Toxoplasmosis

13 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Carmen María Ricon Freitas. TCAE, HUMS. Zaragoza.
  2. Maria Del Rosario Palomo Medina. TCAE, HRV. Zaragoza.
  3. Marina Huesa Nuez. TCAE, Residencia Utrillas. Teruel.
  4. María José Prados Palacios. CELADORA, A.P.
  5. Marta Rabadán De La Puente. TCAE, HRV. Zaragoza.
  6. Sara Millán Mateo. DUE, HUMS. Zaragoza.

 

RESUMEN

La toxoplasmosis, una infección causada por el parásito Toxoplasma gondii, es una enfermedad que puede afectar a personas de todas las edades. Aunque puede ser asintomática en la mayoría de los casos, puede representar un riesgo significativo para ciertos grupos de personas, como mujeres embarazadas y aquellos con sistemas inmunológicos debilitados. Por lo tanto, es crucial comprender y abordar las causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y medidas preventivas relacionadas con esta enfermedad para proteger la salud pública y reducir su impacto.

PALABRAS CLAVE

Infección, afección, parásito, debilidad, embarazo y salud.

ABSTRACT

Toxoplasmosis, an infection caused by the parasite Toxoplasma gondii, is a disease that can affect people of all ages. Although it can be asymptomatic in most cases, it can pose a significant risk to certain groups of people, such as pregnant women and those with weakened immune systems. Therefore, it is crucial to understand and address the causes, symptoms, diagnosis, treatment and preventive measures related to this disease to protect public health and reduce its impact.

KEY WORDS

Infection, condition, parasite, weakness, pregnancy and health.

DESARROLLO DEL TEMA

La toxoplasmosis, una infección parasitaria causada por el parásito Toxoplasma gondii, es una enfermedad que puede afectar a personas de todas las edades en todo el mundo. Aunque la infección puede pasar desapercibida en muchos casos, puede representar un riesgo significativo para ciertos grupos de personas, especialmente para las mujeres embarazadas y aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos. Es importante comprender las causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención de esta enfermedad para minimizar su impacto en la salud pública1.

Causas:

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa causada por el parásito Toxoplasma gondii, un organismo unicelular que puede encontrarse en una variedad de animales en todo el mundo. La principal causa de la toxoplasmosis en los seres humanos es la ingestión de alimentos o agua contaminados con heces de gatos que contienen quistes del parásito. Los gatos son los principales portadores del parásito y lo eliminan en sus heces después de haber ingerido carne infectada.

Además, las personas también pueden infectarse al consumir carne cruda o mal cocida de animales infectados, como cerdos, corderos o aves de corral. La manipulación de tierra contaminada, la exposición a cajas de arena para gatos sin guantes y el contacto con heces de gatos en el entorno pueden ser otras vías de transmisión. La toxoplasmosis también puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo si la madre adquiere la infección por primera vez durante la gestación.

Síntomas:

Los síntomas de la toxoplasmosis pueden variar dependiendo de la edad y del estado inmunológico del individuo infectado. En muchos casos, la infección puede ser asintomática o causar síntomas leves que se resuelven por sí solos. Sin embargo, en personas con sistemas inmunitarios debilitados o en mujeres embarazadas, la toxoplasmosis puede ser más grave y causar complicaciones2.

En adultos sanos, los síntomas suelen ser leves y pueden incluir fiebre, fatiga, dolores musculares y linfadenopatía, que es la inflamación de los ganglios linfáticos. Estos síntomas suelen ser similares a los de la gripe y pueden durar varias semanas antes de desaparecer.

En individuos inmunocomprometidos, como aquellos con VIH/SIDA o aquellos que han recibido trasplantes de órganos, la toxoplasmosis puede causar síntomas más graves, como dolor de cabeza, confusión, convulsiones y problemas de coordinación motora. Esto se debe a que el parásito puede afectar al sistema nervioso central y causar una afección conocida como toxoplasmosis cerebral.

En el caso de mujeres embarazadas, la toxoplasmosis puede transmitirse al feto a través de la placenta, lo que puede provocar complicaciones graves, como aborto espontáneo, muerte fetal, malformaciones congénitas y discapacidad intelectual o visual en el bebé.

 

Diagnóstico:

El diagnóstico de la toxoplasmosis puede ser desafiante debido a la variabilidad en la presentación clínica y la posibilidad de confusión con otras enfermedades. Sin embargo, existen varias pruebas que pueden ayudar a confirmar la presencia del parásito Toxoplasma gondii en el organismo y a determinar si una persona está infectada.

Una de las pruebas más comunes es el análisis de sangre para detectar la presencia de anticuerpos contra el parásito. Estos anticuerpos pueden ser del tipo IgM, que indica una infección aguda reciente, o del tipo IgG, que sugiere una infección pasada o crónica. Un aumento en los niveles de IgG también puede indicar una infección activa en individuos inmunocomprometidos2.

Además de las pruebas serológicas, se pueden realizar otras pruebas diagnósticas para confirmar la presencia del parásito en el cuerpo. Estas incluyen la biopsia de tejidos, en la que se toma una muestra de tejido infectado para su análisis bajo el microscopio, y las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que detectan el ADN del parásito en muestras de sangre, líquido cefalorraquídeo u otros fluidos corporales.

El diagnóstico de la toxoplasmosis en mujeres embarazadas es especialmente importante debido al riesgo de transmisión al feto. Se pueden realizar pruebas serológicas regulares durante el embarazo para detectar la infección y tomar las medidas necesarias para prevenir la transmisión vertical al feto.

