Envejecimiento y síndromes geriátricos

3 agosto 2024

AUTORES

  1. Alicia Navarro Sanmartin.  Enfermera. Residencia de Personas Mayores IASS Borja. Zaragoza.
  2. Pilar Gabas Soria. Enfermera. Residencia de Personas Mayores IASS Borja. Zaragoza.
  3. Silvia García Sánchez. Enfermera. Centro Salud Tarazona. Zaragoza.
  4. María Ruiz Herreros. Enfermera. Centro de Salud Tarazona. Zaragoza.
  5. Inés Pérez Irache. Enfermera EFyC. Centro de Salud Tarazona. Zaragoza.
  6. Lorena Magallón Martinez. Enfermera. Centro de Salud Tarazona. Zaragoza.

 

RESUMEN

Con mucha frecuencia la enfermedad se presenta en el paciente geriátrico de forma atípica, mostrando una serie de características propias a este grupo de edad. Así, pueden aparecer, en vez de los síntomas habituales de una enfermedad, síntomas inespecíficos como: debilidad, anorexia, astenia, incontinencia, caídas. Estos síntomas tan imprecisos necesitarán ser interpretados tras realizar una exhaustiva valoración geriátrica del paciente, ya que en ocasiones suelen ser la primera señal de una patología grave.

PALABRAS CLAVE

envejecimiento, valoración enfermería, evaluación de necesidades, anciano.

ABSTRACT

Very often the disease presents in the geriatric patient in an atypical way, showing a series of characteristics typical of this age group. Thus, instead of the usual symptoms of a disease, non-specific symptoms such as: weakness, anorexia, asthenia, incontinence, falls, etc. These imprecise symptoms will need to be interpreted after carrying out a thorough geriatric assessment of the patient, sometimes they are usually the first sign of a serious pathology.

KEY WORDS

Aging, nursing assessment, needs assessment, aged.

DESARROLLO DEL TEMA

Definir la vejez en función del momento cronológico de su aparición no es fácil. Suele tomarse como referencia la edad de jubilación, 65 años, aunque algunos autores consideran ancianos a personas mayores de 75 años. Actualmente podemos clasificarlos así1:

– Anciano joven: 60 a 74 años.

– Anciano: 75 a 89 años.

– Anciano frágil, muy viejo o de riesgo: mayores de 90 años.

El envejecimiento del ser humano es el conjunto de cambios morfológicos, bioquímicos, fisiológicos, psicológicos y sociales que acontecen como consecuencia de su funcionamiento en el tiempo. Es producto de la relación de la persona que envejece y factores externos ambientales y ecológicos. Supone un descenso de la capacidad de adaptación y respuesta a situaciones estresantes biopsicosociales, por lo que el anciano es más susceptible a problemas de salud, aunque el envejecer de por sí, no es una enfermedad. Definimos2:

Anciano sano: como aquel que no padece enfermedad crónica ni ningún grado de problemática funcional ni social.

Anciano enfermo: como aquel que se encuentra afectado de patología crónica (o transitoriamente enfermedad aguda) sin ser anciano de riesgo.

Anciano frágil o paciente geriátrico: es aquel que presenta 2-3 de los siguientes criterios:

  • Mayor de 75 años.
  • Pluripatología o patología crónica invalidante.
  • Polifarmacia (consumo de tres o más medicamentos).
  • Limitaciones funcionales que dificultan el autocuidado, precisando ayuda para la realización de ABVD: alimentación, deambulación, continencia, baño, vestido.
  • Alteración mental: cognitiva o afectiva.
  • Aislamiento social. Soledad. Pobreza.
  • Viudedad reciente.
  • Cambio reciente de domicilio.
  • Hospitalización reciente.

 

PROBLEMAS DE SALUD EN EL ANCIANO:

Los problemas de salud en el anciano difieren en gran parte de los del adulto, no sólo por sus causas, semiología (atípica y/o silente) y consecuencias, sino también por la interpretación banalizada del anciano al interpretar síntomas como propios de la vejez.

Con relativa frecuencia los ancianos tienden a manifestar síntomas inespecíficos y no necesariamente el cuadro típico de la enfermedad concreta.

