AUTORES
- Javier Planas Gil. Fisioterapeuta MAZ Zaragoza. España.
- Inés Ariza Lafaja. Fisioterapeuta MAZ Zaragoza. España.
- Raquel Burillo Nebra. Fisioterapeuta Clínica E. Sierra. Zaragoza, España.
- Ana Badules Sánchez. Fisioterapeuta Clínica V. Abenia. Zaragoza, España.
- David Rillo Gil. Fisioterapeuta MAZ Zaragoza. España.
- Marta Fustero Albero. Fisioterapeuta FADEMA Zaragoza. España.
RESUMEN
El síndrome de dolor patelofemoral (SFP) es una causa frecuente de dolor anterior de rodilla, especialmente en personas jóvenes y activas, con una incidencia aproximada del 22,7%. Se caracteriza por molestias difusas en la zona anterior de la rodilla, que aumentan con actividades como correr, subir escaleras o permanecer sentado por tiempos prolongados. Su origen es multifactorial y no suele implicar daño estructural, sino alteraciones en la alineación o el movimiento rotuliano sobre la tróclea femoral. Factores como el sobreuso, desequilibrio muscular, mala alineación, traumatismos y elementos extrínsecos (como el calzado o el terreno) influyen en su aparición.
El diagnóstico se basa en una historia clínica detallada y exploración física, complementadas con pruebas específicas como el signo de Rabot o el test de Zohlen. Las pruebas de imagen suelen reservarse para casos persistentes o cuando se sospechan otras patologías.
El tratamiento es mayoritariamente conservador, dividido en una fase aguda —centrada en el control del dolor y la reducción de la sobrecarga articular— y una fase de recuperación, cuyo eje principal es el ejercicio terapéutico personalizado. Este incluye fortalecimiento del cuádriceps (especialmente el vasto medial oblicuo) y musculatura de la cadera, estiramientos, y ejercicios de control postural. También puede utilizarse vendaje rotuliano como soporte temporal. La educación del paciente es clave para evitar el miedo al movimiento y promover la adherencia terapéutica. La cirugía solo se considera en casos refractarios, tras al menos 18 a 24 meses de tratamiento conservador.
PALABRAS CLAVE
Síndrome de dolor patelofemoral, dolor patelofemoral, rodilla, fisioterapia, tratamiento.
ABSTRACT
Patellofemoral pain syndrome (PFPS) is a common cause of anterior knee pain, particularly in young and physically active individuals, with an estimated incidence of 22.7%. It is characterized by diffuse discomfort in the front of the knee, which worsens with activities such as running, climbing stairs, or prolonged sitting. Its origin is multifactorial and typically does not involve structural damage but rather alterations in patellar alignment or movement over the femoral trochlea. Contributing factors include overuse, muscular imbalances, poor alignment, trauma, and extrinsic elements such as footwear or training surfaces.
Diagnosis relies primarily on a thorough clinical history and physical examination, supported by specific tests such as Rabot’s sign or the Zohlen test. Imaging studies are usually reserved for persistent cases or when other conditions are suspected.
Treatment is mostly conservative and divided into two phases: the acute phase—focused on pain control and reducing joint overload—and the recovery phase, which centers on individualized therapeutic exercise. This includes strengthening the quadriceps (especially the vastus medialis oblique) and hip muscles, stretching, and postural control exercises. Patellar taping may be used as a temporary aid to relieve pain during activity. Patient education plays a key role in reducing fear of movement and encouraging adherence to therapy. Surgery is only considered as a last resort in refractory cases after at least 18 to 24 months of adequate conservative management.
KEY WORDS
Patellofemoral pain syndrome, patellofemoral pain, knee, physiotherapy, treatment.
DESARROLLO DEL TEMA
El dolor de rodilla es uno de los problemas musculoesqueléticos que afecta a una gran parte de la población, y dentro de sus causas, el síndrome de dolor patelofemoral (SDPF), también conocido como síndrome femoropatelar (SFP), representa una de las patologías más prevalentes, con una incidencia estimada del 22,7% en la sociedad1. Esta condición tiene un impacto significativo, especialmente en personas jóvenes y activas físicamente, siendo común en quienes practican actividades como correr.
El SDPF se caracteriza por dolor en la cara anterior de la rodilla y su etiología es multifactorial, frecuentemente relacionada con un desequilibrio entre las fuerzas que actúan sobre la rótula y la tróclea femoral durante el movimiento2. A pesar de su alta prevalencia, el diagnóstico sigue siendo principalmente clínico, lo cual puede dificultar un tratamiento eficaz si no se identifican correctamente los factores contribuyentes. Por ello, el abordaje terapéutico debe ser integral y centrado en el paciente, enfocado en corregir los desequilibrios biomecánicos a través de una intervención fisioterápica personalizada.
