Trastorno restrictivo de la ingesta alimentaria. A propósito de un caso

1 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Media Estancia (C.R.P San Juan de Dios, Teruel).
  2. Sara Morcillo Martínez. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Atención a la Drogodependencia-CAD (Centro de Salud Mental, Cieza).
  3. Leticia Anadón Ruiz. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Psiquiatría de Corta Estancia (Hospital Obispo Polanco, Teruel).
  4. Miriam Grimalt López. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (Centro de Salud Teruel-Ensanche, Teruel).
  5. Rocío Herrera Alegre. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Larga Estancia (C.R.P San Juan de Dios, Teruel).
  6. Noelia Hernández Vicente. Enfermera Especialista en Salud Mental. Máster en Especialización de Cuidados de Enfermería por la Universidad CEU. Unidad de Larga Estancia (C.R.P San Juan de Dios).

 

RESUMEN

El trastorno restrictivo/evitativo de la ingesta alimentaria (TERIA) es una condición compleja. A menudo subestimado en comparación con otros trastornos alimentarios más conocidos como la anorexia nerviosa o la bulimia, el trastorno restrictivo de la conducta alimentaria merece una atención especial debido a sus efectos perjudiciales para la salud física y mental de quienes lo padecen. A continuación se describe un caso clínico con trastorno restrictivo de la ingesta alimentaria.

PALABRAS CLAVE

DSM-5, TERIA, evitación, restricción, trastorno de la conducta alimentaria, desorden alimentario.

ABSTRACT

Restrictive/avoidant eating disorder (TERIA) is a complex condition. Often underestimated compared to other better-known eating disorders such as anorexia nervosa or bulimia, restrictive eating disorder deserves special attention due to its detrimental effects on the physical and mental health of those who suffer from it. The following is a clinical case with restrictive food intake disorder.

KEY WORDS

DSM-5, TERIA, avoidance, restriction, eating disorder, eating disorder.

INTRODUCCIÓN

Los trastornos alimentarios se caracterizan por la perturbación persistente de la ingesta alimentaria o el comportamiento relacionado con la alimentación, que resulta en las alteraciones del consumo o la absorción de los alimentos y que perjudica significativamente la salud física y/o el funcionamiento psicosocial. Su psicopatología se ha modificado a lo largo del tiempo bajo la influencia de factores ambientales, los que han determinado la aparición de nuevos fenotipos. Algunas de estas condiciones continúan bajo investigación y no están claramente identificadas como entidades diagnósticas independientes.

Los pacientes TERIA, comen de una manera selectivo/exigente. Ocurren en niños con peso normal, pero que consumen una variedad limitada e inadecuada de nutrientes, rechazando alimentos que les pueden ser familiares o desconocidos. Existe falta de voluntad para probar los nuevos (neofobia alimentaria) y patrones alimentarios aberrantes, que pueden incluir el rechazo de alimentos de una textura, consistencia, color u olor determinados. Dicha neofobia alcanza su máxima expresión entre el segundo y el sexto año de vida, con una reducción gradual en el tiempo, y solamente algunos se ven afectados más allá de sus primeros años de adultez.

Los consumidores adultos exigentes pueden diferenciarse de aquellos con síntomas de anorexia y bulimia por su mayor propensión a la neofobia alimentaria y los comportamientos inflexibles en el comer. Aquellos con TERIA pueden distinguirse de los consumidores selectivos, sin estos síntomas, por la presencia de ansiedad, manifestaciones obsesivo-compulsivas y la calidad de vida relacionada con la alimentación.

El consumo selectivo parece ser bastante común a lo largo de la vida, aunque las estimaciones de prevalencia varían ampliamente, 5,6% a 56%. Se ha asociado con un menor consumo de frutas y verduras en los niños de edad escolar, con desnutrición en los ancianos, y ha sido considerada como una barrera para una alimentación saludable. También se ha relacionado en la infancia con el estrés familiar y conflictos en horarios de comidas.

