Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.19.87.002
AUTORES
- Daniela Cano García. Médica General Universidad CES, Médica General Clínica Soma, Medellín, Colombia, https://orcid.org/0009-0008-7802-0489
- Andrea Catalina Montoya Quiceno. Médica General, Universidad Cooperativa de Colombia, Clínica del Rosario Centro, Medellín, Colombia, https://orcid.org/0009-0005-3723-6716
- Ana Elisa Tamayo Echeverri. Médica General Universidad Cooperativa de Colombia Médica General Clínica Soma, Medellín, Colombia, https://orcid.org/0009-0006-9016-6785
- Thalía Ramírez Montoya. Médica General Universidad Pontificia Bolivariana, Médica General Hospital Pablo Tobón Uribe, Medellín, Colombia, https://orcid.org/0009-0003-0116-4621
RESUMEN
Las urgencias neurológicas pediátricas representan un desafío clínico significativo, donde las convulsiones febriles y el debut de la epilepsia son dos de las entidades más prevalentes. Este artículo presenta una revisión exhaustiva sobre el diagnóstico diferencial entre ambas. Las convulsiones febriles se definen como eventos benignos, generalmente autolimitados, desencadenados por fiebre (>38°C) en niños neurológicamente sanos de 6 meses a 5 años, en ausencia de infección del sistema nervioso central o desequilibrio metabólico. En contraposición, la epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por una predisposición duradera a generar convulsiones recurrentes no provocadas. Se analizan en profundidad los aspectos epidemiológicos, fisiopatológicos, clínicos, diagnósticos y terapéuticos de cada entidad, destacando la importancia de un abordaje sistemático en el servicio de urgencias para optimizar el manejo, evitar intervenciones innecesarias y mitigar la ansiedad familiar. Se concluye que las convulsiones febriles simples presentan un excelente pronóstico, mientras que las formas complejas o recurrentes constituyen un factor de riesgo para el desarrollo futuro de epilepsia, requiriendo un seguimiento más estrecho.
PALABRAS CLAVE
Convulsiones febriles, epilepsia, pediatría, urgencias neurológicas, diagnóstico diferencial, estado epiléptico febril, manejo en urgencias.
ABSTRACT
Pediatric neurological emergencies represent a significant clinical challenge, with febrile seizures and the onset of epilepsy being two of the most prevalent conditions. This article provides a comprehensive review of the differential diagnosis between these entities. Febrile seizures are defined as generally benign, self-limited events triggered by fever (>38°C) in neurologically healthy children aged 6 months to 5 years, in the absence of central nervous system infection or metabolic imbalance. In contrast, epilepsy is a chronic neurological disorder characterized by a persistent predisposition to generate unprovoked, recurrent seizures. Epidemiological, pathophysiological, clinical, diagnostic, and therapeutic aspects of each condition are analyzed in depth, emphasizing the importance of a systematic approach in the emergency department to optimize management, avoid unnecessary interventions, and reduce family anxiety. It is concluded that simple febrile seizures have an excellent prognosis, whereas complex or recurrent forms constitute a risk factor for the future development of epilepsy, requiring closer follow-up.
KEY WORDS
Febrile seizures, epilepsy, pediatrics, neurological emergencies, differential diagnosis, febrile status epilepticus, emergency management.
INTRODUCCIÓN
Las convulsiones constituyen una de las causas más frecuentes de consulta en los servicios de urgencias pediátricas, representando hasta un 5% del total de visitas¹. Dentro de este espectro, las convulsiones febriles (CF) son el trastorno convulsivo más común en la infancia, con una prevalencia que afecta al 2-5% de los niños entre 6 meses y 5 años de edad en poblaciones occidentales¹,². Una CF se define como una convulsión asociada a una temperatura febril superior a 38°C, que no es causada por una infección del sistema nervioso central (SNC), un desequilibrio metabólico agudo, y que ocurre en un niño sin antecedentes de convulsiones afebriles³,⁴.
Por otro lado, la epilepsia es un trastorno neurológico crónico definido conceptualmente por una predisposición duradera a generar crisis epilépticas. Su definición clínica operativa requiere la presencia de al menos dos convulsiones no provocadas con más de 24 horas de separación, o una convulsión no provocada con una probabilidad de recurrencia superior al 60% en los siguientes 10 años⁵. Aunque la fiebre puede ser un desencadenante de crisis en pacientes con epilepsia, la naturaleza de la enfermedad es la predisposición endógena a la hiperexcitabilidad neuronal.
En el escenario de urgencias, la diferenciación precisa entre un primer episodio de CF y el debut de un síndrome epiléptico es crucial. Un diagnóstico erróneo puede conducir a la administración de tratamientos antiepilépticos innecesarios y sus consiguientes efectos adversos, o, por el contrario, a subestimar una condición crónica que requiere un manejo especializado. Este artículo busca proporcionar una guía práctica y basada en la evidencia para el abordaje de estas dos entidades, facilitando una toma de decisiones informada y segura.
