Trastorno del espectro alcohólico fetal.

1 diciembre 2022

AUTORES

  1. Lidia Salas Gil. Matrona en Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida).
  2. Marina Isabel Forniés Vilas. Matrona en Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida).
  3. Rocío Conde Lamelas. Matrona en Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida).
  4. Laura Mora Roldán. Matrona en Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida).
  5. Sara Ena Belloc. Matrona en Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida).
  6. Raquel Santaliestra Elvira. Matrona en C.A.P Monzón (Huesca).

 

RESUMEN

El alcohol atraviesa la barrera placentaria por lo que en el embarazo puede tener graves repercusiones con múltiples alteraciones físicas, cognitivas y del desarrollo. No existe dosis segura, por lo que se recomienda no consumirlo y dejar de hacerlo antes de comenzar la búsqueda de embarazo. El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal constituye el conjunto de alteraciones derivadas del consumo de alcohol de la gestante. Está infradiagnosticado, pero se conoce su influencia en el desarrollo del niño y la disminución de la calidad de vida de este por lo que la concienciación acerca de sus repercusiones es de vital importancia.

 

PALABRAS CLAVE

Alcohol, embarazo, trastorno del espectro alcohólico fetal, drogas.

 

ABSTRACT

Alcohol crosses the placental barrier, so in pregnancy it can have serious repercussions with multiple physical, cognitive and developmental alterations. There is no safe dose, so it is recommended not to consume it and stop doing it before starting the search for pregnancy. The Fetal Alcohol Spectrum Disorder constitutes the set of alterations derived from the alcohol consumption of the pregnant woman. It is underdiagnosed but its influence on the child’s development and the decrease in its quality of life is known, so awareness of its repercussions is of vital importance.

 

KEY WORDS

Alcohol, pregnancy, fetal alcohol spectrum disorder, drugs.

 

INTRODUCCIÓN

El consumo de alcohol es una práctica aceptada en la población a pesar de conocerse los daños que provoca, causando una gran morbilidad y mortalidad1,2.

En el embarazo se conocen sus efectos negativos, sin embargo, el alcohol es una droga consumida por un porcentaje no despreciable de gestantes. Se estima la prevalencia de consumo en Europa durante el embarazo en un 25%2. Mujeres con embarazos previos y que consumían alcohol antes del embarazo, son las que más incrementan el consumo durante el embarazo actual. También se ve incrementado el consumo en gestantes que padecen trastornos mentales como ansiedad o depresión, además de gestantes con un entorno en el que se consume alcohol3.

Con respecto a la ingesta de alcohol, no existe cantidad segura en el embarazo, ingestas pequeñas pueden afectar al feto, por lo que las recomendaciones son abstenerse de beber alcohol durante el embarazo o si están intentando quedarse embarazadas, ya que el alcohol puede ser teratogénico desde las primeras semanas de embarazo4,5,6.

El alcohol atraviesa la barrera placentaria generando un riesgo para la madre y el feto durante todo el embarazo. Se relaciona con mayor incidencia de aborto espontaneo, nacimiento prematuro, muerte fetal tardía y bajo peso al nacimiento5,7. La exposición prenatal al alcohol también puede causar daños cerebrales permanentes con múltiples déficits cognitivos asociados, alteraciones del comportamiento, anomalías motoras y dificultad para manejar el estrés y la depresión3.

El término Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) describe un amplio número de efectos que se observan en los recién nacidos expuestos al alcohol en su vida intrauterina. Entre ellos se incluyen problemas físicos, conductuales y de aprendizaje7. Es la consecuencia más grave del consumo de alcohol en el embarazo y se estima que 10 de cada 1000 nacidos vivos lo hacen con este trastorno8.

 

OBJETIVO

Realizar una revisión bibliográfica del trastorno del espectro alcohólico fetal y las secuelas en el recién nacido a corto y a largo plazo.

 

MATERIAL Y MÉTODO

He realizado una búsqueda bibliográfica en distintas bases de datos como son: Dialnet, Scielo, Google académico, Elsevier. La búsqueda ha sido seleccionando artículos publicados en los últimos 5 años, tanto en inglés como en castellano.

 

RESULTADOS

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal incluye un amplio espectro de manifestaciones conductuales, cognitivas, adaptativas y dismorfológicas. Su diagnóstico no es sencillo y se encuentra infradiagnosticado ya que en la práctica clínica se suele asociar a los signos físicos, sin embargo, entre un 80-90% no los presenta6. Además, no se realizan exámenes biológicos de forma rutinaria y las gestantes no suelen revelar el consumo de alcohol o drogas, por lo que es difícil tanto cuantificar el número de gestantes que consumen como diagnosticar de forma correcta a los recién nacidos. En muchos casos el consumo de alcohol va asociado a otras drogas como el tabaco.

Los exámenes biológicos más comunes para detección de drogas son de orina, de meconio y el pelo. Mayoritariamente se realiza el examen de orina tanto a la madre como al recién nacido, aunque tiene la desventaja que solo muestra el consumo reciente. El análisis del meconio muestra el consumo en el segundo y tercer trimestre, y la muestra de pelo durante un largo periodo de tiempo. Otros tipos de muestras biológicas son el cordón umbilical, el líquido amniótico, la sangre o leche humana7.

