Salud bucodental en pacientes geriátricos

25 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Susana Quirce Sánchez. Técnico Superior en Higiene Bucodental (IES Enrique Flórez, Burgos). Graduada en Terapia Ocupacional por la Universidad de Zaragoza. Higienista Dental en el CS San José Norte y Centro Zaragoza.
  2. María Ventura Martínez. Técnico Superior en Higiene Bucodental (IES Enrique Flórez, Burgos).
  3. Virginia Giménez López. Licenciada en Medicina por la Universidad de Zaragoza. Especialidad: Pediatría y sus Áreas Específicas. Pediatra CS Calatayud Norte.
  4. Zaida Saiz Burgueño. Técnico Superior en Higiene Bucodental. Ingeniera Técnica Industrial, Especialidad Mecánica (Universidad de Zaragoza). Higienista Dental en CS Calatayud.
  5. María Carmen Pérez Tornos. Técnico Superior en Higiene Bucodental (IES Vicente Blasco Ibáñez de Valencia). Higienista Dental en CS Calatayud.
  6. Belén Zabala Ruiz. Licenciada en Odontología por la Universidad de Zaragoza. Odontóloga en el Centro de Salud Calatayud, SALUD Aragón.

 

RESUMEN

La esperanza de vida aumenta en nuestra sociedad y con ella se incrementa el número de personas mayores, con unas características propias del envejecimiento que repercuten funcionalmente en la salud general pero también a nivel bucodental. Desde las unidades de salud bucodental les proporcionaremos pautas para mantener una higiene bucal adecuada de dientes y encías y adiestramiento en mantenimiento de prótesis, tanto fijas como removibles, tanto para los propios pacientes como para sus cuidadores.

PALABRAS CLAVE

Envejecimiento, salud bucodental, prevención.

ABSTRACT

Life expectancy increases in our society and with it the number of older people increases, with characteristics typical of aging that functionally impact general health but also oral health. From the oral health units we will provide guidelines to maintain adequate oral hygiene of teeth and gums and training in maintenance of prostheses, both fixed and removable, both for the patients themselves and their caregivers.

KEY WORDS

Aging, oral health, prevention.

DESARROLLO DEL TEMA

Los cambios epidemiológicos acaecidos en los países occidentales a partir del siglo pasado han propiciado un aumento de la esperanza y la calidad de vida de la población, aumentando el número absoluto de personas mayores y también el número de personas institucionalizadas en centros de atención a la tercera edad.

En el proceso del envejecimiento se generan una serie de cambios inherentes a la edad, viéndose alteradas las funciones motoras, cognitivas y sensoriales de las personas, produciéndose también cambios sociales, incluyéndose muchas veces la pérdida de poder adquisitivo y la institucionalización.

A medida que se incrementa la edad, cambian las características propias asociadas al envejecimiento, que se ven reflejadas en el estado de salud general y también en el estado de salud bucodental. Los estudios sobre salud oral en personas mayores muestran cambios sobre los tejidos orales, una alta prevalencia de caries y de enfermedad periodontal, así como el aumento de la prevalencia de las alteraciones de la mucosa oral y la afectación de la función salival (xerostomía), incrementándose la pérdida de dientes. Los signos del envejecimiento se hacen visibles a todos los niveles: dientes, encía, glándulas salivales, hueso mandibular, mucosa oral, funcionalidad masticatoria y de deglución, etc.

La falta de dientes y ausencia de prótesis dental tienen una relación directa con la salud, debido a que al no realizar adecuadamente la función masticatoria, sobre todo de alimentos de consistencia dura, se pueden producir trastornos de la nutrición y pérdida de la calidad de vida.

Desde las unidades de atención bucodental se ha detectado que, en muchas ocasiones, la salud bucodental de las personas mayores, recibe una atención inadecuada en materia de salud bucodental, posiblemente por desconocimiento de técnicas adecuadas de higiene oral y mantenimiento de prótesis removibles y fijas, provocando secundariamente diversas afecciones que repercuten negativamente en su calidad de vida y estado de salud general.