OBJETIVOS
- Objetivo General: Analizar y sintetizar la evidencia científica actual sobre las características clínicas, diagnósticas y terapéuticas de las convulsiones febriles y la epilepsia en el contexto de las urgencias pediátricas.
- Objetivos Específicos:
- Describir la epidemiología, fisiopatología y clasificación de las convulsiones febriles simples y complejas.
- Analizar los criterios diagnósticos de la epilepsia y los principales síndromes epilépticos pediátricos que pueden debutar con fiebre.
- Proponer un algoritmo de evaluación y manejo en el servicio de urgencias para un niño con una primera convulsión febril.
- Discutir el pronóstico a largo plazo de ambas condiciones, incluyendo el riesgo de recurrencia y de desarrollo de epilepsia post-CF.
- Establecer recomendaciones claras para el seguimiento y la educación de los padres y cuidadores.
MÉTODO
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica. La búsqueda se llevó a cabo en bases de datos como PubMed/MEDLINE, Google Scholar y Scopus, abarcando publicaciones entre 2015 y 2025. Se utilizaron los términos de búsqueda (incluyendo términos MeSH): «Febrile Seizures», «Epilepsy», «Pediatrics», «Emergency Medicine», «Differential Diagnosis». Se incluyeron guías de práctica clínica de la Academia Americana de Pediatría (AAP)¹, la Sociedad Italiana de Pediatría⁶ y la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE)⁵, revisiones sistemáticas, metaanálisis y estudios observacionales relevantes. Se excluyeron informes de casos aislados y estudios centrados exclusivamente en población adulta.
RESULTADOS
1. Epidemiología y Clasificación:
- Convulsiones Febriles (CF): Afectan al 2-5% de la población infantil, con un pico de incidencia entre los 12 y 18 meses. Se clasifican en¹,⁷:
- Simples: Constituyen el 80-85% de los casos. Son convulsiones tónico-clónicas generalizadas, con una duración inferior a 15 minutos y no recurrentes en un plazo de 24 horas.
- Complejas: Representan el 15-20%. Cumplen al menos uno de los siguientes criterios: duración de 15 minutos o más (convulsión febril prolongada), naturaleza focal (inicio en una parte del cuerpo) o recurrencia dentro de las 24 horas del primer episodio.
- Epilepsia: Tiene una prevalencia de 0.5-1% en la infancia. Algunos síndromes epilépticos genéticos, como el Síndrome de Dravet o la Epilepsia Genética con Convulsiones Febriles Plus (GEFS+), debutan característicamente con convulsiones desencadenadas por fiebre, lo que representa un importante desafío diagnóstico⁸,⁹.
2. Fisiopatología:
- Convulsiones Febriles: Se deben a una hiperexcitabilidad neuronal transitoria en un cerebro en desarrollo, que es más vulnerable a los efectos de la fiebre. El rápido ascenso de la temperatura corporal induce la liberación de citoquinas proinflamatorias (como la interleucina-1β) que alteran el umbral convulsivo. Existe una fuerte predisposición genética, con implicación de genes que codifican canales iónicos (ej. SCN1A, GABRG2) que explican hasta el 75% de la susceptibilidad¹⁰.
- Epilepsia: La fisiopatología es más heterogénea e implica una alteración crónica y persistente de la excitabilidad neuronal. Puede deberse a factores genéticos, malformaciones del desarrollo cortical, lesiones cerebrales adquiridas (traumáticas, infecciosas, hipóxico-isquémicas) o causas metabólicas. A diferencia de las CF, la estructura y función cerebral están alteradas de forma permanente. Véase tabla 1 de diagnóstico diferencial clave entre convulsiones febriles y epilepsia en anexos.
3. Abordaje en Urgencias:
Evaluación Inicial (Protocolo ABCDE):
- Airway (Vía Aérea): Asegurar permeabilidad.
- Breathing (Ventilación): Administrar oxígeno si hay hipoxemia.
- Circulation (Circulación): Obtener acceso intravenoso si la convulsión persiste.
- Disability (Déficit Neurológico): Evaluar nivel de conciencia (escala de Glasgow) y signos focales.
- Exposure (Exposición): Control de temperatura con antipiréticos (paracetamol, ibuprofeno) y medios físicos.
Diagnóstico Diferencial y Pruebas Complementarias:
- Anamnesis Dirigida: Interrogar sobre la duración, semiología (focal o generalizada), antecedentes familiares, estado de vacunación y desarrollo psicomotor del niño.
- Exploración Física Completa: Búsqueda del foco infeccioso (otitis, faringoamigdalitis, neumonía, infección urinaria) y de signos meníngeos (rigidez de nuca, fontanela abombada).
- Punción Lumbar: Indicada de forma mandatoria en menores de 6 meses. Considerar en niños entre 6-12 meses con estado vacunal incompleto o dudoso, y en cualquier niño con signos meníngeos o sospecha de infección del SNC¹,⁶.
- Analítica Sanguínea: No se recomienda de rutina en CF simples. Considerar en casos de deshidratación, clínica atípica o convulsiones prolongadas (glucemia, iones, hemograma)⁶.
