Relación entre malestar psicológico y dependencia a la nicotina en adultos jóvenes

1 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Noelia Hernández Vicente. Enfermera Especialista en Salud Mental. Máster en Especialización de Cuidados de Enfermería por la Universidad CEU. Unidad de Larga Estancia (C.R.P San Juan de Dios).
  2. Sara Morcillo Martínez. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Atención a la Drogodependencia-CAD (Centro de Salud Mental, Cieza).
  3. Leticia Anadón Ruiz. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Psiquiatría de Corta Estancia (Hospital Obispo Polanco, Teruel).
  4. Miriam Grimalt López. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (Centro de Salud Teruel-Ensanche, Teruel).
  5. Rocío Herrera Alegre. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Larga Estancia (C.R.P San Juan de Dios, Teruel).
  6. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Media Estancia (C.R.P San Juan de Dios, Teruel).

 

RESUMEN

En España aproximadamente unas 50.000 personas mueren prematuramente cada año debido a las enfermedades provocadas por el consumo de tabaco, aunque se aprecia una tendencia decreciente en los últimos años la mortalidad atribuible al tabaco en nuestro país sigue siendo muy elevada.

La persistencia de altas cifras de prevalencia de consumo a pesar de la abundante e inequívoca información disponible actualmente sobre los efectos del tabaco, incluso entre sectores de población supuestamente bien informados como los universitarios o el personal sanitario, ha dirigido una parte importante de los esfuerzos de investigación de los últimos años hacia el análisis de la hipótesis de automedicación.

Objetivos:

  • Comprobar la existencia de una relación positiva y directa entre el nivel de malestar psicológico y el consumo de tabaco en los adultos jóvenes de la ciudad de Teruel.
  • Conocer cómo influyen determinadas variables sociodemográficas como el sexo, la práctica de actividad física aeróbica y la situación laboral en el hábito de fumar.

 

Material y método:

Estudio cuantitativo, analítico de casos y controles, donde se pretende comparar un grupo de fumadores (casos) respecto a un grupo de no fumadores (controles), realizado a 100 adultos jóvenes de la ciudad de Teruel. El objetivo sería determinar sí el malestar psicológico es más frecuente en los casos que en los controles.

Los instrumentos empleados para la realización del estudio de investigación son el Test de Fagerström, para la valoración de la dependencia a la nicotina y la Escala de Goldberg para la Ansiedad y la Depresión.

Resultados:

Con respecto al objetivo principal del estudio de investigación se resuelve mediante el Test Chi-Cuadrado. En relación a la ansiedad se observa que existe una relación estadísticamente significativa entre la presencia de ansiedad y el tabaquismo. Por otro lado, con respecto a la depresión no se observa una relación estadísticamente significativa.

PALABRAS CLAVE

Tabaquismo, ansiedad, depresión, adulto joven.

ABSTRACT

In Spain approximately 50,000 people die prematurely each year due to diseases caused by the consumption of tobacco, although a downward trend is seen in recent years in which the mortality attributable to the consumption of this substance in our country is still very high, in fact one out of six deaths is related to diseases related to smoking.

The persistence of high prevalences of consumption despite the abundant and unequivocal information currently available on the effects of smoking, even among sectors of the population supposedly well informed as university or medical personnel, has led an important part of the research efforts in recent years towards the analysis of the self-medication hypothesis.

Objectives:

  • To check the existence of a positive and direct relationship between the level of psychological distress and the consumption of tobacco in young adults in the city of Teruel.
  • To know how certain sociodemographic variables like sex, the practice of aerobic physical activity and the employment situation influence on the habit of smoking.

 

Materials and method:

Quantitative, analytical case-control study, which aims to compare a group of smokers (cases) and a group of nonsmokers (controls), developed with 100 young adults in the city of Teruel.

The instruments used for conducting the research study are the Fagerstrom Test and the Goldberg Scale for Anxiety and Depression.

