Riesgos ergonómicos en el celador

4 marzo 2024

 

AUTOR

  1. Antonio Olivan Muzas. Celador. Hospital de Barbastro. Huesca.

 

RESUMEN

La ergonomía es una disciplina que estudia la interacción entre los seres humanos y su entorno, con el objetivo de optimizar su bienestar, su salud y su seguridad. En el ámbito laboral, la ergonomía se centra en el diseño de puestos de trabajo que sean seguros, saludables y eficientes.

Los celadores desempeñan un papel fundamental en el ámbito sanitario, ya que son responsables de realizar una serie de tareas, como el traslado de pacientes, la limpieza y la recogida de residuos. Estas tareas pueden conllevar ciertos riesgos ergonómicos, como el dolor muscular, las lesiones musculoesqueléticas, el estrés, la fatiga o la ansiedad.

PALABRAS CLAVE

Celador, Ergonomía, Ley de prevención de riesgos laborales.

ABSTRACT

Ergonomics is a discipline that studies the interaction between human beings and their environment, with the aim of optimizing their well-being, health and safety. In the workplace, ergonomics focuses on the design of workplaces that are safe, healthy and efficient.

Orderlies play a fundamental role in the healthcare field, as they are responsible for carrying out a series of tasks, such as transferring patients, cleaning and collecting waste. These tasks may carry certain ergonomic risks, such as muscle pain, musculoskeletal injuries, stress, fatigue or anxiety.

KEY WORDS

Orderly, ergonomics, occupational risk prevention Law.

DESARROLLO DEL TEMA

La ergonomía es una disciplina multidisciplinar que se centra en el estudio de la interacción entre los seres humanos y los elementos de su entorno, con el objetivo de optimizar su bienestar, su salud y su seguridad. La ergonomía se aplica en una amplia gama de ámbitos, incluyendo el trabajo, el hogar, el transporte, el ocio y la salud.

En el ámbito laboral, la ergonomía se centra en el diseño de puestos de trabajo que sean seguros, saludables y eficientes. Para ello, la ergonomía tiene en cuenta factores como la antropometría, la fisiología y la psicología humana.

La ergonomía puede contribuir a reducir los riesgos laborales, a mejorar el rendimiento de los trabajadores y a aumentar la satisfacción laboral.

La ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales1 (LPRL) determina las garantías y responsabilidades precisas para establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo. Según el artículo 6 de la misma, serán las normas reglamentarias las que irán fijando y concretando los aspectos más técnicos de las medidas preventivas.

En concreto, la LPRL establece que la ergonomía es uno de los principios básicos de la prevención, y establece las siguientes obligaciones en materia de ergonomía:

  • La empresa debe realizar una evaluación de riesgos, que debe incluir una evaluación de los riesgos ergonómicos. Esta evaluación debe identificar los riesgos ergonómicos existentes en el trabajo y las medidas necesarias para su prevención.
  • La empresa debe adaptar los puestos de trabajo a las características físicas y psicológicas de los trabajadores. Para ello, debe tener en cuenta factores como la antropometría, la fisiología y la psicología humana.
  • La empresa debe proporcionar a los trabajadores los equipos de protección individual necesarios para prevenir los riesgos ergonómicos.
  • La empresa debe formar a los trabajadores en materia de ergonomía. Esta formación debe permitir a los trabajadores conocer los riesgos ergonómicos y las medidas preventivas que deben adoptar.

 

La LPRL también establece que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) tiene la competencia para comprobar el cumplimiento de las obligaciones en materia de ergonomía.

A continuación, se presentan algunos ejemplos de medidas ergonómicas que pueden adoptarse en el trabajo:

  • El diseño de puestos de trabajo que se adapten a las características físicas de los trabajadores. Esto incluye el diseño de sillas, mesas, teclados y otros elementos de trabajo que permitan a los trabajadores adoptar posturas cómodas y saludables.
  • El uso de ayudas técnicas para reducir el esfuerzo físico de los trabajadores. Esto incluye el uso de grúas para trasladar pacientes, carretillas para transportar materiales o herramientas que ayuden a reducir la carga muscular.
  • La rotación de tareas para evitar la realización de movimientos repetitivos.
  • La formación de los trabajadores en técnicas de ergonomía.

 

La aplicación de medidas ergonómicas en el trabajo puede contribuir a reducir los riesgos laborales, a mejorar el rendimiento de los trabajadores y a aumentar la satisfacción laboral.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo2 mantiene actualizada una Guía Técnica para la evaluación y prevención de tales riesgos relativos. En dicha Guía se consideran los valores máximos de carga como referencia para una manipulación manual en condiciones adecuadas de seguridad y salud, especificando que:

  • Una carga de más de 3 kilogramos conlleva un riesgo potencial.
  • El peso máximo recomendado en condiciones ideales será de 15 kilogramos en mujeres jóvenes o mayores y de 25 kilogramos en general. Excepcionalmente, en trabajadores sanos y entrenados, se permitirá soportar hasta 40 kilogramos, sin exceder este límite en ningún momento.

 

Los celadores desempeñan un papel fundamental en el ámbito sanitario, ya que son responsables de realizar una serie de tareas, como el traslado de pacientes, la limpieza y la recogida de residuos. Estas tareas pueden conllevar ciertos riesgos ergonómicos, que pueden afectar a la salud y el bienestar de los celadores3.