PRINCIPALES PROBLEMAS DERIVADOS DEL ENVEJECIMIENTO:

A medida que avanza la edad, nos podemos encontrar con condiciones de salud que afectan al estado de salud bucodental, como pueden ser:

  • Enfermedades cardiovasculares, suelen asociar medicación para tratar estas enfermedades, como antiagregantes y anticoagulantes, que pueden provocar mayor fluidez de la sangre, haciendo a estos pacientes más propensos a hemorragias.

 

Podemos ayudar a estos pacientes instruyéndole en técnicas de higiene para prevenir y/o tratar la gingivitis con el objetivo de frenar el sangrado gingival y prevenir la pérdida de piezas dentales y así minimizar el riesgo de sangrado que se produce al realizar exodoncias.

  • Enfermedades neurológicas, como Alzheimer, demencia, enfermedad de Parkinson, etc., que pueden afectar a la destreza manipulativa y a la cognición, afectando al mantenimiento de la higiene oral.

 

Nos podemos ayudar mediante productos de apoyo, tanto para los pacientes como para sus cuidadores, para favorecer la higiene dental.

  • Enfermedades reumáticas como artritis y artrosis, que afectan a la movilidad y pueden dificultar la higiene, también afectan a la articulación temporomandibular, provocando dolor y alteraciones en la mordida.

 

Existen técnicas para engrosar los mangos de los cepillos dentales para favorecer el agarre del mango de los cepillos, también se puede aconsejar el uso de cepillos eléctricos que requieren menor destreza manipulativa.

  • Menor renovación celular, lo cual hace que la cicatrización sea más lenta. Mediante técnicas preventivas se evitan exodoncias dentales y mediante revisión de bordes cortantes de piezas desgastadas o fracturadas se pueden prevenir lesiones en la mucosa oral y lengua.
  • Debilitamiento del sistema inmune, siendo más sensibles a padecer infecciones y alteraciones en la mucosa oral.
  • Huesos más débiles, viéndose afectada la calidad de los maxilares, además los tratamientos para la osteoporosis tienen efectos secundarios que interfieren con la realización de determinados tratamientos dentales, como las exodoncias.
  • Tejidos más finos y menos elásticos, al perder elasticidad, suelen provocar más lesiones en la mucosa yugal y lengua, por mordisqueo.

 

Todas las medidas encaminadas a la prevención y tratamiento en las personas mayores minimizarán los riesgos derivados de procesos infecciosos y la consecuente toma de medicamentos, detección precoz de cáncer oral y riesgos derivados de la realización de exodoncias, colocación de implantes, etc.1.

PRINCIPALES PATOLOGÍAS BUCODENTALES EN PACIENTES MAYORES:

En las unidades de salud bucodental atendemos a gran número de personas mayores, principalmente podemos encontrarnos con diversas atenciones, como son:

Xerostomía (sequedad bucal): La saliva es un factor protector de las mucosas y frente a la caries, si las glándulas no producen suficiente saliva se produce xerostomía, que puede provocar dificultad para masticar, tragar, utilizar prótesis removibles, mayor propensión a caries y candidiasis, afectando seriamente a la calidad de vida. Una de cada cinco personas se ven afectadas, en mayor medida mujeres, puede ser debida a cambios hormonales, ingesta de ciertos medicamentos, sobre todo los destinados a resolver problemas de ansiedad, óseos y digestivos, a trastornos inmunológicos, tratamientos de radiación, sobre todo en cabeza y cuello, síndrome de Sjögren y otros.

La recomendación es mantener hidratadas las mucosas mediante consumo de líquidos, evitar comidas saladas, utilizar productos específicos, como colutorios, y si es mucha la afectación, recurrir a medicamentos sistémicos prescritos por un profesional.

