Riesgos en la manipulación de citostáticos. Artículo monográfico.

27 noviembre 2023

AUTORES

  1. María Palacios Sánchez. Enfermera (Hospital Royo Villanova) Zaragoza.
  2. María Fernández Pérez. Enfermera (Hospital Royo Villanova) Zaragoza.
  3. Clara García Vicente. Enfermera (Hospital Universitario Miguel Servet) Zaragoza.
  4. Beatriz Sanz Altarriba. Enfermera (HCULB).
  5. Jorge Gimeno Grima. Enfermero (Hospital Royo Villanova) Zaragoza.
  6. David Crespo Martín. Enfermero (Hospital Royo Villanova) Zaragoza.

 

RESUMEN

Los citostáticos son sustancias de distinta naturaleza química que se emplean en el tratamiento de múltiples casos de cáncer. El fin de este tratamiento es controlar o eliminar las células cancerosas del organismo inhibiendo o deteniendo su crecimiento.

Actualmente, en el mundo occidental, ha aumentado de manera significativa el tratamiento con citostáticos y paralelamente un aumento de riesgos en los trabajadores que manipulan estas sustancias.

El uso de agentes citostáticos ha mostrado evidencia en el origen de efectos mutágenos, carcinógenos y teratógenos en los seres humanos

En 1979 se tiene la primera constancia de la relación de la exposición laboral con citostáticos y los riesgos para la salud que producía estos contactos. A un grupo de enfermeras que manipulan estas sustancias sin la protección adecuada se les detectó acción mutágena en la orina mediante el test de Ames. Se puso así en evidencia la existencia de los riesgos para la salud de los trabajadores que manipulan citostáticos. Desde entonces se conoce que el uso de agentes citostáticos tienen efectos carcinógenos, mutágenos y teratógenos en los seres humanos.

Todo ello llevó, desde principios de los 80, a la necesidad de realizar protocolos de vigilancia sanitaria específica para estos trabajadores y así minimizar los riesgos que se puedan producir durante su manipulación; la creación de guías y protocolos de actuación y los reconocimientos médicos realizados por los servicios de riesgos laborales.

 

PALABRAS CLAVE

Citostáticos, riesgos a la salud, salud laboral, reconocimientos médicos.

 

ABSTRACT

Cytostatics are substances of different chemical nature that are used in the treatment of multiple cases of cancer. The purpose of this treatment is to control or eliminate cancer cells in the body by inhibiting or stopping their growth.

Currently, in the western world, treatment with cytostatics has increased significantly and, at the same time, there has been an increase in the risks for workers who handle these substances.

The use of cytostatic agents has shown evidence of mutagenic, carcinogenic and teratogenic effects in humans.

In 1979, the first evidence of the relationship between occupational exposure to cytostatics and the health risks produced by these contacts was recorded. A group of nurses who handled these substances without adequate protection had mutagenic action detected in their urine by means of the Ames test. This highlighted the existence of health risks for workers handling cytostatics. Since then, it has been known that the use of cytostatic agents has carcinogenic, mutagenic and teratogenic effects in humans.

All this has led, since the early 1980s, to the need for specific health surveillance protocols for these workers in order to minimize the risks that may occur during their handling; the creation of guidelines and protocols for action and medical examinations carried out by the occupational risk services.

 

KEY WORDS

Cytostatics, health risks, occupational health, medical examinations.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Como se ha citado anteriormente, los agentes citostáticos se utilizan en tratamientos de procesos oncológicos. Por tanto, el riesgo que tienen los trabajadores viene de su exposición durante la preparación, transporte y administración. Asimismo, y de forma más evidente, si ocurren accidentes, derrames o en la eliminación de los residuos tras la preparación y/o administración.

Las vías de penetración de estas sustancias son las siguientes:

  • Por contacto directo, bien a través de la piel o de las mucosas.
  • Por inhalación de aerosoles que pueden dar lugar durante la preparación de soluciones o durante su administración.
  • Por vía parenteral, por relación directa con el medicamento a través de pinchazos.
  • Y de manera poco frecuente por vía oral: alimentos o bebidas contaminadas1.

 

Factores de riesgo.

  • La toxicidad propia de cada citostático.
  • Presentaciones comerciales que no se adaptan a las dosis habituales y hay que manipularlas tanto en la preparación como en la administración.
  • Instalaciones no adecuadas como áreas para la preparación y cabinas no adecuadas.
  • Mal control ambiental en el lugar de trabajo.
  • Protocolos no disponibles, inadecuados o anticuados tanto para la preparación y administración como para la limpieza posterior2.

 

Igualmente hay que considerar algunas circunstancias individuales de los trabajadores como:

  • Alergias a los agentes citostáticos.
  • Posible embarazo de las trabajadoras, periodo de lactancia natural o con historia de abortos.
  • Situación del trabajador de inmunodeficiencia o que haya recibido tratamiento con citostáticos, inmunosupresores o radiaciones.

 

Efectos sobre la salud y riesgo para los trabajadores.

Los citostáticos administrados, debidos a su mecanismo de acción, son de por sí carcinógenos y tóxicos para la reproducción, ya que puede afectar tanto a las células cancerosas como a las células normales.

Los efectos que se pueden apreciar en los pacientes tratados con agentes citostáticos puede presentar una idea del riesgo que puede suponer en los trabajadores que lo manipulan. Pueden ser causa de efectos locales debido a un accidente: la afectación cutánea y de mucosas o efectos a largo plazo producido por exposiciones a bajas dosis, pero continuas.

