AUTORES
- Lorena Montilla Durán. Enfermera Urgencias Bajo Cinca. Fraga, Huesca. España.
- Pilar Ramos Español. Enfermera Centro de Salud. Fraga, Huesca. España.
- Judit Ramos Español. Enfermera Hospital San Jorge, Huesca. España.
- Mireia Cabós Martín. Enfermera Centro de Salud. Fraga, Huesca. España.
- Silvia López Juan. Enfermera Hospital Royo Villanova. España.
- Silvia Pueyo Laliena. Enfermera Centro de Salud. Bajo Cinca Fraga. España.
RESUMEN
La disquecia del lactante es un trastorno funcional benigno que afecta a los bebés en los primeros meses de vida y se caracteriza por el esfuerzo excesivo durante la defecación, a menudo acompañado de llanto, sin presencia de constipación o heces duras. A pesar de su naturaleza no patológica, este cuadro genera inquietud en los cuidadores debido a su presentación clínica.
PALABRAS CLAVE
Disquecia, lactante, trastorno funcional, trastorno digestivo.
ABSTRACT
Infantile dyschezia is a benign functional disorder that affects infants in the first months of life and is characterized by excessive straining during defecation, often accompanied by crying, without the presence of constipation or hard stools. Despite its non-pathological nature, this condition causes concern in caregivers due to its clinical presentation.
KEY WORDS
Dyschezia, infant, functional disorder, digestive disorder.
INTRODUCCIÓN
El sistema digestivo en los recién nacidos se encuentra en un proceso de maduración, lo que puede llevar a la aparición de diversos trastornos funcionales, uno de los más comunes es la disquecia del lactante. Aunque este trastorno suele resolverse espontáneamente sin la necesidad de tratamiento específico, genera preocupación en los padres debido a los síntomas que presenta el bebé, como esfuerzo prolongado y llanto durante la defecación. La prevalencia exacta de la disquecia es incierta, aunque se estima que afecta a una proporción significativa de lactantes sanos.
Fisiopatología:
La disquecia del lactante se produce debido a una falta de coordinación entre la presión intraabdominal y la relajación del esfínter anal. En los primeros meses de vida, los lactantes no han desarrollado por completo el control neuromuscular que permite una defecación eficiente. Durante este proceso, el bebé aumenta la presión abdominal contrayendo los músculos abdominales, pero no relaja de forma adecuada el esfínter anal externo, lo que impide la expulsión de las heces. Como resultado, el lactante realiza grandes esfuerzos que pueden durar varios minutos, acompañados de signos evidentes de malestar como el enrojecimiento facial, el llanto y la inquietud.
A pesar de estos síntomas, las heces expulsadas al final de este proceso son blandas, lo que excluye la presencia de constipación u obstrucción intestinal. Este desajuste en la coordinación motora es temporal y suele corregirse a medida que el sistema neuromuscular del bebé madura, generalmente alrededor de los 4 a 6 meses de edad1.
Presentación clínica:
El síntoma principal de la disquecia del lactante es el esfuerzo prolongado y el llanto durante la defecación, sin que se presenten signos de constipación. Los padres pueden observar que el bebé se retuerce, empuja repetidamente y enrojece su rostro, lo que los lleva a preocuparse por un posible dolor o malestar significativo. Sin embargo, una característica fundamental de la disquecia es que, a pesar de estos síntomas, las heces son blandas y se expulsan sin dificultad física una vez que se relaja el esfínter anal.
Este trastorno no está asociado con problemas de crecimiento o desarrollo, y los lactantes con disquecia mantienen una curva de crecimiento normal. Además, no se observan otros síntomas sistémicos, como fiebre, vómitos o pérdida de apetito, que pudieran indicar una patología subyacente.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la disquecia del lactante es clínico y se basa en la anamnesis y la observación de los síntomas característicos. Según los criterios de Roma IV, se diagnostica disquecia del lactante cuando un bebé menor de 6 meses presenta al menos 10 minutos de esfuerzo y llanto antes de la expulsión de las heces, sin signos de constipación.
Es fundamental que el médico realice un examen físico completo para descartar otras causas de dificultad en la defecación, como la constipación, el estreñimiento funcional, o anomalías anatómicas como la enfermedad de Hirschsprung. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no se requieren pruebas complementarias, ya que el cuadro clínico es claro y la disquecia se resuelve espontáneamente.
Manejo y tratamiento:
La disquecia del lactante es un trastorno autolimitado y benigno que no requiere tratamiento médico. La principal intervención consiste en educar a los padres y cuidadores sobre la naturaleza benigna y temporal del trastorno. Es esencial tranquilizar a las familias, explicándoles que el malestar aparente del bebé no indica dolor severo ni daño intestinal, y que el proceso de defecación mejorará a medida que el sistema nervioso del bebé madure2.
En algunos casos, los padres pueden sentir la necesidad de intervenir mediante cambios en la dieta o el uso de laxantes, pero estas intervenciones no son recomendadas y pueden interferir con la resolución natural del trastorno. La manipulación del ano con termómetros o supositorios tampoco es aconsejable, ya que puede generar dependencia en el bebé para la defecación y alterar el desarrollo normal del reflejo defecatorio.
Diferenciales y complicaciones:
Es importante diferenciar la disquecia del lactante de otras afecciones que puedan causar dificultad en la defecación. En particular, la constipación, que se caracteriza por la expulsión de heces duras y secas, debe ser considerada en el diagnóstico diferencial. La enfermedad de Hirschsprung y otras anomalías anatómicas también deben ser descartadas si hay signos de obstrucción o retraso en el paso del meconio durante los primeros días de vida.
Una preocupación común es que la disquecia pueda estar asociada con el reflujo gastroesofágico, sin embargo, no existe evidencia que sugiera una relación directa entre estos dos trastornos. De hecho, la mayoría de los lactantes con disquecia no presentan otros síntomas gastrointestinales3.
Pronóstico:
El pronóstico de la disquecia del lactante es excelente. La gran mayoría de los casos se resuelven espontáneamente antes de los 6 meses de edad, sin que se requiera ningún tipo de intervención médica. No se han reportado complicaciones a largo plazo asociadas con este trastorno, y los niños que lo padecen no tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos funcionales del intestino en el futuro.
CONCLUSIÓN
La disquecia del lactante es un trastorno funcional benigno que ocurre en los primeros meses de vida y se debe a la falta de coordinación neuromuscular durante la defecación. Aunque genera preocupación en los padres debido a los síntomas de esfuerzo y llanto, no está asociada con complicaciones graves y se resuelve espontáneamente. El manejo principal consiste en la educación y tranquilidad de los cuidadores, evitando intervenciones innecesarias. Es fundamental que los profesionales de la salud estén familiarizados con este cuadro clínico para proporcionar un diagnóstico adecuado y evitar el uso excesivo de tratamientos
BIBLIOGRAFÍA
- Ramos Cormenzana A, Marhuenda Requena E, Bravo Díaz L. Trastornos funcionales y motores del aparato digestivo. 2008.
- Miele E, Simeone D, Marino A, Greco L, Auricchio R, Novek S, et al. Functional Gastrointestinal Disorders in Children: An Italian Prospective Survey. Pediatrics 2004;114;73.
- Daza W, Agudelo P, Páez E, Dadán S. Trastornos gastrointestinales funcionales en pediatría. CCAP 2010;9(1):44-60.