Relación entre cronotipo y composición corporal en trabajadores de la industria de alimentos

11 noviembre 2024

 

AUTORES

  1. María Paulina Guzmán López. Pasante de la Licenciatura en Nutrición. Universidad Autónoma de Querétaro, México.
  2. Blanca Lilia Reyes Rocha. Doctora en Ciencias de la Salud. Universidad Autónoma de Querétaro, México.
  3. Mercedes Sánchez Perales. Maestra en Ciencias de Enfermería. Universidad Autónoma de Querétaro, México.
  4. Laura Regina Ojeda Navarro. Maestra en Ciencias de la Nutrición Humana. Universidad Autónoma de Querétaro, México.
  5. María Antonieta Mendoza Ayala. Doctora en Investigación Educativa. Universidad Autónoma de Querétaro, México.

 

RESUMEN

La desalineación de los ritmos circadianos se asocia al síndrome metabólico, dado que la misma impacta en hormonas como la melatonina y la hormona del crecimiento, la sensibilidad de la insulina y la elevación del cortisol y la leptina, lo que favorece el desarrollo de sobrepeso y obesidad.

OBJETIVO. Determinar la relación entre el cronotipo y la composición corporal en trabajadores de la industria de alimentos.

MATERIAL Y MÉTODO. Se incluyó edad, sexo, estado civil, antigüedad laboral, turno, así como, hábitos de sueño-vigilia peso, talla y composición corporal. Se utilizó el Cuestionario Horne y Östberg para evaluar las horas de sueño-vigilia, preferencias horarias y estado de alerta a diferentes horas del día. Para determinar la composición corporal se utilizó la báscula OMROM® HBF-514C. La estatura (m) se evaluó con un estadímetro marca SECA 213. El índice de masa corporal (IMC) se obtuvo con la fórmula de Quetelet. Se empleó frecuencias y porcentajes para reportar las variables categóricas; media y desviación estándar, para las variables cuantitativas con distribución normal. La asociación entre el cronotipo y composición corporal se analizó por Chi2.

RESULTADOS. 46% de los trabajadores tenían sobrepeso y 22.5% algún grado de obesidad. Los hombres de 19 a 39 años presentaron un porcentaje de grasa corporal muy alto (39.3%) y un nivel de grasa visceral alto (21.5%). No se encontró asociación entre cronotipo y composición corporal.

CONCLUSIONES. Los hallazgos del presente estudio llevan a plantear la necesidad de diseñar un plan de intervención encaminado a promover y generar ambientes laborales sanos que minimicen el impacto negativo que la rotación de turnos puede tener en los hábitos de alimentación y el grado de actividad física de los trabajadores y el riesgo que esto conlleva para el desarrollo de sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial y síndrome metabólico, entre otras patologías más.

PALABRAS CLAVE

Ritmo circadiano, trabajo, síndrome metabólico, composición corporal.

ABSTRACT

The misalignment of the circadian rhythms is associated with metabolic syndrome given that itself impacts on hormones like melatonin and growth hormone, insulin sensitivity and the rise in cortisol and leptin, which favours the development of obesity and overweight.

OBJECTIVE. Determine the relationship between the chronotype and the body composition in workers of the food industry.

MATERIAL AND METHOD. It was included age, sex, marital status, seniority, work shift as well as sleep-wake habits, weight, height and body composition. The Horne and Östberg questionnaire was used to evaluate the sleep-wake hours, time preferences and alertness at different times of day. To determine the body composition an OMROM® HBF-514C scale was used. Height (m) was evaluated with a stadimeter of the brand SECA 213. The body mass index (BMI) was obtained with the Quetelet formula. Percentages and frequencies were used to report categorical variables, median and standard deviation, for the quantitative variables with normal distribution. The association between chronotype and body weight was analysed with Chi2.

RESULTS. 46% of the workers had overweight and 22.5% some obesity level. The men from 19 to 39 years old presented a very high body fat percentage (39.3%) and a high visceral fat level (21.5%). No association was found between chronotype and body composition.

CONCLUSIONS. The findings of this study provide the need to design an intervention plan towards promoting and generating workplace environments that minimize the negative impact that shift rotation can have on feeding habits and physical activity levels on workers, and the risk that this provides in developing overweight, obesity, diabetes mellitus, hypertension and metabolic syndrome amongst other pathologies.

KEY WORDS

Circadian rhythm, work, metabolic syndrome, body composition.

INTRODUCCIÓN

El estudio de la desincronización de los ritmos circadianos provocada por factores externos sociales, laborales y nutricionales ha tomado un papel importante en la salud pública. Varios estudios sugieren que una correcta comunicación de la maquinaría del reloj circadiano entre los diferentes órganos periféricos y las señales externas, es importante para el mantenimiento de la salud1.

La mayoría de los diferentes tejidos y tipos celulares cuentan con su reloj endógeno que controla diversos aspectos funcionales de los mismos. Incluso varios aspectos del sistema inmune muestran ritmos circadianos, al parecer necesarios para el mantenimiento de la salud y la función adecuada del mismo2.

El impacto de la sincronización circadiana en la salud humana ha ganado atención en los años recientes. La desincronización circadiana ahora es considerada un factor que contribuye a la incidencia y severidad de un amplio rango de condiciones patológicas y clínicas, incluyendo desórdenes de sueño, cáncer, depresión, inflamación, diabetes y síndrome metabólico. La mayoría de las primeras evidencias provienen de estudios relacionados con los cambios de turno, los viajes transmeridionales y la restricción crónica de sueño. Un ejemplo, son las labores que involucran trabajo nocturno a largo plazo y que están relacionadas con un incremento en la incidencia de cáncer de mama y colon3.

Varios estudios en humanos como los implicados en trabajos nocturnos y privación del sueño sugieren que la desalineación de los ritmos circadianos metabólicos es un factor que favorece el síndrome metabólico4. Todo esto debido a que impactan en hormonas como la melatonina y la hormona del crecimiento, la sensibilidad de la insulina y la elevación del cortisol y la leptina, lo que provoca ganancia de peso, obesidad, así como la regulación neuroendocrina del metabolismo de la glucosa4. De forma interesante, en pacientes con diabetes la desalineación circadiana provocó que perdieran ritmicidad en la tolerancia a glucosa y la secreción de insulina. Sugiriendo que la comunicación entre la desalineación circadiana y las enfermedades metabólicas es bidireccional, contribuyendo a un ciclo vicioso, aumentando así la progresión del síndrome metabólico5.

Un cronotipo es la capacidad de los seres vivos de adaptarse a los cambios del medio ambiente, a través de los ciclos circadianos. Una forma usada para determinar los cronotipos de los individuos es utilizando los patrones de preferencia de sueño-vigilia. Existe una gran variabilidad circadiana a nivel conductual entre los humanos, con algunos individuos del tipo más “nocturnos o búhos” (los que se duermen más noche) comparados con los más “matutinos o alondras”.

Determinar el cronotipo puede ser importante en la clínica, ya que se sabe que tanto el momento de ingesta del alimento como la composición de este, pueden modular la maquinaria del reloj. Tomando en cuenta esto, la cronoterapia serviría para expandir las opciones de tratamientos a desórdenes metabólicos específicos de una manera más precisa6.

OBJETIVO

Determinar la relación entre el cronotipo y la composición corporal de los trabajadores de la industria de alimentos.

MATERIAL Y MÉTODO

Estudio descriptivo, transversal. El universo estuvo conformado por 800 trabajadores de una empresa productora de alimentos, con contratación vigente, de ambos sexos, ubicados en las diferentes áreas de producción y en los diferentes turnos laborales. La muestra de estudio se obtuvo con la fórmula para población finita, con una probabilidad de éxito de 0.5; probabilidad de fracaso de 0.5; error estimado de 0.06 y un nivel de confianza de 0.95. Las unidades de análisis se reclutaron a partir de un muestreo aleatorio simple.

