AUTORES
- María Ezquerra Marigómez. Médico Interno Residente en Medicina Interna. Hospital Sierrallana. España.
- Lucía Burón Pérez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. España.
- Leyre Mozota Alonso. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. España.
- Gonzalo García Perales. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. España.
- Blanca García Díez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. España.
- Helena Borrel Doz. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. España.
RESUMEN
La transfusión de componentes sanguíneos es un procedimiento médico que salva innumerables vidas cada año pero que, como cualquier intervención, no está exenta de riesgos. Uno de los efectos adversos más graves y potencialmente mortales es la Sobrecarga Circulatoria Asociada a la Transfusión (TACO, por sus siglas en inglés). TACO se caracteriza por una sobrecarga de volumen que conduce a una insuficiencia cardíaca aguda, edema pulmonar y, en casos severos, puede ser fatal.
El reconocimiento y la comprensión de TACO han ganado relevancia en las últimas décadas debido al incremento en el uso de transfusiones y al envejecimiento de la población, que presenta una mayor prevalencia de comorbilidades cardiovasculares. Identificar a los pacientes en riesgo, implementar estrategias de prevención y tratamiento eficaz, y fomentar la vigilancia y notificación de los casos son esenciales para mitigar este riesgo asociado con la transfusión.
Presentamos el caso de un paciente con TACO, repasando aspectos de esta entidad como la clínica, diagnóstico y manejo, con el objetivo de concienciar acerca de la importancia de prevenir y detectar esta patología, promoviendo así una mayor seguridad en las prácticas transfusionales.
PALABRAS CLAVE
Transfusión sanguínea, reacción a la transfusión, sobrecarga de volumen, insuficiencia cardíaca.
ABSTRACT
Blood component transfusion is a medical procedure that saves countless lives each year, but like any intervention, it is not without risks. One of the most severe and potentially fatal adverse effects is Transfusion-Associated Circulatory Overload (TACO). TACO is characterized by a volume overload that leads to acute heart failure, pulmonary edema, and, in severe cases, can be fatal.
Recognition and understanding of TACO have gained relevance in recent decades due to the increased use of transfusions and the aging population, which presents a higher prevalence of cardiovascular comorbidities. Identifying at-risk patients, implementing effective prevention and treatment strategies, and promoting the monitoring and reporting of cases are essential to mitigate this transfusion-associated risk.
We present the case of a patient with TACO, reviewing aspects of this condition such as clinical presentation, diagnosis, and management, with the aim of raising awareness about the importance of preventing and detecting this pathology, thereby promoting greater safety in transfusion practices.
KEY WORDS
Blood transfusion, transfusion reaction, fluid overload, heart failure.
INTRODUCCIÓN
TACO (Transfusion Associated Circulatory Overload) es una forma de reacción transfusional basada en el edema pulmonar, asociado a la sobrecarga del volumen circulatorio que puede suceder con la transfusión de componentes sanguíneos. Debe sospecharse ante la aparición o empeoramiento de la disnea en las primeras 6-12 horas tras la transfusión. Aunque puede suceder en cualquier paciente, están descritos factores de riesgo. El manejo de esta entidad es similar al edema agudo de pulmón cardiogénico por otras causas, además de suspender la transfusión. Saber detectar esta patología a tiempo permite adoptar medidas de manera precoz, mejorando significativamente los resultados clínicos y reduciendo la mortalidad.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Varón de 50 años fumador de tabaco y consumidor severo de alcohol. Como antecedentes personales, hipertensión en tratamiento con enalapril e hidroclorotiazida, dislipemia sin tratamiento con esteatosis hepática moderada y psoriasis en tratamiento tópico.
Acude a Urgencias por disnea de medianos esfuerzos y ortopnea de una semana de evolución. Además, refiere edemas en extremidades inferiores de largo tiempo de evolución. Niega otros signos o síntomas en anamnesis dirigida.
A la exploración física en Urgencias, tensión arterial 130/72, frecuencia cardíaca 106 lpm, saturación de oxígeno 92% basal, afebril.