El TEAF afecta a personas de todas las clases socioeconómicas, de cualquier nivel cultural y a diferentes etnias5.

La toxicidad del alcohol depende del etanol y sus metabolitos. El etanol atraviesa la placenta, sus niveles en líquido amniótico son el 40% de los que se encuentran en sangre materna, sin embargo, se produce un lento aclaramiento por lo que aumenta la exposición fetal.

El alcohol no sólo es teratogénico, también disminuye el flujo placentario pudiendo provocar isquemia y adelgazamiento de la placenta, así como se ha demostrado que altera el epigenoma8.

Como hemos comentado no hay umbral seguro de consumo de alcohol en el embarazo, aunque su afectación si se ha estudiado que varía dependiendo de la dosis, el tiempo, el patrón de consumo, genética materna y fetal, nivel socioeconómico, factores epigenéticos y del paso placentario. Suspender la ingesta en cualquier momento mejora el diagnóstico8.

Las manifestaciones clínicas son1,5,6:

-En el lactante: prematuridad, síndrome de muerte súbita, malformaciones congénitas, microcefalia, alteraciones del SNC, institucionalización, parálisis cerebral, abandono y abusos.

-En la etapa escolar: Alteraciones sensoriales, TDAH, discapacidad intelectual, convulsiones, alteraciones de la motricidad y del aprendizaje, déficit de lenguaje.

-En la adolescencia: Consumo de tóxicos, aumento en la gravedad de las alteraciones conductuales, ingreso en correccionales, convulsiones, trastornos de salud mental.

Las alteraciones morfológicas son:

-Epicantus, fisuras palpebrales pequeñas, microcefalia, raíz nasal plana, nariz respingona, surco en forma de doble carril en los pabellones auriculares, labio superior fino y filtrum liso.

Las discapacidades de las personas con TEAF dificultan el desarrollo del niño y su estado de salud, además, dan lugar a un conjunto de desventajas sociales y una reducción de la calidad de vida5.

 

CONCLUSIONES

Se han realizado muchos esfuerzos por parte de las instituciones para concienciar de la importancia de no consumir alcohol durante el embarazo, sin embargo, los TEAF siguen estando entre las primeras causas de origen no genético de dificultades de aprendizaje y comportamiento.

Las consecuencias del consumo de alcohol afectan a corto y a largo plazo, disminuyendo de forma significativa la calidad de vida de las personas que estuvieron en contacto durante el periodo intrauterino.

Concienciar a la población es de vital importancia, así como realizar una visita preconcepcional para disminuir su consumo si es posible antes de lograr la gestación. En caso de que la mujer ya esté embarazada el abandono del consumo cuanto antes mejora el pronóstico.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lichtenberger A, Peltzer R, Conde K, Santángelo PR, Cremonte M. Normas sociales y consumo de alcohol en mujeres embarazadas de la Argentina. Normas sociales, alcohol y gestación. Interdisciplinaria 2020, 37(2), 227-237
  2. López-Pinto Olalquiaga, I. Consumo de alcohol durante el embarazo: La perspectiva de las mujeres. Universidad Pontificia de Comillas. Madrid. Mayo 2018.
  3. Quintana-Lagunas, R. Armendáriz-García NA, Mayor Silva L. Prevalencia y factores relacionados con el consumo de alcohol en adolescentes embarazadas: una revisión sistemática. Revista internacional de investigación en adicciones 2021.7(1).43-51.
  4. Mendoza R, Morales-Marente E, Palacios MS, Rodríguez-Reinado C, Corrales-Gutiérrez I, García-Algar O. Health advice on alcohol consumption in pregnant women in Seville (Spain). Gac Sanit. 2020;34(5):449-458.
  5. Garcia O, Mendoza R (coordinadores). Consumo de alcohol en el embarazo. Prevención, diagnóstico y atención temprana de los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF). 2021. Ediciones Díaz de Santos. ISBN: 978-84-9052-151-9.
  6. Sans-Fito A, Solerdelcoll A, Boix-Lluch C, Serra-Amaya C, Serra-Grabulosa JM, Caldú X. Trastorno del espectro alcohólico fetal. Un trastorno del neurodesarrollo infradiagnosticado y de pronóstico incierto. MEDICINA (Buenos Aires) 2019; Vol. 79 (Supl. I): 62-67
  7. Menéndez García X, Álvarez García N, García Rodríguez MJ. Sustancias adictivas y embarazo: Cuidados de enfermería a la mujer embarazada y al recién nacido para minimizar sus efectos. 2018. RqR – Vol. 6 Nº2.
  8. Maya-Enero S, Martina Ramis-Fernández SM, Astals-Vizcaino M, García-Algar O. Perfil neurocognitivo y conductual del trastorno del espectro alcohólico fetal. Anales de Pediatría. 2021; 95(3).

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos