Utilización de la vía intraósea en población pediátrica

25 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Sonia Yi Lipe Pons. Enfermera Unidad de Cuidados Intensivos, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  2. Marina Mancera Latorre. Enfermera Unidad de Cuidados Intensivos, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  3. Ainhoa Marqués Letón. Enfermera Servicio de Cardiología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  4. Natalia Martínez Subías. Enfermera Unidad de Arritmias y Electrofisiología, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  5. Laura Mediel Cabeza. Enfermera Hospital de día de Oncología y Hematología, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  6. Cristina Vicente Martínez. Enfermera Servicio de Digestivo, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

En situaciones de emergencia la canalización de un acceso venoso periférico puede resultar dificultoso, especialmente en paciente pediátricos debido a las particularidades de su sistema vascular y tejido subcutáneo. La vía intraósea es una alternativa efectiva, especialmente útil en situaciones de urgencia vital, ya que permite la rápida administración de fármacos y líquidos a través de la médula ósea, que no se colapsa en situaciones críticas.

PALABRAS CLAVE

Vía intraósea, acceso vascular, pediatría, urgencias.

ABSTRACT

In emergency situations, the placement of a peripheral venous access can be difficult, mainly in pediatric patients due to the particularities of their vascular system and subcutaneous tissue. The intraosseous vascular access is an effective alternative, especially useful in vital emergency situations, since it allows the rapid administration of drugs and fluids through the bone marrow, which does not collapse in critical situations.

KEY WORDS

Intraosseous route, vascular access, pediatrics, emergencies.

DESARROLLO DEL TEMA

En los casos de urgencia vital, la disponibilidad de un acceso venoso por el que administrar fármacos y líquidos es muy importante; no obstante, en muchas ocasiones, la obtención de una vía venosa periférica (VVP) se complica y esto desemboca en el empleo de otras vías de administración1. Los niños tienden a tener más tejido subcutáneo, lo que dificulta la visualización de venas periféricas en las extremidades; además, los cambios hemodinámicos son más drásticos, cuando el volumen disminuye, se produce una constricción de los vasos venosos, complicando la canalización de una VVP2.

En estas situaciones, la vía intraósea es una técnica con múltiples ventajas, pero muy desconocida, produciéndose una disminución en su aplicación3. La médula ósea de la metáfisis de los huesos largos está constituida por una red de capilares que desemboca en un canal venoso central que no se colapsa en situaciones urgentes como una parada circulatoria o estado de shock. De esta manera, los fármacos y líquidos pasan a la circulación con gran rapidez como por cualquier otro acceso venoso1,2,3.

INDICACIONES:

La vía intraósea sirve para la administración de medicamentos y líquidos de uso intravenoso como solución salina hipertónica, ringer lactato y hemoderivados. Además de fármacos como antibióticos, atracurio, atropina, calcio, dexametasona, diazepam, digoxina, dobutamina, dopamina, adrenalina, heparina, noradrenalina, insulina, entre otros. Asimismo, pueden inyectarse en bolo y en perfusión continua. La eficacia de esta técnica es similar a la canalización de otras venas en cuanto a la rapidez de paso de los fármacos y líquidos a la circulación sistémica2,3. Los medicamentos deben ser administrados seguidos de un bolo de 5 ml de suero fisiológico para asegurar que alcanza la circulación sistémica y, cuando la infusión de líquidos sea grande, se debe aplicar presión suficiente para vencer la resistencia de las venas3.

Se aplica la vía intraósea cuando no se consigue acceso venoso después de 3 intentos o pasados 90 segundos2. También en situaciones como atrapamientos, alteraciones del nivel de conciencia, compromiso respiratorio, grandes quemados, shock, convulsiones irreductibles sin vía venosa canalizada y politraumatizados. Al tratarse de una vía de urgencia, no es recomendable que esté colocada más de 24 horas, por lo que una vez realizada la reposición volémica, se debe conseguir otro acceso venoso3.

Sus principales ventajas radican en que es una técnica fácil, rápida y asociada a pocas complicaciones. Es importante destacar que los sitios de acceso son distantes a las áreas donde se practican las maniobras de reanimación cardiopulmonar2.

TIPOS DE DISPOSITIVO:

Actualmente existen diferentes dispositivos que se pueden dividir en:

1. Dispositivos manuales, como agujas Cook Medical ® o Jamshidi ™, cuyo catálogo incluye calibres para adultos (16G) y para niños (18 G), que cuentan con una empuñadura que facilita la inserción, un fiador empleado como guía y una aguja4.

