- María Hernández de Pedro. Diplomada en Enfermería Enfermera Urgencias/Quirófano en Hospital de Jaca, Aragón. España. España.
- Ricarda González García. Diplomada en Enfermería Enfermera Urgencias/Quirófano en Hospital de Jaca, Aragón. España.
- Sandra Núñez Caballero. Diplomada en Enfermería Enfermera de Urgencias en Hospital de Jaca, Aragón. España.
- Leyre Bondía Marión. Diplomada en Enfermería Coordinadora del Hospital de Jaca, Aragón. España.
- Maria Mc Cann Rodríguez. Diplomada en Enfermería Enfermera Urgencias en Hospital de Jaca, Aragón. España.
- María Concepción Ara Estallo. Diplomada en Enfermería Enfermera Urgencias/Quirófano en Hospital de Jaca, Aragón. España.
RESUMEN
La obesidad infantil/juvenil como problema de salud pública tiene gran impacto sobre la morbimortalidad, la calidad de vida y el gasto sanitario. Los padres son la mayor influencia para que los niños adquieran buenos hábitos alimenticios y los consoliden a lo largo de su vida. Inculcar estos buenos hábitos no es una tarea fácil, y no siempre se hace de forma adecuada, bien por razones culturales o religiosas, por falta de tiempo o por no ver la necesidad de tenerlo que hacer. Por ello consideramos que conocer la percepción parental al respecto y compararla con la objetivada en consulta es un primer paso sobre el que actuar para poder realizar una atención individualizada
Para este artículo monográfico se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica en bases de datos, libros y recursos web. Para realizar una síntesis descriptiva del sobrepeso y la obesidad infantil, de cómo se realiza su valoración, del uso del IMC y/o ICT y de la valoración parenteral.
Se confirma el sobrepeso y la obesidad infantil como problema de salud pública. Se objetiva una infravaloración ponderal por parte de muchos padres de niños son sobrepeso y obesidad. Al menos en los estudios ya se utiliza el ICT que considera en riesgo a jóvenes que el IMC no considera.
PALABRAS CLAVE
Sobrepeso, obesidad, adolescentes, percepción, padres
ABSTRACT
Childhood/juvenile obesity as a public health problem has a significant impact on morbidity and mortality, quality of life, and healthcare costs. Parents are the greatest influence on children’s development of good eating habits and their continued lifelong retention. Instilling these good habits is not an easy task, and it is not always done appropriately, either for cultural or religious reasons, due to lack of time, or because they do not see the need to do so. Therefore, we believe that understanding parental perceptions and comparing them with those observed in consultations is a first step toward providing individualized care.
For this special article, a bibliographic review of databases, books, and web resources was conducted to provide a descriptive summary of childhood overweight and obesity, how they are assessed, the use of BMI and/or WTI, and parenteral assessment.
Childhood overweight and obesity are confirmed as a public health problem. Many parents of overweight and obese children are found to underestimate their weight. At least in studies, the IQR is already used, which considers young people at risk who are not considered by the BMI.
KEY WORDS
Overweight, obesity, adolescent, perception, parents.
DESARROLLO DEL TEMA
El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El aumento del consumo de alimentos muy ricos en calorías sin aumento proporcional de la actividad física produce un aumento de peso1.
El desarrollo socioeconómico y las políticas agrícolas, de transporte, de planificación urbana, medioambientales, educativas y de procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos influyen en los hábitos y las preferencias dietéticas de los niños, así como en su actividad física. Estas influencias están fomentando cada vez más un aumento de peso que está provocando un aumento continuo de la prevalencia de obesidad infantil, llegando a considerarse uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI1.
Los niños con sobrepeso tienen muchas probabilidades de convertirse en adultos obesos y en comparación con niños sin sobrepeso, tienen más posibilidades de sufrir a edades más tempranas diabetes y enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad. Para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural1. La obesidad puede prevenirse.
Las acciones deben ir dirigidas a los niños y jóvenes, así como también a los padres como responsables y modelos de referencia para el comportamiento de éstos. Los padres son responsables de las primeras elecciones de alimentos de sus hijos y juegan un papel influyente en la formación de hábitos higiénico-dietéticos y de actividad. Para afrontar el sobrepeso y la obesidad en niños y jóvenes, se hace necesario inculcar estilos de vida saludables que comienzan tempranamente y animen a los cambios a largo plazo2.
