La galactosemia

29 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Sonia Tormo Bozal. Enfermera Zaragoza. Aragón, España.
  2. Esther Marco Villacampa. Odontóloga Zaragoza. Aragón, España.
  3. Noelia Aura Gracia Aso. Enfermera Zaragoza. Aragón, España.
  4. Claudia María Diez Serrano. Enfermera Zaragoza. Aragón, España.
  5. Ana Gales. Enfermera Barbastro. Huesca. Aragón, España.
  6. María Teresa Bello Ibuarben. Enfermera Zaragoza. Aragón, España.

 

RESUMEN

La galactosemia es un trastorno metabólico hereditario raro, que afecta la capacidad del cuerpo para metabolizar la galactosa. Este trastorno se debe a mutaciones en uno de los genes involucrados en la vía metabólica de la galactosa, siendo el más común el gen GALT, que codifica para la enzima galactosa-1-fosfato uridiltransferasa. La galactosemia clásica, causada por la deficiencia severa de GALT, es la forma más grave de la enfermedad y puede llevar a complicaciones serias e incluso a la muerte si no se trata oportunamente.

PALABRAS CLAVE

Galactosemia, enfermedades metabólicas, neonatos.

ABSTRACT

Galactosemia is a rare inherited metabolic disorder that affects the body’s ability to metabolize galactose. This disorder is due to mutations in one of the genes involved in the galactose metabolic pathway, the most common being the GALT gene, which codes for the enzyme galactose-1-phosphate uridyltransferase. Classical galactosemia, caused by severe GALT deficiency, is the most severe form of the disease and can lead to serious complications and even death if not treated promptly.

KEY WORDS

Galactosemia, metabolic diseases, neonates.

DESARROLLO DEL TEMA

La galactosemia es una enfermedad genética autosómica recesiva que se caracteriza por la incapacidad de metabolizar la galactosa, un monosacárido que forma parte del azúcar lactosa presente en la leche y otros productos lácteos. Este trastorno se debe a mutaciones en uno de los genes involucrados en la vía metabólica de la galactosa, siendo el más común el gen GALT, que codifica para la enzima galactosa-1-fosfato uridiltransferasa. La galactosemia clásica, causada por la deficiencia severa de GALT, es la forma más grave de la enfermedad y puede llevar a complicaciones serias e incluso a la muerte si no se trata oportunamente.

Fisiopatología: En la galactosemia, la deficiencia enzimática impide la conversión de galactosa en glucosa, lo que lleva a la acumulación de galactosa-1-fosfato y otros metabolitos tóxicos en diversos tejidos. La galactosemia clásica se asocia con mutaciones en el gen GALT, pero otras formas de la enfermedad pueden estar relacionadas con mutaciones en los genes GALK1 (que codifica la galactocinasa) o GALE (que codifica la UDP-galactosa-4-epimerasa). La acumulación de estos metabolitos es responsable del daño celular en órganos como el hígado, los riñones, el cerebro y los ojos1.

El daño hepático se manifiesta a través de la ictericia, hepatomegalia e insuficiencia hepática, mientras que el daño renal se asocia con la disfunción tubular y la acidosis metabólica. Las cataratas, otra complicación común, son el resultado de la acumulación de galactitol en el cristalino. A nivel neurológico, los pacientes pueden desarrollar retraso en el desarrollo, discapacidades intelectuales y problemas de coordinación motora. La toxicidad de los metabolitos y la interrupción de procesos bioquímicos clave subyacen en las manifestaciones clínicas severas observadas en la galactosemia no tratada.

Epidemiología2,3: La galactosemia clásica es una condición rara, con una incidencia estimada de 1 en 30,000 a 60,000 recién nacidos en la mayoría de las poblaciones. Sin embargo, la incidencia varía según el grupo étnico y la región geográfica. La detección temprana a través del tamizaje neonatal ha permitido reducir significativamente la morbilidad y mortalidad asociada a la enfermedad, aunque los desafíos en el manejo a largo plazo persisten.

Diagnóstico: El diagnóstico de galactosemia generalmente se realiza a través del tamizaje neonatal, que mide la actividad de la enzima GALT o los niveles de galactosa-1-fosfato en la sangre. Un resultado anormal en el tamizaje debe confirmarse mediante pruebas de actividad enzimática y análisis genético para identificar mutaciones específicas en los genes implicados.

