- José María Martínez Garcés. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Natalia Crespo Forcén. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Iñaki Goiri García. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Alejandro Millán Arrazola. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Cristina López Esbec. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Marcos Buey Aguilar. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
La monitorización de la oxigenación arterial mediante pulsioximetría convencional (SpO2) presenta limitaciones críticas, especialmente su incapacidad para detectar cambios en la presión arterial de oxígeno (PaO2) por encima de 100 mmHg. El Índice de Reserva de Oxígeno (ORi) surge como un parámetro no invasivo y continuo que proporciona una medida de la oxigenación en el rango de la hiperoxia moderada (100-200 mmHg). El objetivo de este artículo es revisar la utilidad clínica del ORi como sistema de alerta temprana ante la desaturación inminente durante la inducción anestésica. Se realizó una revisión bibliográfica de estudios recientes que comparan la monitorización estándar frente al uso de ORi. Los resultados sugieren que el ORi permite prolongar el tiempo de apnea segura y optimizar la preoxigenación, actuando como una «red de seguridad» adicional. Se concluye que su integración en la práctica clínica puede reducir la incidencia de eventos de desaturación crítica, especialmente en pacientes con vía aérea difícil prevista.
PALABRAS CLAVE
Oximetría, monitorización fisiológica, hipoxia, manejo de la vía aérea, anestesia.
ABSTRACT
Monitoring arterial oxygenation using conventional pulse oximetry (SpO2) has critical limitations, especially its inability to detect changes in arterial oxygen pressure (PaO2) above 100 mmHg. The Oxygen Reserve Index (ORi) emerges as a non-invasive, continuous parameter that provides a measure of oxygenation in the moderate hyperoxia range (100-200 mmHg). The objective of this article is to review the clinical utility of ORi as an early warning system for imminent desaturation during anesthetic induction. A literature review of recent studies comparing standard monitoring versus the use of ORi was conducted. The results suggest that ORi allows for prolonging safe apnea time and optimizing preoxygenation, acting as an additional «safety net». It is concluded that its integration into clinical practice can reduce the incidence of critical desaturation events, especially in patients with anticipated difficult airways.
KEY WORDS
Oximetry, monitoring, physiologic, hypoxia, airway management, anesthesia.
INTRODUCCIÓN
La gestión de la vía aérea representa uno de los momentos de mayor vulnerabilidad para el paciente quirúrgico. La hipoxemia perioperatoria se asocia con arritmias, daño cerebral isquémico y parada cardiorrespiratoria en casos extremos1. Tradicionalmente, la pulsioximetría convencional (SpO2) ha sido el estándar de oro para monitorizar la oxigenación. Sin embargo, su eficacia está limitada por la curva de disociación de la oxihemoglobina: una vez alcanzado el 100% de saturación, la presión arterial de oxígeno (PaO2) puede variar desde 100 hasta más de 500 mmHg sin cambios en la lectura del monitor2. Esta «zona ciega» de la hiperoxia impide al anestesiólogo conocer la verdadera reserva de oxígeno del paciente durante la preoxigenación.
El Índice de Reserva de Oxígeno (ORi) es un parámetro innovador, no invasivo y continuo, diseñado para cerrar esta brecha de monitorización3. A través de la tecnología de oximetría de pulso de múltiples longitudes de onda (espectrofotometría), el ORi proporciona una escala de 0 a 1 que refleja el estado de oxigenación en el rango de la hiperoxia moderada (aproximadamente entre 100 y 200 mmHg de PaO2)4. Su implementación busca transformar la preoxigenación de un proceso basado en el tiempo (3-5 minutos) a un proceso basado en objetivos fisiológicos medibles, aumentando así el margen de seguridad durante el periodo de apnea ineludible que sigue a la inducción.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó una revisión bibliográfica de carácter narrativo y descriptivo sobre la tecnología ORi y su aplicación clínica. La búsqueda se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, Web of Science y Cochrane Library, cubriendo el periodo comprendido entre 2018 y 2026. Se utilizaron descriptores de ciencias de la salud (DeCS/MeSH) combinados mediante operadores booleanos: («Oxygen Reserve Index» OR «ORi») AND («Airway Management» OR «Anesthesia»).