Las manifestaciones que pueden presentar los trabajadores que manipulan citostáticos son:

  • Afectaciones de piel y mucosas: dermatitis, prurito, urticaria o mucositis. Puede afectar en diferentes grados, desde una irritación local hasta necrosis de la zona.
  • Afecciones del tracto respiratorio.
  • Manifestaciones como: cefaleas, náuseas, vértigos, alopecia o malestar general.
  • Presencia de metabolitos en orina.
  • Afectación cromosómica.
  • Carcinogenicidad como: cáncer de vejiga o leucemia.
  • Daño hepatocelular.
  • Abortos espontáneos y malformaciones, alteraciones en la menstruación e infertilidad.

 

El daño que pueden sufrir los trabajadores depende de varios factores.

  • De la dosis de exposición.
  • La concentración y duración de la exposición.
  • Las características físicas y químicas del citostático.

 

Los agentes químicos pueden producir en los trabajadores efectos agudos o crónicos dependiendo de los factores antes descritos3.

El personal de enfermería es el trabajador más expuesto ya que es la categoría profesional que se encarga de la preparación y la administración del citostático. Dicha categoría profesional está expuesta a los riesgos comentados por el manejo de citostáticos. Comenzando por la enfermera del servicio de farmacia que es donde se preparan las dosis que serán administradas por el mismo colectivo profesional en hospitales de día o plantas de hospitalización de urología, oncología o hematología.

Todos los trabajadores que manipulen agentes citostáticos -no sólo enfermeras- deberán conocer los riesgos inherentes a estos productos. Conocer los protocolos existentes en su centro de trabajo, medidas de protección y actuación en caso de accidente1.

 

Reconocimientos y restricciones de los trabajadores.

Conocido los daños para la salud de los trabajadores que manipulan citostáticos obliga a la prestación de protección sanitaria y a la vigilancia médica por parte de los servicios de Prevención y Riesgos laborales.

Esta vigilancia sobre la salud relacionada con la actividad laboral está recogida en el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto por el que se aprobó el Reglamento de los Servicios de Prevención3.

Los reconocimientos y evaluaciones médicas de los trabajadores que manipulan citostáticos deberían ser realizados:

  • Al inicio, tras su incorporación al puesto de riesgo.
  • Periódicamente durante la vida laboral en dicho puesto de trabajo.
  • Tras una exposición accidental.
  • Tras ausencia prolongada del trabajo al reincorporarse al puesto.
  • En el momento que deja el trabajo, ya sea por cese, jubilación o cambio de puesto4.

 

El reconocimiento deberá incluir:

  • Historia Laboral: exposiciones anteriores y años de exposición. Las características del puesto de trabajo incluyendo el tiempo de exposición que tendrá en % respecto a la jornada laboral y la utilización de medidas de prevención.
  • Historia clínica: antecedentes personales y familiares de interés; hábitos de consumo que puedan potenciar el riesgo (tabaco, exposición solar o consumo de estimulantes) y una exploración física específica.
  • Control biológico y pruebas complementarias específicas: pruebas de laboratorio (analítica de sangre y de orina) y espirometría en caso de manipular citostáticos que afecten a la función pulmonar.

 

De este reconocimiento saldrá unos criterios de valoración, no solo el estado óptimo para realizar el trabajo sino las posibles restricciones para trabajar con citostáticos1.

Ante la consideración de “Apto” el trabajador no presentara ninguna patología o circunstancia que contradique su incorporación al puesto de trabajo. Al trabajador se le informará del riesgo y de forma particular instrucciones en relación con:

  • Los riesgos potenciales para la salud, incluidos los riesgos adicionales debidos al consumo de tabaco y a los posibles efectos sobre el feto, haciendo hincapié en la importancia de una notificación inmediata ante cualquier sospecha de embarazo en una trabajadora en situación de embarazo.
  • Las precauciones que se deberán tomar para prevenir la exposición.
  • Las disposiciones en materia de higiene personal.
  • La utilización y empleo de equipos y ropa de protección.
  • Las consecuencias de la selección, de la utilización y del empleo de equipos y ropa de protección.
  • Las medidas que deberán adoptar los trabajadores, en particular el personal de intervención, en caso de incidentes y para su prevención.
  • Las instalaciones que contengan agentes citostáticos.

 

Los trabajadores declarados “no aptos” podrían ser de forma temporal o definitiva.

Las restricciones temporales son:

  • Embarazo y puerperio.
  • Lactancia.
  • Planificación de embarazo a corto plazo.

 

Las restricciones definitivas son:

  • Trabajadores con patología tumoral o inmunosupresora, previa o actual.
  • Trabajadores que hayan recibido previamente tratamiento con citostáticos o inmunosupresores y/o radioterapia.
  • Trabajadores de alto riesgo con antecedentes de abortos o malformaciones congénitas.
  • Trabajadores en los que se sospeche daño genético.
  • Trabajadores con antecedentes de alergia a citostáticos3.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Palazón López, M. Isabel. Exposición a citostáticos: Riesgos para personal de Enfermería. Universitas Miguel Hernández; 2018.
  2. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT). Exposición laboral a citostáticos: sistemas seguros para su preparación. Notas Técnicas de Prevención [Internet]. 2015;1–6 [consulta: 1 de julio de 2023]. Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/331130/ntp-1051w.pdf/322be11a-88e8-4eac-9f68-6828f75031e3
  3. Ministerio de Empleo y Seguridad Social. BASEQUIM 015: Situaciones de exposición a agentes químicos. Madrid, 2014. Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/791398/BASEQUIM_015_0.pdf/47010be1-13a0-48e8-93f5-0ba67d36cb36?t=1663232607312
  4. Cohen Gómez E. Ropa de protección contra productos químicos. Notas Técnicas de Prevención [Internet]. 2012;1–8 [Consulta: 2 de julio de 2023] Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/326879/929w.pdf/80eb6c7f-33cf-4591-b70e-b034350bede1

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