AUTORES
- Adrián Lizarrondo Martín de Vidales. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
- Francisco Martínez Bermúdez. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
- Ane Rodríguez Villanueva. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
- Ainhoa Ruiz de Galarreta Martitegui. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
- Amaia Sánchez Zufiaurre. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
- Silvia Urdiain Ibarrola. Personal de Enfermería. Complejo Hospitalario de Navarra. Navarra, España.
RESUMEN
Las úlceras por presión (UPP) representan un problema frecuente en pacientes hospitalizados, aumentando la morbilidad, mortalidad y costes sanitarios. Este artículo realiza una revisión sistemática sobre la efectividad de intervenciones de enfermería para prevenir UPP.
Los resultados muestran que la implementación de protocolos estandarizados, la evaluación de riesgo mediante escalas como Braden, cambios posturales frecuentes, superficies especiales y educación del paciente reducen significativamente la incidencia de UPP. La evidencia sugiere que programas integrales de prevención liderados por enfermería mejoran los resultados clínicos y la seguridad del paciente.
PALABRAS CLAVE
Úlceras por presión, enfermería, prevención, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Pressure ulcers (PUs) represent a common problem among hospitalized patients, increasing morbidity, mortality and healthcare costs. This article provides a systematic review of the effectiveness of nursing interventions aimed at preventing pressure ulcers.
The results indicate that the implementation of standardized protocols, risk assessment using scales such as the Braden Scale, frequent repositioning, the use of specialized support surfaces and patient education significantly reduce the incidence of pressure ulcers.
KEYWORDS
Pressure ulcers, nursing, prevention, patient safety.
INTRODUCCIÓN
Las úlceras por presión (UPP), también denominadas lesiones por presión, son lesiones localizadas que afectan a la piel y a los tejidos subyacentes y que suelen desarrollarse sobre prominencias óseas como consecuencia de una presión mantenida o de la combinación de presión con fuerzas de fricción y cizallamiento¹. Constituyen un importante problema de salud pública y representan uno de los indicadores más relevantes de calidad asistencial y seguridad del paciente².
La aparición de estas lesiones continúa siendo un desafío para los sistemas sanitarios debido a las consecuencias clínicas, económicas y sociales que generan. Las UPP se asocian con un incremento significativo de la morbilidad y mortalidad, aumento de la duración de las estancias hospitalarias, incremento de los costes derivados de los cuidados y deterioro importante de la calidad de vida de los pacientes3,5.
La incidencia de estas lesiones es especialmente elevada en pacientes críticos, personas de edad avanzada, pacientes inmovilizados y personas con enfermedades crónicas o alteraciones neurológicas. Factores como la disminución de la movilidad, la alteración del estado nutricional, la humedad cutánea, las alteraciones circulatorias y la presencia de enfermedades asociadas incrementan el riesgo de desarrollar este tipo de lesiones3,7.
Además de las repercusiones físicas, las UPP generan un importante impacto psicológico y social. El dolor, la limitación funcional y la pérdida de autonomía pueden afectar significativamente al bienestar emocional del paciente y aumentar la dependencia de cuidados. Del mismo modo, la aparición de estas lesiones puede repercutir negativamente sobre la percepción de calidad asistencial y satisfacción del paciente.
La prevención constituye la medida más eficaz para disminuir la incidencia de UPP y minimizar las complicaciones derivadas de su aparición. En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel fundamental debido a su contacto continuo con el paciente y a su participación directa en la valoración, seguimiento y aplicación de medidas preventivas⁴.
Diversos estudios muestran que la utilización de protocolos estructurados, herramientas estandarizadas de valoración del riesgo y programas educativos dirigidos a profesionales y pacientes permiten disminuir significativamente la aparición de lesiones relacionadas con la presión7-10.
OBJETIVOS
Objetivo general:
- Analizar la evidencia científica sobre intervenciones de enfermería en la prevención de UPP.
Objetivos específicos:
- Identificar estrategias efectivas y prácticas recomendadas.
- Evaluar el impacto de las intervenciones preventivas en la seguridad del paciente.
- Proponer recomendaciones orientadas a mejorar la práctica clínica.
MÉTODO
Se realizó una revisión sistemática de la literatura mediante búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, CINAHL, Scopus y Cochrane Library, incluyendo estudios publicados entre 2015 y 2025.
La estrategia de búsqueda utilizó términos MeSH y palabras clave como “pressure ulcers”, “pressure injury”, “nursing”, “prevention”, “risk assessment” y “patient safety”, combinados mediante operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron ensayos clínicos, estudios observacionales y revisiones sistemáticas relacionados con la prevención de UPP mediante intervenciones de enfermería.
