Rol enfermero en la prevención y detección de la fragilidad geriátrica. Revisión sistemática

4 enero 2026

 

AUTORES

  1. Laura Rodríguez Pedraz. Enfermera en el Centro de Salud Actur Sur. Zaragoza, España.
  2. Carmen Marchand Romeu. Enfermera en Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
  3. Gonzalo Enrique Arbués Redondo. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. María Faure Germán. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  5. Ana García Rodrigo. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La revisión confirma que la enfermería es esencial para detectar y prevenir la fragilidad geriátrica mediante cribado precoz e intervenciones de ejercicio, nutrición y educación. Estas acciones mejoran la funcionalidad, aunque persisten barreras como la falta de formación y la sobrecarga asistencial.

Objetivo: Analizar la evidencia científica sobre el papel de la enfermería en la fragilidad geriátrica en atención primaria.

Metodología: PubMed, CINAHL, Scielo y CUIDEN (2015-2025). Términos usados: “frailty”, “nursing care”, “older adults”, “primary health care”.

Resultados: Enfermería destaca en el cribado de la fragilidad y en intervenciones de ejercicio, nutrición y educación, que mejoran la funcionalidad y reducen caídas. Entre las barreras destacan la falta de formación, la sobrecarga asistencial y la limitación de protocolos.

Conclusión: Enfermería tiene un papel importante en la prevención y detección de la fragilidad geriátrica, requiere fortalecer la capacitación y la coordinación interdisciplinar.

PALABRAS CLAVE

Fragilidad, anciano, atención primaria de salud, cuidados de enfermería, envejecimiento activo.

ABSTRACT

The review confirms that nursing is essential for detecting and preventing frailty in older adults through early screening and interventions focused on exercise, nutrition, and education. These actions improve functionality , although lack of training and excessive workload remain significant barriers.

Objective: To analyze the scientific evidence on the role of nursing in the frailty in primary care

Methodology: PubMed, CINAHL, Scielo, and CUIDEN (2015-2025). Search terms used were “frailty,” “nursing care,” “older adults,” and “primary health care.”

Results: Nursing excels in frailty screening and in interventions such as exercise, nutrition, and education, which improve functionality and reduce falls. Among the barriers identified are a lack of training, excessive workload, and limited protocols.

Conclusion: Nursing has an important role in the prevention and detection of geriatric frailty, requiring stronger training and interdisciplinary coordination.

KEY WORDS

Frailty, aged, primary health care, nursing care, healthy aging.

INTRODUCCIÓN

El envejecimiento poblacional y el incremento de la esperanza de vida han situado a la fragilidad geriátrica como un reto sanitario de primer orden. Este síndrome, caracterizado por la disminución de la reserva fisiológica y la vulnerabilidad frente a factores estresantes, se asocia a un aumento de la dependencia, la hospitalización y la mortalidad¹.

Diversos organismos internacionales recomiendan la detección precoz de la fragilidad en atención primaria como estrategia para reducir la discapacidad y optimizar los recursos sociosanitarios. La enfermería, por su contacto continuado con la comunidad, se encuentra en una posición privilegiada para liderar este proceso².

El objetivo de esta revisión sistemática fue sintetizar la evidencia científica sobre el papel de la enfermería en la prevención y detección de la fragilidad geriátrica, identificando herramientas, intervenciones efectivas y desafíos en la práctica asistencial. La fragilidad también es un desafío social, ya que esto produce un aumento en la demanda de cuidados prolongados, necesitando respuestas coordinadas desde la atención primaria.

OBJETIVOS

El objetivo principal de este artículo es estudiar la literatura existente sobre el rol de enfermería en la detección de la fragilidad geriátrica.

  1. Identificar las herramientas empleadas en atención primaria para la detección de la fragilidad geriátrica.
  2. Analizar las intervenciones preventivas llevadas a cabo por enfermería y su impacto.
  3. Examinar las barreras y facilitadores en la práctica de enfermería.

 

METODOLOGÍA

Para llevar a cabo esta revisión, se han empleado bases de datos como PubMed, CINAHL, Scielo y CUIDEN. El proceso de búsqueda ha sido desde enero 2015 hasta junio 2025, en los que se aborda el tema de la fragilidad geriátrica, lo que ha permitido la inclusión de estudios recientes y relevantes. Se han usado combinaciones de palabras como “frailty”, “nursing care”, “older adults” y “primary health care” y estudios con investigaciones tanto cuantitativas como cualitativas.

Criterios de inclusión:

  • Estudios que se han publicado en inglés o español.
  • Población≥65 años.
  • Intervenciones que hayan sido lideradas o coparticipadas por enfermería en detección o prevención de fragilidad.