Results:

Regarding the main objective of the research study, it is solved by the Chi-Square Test. In relation to anxiety, it is observed that there is a statistically significant relationship between the presence of anxiety and smoking. Furthermore, with respect to the depression a non-statistically significant relationship was observed.

KEY WORDS

Tobacco use disorder, anxiety, depression, young adults.

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud estima que la “epidemia del tabaquismo” causó 100 millones de defunciones en el siglo XX. El consumo de tabaco es la causa principal de muerte evitable y se calcula que cada año mata a más de 5 millones de personas en el mundo, de mantenerse los patrones actuales de consumo de tabaco se prevé que en el año 2030 esta cifra podría llegar a 8 millones anuales. Según la estimación de la OMS, el tabaco causará la muerte de 175 millones de personas en el mundo desde el año 2005 hasta el año 20301.

En España aproximadamente unas 50.000 personas mueren prematuramente cada año debido a las enfermedades provocadas por el consumo de tabaco, aunque se aprecia una tendencia decreciente en los últimos años la mortalidad atribuible al tabaco en nuestro país sigue siendo muy elevada, de hecho, uno de cada seis fallecimientos es a causa de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco. También hay que tener en cuenta que el humo del tabaco es un riesgo para la salud de las personas que lo inhalan involuntariamente, se estima que el número de muertes anuales atribuibles a la exposición del humo ambiental de tabaco podría alcanzar las 3.0002.

Aunque la relación entre el consumo de tabaco y enfermedad es conocida desde los años 40, hasta un decenio más tarde no tuvo una influencia significativa en el ámbito científico6. Fueron los estudios sobre cohortes de individuos sanos como el Minnesota Business Men Study y el Framingham Study los que tuvieron una gran repercusión, ya que demostraron no sólo la relación entre tabaco y enfermedad cardiovascular, sino también la relación entre la dosis y el efecto, según la cual cada 10 cigarrillos diarios se producen un 18% de incremento de mortalidad en hombres y 31% en mujeres3-5.

Los interrogantes de porqué se empiezan a fumar, por qué se continúa fumando y porqué se fuma una cantidad de cigarrillos determinada pueden contestarse si se considera la existencia de una sinergia entre los efectos de refuerzo ejercidos por la nicotina y los componentes psicológicos. Así, uno de los modelos explicativos del inicio y mantenimiento de la conducta de consumo de tabaco es el que postula un enfoque bioconductual con la inclusión de múltiples factores6,7.

El craving se ha definido como la motivación de autoadministrarse una sustancia que previamente ha sido consumida. Se considera que es responsable del consumo compulsivo de una sustancia, así como del alto nivel de recaídas después de periodos de abstinencia. Los estudios neuropsicológicos y de imagen cerebral han identificado numerosas regiones cerebrales implicadas en el craving: sistema de recompensa (responsable del desarrollo de la dependencia y del craving), sistemas emocionales asociativos (relacionados con el craving condicionado) y sistema de toma de decisiones (relacionados con los déficits en la elección de respuestas en episodios de craving)8.

La persistencia de altas cifras de prevalencia de consumo a pesar de la abundante e inequívoca información disponible actualmente sobre los efectos del tabaco, incluso entre sectores de población supuestamente bien informados como los universitarios o el personal sanitario, ha dirigido una parte importante de los esfuerzos de investigación de los últimos años hacia el análisis de la hipótesis de automedicación. De acuerdo con esta hipótesis, el mantenimiento del consumo de tabaco obedece principalmente al objetivo de calmar o aliviar la sintomatología ansiosa y depresiva experimentada por las personas fumadoras9.

Fumar ayuda a los fumadores a afrontar los estados afectivos negativos. La nicotina como otras drogas psicoestimulantes incrementa la liberación de dopamina en el sistema mesolímbico y el núcleo accumbens, lo que potencia las propiedades reforzadoras de la droga. Junto a estas propiedades reforzadoras primarias la acción de la nicotina ejerce un mayor efecto en situaciones estresantes, lo que explicaría su mayor potencial adictivo en personas deprimidas; la mayor sensibilidad de estas personas ante los efectos adversos de la estimulación estresante incrementaría el potencial reforzador de la nicotina mediante el mecanismo de liberación de dopamina que produciría un alivio rápido de los efectos adversos del estrés10.

