AUTORES
- Sara Bueno Fenero. Diplomada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- Silvia Sebastián Pérez. Diplomada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Laura Carbonel Franco. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Blanca Tortajada Cervero. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- María Rebeca Romero Arenzana. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- María Pilar Prieto Gracia. Diplomada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
El prurito o picor es una sensación cutánea que obliga a rascarse. Como en toda sensación, el componente subjetivo es primordial e influye en su percepción (leve cosquilleo, molestia insoportable), en la intensidad de su respuesta (frotamiento, rascamiento, excoriación) y en la reacción individual (indiferencia, resignación, ansiedad-irritabilidad, depresión). Más de la mitad de la población mayor de 70 años presenta prurito sin causa conocida.
PALABRAS CLAVE
Prurito, senil, picor.
ABSTRACT
Pruritus or itching is a skin sensation that requires scratching. As in any sensation, the subjective component is essential and influences its perception (mild tickling, unbearable discomfort), the intensity of its response (rubbing, scratching, excoriation) and the individual reaction (indifference, resignation, anxiety-irritability, depression). More than half of the population over 70 years of age presents itching without a known cause.
KEY WORDS
Senile, pruritus, itching.
DESARROLLO DEL TEMA
El prurito o picor es una sensación cutánea que obliga a rascarse. Como en toda sensación, el componente subjetivo es primordial e influye en su percepción (leve cosquilleo, molestia insoportable), en la intensidad de su respuesta (frotamiento, rascamiento, excoriación) y en la reacción individual (indiferencia, resignación, ansiedad-irritabilidad, depresión).
El prurito se clasifica como agudo (que dura <6 semanas) o crónico (>6 semanas). Puede ser causado por una enfermedad de la piel o una enfermedad sistémica: trastorno del metabolismo del hierro, uremia, enfermedad hepática con colestasis, neoplasia maligna, enfermedad hematopoyética, enfermedad del sistema nervioso o de las glándulas endocrinas, infección, insuficiencia cardíaca, efectos secundarios de los medicamentos, embarazo o envejecimiento de la piel. El prurito generalizado de origen desconocido (PGOD) representa aproximadamente el 8 % de todos los casos de prurito.
Posibles causas de prurito1-3:
Déficit de hierro:
En caso de sospecha de déficit de hierro, mientras que el nivel de ferritina es normal, puede ser necesario determinar los niveles séricos de hierro y la capacidad total de fijación de hierro.
Sobrecarga de hierro:
La sobrecarga de hierro puede asociarse con prurito generalizado y acompañar a la hemocromatosis o hiperferritinemia sin hemocromatosis. Además, la sobrecarga de hierro puede llevar a daño hepático (y diabetes mellitus), lo que también puede causar el prurito. El tratamiento de la sobrecarga de hierro con sangrías puede reducir la intensidad del prurito o llevar a su remisión.
Enfermedades hematopoyéticas:
Las enfermedades hematopoyéticas son responsables de aproximadamente un 2 % de los casos
Neoplasias malignas sólidas:
Los tumores malignos sólidos provocan prurito con relativamente poca frecuencia. El prurito generalizado se ha reportado en casos de cáncer de mama, del intestino grueso, pulmonar, testicular y gástrico, insulinoma, carcinoide gástrico y timoma.
Enfermedades del sistema endocrino: 1-3
Los datos de ensayos clínicos relacionados con el prurito, tanto en hipertiroidismo como en hipotiroidismo, son escasos. El hipoparatiroidismo primario puede cursar con prurito, especialmente en el caso de la presencia de depósitos de calcio en la piel. Sin embargo, no ha sido confirmado por los estudios con participación de grupos grandes de enfermos. La paratiroidectomía subtotal por hiperparatiroidismo secundario en el curso de la insuficiencia renal reduce el prurito urémico. El prurito puede aparecer en enfermos con diabetes o con un insulinoma.
Prurito urémico1-3:
El prurito es un síntoma común en enfermos con enfermedad renal crónica, en particular con insuficiencia renal terminal y en enfermos tratados con hemodiálisis (aproximadamente un 40 %). La intensidad de las manifestaciones varía, desde una sensación de irritación leve y transitoria, hasta un prurito que no responde al tratamiento, que afecta de manera significativa el sueño y reduce la calidad de vida.
Prurito hepático1-3:
El prurito es un síntoma común de diversas enfermedades hepáticas, inclusive la colestasis del embarazo. En el prurito hepático, generalmente se producen hiperpigmentación de la piel, abrasiones y arañazos. Las partes del cuerpo más afectadas son a menudo las manos y los pies. Si el prurito y la fatiga constante son los síntomas dominantes, pueden indicar colangitis biliar primaria.
Prurito neuropático1-3:
El prurito neuropático se debe a una disfunción o a una lesión en cualquier punto de la vía ascendente. El prurito puede ser una consecuencia de un daño neuronal periférico (neuropatía posherpética, prurito braquiorradial, notalgia parestésica) o del sistema nervioso central (p. ej., tumor de la médula espinal, neurofibromatosis tipo 1, esclerosis múltiple). El prurito neuropático puede estar acompañado de otros síntomas sensoriales como ardor, parestesias, dolor punzante y cosquilleo.
Prurito asociado con trastornos mentales y emocionales1-3:
Varios factores mentales, entre otros, estrés y emociones fuertes, pueden causar o intensificar el prurito. Existe una relación directa entre los acontecimientos de la vida que generan estrés fuerte y los síntomas sensoriales en la piel, inclusive el prurito. Los estresores cotidianos menos fuertes también pueden contribuir a la aparición del prurito.