Caries, enfermedad multifactorial que se asocia a los hábitos de higiene y los hábitos dietéticos. Pueden darse en diferentes localizaciones:

  • Caries de corona: aparece en la parte masticatoria de molares y premolares principalmente.
  • Caries interproximal: es la localizada entre las piezas dentales.
  • Caries secundaria: se localiza adyacente a una restauración.
  • Caries radicular: en los adultos mayores aparece con frecuencia, debido a que la pérdida de hueso dificulta la higiene, sobre todo en zonas interproximales, y a que la raíz del diente no está cubierta de esmalte, si no de cemento radicular, siendo más rugoso y propenso a la adhesión de las bacterias que la provocan y que muchas veces deriva en la necesidad de extracción de la pieza dental.

 

La caries puede provocar sensibilidad, dolor e infección, siendo necesario su tratamiento restaurador.

Enfermedades de las encías, la gingivitis es una inflamación de las encías, que puede ser provocada por factores extrínsecos, como el acúmulo de placa bacteriana y sarro o por factores intrínsecos, como la diabetes u otras enfermedades, si no se trata correctamente la gingivitis puede derivar en periodontitis, que presenta pérdida de hueso alveolar y bolsas profundas, provocando sensibilidad, movilidad y pérdida de las piezas, pudiendo dar lugar a infecciones y afectando a la calidad de vida1.

Pérdida de piezas dentales, dicha pérdida provoca desplazamiento de las piezas adyacentes y antagonistas, dificulta la masticación y hace necesario reponer las piezas perdidas mediante prótesis, removible o fija, si el estado de salud general de la persona está deteriorado a veces no es posible, dificultando su masticación, pudiendo dar lugar a problemas digestivos.

Candidiasis: la xerostomía, el debilitamiento del sistema inmune, una incorrecta higiene de las prótesis y la ingesta de ciertos medicamentos puede hacer que aparezca esta infección fúngica provocada por el hongo Cándida Albicans, que hace que sea necesaria la prescripción de antifúngicos.

Mal ajuste de las prótesis removibles: puede provocar la aparición de úlceras por decúbito, caries en las piezas que las soportan, inflamación de las encías, pérdida de los pilares de soporte, afectación de la articulación temporomandibular, dolor e infecciones.

Los adultos mayores a menudo sufren pérdidas de peso, que afectan también a las encías y mucosas, y hace que sea necesario revisar la holgura de las prótesis dentales, pudiendo provocar incluso atragantamientos.

Afectación de los pilares de las prótesis fijas e implantes dentales: este tipo de prótesis requieren de una buena destreza manual para conseguir una higiene dental correcta, nos podemos encontrar con retracción de encía a nivel de los pilares e implantes, fracturas de los mismos, periimplantitis, etc. Debemos instruir a los pacientes y a los cuidadores de una técnica de higiene correcta y el uso coadyuvante de colutorios, productos de uso interdental, irrigadores y productos de apoyo y/o adaptaciones necesarias para conseguirla.

Sensibilidad: provocada por la exposición de la dentina, debida a erosiones de los cuellos de los dientes, caries, retracción de las encías que deja expuesta la raíz del diente, bordes incisales desgastados, caries, provocando dolor a estímulos como el frío, el calor, los ácidos y los dulces.

Lesiones de mucosa y lengua. La patología más frecuente es la úlcera traumática, generalmente asociada al decúbito de la prótesis, pudiendo ser una puerta de entrada a agentes carcinógenos como el tabaco. Es necesario establecer un diagnóstico diferencial con otras lesiones ulceradas como las neoplasias. Las lesiones son más frecuentes en personas mayores con prótesis antiguas y/o desajustadas.

Otras lesiones que nos podemos encontrar son estomatitis protésica, hiperplasia irritativa, varicosidades, tumores benignos, leucoplasias, liquen plano bucal y lengua geográfica.

En estos casos juega un papel importante el diagnóstico precoz, siendo aconsejable visitas periódicas a las unidades de salud bucodental2.

