Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

26 agosto 2022

AUTORES

  1. Noelia Loren Valles. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  2. María Teresa Bartolomé Bueno. Telefonista. Clínica Nuestra Señora del Pilar. Zaragoza.
  3. Beatriz Miguel Palacios. Diplomada en Fisioterapia. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Alfonso José Pascual del Riquelme Babé. Facultativo Especialista de Área. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Jennifer López Salas. Técnico de Laboratorio. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Laura Aisa Marín. Técnico de Laboratorio. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Es un trastorno de carácter neurobiológico que de forma frecuente se asocia a un importante impacto funcional, personal y social. Tiene un componente genético de gran impacto en el que se involucran múltiples genes, que interactúan también con distintos factores ambientales y neurobiológicos. Tiene una susceptibilidad genética con gran heterogeneidad del cuadro clínico.

 

PALABRAS CLAVE

Hiperactividad, biológico, genética, trastorno.

 

ABSTRACT

It is a neurobiological disorder that is frequently associated with a significant functional, personal and social impact. It has a genetic component of great impact in which multiple genes are involved that also interact with different environmental and neurobiological factors. It has a genetic susceptibility with great heterogeneity of the clinical picture.

 

KEY WORDS

Hyperactivity, biological, genetic, disorder.

 

DESARROLLO DEL TEMA

En avances significativos que corresponden a la última década, producto de estudios con neuroimágenes, ha ido aumentando de forma significativa, el conocimiento sobre la neurobiología del TDAH. Estos hallazgos son más consistentes y pueden asociar este trastorno a una dismorfología o disfunción con una baja conectividad de múltiples redes, en la zona frontoestriatal, frontoparietal y la frontocerebelar, reflejando distintos dominios en la cognición que afectan al TDAH, estos son: inhibición, percepción del tiempo y atención. Hay muchas evidencias que sostienen que un retraso en la maduración cerebral, especialmente en aquellas regiones que maduran de forma progresiva con la edad, sugieren un perfil inmaduro en la activación funcional1.

Los modelos estudiados neurocognitivos para este trastorno señalan algunos déficits en las funciones cognitivas superiores, en las funciones ejecutivas, estas son necesarias para poder dirigir la conducta hacia las metas. De forma reciente, se postula distinguir entre “frías” y “calientes”. Las primeras corresponden a déficits neuropsicológicos que son más consistentemente y se implican en el TDAH, se incluyen en la inhibición de la respuesta motora, memoria de trabajo, atención, planificación y la flexibilidad cognitiva2.

En la mayoría de los niños sanos, en algún momento no prestan atención o son hiperactivos o se les cataloga de impulsivos en momentos puntuales del desarrollo y se considera normal. Es típico que los niños antes de iniciar la escuela tengan períodos de atención bastante cortos y que no puedan seguir con una actividad por mucho tiempo. Incluso en niños mayores y adolescentes, el período de atención a menudo depende del nivel de interés.

Con la hiperactividad ocurre lo mismo. Los niños cuando son pequeños son activos; lo normal es que estos, estén llenos de energía mucho después de haber agotado la de sus padres. Además, algunos niños de forma natural tienen un nivel de actividad más elevado que otros. Nunca se puede decir que un niño con TDAH solo es diferente a sus amigos o hermanos. Los niños que suelen tener problemas en el colegio, sin embargo, se llevan bien en casa o con los amigos, seguro que el problema no es el TDAH. Lo mismo puede ocurrir con los niños que son hiperactivos o que no suelen prestar atención en el entorno familiar, pero en las tareas escolares y con sus iguales no se ven afectadas. Hay una gran demanda en la consulta del pediatra, que posteriormente se derivan a la consulta de infanto-juvenil donde el psiquiatra deberá valorar los signos y síntomas para poder realizar un diagnóstico certero.

 

CONCLUSIONES

En las próximas décadas, la genética se postula como un potencial que va a contribuir en el manejo de este trastorno. De forma particular, los estudios farmacológicos junto con los genéticos pueden responder a las distintas diferencias individuales que se pueden encontrar en la respuesta al uso de agentes farmacológicos. De otra forma, también se discute, desde el punto de vista ético, el uso de fármacos psicoestimulantes para el reforzar las destrezas cognitivas en los niños y adolescentes que no llegar a cumplir con el diagnóstico de TDAH, No obstante, los estudios no llegan a mostrar la evidencia significativa de una efectividad en este tipo de población 3. Ante los grandes avances, se sigue postulando como indicador para el diagnóstico de este trastorno, la terapia mixta, esta terapia se basa en terapia cognitivo conductual junto con la medicación. La terapia se realiza de forma quincenal con el menor, este la realiza con sus iguales, aprende a controlar los impulsos, a mostrar sus sentimientos y a empatizar con su trastorno a través de los demás. Al mismo tiempo los padres reciben refuerzo cognitivo para afrontar las distintas situaciones a las que se enfrenta el entorno más inmediato cuando se tiene un familiar de primer grado con un trastorno por déficit de atención.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. M. Holder, J. Blumstein Puberty and Adolescence as a time of vulnerability to stressors that alter neurobehavioral process Frontiers in Neuroendocrinology, 35 (2019), pp. 89-110.
  2. L. Steinberg Cognitive and affective development in adolescence Trends Cognitive Science, 9 (2022), pp. 69-74.
  3. S. Cortese The neurobiology and genetics of Attention Deficit/Hyperactivity Disorder (ADHD): What every clinician should know,44 (2018),pp 33-57.

 

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