Revisión bibliográfica: enfermedad de Ménière

27 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Sara Palomar Mingote, enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  2. Francho Royo Delgado, enfermero en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  3. Paula Allueva Lainez, enfermera en Centro de Salud la Almozara, Zaragoza, España.
  4. Ana Royo García, enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Paula Martín Fernández, enfermera en el Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. David Pérez Herrer, enfermero en Centro de Salud, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La enfermedad de Ménière es un trastorno del oído interno que provoca vértigo, hipoacusia fluctuante, acúfenos y presión en el oído afectado. Esta patología deteriora la calidad de vida debido a la imprevisibilidad de los síntomas. Aunque la causa exacta se desconoce, se cree que un aumento en el volumen de la endolinfa del oído interno es el desencadenante de los síntomas, posiblemente asociado a factores genéticos, anatómicos o inmunológicos.

En términos epidemiológicos, afecta entre 12 y 200 personas por cada 100,000 habitantes al año, con mayor incidencia entre los 40 y 60 años, siendo más común en mujeres y afectando principalmente a un solo oído.

El diagnóstico se basa en criterios clínicos y pruebas audiométricas, junto con estudios vestibulares. La prevención se enfoca en cambios en el estilo de vida y la dieta.

El tratamiento busca aliviar los síntomas mediante diuréticos, antivertiginosos y corticosteroides. También se utilizan terapias de rehabilitación vestibular y, en casos graves, procedimientos quirúrgicos. Aunque no existe cura definitiva, las terapias actuales ayudan a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Ménière, vértigo, hipoacusia.

ABSTRACT

Menière’s disease is an inner ear disorder that causes vertigo, fluctuating hearing loss, tinnitus, and pressure in the affected ear. This condition deteriorates quality of life due to the unpredictability of symptoms. Although the exact cause is unknown, it is believed that an increase in the volume of endolymph in the inner ear triggers the symptoms, possibly associated with genetic, anatomical, or immunological factors.

In epidemiological terms, it affects between 12 and 200 people per 100,000 inhabitants per year, with a higher incidence between the ages of 40 and 60. It is more common in women and usually affects only one ear.

The diagnosis is based on clinical criteria and audiometric tests, along with vestibular studies. Prevention focuses on lifestyle and dietary changes.

The treatment aims to relieve symptoms with diuretics, antivertiginous drugs, and corticosteroids. Vestibular rehabilitation therapies are also used, and in severe cases, surgical procedures. Although there is no definitive cure, current therapies help manage symptoms and improve quality of life.

KEY WORDS

Meniere disease, vertigo, hearing loss.

DESARROLLO DEL TEMA

La enfermedad de Ménière es caracterizada por episodios de vértigo recurrentes, hipoacusia fluctuante, acúfenos y una sensación de opresión en el oído afectado, afectando principalmente a personas de entre 30 y 60 años de manera crónica1.

El síndrome fue descrito por primera vez por el médico francés Prosper Ménière, quien relacionó los síntomas vestibulares con los auditivos2.

La calidad de vida de los pacientes está significativamente afectada debido a la naturaleza episódica e impredecible de los síntomas. Al principio es progresiva y oscilante, siendo los episodios por partes. Entre los ataques, el equilibrio se mantiene, los vértigos desaparecen con el tiempo en su mayoría de veces, pero la pérdida de audición y el tinnitus persisten a pesar del tratamiento1. A pesar del conocimiento de la enfermedad, la etiología y fisiopatología limitan el desarrollo de tratamientos curativos efectivos3.

ETIOLOGÍA:

Se desconoce la etiología exacta de esta enfermedad, pero las investigaciones activas la relacionan con un desequilibrio homeostático de los fluidos encontrados en el oído interno, específicamente, en el sistema endolinfático3.

Existe un aumento del volumen del líquido endolinfático en el interior del laberinto membranoso del oído interno. Este incremento de presión en ocasiones puede distorsionar las estructuras sensoriales de esta parte del oído, provocando los síntomas propios del síndrome3.

Por otro lado, hay varios factores de riesgo que podrían contribuir al desarrollo de esta patología, entre ellos se encuentran la predisposición genética, anomalías anatómicas del sistema endolinfático y factores ambientales como el estrés. Además, se han incluido mecanismos inmunológicos, en concreto, desregulaciones del sistema inmunitario, observados también en enfermedades autoinmunes2.

EPIDEMIOLOGÍA:

La enfermedad de Ménière afecta aproximadamente entre 12 y 200 personas por cada 100.000 habitantes al año, esta cifra varía considerablemente según el estudio y la región4. Es más frecuente en adultos de mediana edad, el pico de incidencia se encuentra entre los 40 y 60 años5.

La prevalencia es ligeramente mayor en mujeres que en hombres. En la mayoría de los casos, la enfermedad se presenta de forma unilateral, aunque pueda afectar a ambos oídos. No obstante, entre el 30% y 50% de los pacientes afectados, desarrollan con el tiempo la enfermedad bilateral5.

