Uso de zinc tópico en cura de heridas. Artículo monográfico

27 junio 2025

 

AUTORES

  1. Alicia Mas Álvarez. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.
  2. Sonsoles María Iglesias Constante. Matrona en el Hospital de Jaca. Huesca. España.
  3. Vanessa Pérez Gamazo. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.
  4. Susana Teresa Lacasa Viscasillas. Enfermera en el Centro de salud de Sabiñánigo. Huesca. España.
  5. Pablo Aguilar Baines. Enfermero en el Centro de Salud de Sabiñánigo. Huesca. España.
  6. Marta Mimbrera Jericó. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.

 

RESUMEN

El zinc es un metal esencial en el cuerpo humano y desempeña un papel crucial en la cicatrización de heridas. Principalmente se encuentra presente en la epidermis y su concentración varía, aumentando durante la fase inflamatoria de una herida. Su mecanismo exacto de acción resulta desconocido, pero sí se conocen diferentes procesos donde el zinc interviene y que resultan beneficiosos en el desarrollo de la cura de una herida: inhibe el crecimiento bacteriano, regula la actividad de macrófagos y leucocitos para un efecto antiinflamatorio, actúa como antioxidante y promueve el desbridamiento autolítico entre otros. La aplicación de productos con zinc de forma local resulta beneficiosa ya que protege la piel perilesional del exudado y la humedad, promueve las fases de cicatrización y favorece la epitelización. Su uso más habitual son los productos de óxido de zinc en forma de pasta, crema o ungüento, aunque también hay preparados de sulfato de zinc que se aplican en forma de fomento y son beneficiosos por su carácter astringente y antiséptico. En resumen, el zinc tópico es una herramienta valiosa en la cura de heridas, ofreciendo propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas.

PALABRAS CLAVE

Cicatrización, zinc, tratamiento tópico, piel, lesión.

ABSTRACT

Zinc is an essential metal in the human body and plays a crucial role in wound healing. It’s primarily found in the epidermis, and its concentration varies, increasing during the inflammatory phase of a wound. Its exact mechanism of action is unknown, but different processes where zinc intervenes are known and are beneficial in the development of wound healing: it inhibits bacterial growth, regulates the activity of macrophages and leukocytes for an anti-inflammatory effect, acts as an antioxidant, and promotes autolytic debridement, among others. The local application of zinc products is beneficial as it protects the perilesional skin from exudate and moisture, promotes the healing phases, and favors epithelialization. Its most common use is in zinc oxide products in the form of paste, cream, or ointment, although there are also zinc sulfate preparations applied as fomentations that are beneficial for their astringent and antiseptic properties. In summary, topical zinc is a valuable tool in wound care, offering anti-inflammatory, antioxidant, and antimicrobial properties.

KEY WORDS

Healing, zinc, topical administration, skin, wound.

DESARROLLO DEL TEMA

El zinc es un metal que se encuentra en el cuerpo humano en pequeñas cantidades1. Se estima que la cantidad en la que se encuentra en nuestro organismo es de 1,5 a 2,5 gramos2. Es el metal intracelular más abundante del organismo y tras el hierro, el segundo oligoelemento más presente1,3. Como elemento traza, su presencia es fundamental para la actividad de múltiples enzimas y elementos de transcripción1. Su déficit, debido a causas dietéticas o hereditarias, se asocia a trastornos dermatológicos como alteraciones cutáneas o retraso de los procesos de cicatrización1.

Existen diversos estudios realizados en modelos animales que han dado a conocer el papel fundamental del zinc en la cicatrización. El zinc es un oligoelemento que se encuentra principalmente en la epidermis, concretamente en los queratinocitos de la membrana basal1. Su concentración varía en función de la fase del proceso de cicatrización de la herida2. En la fase inflamatoria, la concentración de zinc aumenta entre un 15 a un 20% en las primeras 24 horas3. Esto ocurre tanto en el lecho como en la piel perilesional 3. Se debe a una mayor expresión de fibroblastos y queratinocitos.

El mecanismo concreto de actuación del zinc sobre la piel se desconoce, pero, a continuación, se explican diferentes vías donde el zinc tiene un importante papel1:

  1. Inhibe el crecimiento de distintas especies bacterianas, lo que le confiere un efecto antimicrobiano1.
  2. Regula la actividad de macrófagos y leucocitos, de ahí su efecto antiinflamatorio1,3.
  3. El zinc tiene un efecto antioxidante al ser cofactor de metalotioneínas, proteínas con un carácter protector de especies reactivas al oxígeno1.
  4. El zinc es cofactor de las metaloproteinasas de la matriz extracelular, que, debido a la actividad colagenasa de estas, promueven el desbridamiento autolítico1.
  5. Acorta la fase inicial hemorrágica de las heridas2.

 

El zinc es un elemento muy versátil, que se puede administrar en el cuerpo humano de diferentes maneras. A continuación, se exponen las diferentes vías de administración del zinc.

En pacientes con heridas, la aplicación local de zinc tanto en el lecho como en la piel perilesional resulta beneficiosa. Según diferentes estudios, el beneficio de la vía tópica se obtiene tanto en pacientes con déficit de zinc como en aquellos con niveles séricos normales. Sin embargo, la suplementación con zinc oral solo es eficaz en aquellos pacientes con un déficit analítico de zinc1.

La administración local de zinc se puede hacer mediante diferentes productos con variedad de concentraciones y presentaciones como son pastas, cremas o ungüentos2,3. También se puede combinar con otros metales como el cobre y aluminio para potenciar su acción o aplicarlo junto a corticoides tópicos para incrementar su efecto beneficioso 4. Lo más habitual es el uso de productos de óxido de zinc frente a preparados de sulfato de zinc1,4. La absorción del óxido de zinc varía dependiendo del preparado comercial y la concentración de zinc de este1.