La alimentación selectiva es una variación del comportamiento común, que afecta a adultos y niños saludables. Si bien, se asocia generalmente con el TERIA, sólo una alimentación selectiva más severa está estrechamente asociada con éste, mientras que una menos grave es relativamente benigna. Sin embargo; Al presente, existen escasos instrumentos validados para evaluar la alimentación selectiva, y la investigación sobre los marcadores o las medidas de severidad, son más bien preliminares.

Los consumidores adultos exigentes obtienen evaluaciones comparativamente más altas en las evaluaciones de depresión y la gravedad de los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. A lo largo de su existencia comen menos de 20 alimentos diferentes, son rígidos y exclusivos sobre las formas en que se preparan o presentan los alimentos seleccionados, y muestran una mayor sensibilidad sensorial, por lo que poseen más probabilidades de presentar también los síntomas propios del TERIA1.

La tendencia a rechazar alimentos se considera parte del proceso de desarrollo y una manifestación normal de los niños de alrededor de los dos años de edad, pero si esta situación persiste en la infancia y la adolescencia se considera patológica y produce consecuencias sociales y nutricionales graves.

Existen varios términos usados para describir ciertas conductas anómalas ligadas con el comportamiento alimentario en la infancia y la adolescencia:

Fagofobia o dipsofobia o disfagia funcional: No ingerir alimentos por temor a ahogarse.

Trastorno emocional de evitación a los alimentos: Dejar de comer por una causa afectiva subyacente.

Síndrome de rechazo generalizado: Rechazo a la comida como parte de una actitud negativista hacia todos los aspectos de la vida.

Ingesta selectiva: Los niños considerados selectivos varían entre los que comen adecuadamente para su etapa de desarrollo (en cuyo caso existe una percepción errónea), los que presentan aversiones sensoriales relacionadas y los que presentan enfermedad orgánica.

  • Neofobia alimentaria: es el rechazo a probar alimentos que son nuevos o desconocidos para el niño, frecuentemente mal percibido por los padres como selectividad inapropiada. Sin embargo, es un comportamiento normal entre los 12 y 24 meses de vida que finalmente se resuelve luego de exposiciones repetidas a los alimentos.
  • Selectividad leve: Incluye a los denominados “consumidores caprichosos o quisquillosos”. Estos niños consumen menos alimentos que el promedio. A diferencia de la neofobia, la exposición repetida no da lugar a la aceptación por estos consumidores exigentes. Suelen tener un crecimiento y desarrollo normales.
  • Selectividad alta: Estos niños limitan su dieta a 10-15 alimentos. Presentan negativa a comer categorías completas de alimentos en relación a sus características sensoriales (sabor, textura, olor, temperatura y/o apariencia). Aquí las consecuencias suelen ser significativamente graves. Un ejemplo extremo es el autismo.
  • Selectividad orgánica: La alimentación selectiva puede ser consecuencia de condiciones médicas. Se observa a menudo en niños con retraso del desarrollo, relacionada con respuestas hiper o hiposensibles a las propiedades sensoriales de los alimentos y/o con el retraso en el desarrollo motor oral2.

 

Criterios diagnósticos del trastorno de evitación/restricción de la ingestión de alimentos [307.59 (F50.8)] según DSM-5.

  1. Trastorno alimentario o de la ingestión de alimentos (p. ej., falta de interés aparente por comer o alimentarse; evitación a causa de las características organolépticas de los alimentos; preocupación acerca de las consecuencias repulsivas de la acción de comer) que se pone de manifiesto por el fracaso persistente para cumplir las adecuadas necesidades nutritivas y/o energéticas asociadas a uno (o más) de los hechos siguientes:
    1. Pérdida de peso significativa (o fracaso para alcanzar el aumento de peso esperado o crecimiento escaso en los niños).
    2. Deficiencia nutritiva significativa.
    3. Dependencia de la alimentación enteral o de suplementos nutritivos por vía oral.
    4. Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial.
  2. El trastorno no se explica mejor por la falta de alimentos disponibles o por una práctica asociada culturalmente aceptada.
  3. El trastorno alimentario no se produce exclusivamente en el curso de la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa, y no hay pruebas de un trastorno en la forma en que uno mismo experimenta el propio peso o constitución.
  4. El trastorno alimentario no se puede atribuir a una afección médica concurrente o no se explica mejor por otro trastorno mental. Cuando el trastorno alimentario se produce en el contexto de otra afección o trastorno, la gravedad del trastorno alimentario excede a la que suele asociarse a la afección o trastorno y justifica la atención clínica adicional.

