica mediante la escala SOFA. La medición temprana y el seguimiento dinámico del RWD en pacientes con choque séptico puede ser útil para identificar aquellos con mayor riesgo de deterioro y mortalidad, contribuyendo a la toma de decisiones clínicas y a la priorización de intervenciones en la UCI.
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ANEXOS
Tabla 1. Comportamiento del RWD > 14.5% en los diferentes periodos de tiempo de pacientes con choque séptico que fallecieron en la UCI:
| Tiempo (Horas). | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Rangos RWD | 0 | 24 | 48 | 72 | |
| RWD ≥ 14.5% | 14.5 a 15.5 % | 14 | 9 | 10 | 7 |
| 15.6 a 16.5 % | 14 | 12 | 5 | 9 | |
| 16.6 a 17.5 % | 9 | 11 | 14 | 6 | |
| 17.6 a 18.5 % | 7 | 9 | 9 | 8 | |
| 18.6 a 19.5 % | 4 | 3 | 5 | 10 | |
| 19.6 a 20.5 % | 3 | 4 | 2 | 0 | |
| 20.6 a 21.5 % | 2 | 2 | 5 | 6 | |
| > 21.6 % | 2 | 5 | 5 | 9 | |
| Total. | 55 | 55 | 55 | 55 | |
Tabla 2. Comportamiento del RWD < 14.5 % en los diferentes periodos de tiempo de pacientes con choque séptico que sobrevivieron en la UCI.
| Tiempo (Horas) | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| RWD
< 14.5 % |
Rangos RWD. | 0 | 24 | 48 | 72 |
| 14.5 a 15.5 % | 6 | 6 | 6 | 5 | |
| 15.6 a 16.5 % | 3 | 2 | 2 | 3 | |
| 16.6 a 17.5 % | 0 | 1 | 1 | 1 | |
| 17.6 a 18.5 % | 2 | 2 | 1 | 2 | |
| 18.6 a 19.5 % | 1 | 1 | 1 | 0 | |
| 19.6 a 20.5 % | 0 | 0 | 1 | 0 | |
| 20.6 a 21.5 % | 0 | 0 | 0 | 1 | |
| > 21.6 % | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Total | 12 | 12 | 12 | 12 | |
Tabla 2. Comportamiento del RWD en diferentes periodos de tiempos en pacientes que sobrevivieron se observó un predominio en el rango 14,5 a 15,5 % con 50% de casos a las 0,24 y 48 horas y 42 % de casos a las 72%, n=91.
Gráfica 1.- Curva ROC en la hora 0 para RWD / SOFA.
Gráfica 2.- Curva ROC a las 72 horas para RWD / SOFA.