Hay una frecuente coexistencia de pluripatología o comorbilidades, polifarmacia y mayor fragilidad que enmascaran cuadros concretos. Es frecuente que el órgano más frágil claudique independientemente del proceso patológico en sí, siendo el responsable de otras manifestaciones clínicas independientes del factor etiológico responsable (por ej., síndrome confusional agudo como consecuencia de un proceso infeccioso, sin existir lesión cerebral que lo justifique)3.

La pluripatología tan frecuente no sólo dificulta el diagnóstico, sino que a veces el tratamiento de una empeora el curso de otra (por ej., el tratamiento de la insuficiencia cardíaca con diuréticos puede ocasionar incontinencia urinaria). También puede suceder que una situación enmascara o atenúe otra patología (por ej., anemia sin astenia en un inmovilizado severo).

Se deben adoptar actitudes terapéuticas diferenciadas, con utilización de medidas adaptadas a las características del paciente, evitando los encarnizamientos diagnósticos y terapéuticos.

Los problemas de salud del anciano afectan a todas las esferas de la persona, teniendo como consecuencia más importante, sin considerar la muerte, el desarrollo de incapacidad físico-psíquica, que repercutirá tanto en el propio individuo, como en la familia y sistema sanitario.

Es difícil determinar qué enfermedades son características del anciano y establecer un orden de prioridades. Además, podemos distinguir entre las demandas más habituales de atención y los conocidos como Síndromes geriátricos.

LOS SÍNDROMES GERIÁTRICOS:

Son procesos complejos que con elevada frecuencia tiene origen multicausal y consecuencias graves si no se corrigen los factores determinantes.

Los síndromes geriátricos son magníficamente definidos por Kane, en 1989, en su libro Essentials of Clinical Geriatrics como problemas geriátricos, permitiendo a través de una regla nemotécnica su memorización por medio de la regla de las «ies»4:

Immobility: inmovilidad.

Instability: inestabilidad y caídas.

Incontinence: incontinencia urinaria y fecal.

Intellectual impairment: demencia y síndrome confusional agudo.

Infection: infecciones.

Inanition: desnutrición.

Impairment of vision and hearing: alteraciones en vista y oído.

Irritable colon: estreñimiento, impactación fecal.

Isolation (depression)/insomnio: depresión/insomnio.

Iatrogenesis: yatrogenia.

Inmune deficiency: inmunodeficiencias.

Impotence: impotencia o alteraciones sexuales.

Es útil las “ies” para acordarnos de ellas y ayudándonos en su búsqueda y detección, ya que en muchas ocasiones son achacadas al propio envejecimiento.

En la mitad de los pacientes geriátricos no siguen el modelo clásico de enfermedad, es frecuente que los factores de movilidad actúen de forma sumatoria. Es necesario un rápido reconocimiento y tratamiento de estos cuadros para conseguir la recuperación del paciente y no desarrollar una enorme cascada de efectos adversos que generen mayor morbimortalidad en este grupo poblacional.

Estos síndromes suelen ser multifactoriales y requieren un enfoque integral para su tratamiento. Por ello desde enfermería se realizará el proceso de atención de enfermería (PAE).

En el PAE al anciano, la valoración cobra especial interés, siendo necesaria la evaluación conjunta de aspectos clínicos, funcionales, mentales y sociales que condicionan su situación y sobre todo su autonomía. Sólo mediante una valoración geriátrica integral adecuada podremos conocer la situación del paciente en diferentes áreas y su resultado conjunto, lo que nos permitirá diseñar un plan de cuidados individualizado de actuación preventiva, terapéutica o rehabilitadora, con el fin de conseguir la mayor autonomía y/ calidad de vida del anciano.

La valoración geriátrica integral (también llamada global, cuádruple o multifactorial) es un instrumento diagnóstico-terapéutico consistente en la valoración de problemas biológicos, funcionales, mentales y sociales de las personas mayores para conseguir un plan adecuado de tratamiento con la mejor utilización de recursos.

Es una cuantificación de atributos y déficits importantes.

Debe destacarse su carácter multidimensional, con la posible colaboración de médico, enfermera, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, trabajador social, psicólogo.