 

Especificar si:

En remisión: Después de haber cumplido con anterioridad todos los criterios para los trastornos de la ingestión de alimentos, los criterios no se han cumplido durante un período continuado3.

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA

Se propone como objetivos generales del presente trabajo:

  1. Descripción de un caso clínico de un paciente diagnosticado con trastorno restrictivo de la ingesta alimentaria.
  2. Elaboración de un plan de cuidados de enfermería individualizado.

 

Para la búsqueda de información se realizó una revisión bibliográfica utilizando bases de datos como, Elsevier, PubMed y la web Google Académico.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Psicobiografía:

  • Varón de 18 años. Hijo único.
  • Padres separados. Vive en domicilio familiar con su madre.
  • Siempre ha sido tímido, más bien solitario, poco sociable y sentimentalmente no ha establecido ninguna relación de pareja.
  • La madre mantiene una actitud sobreprotectora con él.
  • Peso: 42 kg.
  • Altura: 180cm.

 

Antecedentes médico-quirúrgicos: En estudio por enfermedad inflamatoria intestinal grave.

Antecedentes personales psiquiátricos: No constan.

Antecedentes familiares psiquiátricos: No constan.

 

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN PATRONES FUNCIONALES DE MARJORY GORDON

Patrón 1: Percepción y manejo de la salud.

  • Insight de la enfermedad.
  • No fumador ni consumidor de ningún otro tóxico.
  • Adherencia terapéutica: correcta adherencia al tratamiento.

 

Patrón 2: Nutrición.

  • Es autónomo para la alimentación.
  • Desde la infancia se aprecia el rechazo a ciertos alimentos. No come alimentos de gran elaboración ni soporta que estén mezclados en el mismo plato. Se limita a comer arroz, pasta cocida, sin ninguna salsa, tortilla francesa y de vez en cuando salchichas o lomo a la plancha y siempre en platos separados.

 

Patrón 3: Eliminación.

  • Eliminación urinario e intestinal adecuada.

 

Patrón 4: Actividad/movilidad.

  • Autónomo para las AVD.

 

Patrón 5: Sueño/descanso.

  • En ocasiones presenta dificultad para conciliar el sueño.

 

Patrón 6: Cognitivo /perceptivo.

  • Estado del nivel de conciencia: Normal.
  • Orientación espacio – tiempo – persona: sin alteraciones.
  • Contenido del pensamiento: Sin alteraciones.

 

Patrón 7: Autopercepción/autoconcepto.

  • Presenta sentimientos de tristeza y ansiedad.

 

Patrón 8: Rol/relaciones.

  • Su entorno social se reduce a su madre y padre.
  • Vive en el domicilio de la madre. Tiene buena relación con su padre.

 

Patrón 9: Sexualidad/reproducción.

  • No ha establecido ninguna relación de pareja.

 

Patrón 10: Adaptación/tolerancia al estrés.

  • Buena tolerancia al estrés.

 

Patrón 11: valores y creencias.

  • Sin alteraciones.

 

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA. DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC, NIC

DIAGNÓSTICO/NANDA4.

[00002] DESEQUILIBRIO NUTRICIONAL: INFERIOR A LAS NECESIDADES CORPORALES. CONSUMO DE NUTRIENTES INSUFICIENTE PARA SATISFACER LAS NECESIDADES METABÓLICAS.

RESULTADOS/NOC5:

NOC: Estado nutricional.

Indicadores:

  • Relación peso/talla.
  • Ingesta de alimentos.

 

NOC: Apetito.

Indicadores:

  • Deseo de comer.
  • Energía para comer.

 

NOC: Aceptación: estado de salud.