Metodología: se lleva a cabo una revisión bibliográfica en bases de datos, libros y recursos web. Para realizar una síntesis descriptiva del sobrepeso y la obesidad infantil, de cómo se realiza su valoración, del uso del IMC y/o ICT y de la valoración parenteral.
La OMS establece como dato de referencia sobre el crecimiento entre los 5 y los 19 años el IMC (índice de masa corporal para la edad)1. El IMC es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla, se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2). Sin embargo, hay que considerarla a título indicativo porque es posible que no se corresponda con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.
La estimación de la obesidad en la infancia y la adolescencia a partir del IMC es un hecho aceptado tanto desde el punto de vista clínico como epidemiológico. Pero existen discrepancias en la metodología y criterios diagnósticos del sobrepeso y la obesidad. Parece ser que no hay un consenso de cuales deben ser los valores de punto de corte del IMC para definirla.
Parece ser que en nuestro país hay un uso extendido en la práctica pediátrica de los patrones nacionales de la Fundación Orbegozo. Ya en el año 2006 en un artículo publicado en Anales de la Pediatría quedó probada la existencia de diferencias significativas en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en función del criterio diagnóstico empleado; en concreto, se reseñó que las referencias del IOTF tendían a sobrestimar el sobrepeso y a subestimar la obesidad, frente a los patrones nacionales de la Fundación Orbegozo.
La Dra. Elena Sánchez González en la XXVIII Jornadas de Pediatría de Atención Primaria de Gipuzkoa (2011) expuso que en el análisis conjunto de diversos estudios transversales habían dado lugar a la publicación de los estudios transversales españoles 2008 y 2010 en los que se observaron 3 fenómenos:
- que en esos momentos no existían diferencias entre las distintas regiones españolas.
- que existe una aceleración secular positiva de la talla de unos 2 cm en los últimos 15 años.
- que también ha habido un incremento significativo de sobrepeso y obesidad.
Los estudios comparativos con poblaciones de otros países vienen a subrayar la importancia de tener datos actualizados y propios de la población de referencia, no pudiéndose sustentar la idea de un único patrón internacional.
Como alternativa al uso del IMC surge el ICT (Índice Cintura/Talla) ya que, en los casos de sobrepeso y obesidad, el IMC identifica el exceso ponderal, es decir, el exceso de peso para la talla, pero no distingue entre el exceso de masa libre de grasa (músculo y hueso) y masa grasa que es lo que define a la patología de la obesidad.
El ICT se ha revelado como una importante herramienta para el diagnóstico del Síndrome Metabólico (SMET) en adultos. Valores elevados superiores a 0,50 se asocian con elevadas concentraciones de triglicéridos, colesterol y glucosa en sangre, así como con hipertensión arterial en varones y mujeres de distinto origen étnico.
En edad pediátrica, la circunferencia de la cintura es una variable menos estudiada, aunque se ha demostrado que se correlaciona significativamente con el IMC y el porcentaje de grasa. Es obvio que, durante la infancia, la circunferencia de la cintura va aumentando de forma natural debido al proceso de crecimiento, sin embargo, la relación cintura/talla se mantiene estable. Esto elimina la necesidad de utilizar estándares con valores de referencia para cada edad (como ocurre en el caso del IMC) y permite la determinación de un único punto de corte para cada sexo aplicable a todas las edades3. Esta metodología es la recomendada como estándar por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), quienes defienden que el IMC no es una medida de salud y en todo caso, cuando se use el IMC, éste se debe combinar con la circunferencia de cintura (CC) o el cociente cintura-estatura. La valoración conjunta de IMC y estos parámetros representan un mejor predictor del riesgo futuro para la salud4.
