Cuidados y mantenimiento del catéter central de acceso periférico

1 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Adrián Domingo Hurtado. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  2. Carla Del Val Clariana. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario. Zaragoza.
  3. Gloria Colás Velilla. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Ángel Laín Baile. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Lucía Bercero Murillo. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Marta García García. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Los catéteres centrales de acceso periférico son dispositivos que permiten un acceso vascular central con menos riesgo de infección que las alternativas yugular o subclavia, y que puede ser aplicado en pacientes con coagulopatías o alteraciones de la coagulación, entre otros. Es un recurso muy utilizado en las unidades de cuidados intensivos. Tanto su colocación como su manejo y su mantenimiento requieren de un equipo formado y entrenado para este propósito, con el fin de asegurar la mejor atención al paciente con el menor riesgo de complicaciones posible.

PALABRAS CLAVE

Cateterización, periférica, infecciones, unidades de cuidados intensivos.

ABSTRACT

Peripherally Inserted Central Catheter are devices concieved to allow us a central venous acces with less infection risk than the jugular or the subclavian alternative, and could be applied on patients with coagulopathy or coagulation altered patterns, and other kind of patients. It´s a very used resource in the intensive care units. As for its placement as for its management or its manteinance a well formed and trained team is needed, so the best attention for the patient can be insured with the lower complications risk posible.

KEY WORDS

Catheterization, peripheral, infections, unidades de cuidados intensivos.

DESARROLLO DEL TEMA

Los catéteres venosos centrales de inserción periférica (PICC) son dispositivos de acceso venoso comúnmente utilizados en el entorno hospitalario. Se calcula que el 76% de los pacientes hospitalizados presentan un acceso vascular, de los cuales un 12% son de acceso central. Su uso se da especialmente en unidades de cuidados intensivos, estos dispositivos se componen principalmente de un catéter de poliuretano de tercera generación con dos o tres luces, que permiten la infusión de medicación, fluidoterapia, hemoterapia, etc.1.

INDICACIONES:

El uso de estos catéteres está especialmente indicado en pacientes que padecen coagulopatías o alteraciones hemostáticas que puedan dar lugar a una mayor probabilidad de sufrir hemorragias, así como pacientes en los que la antiagregación esté contraindicada. Asimismo, también son un buen recurso en casos de pacientes en los que el acceso central yugular o subclavio es imposible por causas anatómicas o patológicas, o en aquellos pacientes que se requiere una monitorización invasiva del estado hemodinámico, dado que permite la medició directa de la presión venosa central PVC1.

Su uso también está indicado en pacientes que requieran tratamientos con fármacos irritantes o agresivos con el endotelio vascular, tales como quimioterapias o tratamientos prolongados con antibióticos o antifúngicos. Además, son empleados en pacientes que precisen de tratamientos prolongados superiores a 15 días de duración, o que requieran de nutrición parenteral total y/o múltiples transfusiones sanguíneas. También son un recurso útil en aquellos pacientes que presentan un acceso venoso periférico complicado, ya que, gracias a su técnica de canalización mediante eco guiado, aseguran un menor número punciones respecto al acceso vascular periférico1,2.

CONTRAINDICACIONES:

Las principales contraindicaciones para la inserción de este catéter son: pacientes en los cuales se encuentre afectado el retorno venoso homolateral, ya sea fruto de una patología o de una intervención quirúrgica. Aquellos pacientes que presenten una enfermedad renal terminal o en terapias de sustitución renal crónica, dado que puedes ser necesario preservar el sistema venoso para accesos vasculares permanentes futuros, asimismo tampoco está respaldado por la literatura el uso de estos catéteres en los pacientes que requieran de una atención de emergencia y/o que se encuentren en situación de inestabilidad hemodinámica, o que requieran un tratamiento intravenoso de duración inferior a 5 días.

También cabe destacar la imposibilidad de canalizar este tipo de vías en pacientes que presenten una infección cutánea, contusiones, quemaduras o antecedentes de trombosis venosa en la zona de inserción del catéter. (1,2)

COLOCACIÓN:

La técnica para la canalización de estos catéteres se realiza mediante eco guiado, localizando en primer lugar la vena basílica en su recorrido entre la axila y la fosa ante cubital, se recomienda tratar de canalizar la vena basílica del brazo derecho en un primer momento si no existe contraindicación al respecto. Si a causa de la tortuosidad de la vena, o por proximidad a la arteria braquial o al paquete nervioso, esta canalización no fuera posible, se podría emplear la vena cefálica del brazo derecho en su lugar. Y en caso de que estás no fueran accesibles se pasaría al brazo izquierdo con el mismo orden de prioridad. (2)

Para la canalización tras haber localizado la vena elegida, se procederá a desinfectar, lavando la piel de la zona con jabón en primer lugar y luego con clorhexidina alcohólica al 2%, utilizando la técnica de pincelado adelante-atrás y hacia los lados, y dejando secar la clorhexidina por evaporación durante al menos 1 minuto. Se seleccionará siempre un catéter con el mínimo de luces posible, y de una sola luz, si el propósito del catéter va a ser para nutrición parenteral. Se realizará la canalización con técnica completamente estéril y mediate el método Seldinger. Una vez canalizada la vía se recomienda su fijación con sistemas sin suturas protegidos con membranas transparentes, semipermeables1,2,3.