Por otro lado, los estímulos asociados a la conducta de fumar se convertirían en reforzadores condicionados de la autoadministración de la droga, el exceso de ansiedad y tensión, así como la percepción de no saber hacerles frente de forma adecuada favorecen la implicación en conductas potencialmente adictivas (beber alcohol abusivamente, comer en exceso, automedicarse, etc.)11.

En los últimos años se ha establecido consistentemente, tanto en estudios de la población general, como en población psiquiátrica que existe una clara relación entre fumar y padecer en mayor medida distintos trastornos mentales, como depresión, trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, etc. A su vez, las personas que padecen trastornos mentales llegan a fumar hasta el doble o el triple (alcohólicos, jugadores patológicos o esquizofrénicos, por ejemplo) que lo que fuman las personas de la población general12.

Estudios como el de Johnson et al. (2000) han encontrado que, quienes a los 16 años fumaban un paquete o más de cigarrillos diariamente, seis años más tarde presentaban un mayor porcentaje de trastornos de ansiedad, respecto a los que a los 16 años sólo fumaban de 1 a 19 cigarrillos diarios13.

OBJETIVOS

Objetivo principal:

  • Comprobar la existencia de una relación positiva y directa entre el nivel de malestar psicológico y el consumo de tabaco en los adultos jóvenes de la ciudad de Teruel.

 

Objetivos específicos:

  • Analizar la distribución del grado de dependencia a la nicotina en los adultos jóvenes (20-24 años) de la ciudad de Teruel.
  • Conocer cómo influyen determinadas variables sociodemográficas como el sexo, la práctica de actividad física aeróbica y la situación laboral en el hábito de fumar.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Tipo de estudio:

Estudio cuantitativo, observacional y prospectivo. Se trata de un estudio analítico de casos y controles, donde se pretende comparar un grupo de fumadores (casos) respecto a un grupo de no fumadores (controles). El objetivo sería determinar sí el malestar psicológico es más frecuente en los casos que en los controles.

Población del estudio:

Adultos jóvenes entre 20 y 24 años de la ciudad de Teruel.

Criterios de Inclusión:

Adultos jóvenes entre 20 y 24 años que residan en la ciudad de Teruel, que den su consentimiento después de ser correctamente informados de todos nuestros objetivos, la confidencialidad de los datos obtenidos y de lo inocuo de esta valoración.

Criterios de exclusión:

  • Sujetos con enfermedades que impidan la realización de las escalas del estudio, ya sea por trastornos cognitivos, físicos o por otro tipo de patología.
  • Sujetos que no se encuentren en el rango de edad entre 20 y 24 años.
  • Sujetos que no deseen participar en la investigación.

 

Tamaño muestral:

Para la selección de la muestra representativa se recurre a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): población por sexo, municipios y edad (grupos quinquenales).

Instrumentos para la recogida de datos:

  1. Test de Fagerström. Se trata de una escala heteroadministrada que valora la dependencia de las personas a la nicotina.
  2. Escala de Goldberg para la Ansiedad y la Depresión, se trata de un cuestionario heteroadministrado con dos subescalas, una de ansiedad y otra de depresión. Cada una de las subescalas se estructura en 4 ítems iniciales de despistaje para determinar si es o no probable que exista un trastorno mental y un segundo grupo de 5 ítems que se formulan sólo si se obtienen respuestas positivas a las preguntas de despistaje (2 o más en la subescala de ansiedad, 1 o más en la subescala de depresión). Los puntos de corte son mayor o igual a 4 para la escala de ansiedad, y mayor o igual a 2 para la de depresión.
  3. Encuesta de datos sociodemográficos.

 

RESULTADOS

A continuación, se exponen los principales resultados del estudio, dichos resultados se han obtenido mediante el paquete informático R-Commander.