- Electroencefalograma (EEG): No indicado de urgencia para una primera CF simple. Debe realizarse de forma ambulatoria en casos de CF complejas, especialmente si son focales, o si hay sospecha de un síndrome epiléptico subyacente¹,¹².
- Neuroimagen (TC/RM Craneal): No indicada en CF simples. Reservada para casos con focalidad neurológica persistente, macrocefalia o sospecha de traumatismo o lesión estructural.
4. Tratamiento:
Manejo de la Crisis Aguda (si > 5 minutos):
- Primera Línea: Benzodiacepinas.
- Midazolam bucal/intranasal (0.2-0.3 mg/kg).
- Lorazepam intravenoso (0.1 mg/kg).
- Diazepam rectal (0.5 mg/kg) o intravenoso.
- Segunda Línea (si no cede): Fármacos antiepilépticos intravenosos (Levetiracetam, Valproato, Fenitoína) bajo monitorización en un área de críticos¹².
Manejo a Largo Plazo:
- Convulsiones Febriles: No se recomienda el tratamiento antiepiléptico profiláctico continuo ni intermitente con antipiréticos. En casos de CF recurrentes y prolongadas, se puede instruir a los padres en la administración de medicación de rescate (ej. midazolam bucal)⁷.
- Epilepsia: Requiere tratamiento antiepiléptico crónico, seleccionado según el tipo de crisis y el síndrome epiléptico. El manejo es responsabilidad del neuropediatra.
DISCUSIÓN
La principal tarea en urgencias es identificar las «banderas rojas» que sugieran una patología grave subyacente, como una meningitis, una encefalitis, o el debut de una epilepsia catastrófica como el Síndrome de Dravet. Mientras que una CF simple es un evento aislado y benigno, una CF compleja obliga a una mayor cautela y a un plan de seguimiento. El término Estado Epiléptico Febril (EEF), definido como una convulsión febril continua de más de 30 minutos, es la emergencia neurológica más común en la infancia y se asocia con un mayor riesgo de secuelas neurológicas, incluida la epilepsia del lóbulo temporal³.
Un pilar fundamental del manejo es la educación y el apoyo a los padres. La primera convulsión de un hijo es una experiencia aterradora. Es vital explicarles la naturaleza benigna de las CF simples, el riesgo de recurrencia (aproximadamente 30%) y proporcionarles pautas claras de actuación si el evento se repite¹³. Esta intervención reduce significativamente la ansiedad familiar y el uso inadecuado de los servicios de urgencias.
LIMITACIONES
Esta revisión es de naturaleza narrativa y no incluye un metaanálisis cuantitativo. Puede existir un sesgo en la selección de artículos, aunque se ha intentado mitigar mediante la inclusión de guías clínicas de sociedades internacionales.
CONCLUSIONES
Las convulsiones febriles y la epilepsia son entidades nosológicas distintas con pronósticos y manejos radicalmente diferentes. El rol del médico de urgencias es estabilizar al paciente, descartar patologías potencialmente mortales y, a través de una anamnesis y exploración detalladas, estratificar el riesgo del paciente. La mayoría de los niños con convulsiones febriles simples pueden ser dados de alta con seguridad tras un periodo de observación, con un plan de seguimiento ambulatorio y, fundamentalmente, con una información clara y tranquilizadora para sus cuidadores. Los casos complejos o atípicos requieren una investigación más profunda y una derivación preferente a Neurología Pediátrica para confirmar o descartar un diagnóstico de epilepsia.
BIBLIOGRAFÍA
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- Merck Manual Professional Version. Febrile Seizures. 2025. [Consultado 3 de octubre de 2025].
ANEXOS
Tabla 1. Diagnóstico Diferencial Clave entre Convulsiones Febriles y Epilepsia:
| Característica | Convulsión Febril Simple | Convulsión Febril Compleja | Epilepsia (con desencadenante febril) |
|---|---|---|---|
| Edad Típica | 6 meses – 5 años | 6 meses – 5 años | Variable, puede iniciar en el mismo rango |
| Desencadenante | Fiebre (>38°C) | Fiebre (>38°C) | Puede ser fiebre, pero también ocurren crisis afebriles |
| Duración | < 15 minutos | ≥ 15 minutos | Variable |
| Tipo de Crisis | Tónico-clónica generalizada | Focal, prolongada o recurrente en 24h | Polimórficas (tónicas, clónicas, mioclónicas, ausencias) |
| Estado Neurológico Previo | Normal | Normal | Puede ser normal o presentar retraso psicomotor |
| Recuperación Postictal | Rápida (< 1 hora) | Puede ser más lenta | Variable, a menudo prolongada |
| EEG Interictal | Normal | Puede mostrar lentificación focal transitoria | Anormal (ej. descargas punta-onda) |
| Riesgo de Epilepsia Futura | ~1-2% (similar a la población general) | 5-10% (aumentado) | Definitorio de la enfermedad |