Además, los recién nacidos que presentan síntomas clínicos compatibles con galactosemia, como ictericia, vómitos, diarrea, letargo, hepatomegalia y fallo para prosperar, deben ser evaluados de inmediato. Las pruebas de laboratorio pueden mostrar hipoglucemia, hiperbilirrubinemia, acidosis metabólica y elevación de transaminasas hepáticas. En casos sospechosos, la restricción inmediata de la galactosa en la dieta debe iniciarse incluso antes de la confirmación diagnóstica para prevenir daños adicionales.

Tratamiento: El tratamiento de la galactosemia clásica se basa en la exclusión estricta de galactosa en la dieta. Esto implica evitar la leche materna, la leche de fórmula que contiene lactosa y todos los productos lácteos. Los bebés afectados deben alimentarse con fórmulas libres de galactosa, como aquellas basadas en soja o hidrolizados de caseína. La exclusión dietética debe mantenerse durante toda la vida, ya que incluso cantidades mínimas de galactosa pueden ser perjudiciales2.

A pesar de la intervención dietética, algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones a largo plazo, como discapacidades intelectuales, problemas del habla, insuficiencia ovárica prematura en mujeres y problemas motores. Esto sugiere que el control dietético, aunque crucial, no es completamente efectivo para prevenir todas las manifestaciones de la enfermedad. Por lo tanto, el manejo de la galactosemia debe incluir un seguimiento multidisciplinario con especialistas en genética, endocrinología, neurología y nutrición.

Complicaciones y Manejo a Largo Plazo: Aunque la eliminación de galactosa de la dieta previene las complicaciones agudas y mejora la supervivencia, las complicaciones a largo plazo siguen siendo un desafío. El retraso en el desarrollo neurológico, las dificultades de aprendizaje, la disfunción ovárica prematura y la osteoporosis son problemas comunes. Las niñas con galactosemia clásica tienen un riesgo elevado de amenorrea primaria y menopausia precoz debido a la insuficiencia ovárica.

El manejo a largo plazo incluye evaluaciones regulares de desarrollo neurológico, monitoreo endocrino para la detección temprana de insuficiencia ovárica, y la administración de terapias hormonales cuando sea necesario. Además, se recomienda la evaluación periódica de la densidad mineral ósea y la suplementación con calcio y vitamina D para prevenir la osteoporosis3.

Nuevas Perspectivas Terapéuticas: Actualmente, no existe una cura para la galactosemia, y el tratamiento se centra en la exclusión dietética de galactosa. Sin embargo, la investigación está en curso para desarrollar nuevas terapias que puedan abordar las complicaciones a largo plazo. Entre estas, se investiga la terapia génica, que podría corregir la deficiencia enzimática subyacente. También se están explorando enfoques farmacológicos que modulen los efectos tóxicos de los metabolitos acumulados o que mejoren la función de las enzimas residuales en pacientes con formas más leves de la enfermedad.

 

CONCLUSIONES

La galactosemia es una enfermedad metabólica hereditaria grave que requiere un diagnóstico temprano y un manejo estricto para prevenir complicaciones agudas y crónicas. Aunque la dieta libre de galactosa es el pilar del tratamiento, los desafíos a largo plazo persisten, lo que subraya la necesidad de un seguimiento multidisciplinario y de nuevas investigaciones para mejorar los resultados en estos pacientes. La identificación temprana a través del tamizaje neonatal y la intervención oportuna son cruciales para mejorar la calidad de vida de los afectados por esta enfermedad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fridovich-Keil, J. L., & Walter, J. H. (2008). Galactosemia. In GeneReviews® [Internet]. University of Washington, Seattle.
  2. Rubio-Gozalbo, M. E., & Welling, L. (2021). Galactosemia: Disease burden, pathophysiology, and management. Journal of Inherited Metabolic Disease, 44(3), 516-531.
  3. Waisbren, S. E., Potter, N. L., Gordon, C. M., Green, R. C., Greenstein, P., Gubbels, C. S., … & Elsas, L. J. (2012). The adult galactosemic phenotype. Journal of Inherited Metabolic Disease, 35(2), 279-286.
  4. Coelho, A. I., Rubio-Gozalbo, M. E., Vicente, J. B., & Rivera, I. (2017). Sweet and sour: An update on classic galactosemia. Journal of Inherited Metabolic Disease, 40(3), 325-342.

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