CLÍNICA:

El cuadro clínico de la enfermedad de Ménière consiste principalmente por episodios recurrentes de vértigo que suelen durar de 20 minutos a varias horas. Dichos episodios van acompañados de hipoacusia neurosensorial fluctuante, generalmente son de baja frecuencia en las etapas iniciales. Además, hay presencia de acúfenos, de tipo zumbido o ruido blanco. Por otro lado, los pacientes suelen describir una sensación de presión y plenitud en el oído afectado1.

Los episodios de vértigo suelen ser el síntoma más incapacitante para los pacientes. Pueden estar precedidos por síntomas prodrómicos, como el aumento del acúfeno o la sensación de plenitud ótica. Entre los ataques, se pueden experimentar síntomas más leves o estar asintomáticos, aunque con el paso del tiempo, la pérdida auditiva puede progresar y volverse crónica6.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico se basa en la clínica y en los criterios establecidos por la Bárány Society, la American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery (AAO-HNS), la Japan Society for Equilibrium Research, la Korean Balance Society y la European Academy of Otology and Neurotology (EAONO). Algunos de los criterios incluidos son los siguientes: síntomas auditivos fluctuantes asociados a una pérdida de audición neurosensorial de frecuencias bajas y medias y episodios de vértigo6,7.

Las pruebas diagnósticas audiométricas son esenciales para documentar la hipoacusia y su progresión. Así como las pruebas vestibulares como la electronistagmografía y la videonistagmografía, que sirven para evaluar la función vestibular8.

En algunos casos se realizan estudios de imagen como la resonancia magnética para excluir otras patologías como los schwannomas vestibulares8.

PREVENCIÓN:

La prevención se centra en la reducción de la frecuencia y severidad de los ataques. Por lo tanto, se buscan cambios en el estilo de vida y modificaciones dietéticas. Aunque no existe una estrategia universalmente aceptada, algunos estudios sugieren que las dietas hiposódicas podrían ayudar a aminorar la retención de líquidos, y por consiguiente conseguir la minimización de la presión endolinfática9.

La reducción del consumo de cafeína, alcohol y tabaco también tiene efecto positivo.

El manejo del estrés es otra forma de prevenir los episodios de vértigo, dado que se ha observado una correlación entre el estrés emocional y la aparición de ataques. Técnicas como la terapia cognitivo-conductual y la meditación son estrategias útiles para la disminución del estrés10.

TRATAMIENTO:

El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas porque actualmente no existe una cura definitiva. Las opciones terapéuticas incluyen tratamientos farmacológicos, intervenciones no farmacológicas y procedimientos quirúrgicos.

Como tratamiento farmacológico se emplean los diuréticos como, por ejemplo, la hidroclorotiazida, para reducir la presión endolinfática, eliminando líquidos. Para controlar los episodios de vértigo se recetan agentes antivertiginosos como las benzodiazepinas y los antihistamínicos. Y en ciertas ocasiones, se administran corticosteroides por vía intratimpánica para reducir la inflamación del oído interno y tratar la pérdida auditiva11.

Dentro del tratamiento no farmacológico se encuentran las terapias de rehabilitación vestibular para tratar los desequilibrios persistentes. También, se incluyen las medidas preventivas nombradas anteriormente como las dietas bajas en sodio y el manejo del estrés para reducir la frecuencia de los ataques9,10.

El tratamiento quirúrgico se elige cuando los pacientes rehúsan el tratamiento habitual. Se incluyen intervenciones como la descompresión del saco endolinfático o la neurectomía vestibular. En casos graves, pacientes con pérdida auditiva profunda y vértigo incapacitante, se realizaría una laberintectomía12.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Wright T. Menière’s disease. Clin Evid. 2015;2015.
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  6. Lopez-Escamez JA, Carey J, Chung W-H, Goebel JA, Magnusson M, Mandalà M, et al. Diagnostic criteria for Menière’s disease. J Vestib Res. 2015;25(1):1–7.
  7. Lopez-Escamez JA, Carey J, Chung W-H, Goebel JA, Magnusson M, Mandalà M, et al. Criterios diagnósticos de enfermedad de Menière. Documento de consenso de la Bárány Society, la Japan Society for Equilibrium Research, la European Academy of Otology and Neurotology (EAONO), la American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery (AAO-HNS) y la Korean Balance Society. Acta Otorrinolaringol Esp. 2016;67(1):1–7.
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  9. van Deelen GW, Huizing EH. Use of a diuretic (dyazide®) in the treatment of Ménière’s disease. ORL J Otorhinolaryngol Relat Spec. 1986;48(5):287–92.
  10. van Esch BF, van der Scheer-Horst ES, van der Zaag-Loonen HJ, Bruintjes TD, van Benthem PPG. The effect of vestibular rehabilitation in patients with Ménière’s disease: A systematic review. Otolaryngol Head Neck Surg. 2017;156(3):426–34.
  11. Greenberg SL, Nedzelski JM. Medical and noninvasive therapy for meniere’s disease. Otolaryngol Clin North Am. 2010;43(5):1081–90.
  12. Pullens B, Verschuur HP, van Benthem PP. Surgery for Ménière’s disease. Cochrane Libr . 2013; (2): CD005395.

 

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