Con base en estas ecuaciones, los investigadores han establecido también los puntos de corte de ICT que determinan cada categoría nutricional en edad pediátrica5:
- Varones:
- Sobrepeso: ICT > 0.48
- Obesidad: ICT > 0.51
- Mujeres:
- Sobrepeso: ICT > 0.47
- Obesidad: ICT > 0.50
En España el estudio ALADINO 2019 pone de manifiesto que la obesidad infantil sigue siendo un grave problema de salud pública (como sucede en el resto de los países próximos). Y aunque los datos siguen siendo alarmantes, son al mismo tiempo esperanzadores, puesto que suponen una ligera disminución de las prevalencias de sobrepeso, respecto al 2015, pero en contra hay una estabilización en obesidad grave6. También en dicho estudio queda reflejado como un alto porcentaje de los progenitores de escolares con exceso de peso considera el peso de sus hijos como normal.
En estudios sobre la percepción de los padres respecto al peso de sus hijos, solo el 40-50% de los padres pudo identificar correctamente cuando sus hijos tenían exceso de peso7,8 En un estudio llevado a cabo en Inglaterra se obtuvo una correcta valoración por parte de los padres/tutores del 68%. La conclusión de dicho estudio fue la siguiente: “las clasificaciones clínicas y de los padres de la obesidad son divergentes en los extremos del espectro de peso”.
CONCLUSIONES
Debido a la magnitud del problema a nivel mundial y nacional que supone el sobrepeso y la obesidad infantil, creemos oportuno recalcar la importancia de constatar cómo de acertada o no es la valoración que los padres hacen de la situación de sus hijos respecto a este tema. Los padres como modelos de conducta y facilitadores, mediante el establecimiento de conductas específicas, son cruciales y un primer paso es ayudar a los padres y cuidadores a reconocer cuando su hijo puede estar en sobrepeso o en riesgo de obesidad para poder guiar su respuesta.
Con respecto al uso de otras medidas antropométricas se plantea el hecho que tanto el IMC como el ICT han de ser tenidos en cuenta para realizar unas correctas recomendaciones de promoción, prevención y rehabilitación de la salud individualizados. Como hemos visto el ICT amplía el porcentaje de jóvenes sobre los que hay que actuar por el riesgo futuro que tienen de desarrollar diabetes y enfermedades cardiovasculares.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización mundial de la salud. Datos sobre la salud. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/obesity#tab=tab_1 [citado 2025 sep 1].
- National Institute for Health and Care Excellence. Families need support to help tackle child obesity timebomb. 2013 Oct.
- Marrodán et al. Precisión diagnóstica del índice cintura-talla para la identificación del sobrepeso y de la obesidad infantil. Medicina Clínica (Barc), 2013; 140 (7): 296-301. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0025775312004502 [citado 2025 sep 1].
- Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Decálogo de posicionamiento de la SEEDO sobre el abordaje actual de la obesidad. Disponible en: https://www.seedo.es/images/BIBLIOTECA/MetaObesidad_2025_Documento_de_Posicionamiento_Decaalogo_SEEDO.pdf [citado 2025 sep 1].
- Fernández C, Lorenzo H, Vrotsou K, Aresti U, Rica I, Sánchez E. Estudio de Crecimiento de Bilbao. Curvas y tablas de crecimiento. (Estudios transversal). Instituto de Investigación sobre Crecimiento y Desarrollo. Fundación Faustino Orbegozo Eizaguirre. Edición 2011. Disponible en: http://www.fundacionorbegozo.com/el-instituto-de-investigacion-delcrecimiento-y-desarrollo/graficas-y-tablas/ [citado 2025 sep 1].
- Ministerio de derechos sociales, consumo y agenda 2030. Agencia española de seguridad alimentaria y nutrición. Estudio ALADINO Estudio de Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España (ALADINO 2019). Disponible en: https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/detalle/aladino_2019.htm [citado 2025 sep 1].
- Rietmeijer-Mentink M, Paulis WD, van Middelkoop M, et al. Difference between parental perception and actual weight status of children: a systematic review. Matern Child Nutr 2013; 9(1): 3–22. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23020552/ [citado 2025 sep 1].
- Parry LL, Netuveli G, Parry J, Saxena S. A systematic review of parental perception of overweight status in children. J Ambul Care Manage 2008; 31(3):253–268. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18574384/ [citado 2025 sep 1].