 

Criterios de exclusión:

  • Artículos sin un enfoque enfermero.
  • Estudios con población institucionalizada únicamente.
  • Publicaciones que estén duplicadas o cuyo texto completo no esté disponible.

 

Selección y análisis:

De un total aproximado de unos 248 artículos encontrados, 71 fueron seleccionados por el título y el resumen. 27 artículos fueron revisados en profundidad, de los cuales, después de realizar una lectura completa, se seleccionaron 7 que cumplían los criterios de inclusión. Los datos se agruparon por tipo de intervención y resultados clínicos, funcionales o educativos.

RESULTADOS

1. Detección precoz de la fragilidad:

En enfermería se emplean principalmente escalas FRAIL, PRISMA-7 y Edmonton Frail Scale para la valoración de las personas mayores³. Estas herramientas facilitan la identificación de la etapa de prefragilidad, lo que permite intervenciones preventivas oportunas. En estudios observacionales, el cribado realizado por enfermeras congio detectar hasta un 22 % más de casos de prefragilidad en comparación con evaluaciones médicas convencionales3.

2. Intervenciones preventivas:

Los programas liderados por enfermería, centrados en la actividad física, la educación nutricional y el asesoramiento sobre el autocuidado, evidenciaron mejoras notables en fuerza muscular, la velocidad de la marcha y las puntuaciones funcionales4,⁵.

Asimismo, las Intervenciones comunitarias con acompañamiento domiciliario disminuyeron la incidencia de caídas en un 30 % y potenciaron la autonomía de los pacientes en actividades básicas de la vida diaria5.

3. Educación sanitaria y apoyo psicosocial:

Las enfermeras cumplen una función esencial en la educación sanitaria relacionada con la alimentación, la actividad física y el manejo de la medicación. Los programas de seguimiento domiciliario y los grupos de autocuidado fortalecieron la adherencia terapéutica y la autopercepción de salud6.

4. Barreras y desafíos:

Se han identificado tres desafíos principales:

  • Carencia de formación específica en fragilidad geriátrica.
  • Sobrecarga asistencial, que reduce el tiempo disponible para valoración.
  • Falta de protocolos integrados y sistemas digitales que faciliten el seguimiento.

 

A pesar de estas limitaciones, la evidencia coincide en que la enfermería posee la competencia técnica y humana necesaria para liderar el abordaje de la fragilidad en la comunidad 7.

Además de la falta de formación, la presión asistencial y la ausencia de protocolos estandarizados, existen otras dificultades que condicionan la práctica enfermera en la detección de la fragilidad geriátrica.

Entre ellas destacan la escasa sensibilización institucional, la carencia de recursos tecnológicos en atención primaria y en algunos casos, la resistencia de algunos profesionales al cambio. Todo ello impide incorporar la valoración de la fragilidad como práctica rutinaria, retrasando la implementación de intervenciones preventivas7.

Para superar estas barreras se requiere la inversión en formación continua y mejorar el apoyo organizativo, además de promover la incorporación de herramientas digitales que ayuden al seguimiento y coordinación interdisciplinar7.

DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos de esta revisión sistemática refuerzan la evidencia de que la enfermería cumple un rol fundamental en la detección y prevención de la fragilidad geriátrica 7. La valoración global realizada por profesionales de enfermería permite identificar de manera temprana a las personas en riesgo y aplicar intervenciones individualizadas que retrasan el deterioro funcional y promueven el envejecimiento activo.

El abordaje interdisciplinar juntos con medicina, fisioterapia y nutrición potencia los resultados y favorece a la continuidad asistencial. Sin embargo, la literatura subraya la necesidad de ampliar la formación en geriatría y de incorporar la detección de la fragilidad como práctica habitual en atención primaria, garantizando así una respuesta con mayor eficacia7.

CONCLUSIÓN

La fragilidad geriátrica exige un abordaje preventivo y multidimensional. En enfermería, gracias a su perspectiva biopsicosocial, está preparada para liderar estrategias de detección temprana, educación sanitaria y seguimiento comunitario. La integración de estas acciones en los programas de atención primaria resulta esencial para mejorar la calidad de vida y para mantener la autonomía de los pacientes geriátricos.

Además, el impulso de programas orientados a la detección precoz y prevención de la fragilidad permite anticipar riesgos, reducir hospitalizaciones y fortalecer la independencia funcional5,7. El personal de enfermería, gracias a su gran cercanía y capacidad de acompañamiento del paciente, se consolida como un rol de gran importancia para garantizar cuidados integrales y promover un envejecimiento digno, activo y participativo7.

BIBLIOGRAFÍA

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