Prurito asociado con enfermedades infecciosas1-3:
El prurito provocado por la colestasis puede asociarse con varias infecciones virales, inclusive las hepatitis A, B, C y E. El prurito es un síntoma típico de la fase tardía de la infección por VIH, aunque a veces es el primer síntoma de la enfermedad. A menudo, la intensidad del prurito en la infección por VIH está directamente relacionada con los niveles de viremia, y también puede correlacionarse con la eosinofilia.
Tratamiento del prurito generalizado de origen desconocido1-3:
Tras descartar las enfermedades de la piel y otras causas de prurito, el PGOD se considera idiopático. Debe distinguirse del prurito de la piel en ancianos. También se debe tener en cuenta la posibilidad de que con el tiempo aparezcan signos y síntomas que indiquen una causa específica del prurito.
Más de la mitad de la población mayor de 70 años presenta prurito sin causa conocida.
Con el envejecimiento hay aumento de la sensibilidad a la histamina y menos contenido de agua y esta xerodermia puede inducir la producción local de citosinas generadoras de prurito. Es probablemente la causa más común de prurito en la vejez.
Con el paso del tiempo los sistemas vascular y tegumentario se vuelven atróficos, causando retención inadecuada de humedad. Otros cambios que pueden empeorar el prurito son la disminución de los lípidos de superficie, la sudoración y la producción de sebo, así como la alteración en la reparación de la barrera cutánea. Otros factores importantes son los cambios en las fibras nerviosas relacionadas con la edad y la polifarmacia, ya que algunos medicamentos usados frecuentemente por el adulto mayor aumentan el riesgo de generar prurito
Prurito en ancianos:
El prurito crónico en ancianos (en mayores de 65 años, el llamado prurito senil) es muy común. Está asociado con la sequedad de la piel, pero también puede estar relacionado con otros factores como neoplasias, el envejecimiento de los haces nerviosos o la medicación. En algunos casos se desconoce la causa (PGOD).
Factores agravantes asociados al prurito senil1-3:
- Baños demasiado calientes y/o demasiado largos.
- Productos de higiene inadecuados y/o mal aclarados: jabones perfumados, detergentes o antisépticos.
- Un aseo extremadamente agresivo: guante de aseo, friegas con agua de colonia.
- Ropa irritante y/o demasiado ajustada.
- Detergentes para la ropa y suavizantes perfumados y/o usados en exceso.
- Vivir en una atmósfera demasiado cálida y/o demasiado seca.
- El consumo de ciertas sustancias que favorecen el prurito senil, en particular los excitantes tradicionales como el té, el café y el alcohol.
Recomendaciones1-3:
La higiene es una cuestión importante en el prurito senil. En efecto, hay que incitar a la persona mayor a cambiar sus hábitos. Por ejemplo, es preferible darse una ducha rápida con agua tibia. También lavarse con un jabón suave, un syndet o un aceite limpiador, sin perfume y sin sustancias irritantes. Es imprescindible aclarar bien la piel y secarla con delicadeza efectuando toquecitos con una toalla suave. Además, conviene llevar las uñas cortas y ropa cómoda de algodón.
La sequedad cutánea asociada al prurito senil puede subsanarse aplicando emolientes una o varias veces al día. La presencia de activos antipruriginosos en las fórmulas permite aliviar la piel y limitar el rascado. Una buena idea es meter el frasco de crema anti-picor en la nevera para obtener una sensación de frescura y alivio, o dejarla a mano en la mesilla de noche para calmar rápidamente los picores nocturnos.
- El tratamiento del prurito senil debe iniciarse con emolientes y con un glucocorticoide tópico durante 2 semanas como mínimo, para curar un posible eccema causado por la sequedad de la piel (asteatotic eczema) . Se pueden preferir productos hidratantes con un alto contenido de lípidos.
- El tratamiento con gabapentina puede resultar beneficioso.
- Si no hay respuesta al tratamiento inicial, se debe volver a realizar una evaluación clínica.
- Las personas con prurito senil no deben tomar antihistamínicos sedantes1-3.
CONCLUSIONES
Más de la mitad de la población mayor de 70 años presenta prurito sin causa conocida. Con el envejecimiento hay aumento de la sensibilidad a la histamina y menos contenido de agua y esta xerodermia puede inducir la producción local de citosinas generadoras de prurito. Es probablemente la causa más común de prurito en la vejez.
Este deseo de rascar de forma intensa, resulta muy estresante en los ancianos, les produce insomnio, ya que no son capaces de relajarse, y a su vez se producen heridas en la piel que pueden llevar a problemas mayores, como pueden ser úlceras venosas, heridas crónicas, hematomas, y sobre todo, disminuye su calidad de vida por el insomnio nocturno, que se traduce en más horas de sueño durante el día.
BIBLIOGRAFÍA
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- Patel T, Yosipovitch G. The management of chronic pruritus in the elderly. Skin Therapy Lett [publicación periódica en línea] 2010. Sep; 15(8): Hallado en URL: http://www.skintherapyletter.com/2010/15.8/2.html.
- Solórzano-Amador A, Ronderos-Acevedo MC. Prurito. Parte I. Fisiopatología y enfermedades asociadas. Rev CES Med 2012; 26(2): 249-259.