2. Dispositivos semiautomáticos y dispositivos automáticos, que se aplican mediante disparo o a través de un taladro, entre los más utilizados se encuentran BIG (Bone Inyection Gun), tanto en su versión pediátrica (roja, de 18 G), como para adultos y niños mayores de 12 años (de color azul y con 15 G de calibre). Paralelamente, encontramos la pistola EZ – IO con tres agujas de diferente longitud, pero mismo calibre4.

SITIOS ANATÓMICOS DE PUNCIÓN:

En niños menores de 6 años, los sitios de punción elegidos son la tibia proximal, distal y fémur distal. Como alternativas se encuentran la cresta ilíaca y el trocánter mayor. En mayores de 6 años, la cresta ilíaca, el esternón y por encima del maléolo interno se consideran como primera opción y, si ésta no se pudiera, se dispone de la tibia distal y el trocánter mayor como alternativas1,2,3.

CONTRAINDICACIONES:

Las contraindicaciones absolutas son: fractura o traumatismo en el hueso a puncionar o en el que ya se haya intentado la vía intraósea, pues parte de los fármacos administrados se perderían a través de la punción o la fractura; además de los huesos de extremidades inferiores en un traumatismo abdominal grave. Las relativas estarían compuestas por osteoporosis, tumores óseos, infección, osteomielitis, celulitis o quemaduras en la zona de punción1,2,3.

Es importante conocer que no se debe intentar la canalización dos veces en la misma extremidad porque se reduce la eficacia2,3.

COMPLICACIONES:

El porcentaje de complicaciones de esta técnica invasiva es muy bajo (1%)2,3. La extravasación, debido a la mala colocación de la aguja y la posible rotura del catéter es la más frecuente; seguida de fracturas óseas tras varios intentos de colocación, puncionando diáfisis en vez de metáfisis1,2,3.

La lesión de grandes vasos es más frecuente cuando el lugar de punción elegido es el esternón; además de la posible punción articular1. Con respecto a la embolia grasa, no se puede demostrar que sea consecuencia exclusiva de la utilización de la vía ósea y, el síndrome compartimental ocurre por haber perforado la cortical contraria, por el empleo de una mala técnica de inyección1,3.

Dentro de las complicaciones infecciosas podemos enunciar1,2,3:

  • Celulitis.
  • Infiltración subcutánea al no mantener la perpendicularidad de la aguja durante la inserción.
  • Osteomielitis, poco frecuente (0.6%), la frecuencia de aparición aumenta con el tiempo de permanencia de la vía y del uso de perfusiones hipertónicas y a presión.
  • Sepsis.

 

CONCLUSIONES

La vía intraósea resulta una alternativa eficaz, rápida, segura y con bajo riesgo de complicaciones de acceso vascular que permite la administración inmediata de medicación y líquidos ante la dificultad de establecer un acceso venoso periférico en pacientes pediátricos, especialmente en aquellos en situaciones hemodinámicamente comprometidas, donde el tiempo es un factor crítico.

Es fundamental la formación y conocimiento de la técnica y sus indicaciones por los profesionales de la salud con el fin de maximizar su uso y minimizar los riesgos.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Carrillo A, Lopez-Herce J. Canalización intraósea. An pediatr Contin. 2003 [citado 3 sep 2024]; 1 (1):38-41. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-anales-pediatria-continuada-51-pdf-S1696281803715868
  2. Coronel-Carvajal C. Vía intraósea en pediatría. Rev Cubana Pediatr. 2003 [citado 11 sep 2024];75(3). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312003000300011&lng=es
  3. Onrubia-Calvo S, Carpio-Coloma A, Lago-Díaz N, Hidalgo Murillo A, Muñoz Kaltzakorta G, Periáñez Serna I. Vía intraósea, alternativa a la vía periférica. Nuberos Científica. 2012 [citado 11 sep 2024]; 1(6). Disponible en: https://www.enfermeriacantabria.com/enfermeriacantabria/web/articulos/1/3
  4. López-Sánchez O, Caballero-Guerrero MJ, Osuna-Expósito RM. Guía de actuación enfermera en inserción de vía intraósea en el paciente crítico. Hygia Revista Científica de Enfermería. 2017 [citado 9 sep 2024]; 94: 27-29. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6450809

 

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