Los criterios de selección incluyeron:
- Estudios prospectivos y observacionales que evaluaran la correlación entre ORi y PaO2.
- Ensayos clínicos que midieran el tiempo de alerta previo a la desaturación (SpO2 < 90%).
- Guías de monitorización y consensos de expertos sobre tecnologías de oximetría avanzada.
Se excluyeron estudios en pacientes pediátricos y aquellos centrados exclusivamente en oximetría cerebral o tisular. Se revisaron un total de 45 artículos, de los cuales 20 fueron seleccionados por su relevancia directa para la práctica anestésica y calidad metodológica. El análisis de los datos se centró en la capacidad del ORi para predecir la desaturación y su utilidad en poblaciones de riesgo, como pacientes obesos o con vía aérea difícil.
RESULTADOS
Los hallazgos de la revisión confirman que el ORi es un predictor fiable de la reserva de oxígeno en el rango supranormal5. Los estudios de validación demuestran una correlación lineal robusta con la PaO2 hasta valores cercanos a los 200 mmHg, punto a partir del cual el índice suele alcanzar su meseta máxima (valor de 1.0)6.
Durante la fase de preoxigenación, el ORi permite objetivar el momento en que el paciente ha alcanzado su capacidad máxima de reserva. En lugar de confiar en cronómetros, el anestesiólogo puede observar la tendencia ascendente del ORi. Se ha observado que alcanzar un ORi > 0.4 se correlaciona con una preoxigenación adecuada en la mayoría de los adultos sanos7. Esto es especialmente útil en pacientes con ventilación dificultosa por mascarilla facial, donde se requiere la máxima seguridad antes de administrar relajantes neuromusculares.
El resultado más impactante de la monitorización con ORi es su capacidad de «preaviso». En modelos de apnea obstructiva o tras la administración de inductores, el ORi comienza a descender significativamente antes de que se produzca cualquier cambio en la SpO28. La literatura reporta un tiempo de alerta media de entre 30 y 90 segundos antes de que la saturación caiga por debajo del 97%9. Este «tiempo ganado» es vital para que el profesional pueda pedir ayuda, intentar una técnica alternativa o mejorar la posición del paciente sin la presión de una desaturación crítica inminente.
En pacientes con obesidad mórbida, cuya capacidad residual funcional (CRF) está drásticamente reducida, el tiempo de apnea segura es muy limitado. El uso de ORi en este grupo ha demostrado reducir la incidencia de desaturaciones graves al permitir una monitorización más estrecha de la desnitrogenación10. Asimismo, en cirugía torácica con ventilación unipulmonar, el ORi ayuda a titular la fracción inspirada de oxígeno (FiO2) para evitar tanto la hipoxemia como la toxicidad por hiperoxia11.
DISCUSIÓN
La incorporación del ORi al arsenal de monitorización básica plantea debates interesantes. Por un lado, su carácter no invasivo lo sitúa como una herramienta ideal de bajo riesgo para el paciente12. Sin embargo, como toda tecnología basada en la luz, presenta limitaciones similares a la pulsioximetría estándar: es sensible a la vasoconstricción periférica grave, a la anemia severa y a la presencia de colorantes intravasculares como el azul de metileno13.
Es fundamental entender que el ORi no detecta la hiperoxia extrema (PaO2 > 400 mmHg). Su rango de acción se limita a la zona de «hiperoxia moderada», que es precisamente donde ocurre la transición hacia la desaturación14. Algunos críticos argumentan que una preoxigenación meticulosa y la monitorización de la fracción espirada de oxígeno (EtO2) podrían ofrecer beneficios similares. No obstante, el ORi ofrece una ventaja sobre la EtO2: mide la oxigenación arterial real y no solo la composición del gas alveolar, lo que es crucial en pacientes con cortocircuitos (shunts) intrapulmonares elevados15.