Alteraciones de la articulación temporomandibular (ATM): puede aparecer artrosis, osteoporosis, adelgazamiento del cartílago, alteraciones del disco articular, dando lugar a dolor en la articulación, dolor a la palpación, cefaleas, limitación de la apertura bucal, sensación de taponamiento del oído, ruidos articulares, etc., Destaca la importancia de mantener una oclusión correcta mediante una buena reposición de piezas ausentes, ajuste correcto de las prótesis, buen ajuste oclusal de las piezas dentales, tratamiento del bruxismo. Podemos recomendar evitar masticar alimentos de gran dureza, evitar aperturas amplias de la boca, realizar ejercicios de relajación muscular, reponer la oclusión, etc.3.

 

CONCLUSIÓN

El deterioro de las funciones físicas y cognitivas dificulta el mantenimiento de una higiene oral adecuada. Algunas personas pueden presentar problemas de motricidad y cognitivos, que debemos tener en cuenta a la hora de instruir en técnicas de mantenimiento de la salud bucodental.

Debemos ser capaces de adaptarnos a las necesidades de nuestros pacientes, indicándose cuáles son los métodos de higiene adecuados a sus características.

Se pueden utilizar adaptaciones de los productos de higiene habituales para favorecer la autonomía de los pacientes, por ejemplo, en los pacientes que presentan temblor en las extremidades superiores, se puede añadir peso a la muñeca para minimizar el temblor, en personas con dificultad en el agarre de mangos estrechos, podemos recomendar engrosar los mangos por ejemplo con una pelota de tenis, aunque existen en el mercado múltiples productos adaptados a todas las necesidades, como cepillos de triple cabezal, dedales abrebocas, etc.

Debemos destacar que el factor más importante y más económico para una buena salud oral es la prevención, debemos implicar tanto a los pacientes como a los cuidadores en su cuidado y proporcionarles pautas comunes al resto de la población pero adaptadas a las necesidades propias de cada paciente, como son:

  • Controles periódicos frecuentes para determinar el diagnóstico y las necesidades de tratamiento y realizar tareas preventivas y de motivación, como son la limpieza dental y aplicación de flúor.
  • Instrucciones para una adecuada higiene bucal, tanto de los dientes como de las encías, lengua y mucosas, para ello recomendaremos:
    • Cepillar los dientes después de cada comida con un cepillo de cerdas suaves, que ha de ser renovado con frecuencia.
    • Realizar enjuagues fluorados o enjuagues específicos como pueden ser para la xerostomía, la gingivitis o la sensibilidad.
    • Limpiar la lengua y las mucosas.
    • Realizar higiene interdental, para ello se pueden utilizar cepillos interproximales, seda dental, irrigador bucal.
    • Utilizar productos de apoyo o adaptaciones si la persona tiene dificultad para realizar la higiene con productos convencionales.
  • Instrucciones para el mantenimiento de las prótesis: las removibles deben ser retiradas durante la noche y sumergidas en agua para evitar que se sequen, limpiarlas con cepillos duros, jabón y productos específicos, hay que intensificar la limpieza sobre todo si el paciente ha tenido un proceso infeccioso. Para las prótesis fijas utilizar productos específicos, como el irrigador y los cepillos interdentales. Ambas deben ser revisadas periódicamente por los profesionales1.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kortemeyer B. Higiene bucal en las personas mayores y enfermas. Quintessenz Team-Journal [Internet]. 2010 [citado el 20 de enero de 2023]; 40:499-505. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-quintessence-9-articulo-higiene-bucal-personas-mayores-enfermas-S0214098512000918
  2. López Jornet P., Saura Pérez M. Prevalencia de lesiones mucosas en población anciana de la Región de Murcia. Av Odontoestomatol [Internet]. 2006 [citado 2024 Ene 23]; 22(6):327-334. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-12852006000600004&lng=es
  3. De la Torre Molina Yaiset, Cabrera Velázquez Marlene. Desajustes intraarticulares en el paciente geriátrico. Gac Méd Espirit [Internet]. 2018 [citado 2024 Ene 23]; 20(2):69-82. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1608-89212018000200069&lng=es

 

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