Tratamiento

El tratamiento de la toxoplasmosis varía dependiendo de la gravedad de la infección y del estado de salud del paciente. En la mayoría de los casos, los médicos recetan medicamentos antiparasitarios para combatir la infección. Los dos medicamentos más comúnmente utilizados para tratar la toxoplasmosis son la pirimetamina y la sulfadiazina, que suelen administrarse en combinación con ácido folínico para prevenir efectos secundarios adversos, como la supresión de la médula ósea3.

En casos más leves de toxoplasmosis en personas inmunocompetentes, es posible que no sea necesario un tratamiento específico, ya que el sistema inmunitario puede ser capaz de controlar la infección por sí solo. Sin embargo, en casos de toxoplasmosis ocular o en pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellos con VIH/SIDA, el tratamiento es fundamental para prevenir complicaciones graves.

En el caso de mujeres embarazadas que contraen toxoplasmosis durante el embarazo, el tratamiento puede ser necesario para reducir el riesgo de transmitir la infección al feto. Sin embargo, el tratamiento durante el embarazo puede ser más complicado debido a los posibles efectos secundarios para el feto, por lo que se requiere una supervisión médica cuidadosa.

Además del tratamiento farmacológico, es importante tomar medidas preventivas para evitar la infección por toxoplasmosis. Estas medidas incluyen cocinar la carne a temperaturas adecuadas para destruir cualquier parásito presente, lavar cuidadosamente las frutas y verduras antes de comerlas, evitar el contacto con heces de gato y practicar una buena higiene personal, como lavarse las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda o trabajar en el jardín4.

 

Prevención:

  1. Cocinar adecuadamente los alimentos: Cocinar la carne a temperaturas seguras puede ayudar a destruir los parásitos de Toxoplasma presentes en la carne cruda o poco cocida. Se recomienda cocinar la carne a una temperatura interna de al menos 160°F (71°C) para garantizar su seguridad.
  2. Lavado de frutas y verduras: Lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas puede ayudar a eliminar cualquier contaminación de Toxoplasma presente en su superficie. El lavado con agua corriente es suficiente para reducir el riesgo de infección.
  3. Evitar la contaminación cruzada: Es importante evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos para prevenir la propagación de Toxoplasma. Utiliza tablas de cortar separadas y utensilios diferentes para manipular alimentos crudos y cocidos, y lava tus manos y utensilios con agua y jabón después de manipular carne cruda.
  4. Higiene personal: Practicar una buena higiene personal, como lavarse las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda, trabajar en el jardín o tocar tierra, puede ayudar a prevenir la infección por Toxoplasma. También se recomienda lavarse las manos antes de comer y después de usar el baño.
  5. Evitar el contacto con heces de gato: Como los gatos pueden ser portadores del parásito Toxoplasma, es importante evitar el contacto con las heces de gato. Esto incluye limpiar la caja de arena de los gatos diariamente, utilizando guantes desechables y lavándose bien las manos después de manipular la arena para gatos.
  6. Evitar la ingestión de agua no tratada: Evita beber agua sin tratar, especialmente cuando viajas a áreas donde la calidad del agua puede ser cuestionable. Utiliza agua embotellada o agua tratada para beber y cocinar.
  7. Educación y concienciación: Es importante educar a las personas sobre los riesgos de la toxoplasmosis y las medidas preventivas que pueden tomar para reducir su riesgo de infección. Esto es especialmente importante para las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunitarios debilitados, quienes corren un mayor riesgo de complicaciones por la toxoplasmosis.

 

CONCLUSIÓN

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Toxoplasma gondii, que puede tener consecuencias graves, especialmente para grupos de mayor riesgo como mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Aunque la mayoría de las personas infectadas con toxoplasmosis no presentan síntomas, la infección puede ser grave en ciertos casos, especialmente durante el embarazo o en personas inmunocomprometidas.

Para prevenir la toxoplasmosis, es crucial seguir medidas de higiene adecuadas, como lavarse las manos después de manipular carne cruda o tierra, evitar la ingestión de agua no tratada y tomar precauciones al manipular la caja de arena de los gatos. Además, cocinar adecuadamente los alimentos y practicar una buena higiene personal son pasos clave para reducir el riesgo de infección.

La educación y la concienciación sobre la toxoplasmosis son fundamentales para que las personas comprendan los riesgos y las medidas preventivas necesarias. Al tomar estas precauciones, podemos reducir significativamente el riesgo de contraer toxoplasmosis y proteger la salud de nosotros mismos y de nuestros seres queridos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Toxoplasmosis [Internet]. https://www.cun.es. [citado el 13 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/toxoplasmosis
  2. Wikipedia contributors. Toxoplasmosis [Internet]. Wikipedia, The Free Encyclopedia. Disponible en: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Toxoplasmosis&oldid=157007612
  3. Toxoplasmosis [Internet]. Mayoclinic.org. 2023 [citado el 13 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/toxoplasmosis/diagnosis-treatment/drc-20356255
  4. por: E. Toxoplasmosis: qué es y cómo prevenirla durante el embarazo [Internet]. Escola Salut SJD. 2015 [citado el 13 de abril de 2024]. Disponible en: https://escolasalut.sjdhospitalbarcelona.org/es/consejos-salud/embarazo/toxoplasmosis-como-prevenirla-durante-embarazo

 

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