La muestra seleccionada comprende adultos jóvenes de entre 20 y 24 años de la ciudad de Teruel. Dado que el tamaño muestral representativo, para ese grupo de edad, en la ciudad de Teruel es de 100 se selecciona ese tamaño muestral en sujetos no fumadores y fumadores hasta completar el tamaño muestral representativo, es decir el 50% se selecciona entre el grupo de fumadores y el 50% restante de los no fumadores.

Se puede observar que la media de edad del estudio ronda los 22 años con una desviación típica de 1.39.

Del 50% seleccionado tanto del grupo de los fumadores como los no fumadores el 25% serán mujeres.

Al resumir las variables cualitativas con el R Commander podemos observar, con respecto a los resultados de la escala de Goldberg para la ansiedad, que un 62% de los participantes obtienen resultados negativos en dicha escala mientras que un 38% presentan un resultado positivo.

Con respecto a la depresión se obtienen los siguientes resultados: un 91% de los participantes presentan un resultado negativo en la escala de Goldberg para la depresión mientras que un 9% obtuvieron resultados positivos.

Podemos observar la distribución de la dependencia a la nicotina de los adultos jóvenes de la ciudad de Teruel del grupo de los fumadores un 22% presentan una dependencia alta, un 18% presentan una dependencia moderada y un 10% presentan una dependencia baja a la nicotina.

Con respecto a la actividad semanal física aeróbica, el 9% la practican 1 vez por semana, el 25% la practican 2 veces por semana, el 29% 3 veces o más por semana y el 37% de la muestra nunca la practican.

El 72% de los participantes son estudiantes, el 14% se encuentran desempleados y el 14% restante empleados.

Con respecto al objetivo principal del estudio de investigación se resuelve mediante el Test Chi-Cuadrado, que nos permite determinar si dos variables cualitativas (categóricas) están asociadas.

Como podemos observar, se ha obtenido un valor del estadístico Chi-Cuadrado (pivote) de 4.2445 que con 1 grado de libertad proporciona un p-valor de 0.03938 (menos de 0.05). Por lo tanto, existe una relación estadísticamente significativa entre la presencia de ansiedad y el tabaquismo.

Se puede observar un p-valor de 0.01137 lo cual nos indica que existe una relación estadísticamente significativa entre la dependencia a la nicotina y la ansiedad.

Si observamos la tabla de contingencia, podemos ver como los participantes que presentan resultados positivos para la ansiedad presentan una dependencia a la nicotina alta de un 39.5%, lo que demuestra que existe una relación estadísticamente significativa entre la dependencia a la nicotina y la ansiedad.

Con respecto a la depresión tras realizar el Test Chi-Cuadrado se obtiene un p-valor de 0.08061 (mayor de 0.05) por lo que no existe una relación estadísticamente significativa entre el tabaquismo y la presencia de depresión.

Para determinar cómo influyen determinadas variables sociodemográficas como el sexo, la práctica de actividad física aeróbica y la situación laboral en el hábito de fumar se recurre al Test de Chi- Cuadrado y se obtienen los siguientes resultados: se puede decir que existe una relación estadísticamente significativa entre la práctica de actividad física semanal y el hábito tabáquico. La tabla de contingencia muestra cómo conforme aumenta la práctica de ejercicio físico los porcentajes en el grupo de los no fumadores son mayores, mientras que en el grupo de los fumadores conforme aumenta la práctica de actividad física los porcentajes son menores, es decir en conclusión los fumadores realizan menos actividad física semanal aeróbica. En cuanto a la relación entre el tabaquismo y la ocupación no se encuentran relaciones estadísticamente significativas ya que el p-valor obtenido es de 1.

Como la gran mayoría de los participantes en el estudio son estudiantes también se observa que la mayoría de los fumadores también son estudiantes. El 72% de los participantes son estudiantes, de ese 72% el 50% son fumadores.