Su objetivo principal es la identificación de problemas de salud no conocidos para aplicar tratamiento que evite incapacidad y fomente la autonomía del anciano. Tiene otros objetivos:

  • Estudio situación basal.
  • Diagnóstico cuádruple integral.
  • Descubrir problemas tratables no diagnosticados.
  • Planificación terapéutica individualizada.
  • Situar al paciente en el nivel adecuado de atención.
  • Documentar la mejoría del paciente en el tiempo.
  • Favorecer la transmisión de información entre profesionales.

 

La valoración integral geriátrica realiza una valoración clínica, funcional, mental y social.

Valoración clínica:

Está basada en la revisión de la historia clínica, entrevista con el paciente y exploración física

La historia clínica debe recoger: antecedentes personales y familiares, enfermedad actual, anamnesis por aparatos, exploración física, lista priorizada de problemas, plan diagnóstico terapéutico y asistencial y pruebas complementarias.

Valoración funcional:

Es el estudio de la capacidad física del anciano, mediante el examen de su habilidad para el autocuidado e independencia en su medio ambiente.

Las escalas más utilizadas son:

  • Instrumentos de medición de ABVD (actividades básicas de la vida diaria): Índice de Barthel
  • Instrumentos de medición para AIVD (actividades instrumentales de la vida diaria): Existen numerosas escalas, pero la más usada es la del centro geriátrico de Filadelfia de Lawton y Brodie.

 

Valoración mental:

  • Valoración del deterioro cognitivo: existen dos sistemas de valoración: escalas cognitivas y entrevistas a un informador. Las escalas más utilizadas son: Mini mental de Folstein (MMSE) y su adaptación al castellano, Mini Examen Cognoscitivo de Lobo (MEC).
  • Valoración de trastornos de conducta: la escala utilizada es la de Zarit y Zarit.
  • Valoración de la depresión: se utiliza la Escala geriátrica de depresión de Yesavage o la Escala de depresión de Hamilton.

 

Valoración social:

La función social del individuo engloba todas las actividades y relaciones que establece el ser humano con su entorno. Se centra sobre todo en escalas, la más utilizada es la Escala de Recursos Sociales (OARS).

TRATAMIENTO DE LOS SÍNDROMES GERIÁTRICOS

El tratamiento de los síndromes geriátricos suele incluir la evaluación y el manejo de los síntomas, la promoción de la autonomía y la calidad de vida del paciente, la prevención de complicaciones y la coordinación de cuidados interdisciplinarios. Es importante realizar una valoración exhaustiva del paciente, establecer un plan de cuidados individualizado y brindar un apoyo emocional y educativo tanto al paciente como a sus familiares. Además, se pueden implementar intervenciones como la terapia ocupacional, la fisioterapia, la terapia cognitiva, entre otras, para mejorar la calidad de vida del paciente geriátrico

CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN EL PACIENTE GERIÁTRICO:

Los cuidados de enfermería suponen actividades de promoción, protección y recuperación de salud, y prevención de enfermedades. Según el modelo de enfermería de V. Henderson los clasificamos en función de la relación enfermera-paciente, pudiendo ser:

– Cuidados de soporte (individuos autónomos, que sólo precisan vigilancia o supervisión de la actividad),

– Cuidados de ayuda (colaboración parcial del cuidador para ejecutar la actividad) y,

– Cuidados de suplencia (ejecución completa de la actividad por el cuidador).

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pozzi M. Adulto mayor: un neologismo para disimular la ineludible vejez [sede web]. Upf.edu. [citado el 19 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.upf.edu/web/antenas/el-neologismo-del-mes/-/asset_publisher/GhGirAynV0fp/content/brunch-una-opcion-gastronomica-diferente
  2. Gómez J. El anciano frágil. Detección, prevención e intervención en situaciones de debilidad y deterioro de su salud [sede web]. Infogerontologia.com. [citado el 19 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.infogerontologia.com/documents/patologias/anciano_fragil.pdf
  3. Tratado de Geriatría [Internet]. Segg.es. [citado el 19 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.segg.es/tratadogeriatria/main.html
  4. Kane R, Ouslander J, Abrass I. Geriatría Clínica. 3.ª ed. New York: McGraw Hill; 2000.
  5. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Geriatría XXI. Análisis de las necesidades y recursos en la atención de personas mayores en España. Madrid: Editores Médicos; 2000.

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