Previo al levantamiento de los datos se proporcionó el consentimiento informado a cada uno de los sujetos de estudio. De cada participante se recolectaron datos sociodemográficos (edad, sexo) y laborales (antigüedad laboral, turno), así como datos sobre sus hábitos de sueño-vigilia (cronotipo), peso, talla y composición corporal.

Para determinar el cronotipo de los participantes se aplicó el Cuestionario Horne y Östberg7. Este instrumento consta de 19 reactivos relacionados a las horas de sueño-vigilia, preferencias horarias y estado de alerta a diferentes horas del día; por ejemplo, el mejor periodo del día para trabajar o hacer ejercicio físico intenso, etc. Las puntuaciones pueden ir de 16 a 86 puntos. Puntuaciones de 41 o menos indican “tipo vespertino”. Puntuaciones de 59 o más indican “tipo matutino”. Puntuaciones entre 42 y 58 indican “tipo intermedio”.

Para medir las variables peso y composición corporal se utilizó una báscula OMROM® HBF-514C (bioimpedancia tetrapolar), aplicando la técnica descrita en el Manual del fabricante (OMROM Healthcare®, Osaka, Japón). La estatura (m) se evaluó con un estadímetro marca SECA 213 con la técnica establecida por la Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría (ISAK). El índice de masa corporal (IMC) se obtuvo aplicando la fórmula de Quetelet (kg/m2). Para la interpretación del IMC y la composición corporal, se utilizan los puntos de corte propuestos por Gallagher y colaboradores8.

Tanto la aplicación de la batería de instrumentos como las mediciones de peso, talla y composición corporal se llevaron a cabo en el consultorio médico de la empresa en forma coordinada con el ingeniero responsable de planta, para evitar entorpecer las actividades productivas de la empresa.

Los datos fueron capturados y analizados en el programa estadístico SPSS v23. Se empleó frecuencias y porcentajes para reportar las variables categóricas; media y desviación estándar (DE), para las variables cuantitativas con distribución normal. La asociación entre el cronotipo y composición corporal se analizó por Chi2.

La investigación fue aprobada por el Comité de Bioética de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro bajo el registro 10FCN2022 y se realizó en apego a los lineamientos establecidos en el Reglamento de la Ley General de Salud en materia de investigación9, señalados en el Capítulo 1: Artículo 13; Artículo 14 Fracción IV, V y IX; Artículo 106; Artículo 17 Fracción II; Artículo 20; Artículo 21 Fracción I a la X; Artículo 22 Fracción I, IV y V; Artículo 58 Fracción II y III. Capítulo 2: Artículo 36.

RESULTADOS

La muestra estuvo conformada por 200 trabajadores; 107 hombres (53.5%) y 93 mujeres (46.5%), cuya edad se encontró en un rango de 19 a 59 años (M=37.74; ±9.82). El 41.1% de los hombres se encontraban en el grupo de edad de 31 a 40 años, mientras que las mujeres estaban principalmente en el grupo de 31 a 40 años (31.1%) y 41 a 50 años (27.9%). En cuanto a la antigüedad laboral reportaron una mínima de 2 meses y máxima de 43 años (M=10.44; ±9.71). 39.7% de las mujeres tienen de 1 a 6 años laborando en esa empresa, en tanto los hombres tienen entre 7 a 12 años (33.6%) y de 1 a 6 años (28%). Al momento del levantamiento de datos, el 75% (150) de los participantes estaban rotando por el primer turno, 10.5% (21) en el segundo turno, 7.5% (15) en el tercer turno, mientras que el 5% (10) y el 2% (4) en el cuarto y quinto turno, respectivamente.