 

DISCUSIÓN

En el estudio de la asociación entre consumo de tabaco y variables afectivas, hemos encontrado un mayor índice de sintomatología de ansiedad en los fumadores en relación con los no fumadores, no encontrándose diferencias en el nivel de depresión. Estos datos coinciden con estudios previos donde se relacionan la sintomatología de ansiedad con el hábito tabáquico en mayor medida que la depresión14.

En relación con la sintomatología depresiva, la más frecuente es la pérdida de peso en los fumadores en relación a los no fumadores. Fumar tabaco está claramente asociado con una disminución de la ingesta de alimentos y la disminución de peso corporal. La nicotina es considerada como un inhibidor del apetito y se ha sugerido que aumenta la tasa metabólica y en particular, activando el metabolismo de los lípidos15.

No se encontraron diferencias en el nivel de depresión entre fumadores y no fumadores, tanto en la población masculina como femenina. Estos datos coinciden con estudios previos donde se relacionan la depresión en menor grado que con la de ansiedad14. Hay que tener en cuenta que los estudios previos han sido realizados en población con diagnóstico psiquiátrico de depresión y que en el presente estudio sólo se realiza un cribado poblacional de sintomatología depresiva en población general, lo que podría explicar el que no se haya encontrado asociación entre esta sintomatología y el hábito tabáquico.

No obstante, la recurrencia de la depresión después de dejar de fumar se ha documentado entre los fumadores con antecedentes de depresión. Bock BC, Goldstein MG y Marcus BH (1996) analizan el desarrollo de depresión mayor después de dejar de fumar entre mujeres sin notables historias de depresión. Poco después de dejar de fumar, estas mujeres desarrollaron importantes síntomas depresivos que requieren intervención psiquiátrica. Estos autores proponen la importancia de controlar los síntomas depresivos en pacientes sometidos a tratamiento para dejar de fumar16.

Vázquez y Becoña (1998) en una revisión de las publicaciones sobre este tema concluyen que dejar de fumar es más difícil para el fumador deprimido que para el resto de la población, pues presenta síntomas de abstinencia más intensos (irritabilidad, ansiedad y disforia) teniendo mayor probabilidad de fracasar en su intento. El abordaje de la sintomatología depresiva, se hace primordial en la mejora de la efectividad y eficacia a largo plazo de los programas de deshabituación tabáquica17.

En el estudio de las variables del estrés asociadas al tabaco, en este estudio hemos encontrado que tanto las mujeres como los hombres fumadores mostraron mayor nivel de ansiedad y estrés que los no fumadores. Los niveles de estrés y ansiedad en fumadores han sido estudiados previamente, los fumadores adultos muestran niveles ligeramente más altos que los de los no fumadores18.

En un estudio hecho en adolescentes fumadores se encontró un progresivo aumento de los niveles de estrés a medida que aumentan periódicamente las pautas de fumar19.

Así mismo, fumar cigarrillos aumenta los niveles de excitación en los informes de autoevaluación, por lo que lejos de actuar como una ayuda para el control de ánimo, la dependencia de la nicotina parece exacerbar a largo plazo el estrés y la excitación19. El mecanismo por el cual el fumar tabaco genera esta activación se ha estudiado previamente, uno de los efectos centrales de la nicotina, es el desarrollo de una activación cortical que promueve la liberación de acetilcolina en las vías colinérgicas ascendentes corticales20. Esta activación cortical podría estar relacionada con la sensación inicial de bienestar inicial y la autopercepción de que el fumar ayuda a reducir el estrés que manifiestan los fumadores. De este modo, el aparente efecto relajante inicial de fumar sólo refleja la inversión de la tensión e irritabilidad que se desarrollan durante el agotamiento de la nicotina. Estos estudios demuestran la importancia del control del estado de ánimo como una motivación para fumar20.

CONCLUSIONES

Con respecto al objetivo principal del estudio de investigación se resuelve mediante el Test Chi-Cuadrado. En relación a la ansiedad se observa que existe una relación estadísticamente significativa entre la presencia de ansiedad y el tabaquismo. Por otro lado, con respecto a la depresión no se observa una relación estadísticamente significativa.

 

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