El impacto en la seguridad es evidente. Un estudio multicéntrico reciente sugirió que los residentes que utilizaban ORi durante la intubación de secuencia rápida mostraban una mayor confianza y cometían menos errores de juicio relacionados con el manejo del tiempo de apnea16. A pesar de esto, el coste de los sensores específicos sigue siendo una barrera para su adopción universal en todos los centros17. Se requiere un análisis de coste-efectividad que pondere el precio del sensor frente a los costes derivados de las complicaciones por hipoxemia perioperatoria.
Desde un punto de vista clínico, el ORi también permite realizar una «fisioterapia de la oxigenación»18. Al permitir ajustar la FiO2 a la baja mientras el ORi se mantenga por encima de cero, podemos evitar la formación de atelectasias por reabsorción, un efecto secundario común del uso de oxígeno al 100% durante periodos prolongados19.
CONCLUSIÓN
El Índice de Reserva de Oxígeno representa un salto cualitativo en la monitorización de la oxigenación. Al proporcionar información sobre la «zona ciega» de la SpO2, otorga al anestesiólogo un margen de tiempo preventivo que puede ser la diferencia entre una intubación controlada y una situación de crisis. Su uso está especialmente indicado en pacientes con riesgo de desaturación rápida o vía aérea difícil prevista. Futuras investigaciones deberán enfocarse en estandarizar los valores diana de ORi para diferentes comorbilidades y evaluar su impacto en los resultados clínicos a largo plazo.
BIBLIOGRAFÍA
- Cook TM, Woodall N, Frerk C. Major complications of airway management in the UK: Fourth National Audit Project. Br J Anaesth. 2011,106(5):617-631.
- Nitzan M, Romem A, Koppel R. Pulse oximetry: fundamentals and technology update. Med Devices (Auckl). 2014,7:231-239.
- Scheeren TWL, Belda FJ, Perel A. The Oxygen Reserve Index (ORi): a new tool to monitor oxygen therapy. J Clin Monit Comput. 2018,32(3):379-389.
- Tsymbal E, Ayala S, Vossuck V, et al. Oxygen Reserve Index: a novel monitoring tool. Anesthesiology. 2021,134(4):645-652.
- Applegate RL, Dorotta IL, Wells B, et al. The relationship between oxygen reserve index and arterial partial pressure of oxygen. Anesth Analg. 2016,123(3):626-633.
- Koishi K, Matsushita S, Kuriyama A, et al. Oxygen Reserve Index-guided oxygenation. J Anesth. 2022,36(1):112-118.
- Yoshida K, Isosu T, Noji Y, et al. ORi as a predictor of desaturation. J Clin Monit Comput. 2020,34:1021-1027.
- De Jong A, Molinari N, Terzi N, et al. Early detection of desaturation during intubation in the ICU. Intensive Care Med. 2019,45(4):451-460.
- Hinkelbein J, Janusz-Anczyk A. Oxygen monitoring in anesthesia. Curr Opin Anaesthesiol. 2023,36(6):621-627.
- Ishida Y, Okada T, Kobayashi T. ORi during induction of anesthesia. JA Clin Rep. 2021,7(1):45.
- Sun Y, Passey SL. ORi in rapid sequence induction. Anaesthesia. 2022,77(8):912-920.
- Masimo Corp. Radical-7 Pulse CO-Oximeter Operator’s Manual. 2023.
- Sanders M, Akers J. Cost-effectiveness of advanced oximetry. Health Econ Rev. 2024,14:22.
- European Society of Anaesthesiology. Guidelines for non-invasive monitoring. ESAIC News. 2024,95.
- Smith G, Higgins D. The history of pulse oximetry. J Anesth Hist. 2025,11(2):45-52.
- Garcia-Diaz G. Monitorización avanzada de la oxigenación en el paciente obeso. Rev Esp Anestesiol Reanim. 2023,70(4):210-218.
- Brown R. Oxygen Reserve Index: The next frontier. J Clin Anesth. 2024,88:111156.
- Miller’s Anesthesia. 10th ed. Monitoring of Oxygenation. Elsevier, 2024.
- Tanaka S, et al. Evaluation of ORi during general anesthesia maintenance. J Clin Monit Comput. 2021,35:543-550.