COMPLICACIONES:

Existen complicaciones asociadas a la colocación de catéteres centrales de acceso periférico, estas pueden ser, de tipo vascular por consecuencia mecánica de la técnica de inserción: punción accidental de la arteria, vasoespasmos, pseudoaneurismas, y en menor porcentaje, taponamiento cardiaco o neumotórax. (2)

O por otro lado pueden estar relacionadas con los cuidados del acceso, las principales son las bacteriemias relacionadas con el catéter venoso central (CRBSI) y las infecciones del torrente sanguíneo asociadas a la línea central (CLABSI), así como la trombosis u oclusión de las luces del catéter. Para evitar este tipo de complicaciones es necesaria la aplicación de medidas de antisepsia adecuadas durante la canalización y el mantenimiento del catéter, así como unos cuidados adecuados del mismo1,2,4,5.

CUIDADOS Y MANTENIMIENTO:

Con el propósito de evitar las posibles complicaciones fruto de la colocación del catéter se ha de seguir una serie de medidas tanto a la hora de realizar la inserción del catéter, como a la hora de utilizarlo y mantenerlo.

Durante la canalización se ha de realizar una correcta higiene de manos, emplear clorhexidina alcohólica 2% para la desinfección de la piel, previo lavado con jabón. Se ha de dejar secar la clorhexidina por evaporación durante al menos 1 minuto, así como aproximar esta aplicación lo máximo posible al momento de la punción. La técnica de inserción ha de ser totalmente estéril, empleando un catéter con el menor número de luces posible (una sola luz en caso de nutrición parenteral) y que esté impregnado en antiséptico o antibiótico, y se recomienda fijarlo empleando métodos que no impliquen sutura1.

Se ha de proteger el punto de punción con un apósito transparente, semipermeable, que ha de ser revisado diariamente, así como el punto de punción, y ha de ser cambiado semanalmente o antes si es menester, con equipo estéril. Se recomienda la desinfección de los conectores libres previo uso, además de cambiar estos últimos con una frecuencia mínima de 72 horas. También se recomienda la desinfección de los de los tapones de los puertos con clorhexidina, durante al menos 15 segundos, antes de cada uso. Diariamente se ha de valorar la necesidad del catéter y su posible retirada. Respecto a las luces del catéter se recomienda el refluido y lavado antes de cada infusión para valorar la permeabilidad de la luz, así como el lavado de estas con cloruro sódico al 0´9% en jeringa de 10 ml con técnica de pulsación y pausa, para generar flujo turbulento en la luz del catéter, al finalizarla. Se emplearán 10 ml de este suero en caso de que la perfusión haya sido de un líquido acuoso y 20 ml en caso de que esta haya sido de un preparado viscoso. Cabe destacar que para evitar la contaminación del catéter y de los conectores se ha de manipular estos lo menos posible, siempre previo lavado correcto de manos, y se ha de renovar los equipos de infusión y alargaderas que estén en uso cada 96 horas como mínimo, y en los casos de la nutrición parenteral y de las perfusiones lipídicas cada 24 y 12 horas respectivamente.

Por último, es primordial la formación y entrenamiento de los profesionales sanitarios donde se empleen este tipo de catéteres centrales, en la inserción, manejo y cuidados de estos dispositivos y los pacientes que los portan1,3.

RETIRADA:

La retirada del catéter se ha de hacer de manera aséptica una vez finalizado el tratamiento, o en caso de que aparezca alguna complicación. Una retirada temprana de los catéteres innecesarios se asocia con un menor riesgo de bacteriemia por catéter (CRBSI)1.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ma Cruz Martín Delgado, Juan Manuel López-Reina Roldán, Evelin Bernal Pérez, Gloria Ortiz Miluy, Paula Ramírez Galleymore, Diego A. Rodríguez Serrano, et al. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE EL USO DE CATÉTERES VENOSOS CENTRALES DE INSERCIÓN PERIFÉRICA (PICC) EN EL PACIENTE CRÍTICO.
  2. Montanarella MJ, Agarwal A, Moon B. Peripherally Inserted Central Catheter (PICC) Line Placement. [Updated 2024 Jan 10]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK573064/
  3. Nuvials Casals Hospital Vall X, Barcelona H, García Díez Organización Sanitaria Integrada Bilbao Basurto Bilbao R, Delicado Domingo Organización Sanitaria Integrada Bilbao Basurto Bilbao Elisabet Gallart Hospital Vall M, Barcelona SEMPSP H, Agra Varela Nuria Prieto Santos Y. PROTOCOLO PREVENCIÓN DE LAS BACTERIEMIAS RELACIONADAS CON CATÉTERES VENOSOS CENTRALES (BRC) EN LAS UCI ESPAÑOLAS.
  4. Chen X, Liang M. A Meta-Analysis of Incidence of Catheter-Related Bloodstream Infection with Midline Catheters and Peripherally Inserted Central Catheters. Journal of Healthcare Engineering. 2022;2022.
  5. Toor H, Farr S, Savla P, Kashyap S, Wang S, Miulli DE. Prevalence of Central Line-Associated Bloodstream Infections (CLABSI) in Intensive Care and Medical-Surgical Units. Cureus. 2022 Mar 3.

 

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