Indicadores:

  • Reconoce la realidad de la situación de salud.
  • Afrontamiento de la situación de salud.
  • Se adapta al cambio en el estado de salud.

 

INTERVENCIONES / NIC6:

NIC: Asesoramiento nutricional.

Actividades:

  • Establecer metas realistas a corto y largo plazo para el cambio del estado nutricional.
  • Facilitar la identificación de las conductas alimentarias que se desean cambiar.

 

NIC: Monitorización nutricional.

Actividades:

  • Pesar al paciente.
  • Obtener medidas antropométricas de la composición corporal (p. ej., índice de masa corporal, medición de la cintura y medición de los pliegues cutáneos).

 

NIC: Ayuda con el autocuidado: alimentación.

Actividades:

  • Identificar la dieta prescrita.
  • Proporcionar alivio adecuado del dolor antes de las comidas, según corresponda.

 

NIC: Manejo de los trastornos de la alimentación.

  • Vigilar la ingesta diaria de alimentos calóricos.
  • Enseñar y reforzar los conceptos de buena nutrición con el paciente (y allegados, según corresponda).
  • Establecer un pacto con el paciente para conseguir conductas de ganancia o mantenimiento de peso deseadas.

 

DIAGNÓSTICO/NANDA4.

00146: Ansiedad r/c necesidades no satisfechas m/p nerviosismo.

RESULTADOS/NOC5:

NOC: Autocontrol de la ansiedad.

Indicadores:

  • Elimina precursores de la ansiedad.
  • Conserva las relaciones sociales.

 

INTERVENCIONES / NIC6:

NIC: Mejorar el afrontamiento.

Actividades:

  • Ayudar al paciente a identificar los objetivos apropiados a corto y largo plazo.
  • Ayudar al paciente a resolver los problemas de forma constructiva.

 

NIC: Terapia de relajación.

Actividades:

  • Ofrecer una descripción detallada de la intervención de relajación elegida.
  • Mostrar y practicar la técnica de relajación con el paciente.

 

CONCLUSIÓN

El trastorno restrictivo de la conducta alimentaria es una condición grave que puede tener consecuencias devastadoras para la salud física y mental de quienes lo padecen. Aunque a menudo pasa desapercibido, es importante reconocer que es una entidad clínica distintiva que requiere un enfoque de tratamiento específico y personalizado. Al aumentar la conciencia sobre este trastorno y promover la investigación y el desarrollo de intervenciones efectivas, podemos mejorar la detección temprana y la atención para aquellos afectados por el TRIA y ayudarlos en su camino hacia la recuperación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Behar Astudillo Rosa. El amplio espectro de los trastornos evitativos/restrictivos de la ingestión de alimentos, ortorexia y otros desórdenes (alimentarios). Rev. chil. neuro-psiquiatr. [Internet]. 2020 Jun [citado 2024 Mar 15]; 58(2): 171-185. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-92272020000200171&lng=es. http://dx.doi.org/10.4067/S0717-92272020000200171.
  2. Inés M, Rocío B, Leonor M. TRASTORNO DE EVITACIÓN/RESTRICCIÓN DE LA INGESTA DE ALIMENTOS: UN NUEVO NOMBRE, UN VIEJO TRASTORNO.
  3. Google Docs [Internet]. [citado 6 de octubre de 2023]. DSM 5 en Español.pdf. Disponible en: https://docs.google.com/file/u/0/d/0B08c1LEUictRN2dVUGNKTHNxaXc/edit?pli=1&usp=embed_facebook
  4. NANDA International. Diagnósticos de enfermería. Definiciones y clasificación. 12th ed. Nueva York: Thieme Medical Publishers; 2021-2023.
  5. Moorhead S, Swanson E, Johnson M, Mass M. Clasificación de resultados de enfermería (NOC). Medición de resultados en salud. 6th ed. Madrid: Elsevier; 2018.
  6. Butcher HK, Bulechek GM, Docheterman JM, Wagner CM. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 7th ed. Madrid: Elsevier; 2018.

 

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