La formación que deben aprender los celadores para prevenir los riesgos ergonómicos debe incluir los siguientes temas:

Técnicas de movilización de pacientes: Los celadores deben aprender cómo levantar y trasladar pacientes de forma segura y saludable. Esto incluye aprender cómo evaluar el peso y la condición del paciente, cómo seleccionar la técnica de movilización adecuada y cómo realizar la movilización de forma coordinada.

Los tipos de movilización de pacientes se pueden clasificar en función de diferentes criterios, como la participación del paciente, el número de personas que participan en la movilización, la superficie sobre la que se realiza la movilización o la dirección del movimiento.

  • Según la participación del paciente.

 

Movilización activa: El paciente participa en la movilización, utilizando sus propios músculos.

Movilización pasiva: El paciente no participa en la movilización, siendo el celador el que realiza todo el trabajo.

La movilización activa es la más recomendable, ya que permite al paciente mantener su autonomía y su movilidad. Sin embargo, la movilización pasiva puede ser necesaria en algunos casos, como cuando el paciente está inconsciente o no puede participar en la movilización.

  • Según el número de personas que participan.

 

Movilización individual: El celador realiza la movilización por sí solo.

Movilización en equipo: Dos o más celadores realizan la movilización juntos.

La movilización en equipo es necesaria en los casos en los que el paciente es muy pesado o cuando la movilización es compleja.

  • Según la superficie sobre la que se realiza.

 

Movilización en el suelo: El paciente se encuentra en el suelo.

Movilización en la cama: El paciente se encuentra en la cama.

Movilización en una silla de ruedas: El paciente se encuentra en una silla de ruedas.

  • La técnica de movilización que se utilice dependerá de la superficie sobre la que se encuentre el paciente.
  • Según la dirección del movimiento.

 

Movilización hacia delante: El paciente se mueve hacia delante, como cuando se le traslada a otra habitación.

Movilización hacia atrás: El paciente se mueve hacia atrás, como cuando se le gira en la cama.

Movilización hacia arriba: El paciente se mueve hacia arriba, como cuando se le ayuda a levantarse de la cama.

Movilización hacia abajo: El paciente se mueve hacia abajo, como cuando se le ayuda a sentarse en la cama.

La técnica de movilización que se utilice dependerá de la dirección del movimiento que se quiera realizar:

  • Levantamiento: El celador levanta al paciente del suelo o de una superficie elevada.
  • Traslado: El celador mueve al paciente de un lugar a otro.
  • Rotación: El celador gira al paciente para colocarlo en una posición diferente.
  • Silla de ruedas: El celador ayuda al paciente a subir o bajar de la silla de ruedas.

 

Recomendaciones para realizar las técnicas de movilización de pacientes de forma segura y saludable:

Evaluar el peso y la condición del paciente: Antes de realizar la movilización, es importante evaluar el peso y la condición del paciente para determinar la técnica de movilización más adecuada.

Utilizar la postura adecuada: El celador debe mantener la espalda recta, los pies separados a la anchura de los hombros y las rodillas flexionadas.

Utilizar la fuerza adecuada: El celador debe utilizar la fuerza adecuada para realizar la movilización, evitando esfuerzos excesivos.

Pedir ayuda: Si el paciente es muy pesado o si el celador no puede realizar la movilización por sí solo, debe pedir ayuda a otra persona.

La formación en técnicas de movilización de pacientes es esencial para los celadores. La formación debe enseñar a los celadores cómo realizar las técnicas de movilización de forma segura y saludable, evitando lesiones.

Buenas prácticas ergonómicas: Los celadores deben aprender cómo adoptar posturas cómodas y saludables durante su trabajo. Esto incluye aprender cómo mantener la espalda recta, cómo apoyar los brazos y cómo distribuir el peso de forma uniforme.

Uso de equipos de protección individual: Los celadores deben aprender cómo utilizar los equipos de protección individual de forma adecuada. Esto incluye aprender cómo ponerse y quitarse los equipos, cómo comprobar su estado y cómo repararlos o sustituirlos si están dañados.

Adaptación del puesto de trabajo: Los celadores deben aprender cómo adaptar su puesto de trabajo para evitar la adopción de posturas forzadas. Esto incluye aprender cómo seleccionar y ajustar los equipos de trabajo, cómo organizar el espacio de trabajo y cómo eliminar los obstáculos.

Rotación de tareas: Los celadores deben aprender la importancia de realizar tareas variadas para evitar la realización de movimientos repetitivos.

La formación debe ser periódica, para que los celadores puedan actualizar sus conocimientos y habilidades.

 

CONCLUSIONES

El celador entra en la categoría de personal no sanitario y se encuentra inicialmente en desventaja en comparación con sus compañeros celadores no sanitarios: no ha recibido ninguna formación para su trabajo, por lo que, de hecho, depende mucho de los estudios durante el día.

La ergonomía es importante para los celadores, ya que les ayuda a prevenir lesiones y mejorar su salud y seguridad en el trabajo. Los celadores deben seguir una serie de pautas ergonómicas, incluyendo la formación, la adaptación del puesto de trabajo, la utilización de ayudas técnicas, la rotación de tareas y la actividad física durante el trabajo. Al seguir estas pautas, los celadores pueden ayudar a proteger su salud y bienestar en el trabajo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
  2. Manipulación Manual de Cargas. Guía Técnica del INSHT. Disponible en: http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Normativa/GuiasTecnicas/Ficheros/cargas.pdf (Consultado el 22 de enero de 2024).
  3. Castellano Sánchez R, Caballero García C, Arriaza Cruz SE. Ergonomía en el trabajo de los celadores: prevención de riesgos laborales. Rev Sanit Investig. 2022;5(12):249.

 

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