El óxido de zinc, en contacto con un medio ácido y húmedo se hidroliza y libera iones de zinc (Zn 2+) que se infiltran gradualmente hasta alcanzar las capas más profundas de la piel1. Para su retirada, al ser un compuesto liposoluble, es necesario la utilización de productos con base oleosa como pueden ser aceites minerales o vaselina3.

En otra línea de tratamiento tópico con zinc se encuentran los preparados de sulfato de zinc. Se suelen utilizar aplicados mediante fomentos. Se usan fórmulas a bajas concentraciones 1:1000, ya que la presencia de estos metales a altas concentraciones resulta citotóxica y termina dañando membranas y estructuras intracelulares4.

A continuación, se exponen los beneficios de la aplicación de zinc tópico en cura de heridas:

  • El óxido de zinc posee propiedades antiinflamatorias1,3.
  • El óxido de zinc tiene cualidades antioxidantes1,3.
  • Al óxido de zinc se le confiere la condición de producto desbridante en heridas por presión, pie diabético y quemaduras1.
  • El óxido de zinc es un producto antimicrobiano1.
  • El óxido de zinc, aplicado en la piel perilesional provoca un efecto barrera, que hace que estos tejidos están protegidos de la humedad2,3.
  • El óxido de zinc promueve las fases de la cicatrización4.
  • El óxido de zinc favorece la epitelización de lesiones de pequeño tamaño que se encuentran en el área perilesional2,3.
  • El óxido de zinc fomenta el crecimiento del pelo2.

 

El zinc, aplicado localmente en fórmulas de sulfato de zinc también presenta efectos beneficiosos en la cura de heridas de miembro inferior. Diversa literatura científica reconoce la aplicación de sulfato de zinc como un método útil en el tratamiento de erosiones y vesículas secundarias a dermatitis aguda. Principalmente, aplicado en forma de fomentos tiene características astringentes y antisépticas. Un fomento consiste en aplicar durante un tiempo prolongado una compresa de gasa impregnada en una solución acuosa (en este caso sulfato de zinc) sobre la piel. Con el paso del tiempo, la solución penetra en la piel y se libera el principio activo de la sustancia con la que se ha impregnado la compresa4.

Finalmente, y en base a todo lo expuesto anteriormente, múltiples estudios y la evidencia clínica han concluido de manera consistente que el uso de productos de óxido de zinc resulta notablemente beneficioso para los pacientes que presentan diversas afecciones cutáneas. Esta eficacia se fundamenta en las múltiples propiedades del zinc, que actúan de forma sinérgica en el proceso de cicatrización2,5.

La aplicación del óxido de zinc es muy versátil y sencilla, de ahí su extendido uso en la práctica clínica diaria. Gracias a la diversidad de productos disponibles en el mercado, se puede adaptar a las necesidades específicas de cada paciente y tipo de lesión. Por ejemplo, en el lecho de la herida, donde la intervención directa es crucial, el óxido de zinc puede aplicarse en forma de loción. Esta presentación permite una cobertura uniforme y facilita la interacción con el tejido dañado, promoviendo un ambiente óptimo para la regeneración. Para potenciar sus efectos y mantener la humedad adecuada, la loción puede cubrirse con un apósito de alginato, lo que no solo protege la zona, sino que también contribuye a la absorción del exudado y a la liberación controlada del zinc2.

Por otro lado, la piel perilesional, que rodea la herida y a menudo se ve comprometida por la humedad excesiva o la irritación, también se beneficia del óxido de zinc. En esta área, su aplicación en formato crema de barrera es idónea, porque, como se ha descrito anteriormente, hidrata la piel, previene la maceración y reduce el riesgo de nuevas lesiones o la extensión de las existentes. Además, las cremas de óxido de zinc ofrecen propiedades calmantes, aliviando el picor y la irritación que frecuentemente acompañan a las heridas crónicas2.

Hay que señalar también que la aplicación local de óxido de zinc es perfectamente compatible y altamente complementaria con otras terapias, como la terapia compresiva en el tratamiento de úlceras venosas. Esta combinación es particularmente poderosa, ya que la terapia compresiva aborda la causa subyacente del problema venoso, mejorando el retorno sanguíneo y reduciendo el edema, mientras que el óxido de zinc actúa directamente sobre la herida y la piel circundante, potenciando la cicatrización y la protección. Esta estrategia multimodal reúne los beneficios de ambas técnicas, acelerando la recuperación del paciente y mejorando su calidad de vida5.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Palomar Llatas F, Lucha Fernández V, Albert Sánchis F. Protección y tratamiento piel periulceral: Óxido de zinc, película barrera, eosina al 2%. Enferm Dermatol. [Internet]. 2011 [citado 2025 May 25];5(13-14):45-50. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4080588
  3. Restrepo-Medrano JC, Agudelo-Marín EA. Piel perilesional: la gran olvidada. Enferm Dermatol. [Internet] 2024 [citado 2025 May 25];18(52):e01-e07. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9698370
  4. Conde Montero E. Fomentos astringentes y antisépticos en heridas y piel perilesional [Internet]. Elena Conde Montero; 2019 Abr 07 [citado 2025 May 25]. Disponible en: https://elenaconde.com/fomentos-astringentes-y-antisepticos-en-heridas-y-piel-perilesional/
  5. Mata García C, López-Espinosa Plaza A. Efectividad de cremas con zinc en úlceras venosas. Rev Enferm Doc. [Internet] 2021 [citado 2025 May 25];114:23-25. Disponible en: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hospital/virgen-victoria/sites/default/files/2024-09/114-06-OR-Efectividad%20de%20cremas%20con%20zinc%20en%20%C3%BAlceras%20venosas.pdf

 

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