Describen buen estado general, eupneico. Normohidratado, normoperfundido y normocoloreado. Auscultación cardiopulmonar: rítmico con crepitantes bibasales. Abdomen anodino. Edemas con fóvea en región distal de extremidades inferiores. Lesiones psoriásicas en tronco y extremidades.
A su llegada se solicita electrocardiograma, que muestra ritmo sinusal a 100 lpm, PR normal, QRS estrecho, eje normal, sin alteraciones agudas en la repolarización.
Respecto a los parámetros analíticos, bioquímica (incluyendo NT-proBNP, CK y troponina IuS) y coagulación en el rango de la normalidad. En el hemograma destaca anemia macrocítica (Hemoglobina 5’9, VCM 148’3). El paciente solo dispone de una analítica previa correspondiente a dos años antes, en la que tenía hemoglobina 16’8 con VCM elevado, 116’5.
En la gasometría arterial alcalosis respiratoria compensada (pH 7’43, pCO2 27, pO2 89, bic 17’9)
En la radiografía de tórax se objetiva derrame pleural izquierdo, sin otros hallazgos. No tiene radiografías previas con las que comparar.
Ante los hallazgos analíticos se interpreta como una anemia severa sintomática, indicándose transfusión de dos concentrados de hematíes. El paciente es ingresado en planta de Medicina Interna.
Esa madrugada, unas horas más tarde, avisan en la guardia de planta por disnea.
A la valoración del paciente, éste impresiona de gravedad, con mal estado general, diaforesis, gran inquietud psicomotriz.
Tensión arterial 220/105, taquipneico a más de 30 respiraciones por minuto, Saturación de oxígeno 75% con VentiMask al 31%. Afebril.
A la exploración en ese momento destacan crepitantes bilaterales y edemas con fóvea que se extienden hasta región media tibial. Sin focalidad neurológica ni otros hallazgos.
Se administra furosemida intravenosa, metilprednisolona y se aumenta flujo de oxígeno colocando mascarilla con reservorio pese a lo cual no se observa mejoría.
A los 15 minutos mayor empeoramiento, con desaturación hasta 50% con reservorio, estupor y finalmente parada respiratoria. Se inicia reanimación cardiopulmonar básica y avanzada sin éxito, falleciendo el paciente esa madrugada.
A la mañana siguiente al fallecimiento se obtienen resultados pendientes del laboratorio en la que destaca folicopenia de 0’8. Hierro e índice de saturación de transferrina en el rango de normalidad. Ferritina elevada (996) y vitamina B12 en rango.
El paciente, por tanto, presentaba anemia grave carencial secundario a folicopenia siendo el motivo de fallecimiento edema agudo de pulmón agravado por sobrecarga de volumen.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
TACO, Transfusion Associated Circulatory Overload, es una forma de reacción transfusional basada en el edema pulmonar, asociado a la sobrecarga del volumen circulatorio que puede suceder con la transfusión de componentes sanguíneos. A pesar de su gran importancia, no existen unos criterios uniformes para el diagnóstico de esta patología. Si bien, las distintas Sociedades coinciden en que debe sospecharse ante la aparición o empeoramiento de la disnea y/o ortopnea en las primeras 6-12 horas tras la transfusión.
Puede cursar con otros signos y síntomas como desaturación, hipertensión, taquicardia, ingurgitación yugular o cefalea. A la auscultación cardiopulmonar, puede estar presente un tercer ruido cardíaco y crepitantes o sibilantes respectivamente.
Aunque el TACO puede suceder en cualquier paciente y en el contexto de la transfusión de cualquier componente sanguíneo, están descritos algunos factores de riesgo asociados. Algunos están relacionados con el paciente (antecedente de insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal, edades extremas, bajo peso, hipoalbuminemia…) y otros están relacionados con la velocidad y volumen de transfusión.