Los datos extraídos incluyeron incidencia de UPP, adherencia a protocolos, eficacia de superficies especiales, educación del paciente y frecuencia de cambios posturales.
La calidad metodológica se evaluó mediante herramientas AMSTAR-2 para revisiones sistemáticas y ROBINS-I/RoB2 para estudios originales.
RESULTADOS
Se incluyeron finalmente 32 estudios relevantes, de los cuales 18 correspondieron a estudios observacionales y 14 a ensayos clínicos.
Los principales hallazgos identificados fueron:
- Evaluación del riesgo: El uso de escalas como Braden o Norton permitió identificar precozmente a pacientes con alto riesgo de desarrollar UPP y facilitó la aplicación temprana de medidas preventivas específicas⁷. Los estudios revisados demostraron que la utilización sistemática de herramientas de valoración mejora la planificación de cuidados y optimiza la distribución de recursos asistenciales.
- Cambios posturales y movilización: La movilización periódica y la rotación de pacientes cada dos horas mostraron una reducción significativa en la incidencia de lesiones por presión⁹. Los beneficios fueron especialmente evidentes en pacientes con movilidad reducida y estancias hospitalarias prolongadas.
- Superficies especiales de alivio de presión: Los colchones dinámicos, colchones de aire alternante y cojines especializados demostraron beneficios preventivos particularmente en pacientes con elevado riesgo clínico4,6. Estas superficies contribuyen a redistribuir la presión y disminuir el daño tisular.
- Estado nutricional: Diversos estudios señalaron que la valoración y el soporte nutricional desempeñan un papel importante en la prevención de UPP. La malnutrición y el déficit proteico se asociaron con mayor riesgo de deterioro tisular y retraso en los procesos de reparación.
- Educación y formación: Los programas educativos dirigidos tanto a profesionales sanitarios como a pacientes y cuidadores mejoraron el cumplimiento de protocolos y la adherencia a medidas preventivas8,10. La formación continuada aumentó el conocimiento y la capacidad para identificar factores de riesgo de forma precoz.
Los resultados globales muestran una disminución significativa de la incidencia de UPP tras la implementación de estrategias integrales lideradas por enfermería, observándose además una mejora en los indicadores de calidad asistencial.
DISCUSIÓN
La evidencia científica disponible respalda que la prevención de UPP resulta más efectiva cuando se combinan diferentes estrategias preventivas. Las intervenciones aisladas presentan beneficios limitados, mientras que los programas estructurados basados en protocolos multidimensionales muestran mejores resultados clínicos4,8.
El liderazgo enfermero constituye un elemento clave para garantizar la identificación temprana de factores de riesgo y la correcta aplicación de medidas preventivas. El personal de enfermería ocupa una posición estratégica debido a su presencia continuada y a su capacidad para realizar valoraciones periódicas del estado del paciente.
La utilización de herramientas estandarizadas como la escala de Braden permite identificar pacientes vulnerables y establecer intervenciones individualizadas⁷. Estas estrategias facilitan una atención más eficiente y contribuyen a optimizar la planificación asistencial.
Otro aspecto relevante identificado es la importancia de la movilización precoz y los cambios posturales periódicos. La reducción mantenida de la presión sobre determinadas áreas corporales constituye una de las medidas preventivas más eficaces⁹. Sin embargo, la aplicación adecuada de estas intervenciones requiere recursos humanos suficientes y una adecuada coordinación del equipo asistencial.
Asimismo, la educación continuada dirigida a profesionales sanitarios desempeñan un papel fundamental en la mejora de resultados. La actualización de conocimientos y el entrenamiento práctico favorecen una mayor adherencia a protocolos y una atención más segura¹⁰.
La implantación de programas preventivos también contribuye a disminuir costes sanitarios derivados del tratamiento de lesiones avanzadas y reduce complicaciones asociadas, mejorando la calidad asistencial y la seguridad del paciente⁵.
Finalmente, se recomienda reforzar la implementación de protocolos estandarizados, promover la formación continuada y desarrollar estrategias multidisciplinares que permitan optimizar la prevención de UPP en los diferentes ámbitos asistenciales.
CONCLUSIONES
- Las intervenciones de enfermería basadas en evidencia reducen la incidencia de UPP y mejoran la seguridad del paciente.
- La implementación de programas integrales constituye una estrategia efectiva en entornos hospitalarios.
- La formación continuada y el liderazgo enfermero desempeñan un papel esencial en la prevención de UPP.
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