Con respecto al Índice de Masa Corporal (IMC), se encontró que 69% de los trabajadores presentaron un IMC no saludable (hombres 73.8%; mujeres 63.4%). De estos, 46.5% mostraron sobrepeso (hombres 27.5%; mujeres 19%) y 22.5% tuvieron algún grado de obesidad (hombres 12%; mujeres 10.5%); como se muestra en la tabla 1.

Con respecto al porcentaje de grasa corporal y nivel de grasa visceral de los participantes, los hallazgos muestran que el 34% de los trabajadores presentaron un porcentaje de grasa corporal muy alto, siendo esta condición mayor en hombres (27.5%) que en mujeres (6.5%); llama la atención que son los hombres de 19 a 39 años (39.3%) quienes más presentaron esta condición no saludable. En cuanto al nivel de grasa visceral se encontró que 68% de los trabajadores tienen un nivel de grasa visceral normal (hombres 28%; mujeres 40%), sin embargo, el 21.5% de los hombres de 19 a 39 años presentan un nivel de grasa visceral alto. Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre el porcentaje de grasa corporal y nivel de grasa visceral en los hombres (r= 0.38; p= .000) (Tabla 2).

Por otra parte, el 88.5% de los trabajadores (88.2% mujeres; 88.8% hombres) tienen un cronotipo intermedio (Tabla 3), es decir, son personas que no tienen dificultad para adaptarse a cualquier horario y no dependen de una hora determinada para dormir. No se encontró asociación entre cronotipo y composición corporal.

CONCLUSIONES

Los hallazgos del presente estudio dan cuenta del impacto negativo que pueden tener las rutinas diarias de trabajo, las cuales pueden afectar de manera diferente los hábitos de alimentación, así como el grado de actividad física que tienen los trabajadores. Reflejo de esto es el 69% de los trabajadores que en este estudio presentaron un IMC no saludable (46.5% sobrepeso; 22.5% con algún grado de obesidad); siendo mayor esta condición en los hombres (73.8%) con respecto a las mujeres (63.4%). Es sabido que no en todos los lugares de trabajo existe la opción de que los trabajadores puedan consumir sus alimentos dentro de ese mismo espacio. Esto conlleva a que, en muchos de los casos, se enfrenten a la poca disponibilidad de comida saludable (sobre todo en el turno nocturno) y se vean en la necesidad de tener un mayor consumo de “comida rápida”; con el consecuente daño que esto implica para la salud10. De igual manera, la ingesta de alimentos durante la noche puede contribuir a otros problemas de salud asociados con la corta duración del sueño11. Por lo que, se reconoce que el trabajo por turnos afecta el comportamiento alimentario, el tipo y contenido de los alimentos, la energía y la ingesta de macronutrientes12. Diversos estudios dan evidencia de que el trabajo por turnos se asocia con un mayor riesgo de obesidad, diabetes y ECV, tal vez como resultado de la mala adaptación fisiológica a dormir y comer crónicamente en horarios circadianos anormales. El impacto del trabajo por turnos en el metabolismo respalda una posible vía para el desarrollo de la obesidad y sus comorbilidades13. A razón de lo anterior, se considera que la crononutrición puede ser una herramienta importante para beneficiar la salud de trabajadores por turnos y para el tratamiento de ciertas enfermedades metabólicas14.

El 39.3% de los hombres que participaron en el presente estudio, en el grupo de edad de 19 a 39 años, tuvieron un porcentaje de grasa corporal muy alto y un nivel de grasa visceral alto (21.5%) lo cual se traduce en un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no trasmisibles. Al respecto, la literatura señala que el metabolismo energético está estrechamente vinculado con los ritmos circadianos, ayuno/alimentación y descanso/actividad. Se reconoce que la desalineación circadiana tiene un impacto en algunos marcadores fisiológicos y que estos, si bien no se traducen inmediatamente en resultados clínicos importantes para la salud, sí presentan efectos perjudiciales posteriores asociados a los trastornos cardiometabólicos11. Asimismo, los efectos que presenta el trabajo por turnos sobre el metabolismo se han asociado a la pérdida de la ritmicidad coordinada entre diferentes órganos como resultado de los cambios ocasionados por alimentos, melatonina baja y niveles de corticosterona aumentados15. Diferentes estudios señalan que la rotación de turnos en los centros de trabajo se asocia al desarrollo de sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial y síndrome metabólico16. En trabajadores, hombres y mujeres sanos, con cinco horas de sueño por noche y la ingesta de alimentos ad libitum, se encontró una reducción en la sensibilidad a la insulina oral e intravenosa, evidenciando con esto que la corta duración del sueño contribuye a la desregulación metabólica17. De ahí que, el trabajo por turnos es ya considerado como uno más de los factores de riesgo cardiovascular16.