El diagnóstico diferencial incluye a aquellas reacciones agudas asociadas a la transfusión como son anafilaxia, reacciones alérgicas a las transfusiones, hemólisis aguda o reacciones febriles a transfusiones no hemolíticas. Si bien, la reacción a la transfusión que se considera con mayor frecuencia en el diagnóstico diferencial de TACO es la lesión pulmonar aguda relacionada con la transfusión (TRALI, por sus siglas en inglés). Mientras que el edema pulmonar en el TACO es cardiogénico en el TRALI es por aumento de permeabilidad, asociando muchas veces signos y síntomas de inflamación como son la fiebre o la hipotensión 1.
Por otro lado, no debe olvidarse dentro del diagnóstico diferencial otras causas de insuficiencia cardíaca y la embolia pulmonar.
Se estima que la incidencia del TACO es de, al menos, 1 de cada 100 personas transfundidas. Si bien, ésto es difícil de saber con precisión puesto que no existe un parámetro clínico o analítico altamente sensible y específico y, además, a veces la disnea leve se resuelve tras forzar la diuresis. Los datos de Estados Unidos demuestran que el TACO es la causa más común de muerte por transfusión2 .
El manejo de esta entidad es similar al edema agudo de pulmón cardiogénico por otras causas (oxigenoterapia, diuréticos, ventilación mecánica si precisara…) además de, ante sospecha elevada, suspensión de la transfusión.
Al igual que con otras reacciones a las transfusiones es esencial notificar al banco de sangre la existencia de TACO para prevenir reacciones futuras en ese paciente y como control de calidad. Un estudio del sistema de notificación de Peligros Graves de la Transfusión (SHOT, por sus siglas en inglés) en el Reino Unido sugiere que la incidencia de TACO, o, más probablemente, el reconocimiento y la notificación de TACO, ha ido aumentando con el tiempo3.
Para reducir el riesgo de desarrollo de TACO es imprescindible limitar las transfusiones a aquellos casos en los que sea realmente necesario. En pacientes sin sangrado activo se deberá evaluar el rendimiento tras la transfusión de un concentrado de hematíes antes de continuar con más unidades. Es necesario asimismo reducir el volumen intravascular del paciente y controlar la velocidad de transfusión siguiendo las recomendaciones de los expertos4. En el caso de los pacientes con varios factores de riesgo para TACO puede transfundirse de manera segura inicialmente a 1ml/kg/hora pudiendo aumentar de forma gradual y emplear diuréticos si es necesario.
Detectar y manejar el TACO es crucial ya que es una complicación común y grave de las transfusiones de sangre que puede llevar a insuficiencia cardíaca y respiratoria. Reconocer los síntomas a tiempo, como dificultad respiratoria, hipertensión y edema pulmonar, permite intervenir rápidamente con medidas como la reducción de la velocidad de la transfusión, administración de diuréticos y soporte respiratorio, mejorando significativamente los resultados clínicos y reduciendo la mortalidad.
BIBLIOGRAFÍA
1. Rojas Sancho, Diana Melissa; Bermúdez Durán LVCSMA. Transfusion – related acute lung injury. Rev médica Sinerg. 2021;6(7).
2. Transfusion/Donation Fatalities | FDA [Internet]. [cited 2024 Jul 25]. Available from: https://www.fda.gov/vaccines-blood-biologics/report-problem-center-biologics-evaluation-research/transfusiondonation-fatalities
3. Carter-Graham S, Swarbrick N, Yawitch T, Chloe Davison M, Baker P, Mark Bellamy P, et al. Serious Hazards of Transfusion (SHOT) SHOT Haemovigilance Data Manager Ms Debbi Poles SHOT Haemovigilance / Patient Blood Management Specialist Mrs Emma Milser SHOT Clinical Incidents Specialist Steering Group (SG) during 2022. [cited 2024 Jul 25]; Available from: https://doi.org/10.57911/wz85-3885
4. Cohn, Claudia; Delaney, Meghan; Johnson, Susan T.; Katz, Louis M.; Schwartz J. Administration of blood components and biotherapies. Tech Manual, 21st Ed. 2023;567.