En la actualidad diversos estudios muestran interés en relacionar el ritmo circadiano a la jornada de turnos y los cambios que esto genera en el metabolismo, esto con la finalidad, de conocer y entender como estos cambios van repercutiendo en la vida del ser humano y en su ámbito como ser social. Al respecto, la evidencia muestra que existe asociación entre la alteración del ciclo circadiano no solo con factores de riesgo metabólicos en trabajadores nocturnos y rotativos, sino también con trastornos psicológicos, sociales y genéticos5.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

Tabla 1. Índice de Masa Corporal en hombres y mujeres por grupo de edad.

SEXO IMC EDAD
19 a 39 años 40 a 59 años
Frecuencia Porcentaje Frecuencia Porcentaje
HOMBRE

n = 107

Bajo peso 1 .9
Peso saludable 19 17.8 8 7.5
Sobrepeso 35 32.7 20 18.7
Obesidad Grado I 11 10.3 8 7.5
Obesidad Grado II 3 2.8
Obesidad Grado III 2 1.9
MUJER

n = 93

Bajo peso 1 1.1
Peso saludable 23 24.7 10 10.8
Sobrepeso 16 17.2 22 23.7
Obesidad Grado I 9 9.7 9 9.7
Obesidad Grado II 2 2.2 1 1.1
Obesidad Grado III

IMC = Índice de Masa Corporal

Fuente: Valores de determinación de la obesidad propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

Tabla 2. Porcentaje de grasa corporal y nivel de grasa visceral en hombres y mujeres por grupo de edad.

 

SEXO VARIABLE EDAD
19 a 39 años 40 a 59 años
Frecuencia Porcentaje Frecuencia Porcentaje Valor p
HOMBRE

n = 107

% DE GRASA CORPORAL Bajo .000
Normal 12 11.2 9 8.4
Alto 17 15.9 14 13.1
Muy Alto 42 39.3 13 12.1
NIVEL DE GRASA VISCERAL Normal 44 41.1 12 11.2
Alto 23 21.5 19 17.8
Muy Alto 4 3.7 5 4.7
MUJER

n = 93

% DE GRASA CORPORAL Bajo 2 2.2 .117
Normal 25 26.9 18 19.4
Alto 17 18.3 18 19.4
Muy Alto 7 7.5 6 6.5
NIVEL DE GRASA VISCERAL Normal 49 52.7 31 33.3
Alto 1 1.1 9 9.7
Muy Alto 1 1.1 2 2.2

Fuente: Gallagher et. al. 2000.

Nivel de grasa visceral según cifras de Omron Healthcare.

Tau-c de Kendall. p= < 0.05

 

Tabla 3. Cronotipo en hombres y mujeres por grupo de edad.

GRUPOS DE EDAD CRONOTIPO MUJER

N=93

HOMBRE

N=107

Frecuencia Porcentaje Frecuencia Porcentaje
De 19 a 39 años Matutino 2 1.9
Vespertino 5 5.4 4 3.7
Intermedio 46 49.5 65 60.7
De 40 a 59 años Matutino
Vespertino 6 6.5 6 5.6
Intermedio 36 38.7 30 28

Fuente: Cuestionario de Matutinidad-Vespertinidad de Horne y Östberg.

 

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