ETIOLOGÍA:
El síndrome femoropatelar (SFP) se caracteriza por dolor anterior de rodilla y no suele implicar daño estructural evidente, sino alteraciones en la alineación y el movimiento de la rótula sobre la tróclea femoral. Factores como hiperpresión lateral, displasia, o un ángulo Q aumentado pueden provocar irritación de los tejidos blandos y desencadenar síntomas3.
Su origen es multifactorial y puede involucrar estructuras como el hueso subcondral, retináculo, sinovia, nervios y músculos. Se reconocen cuatro factores principales: mala alineación, desequilibrio muscular, sobrecarga funcional y traumatismos. De ellos, el sobreuso parece tener un papel predominante, especialmente en personas activas o que han aumentado repentinamente su carga de entrenamiento. Además, se ha observado un mayor riesgo en deportistas con especialización temprana frente a aquellos con prácticas deportivas variadas4.
En cuanto a los factores biomecánicos, tanto estáticos (como deformidades estructurales o rigidez articular) como dinámicos (como debilidad del vasto medial, glúteos o abductores de cadera) influyen en el desarrollo del SFP. No obstante, los estudios muestran resultados contradictorios respecto al papel de algunos de estos elementos5.
El tipo de calzado, el terreno de entrenamiento y el nivel de condición física previo son factores intrínsecos que también influyen. Incluso sin una alteración anatómica clara, muchos pacientes refieren inicio del dolor tras aumentar su actividad física. El exceso de peso corporal también puede incrementar el riesgo. Por último, traumatismos directos o indirectos sobre la rótula pueden alterar su biomecánica y favorecer la aparición del síndrome.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico del síndrome femoropatelar (SFP) se basa principalmente en una historia clínica detallada y una exploración física minuciosa. Los síntomas pueden presentarse en una o ambas rodillas, con un inicio que puede ser gradual o repentino. Es común que los pacientes describen un dolor poco localizado, percibido detrás o alrededor de la rótula, que suele ser sordo, pero ocasionalmente agudo. Este dolor se intensifica con actividades que incrementan la presión sobre la articulación patelofemoral, como subir escaleras, correr, ponerse en cuclillas o permanecer sentado por largos periodos6,7.
Algunos pacientes también pueden referir sensaciones de inestabilidad o bloqueo en la rodilla, lo cual puede indicar afecciones ligamentosas o intraarticulares que deben descartarse. Dado que el SFP es un diagnóstico de exclusión, es fundamental considerar otras causas posibles de dolor anterior de rodilla, como lesiones meniscales, condropatías, rótula bipartita o fracturas ocultas.
Durante la anamnesis, es esencial indagar sobre antecedentes de traumatismos, cirugías previas o cambios recientes en la carga de actividad física. En cuanto a las pruebas complementarias, las radiografías simples no suelen ser útiles en la etapa inicial, ya que no se correlacionan bien con los síntomas y muchas veces no permiten diferenciar entre el lado afectado y el sano. Solo se consideran cuando no hay mejoría tras varias semanas de tratamiento conservador. En casos persistentes, se puede recurrir a estudios de imagen avanzados (como resonancia magnética, ecografía musculoesquelética o tomografía computarizada), principalmente para descartar otras patologías7.
En la evaluación clínica, existen pruebas específicas que ayudan a reforzar el diagnóstico. Entre las más utilizadas están:
- Signo de Rabot, donde se detecta crepitación al desplazar la rótula sobre el fémur
- Test de Zohlen, que reproduce dolor al realizar contracción del cuádriceps con presión rotuliana.
- Evaluación funcional: como sentadillas, marcha o saltos.
TRATAMIENTO:
El tratamiento del síndrome femoropatelar es, en la gran mayoría de los casos, conservador y se basa en un enfoque progresivo centrado en el alivio del dolor, la mejora del alineamiento rotuliano y la recuperación funcional. Este proceso puede dividirse en dos fases: la fase aguda y la fase de recuperación.
Durante la fase aguda, el objetivo es controlar el dolor y reducir la sobrecarga sobre la articulación. Se recomienda modificar temporalmente las actividades que exacerban los síntomas, utilizar hielo local y, en algunos casos, recurrir a antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el naproxeno, que ha mostrado ser más eficaz que otros como la aspirina. Sin embargo, su uso debe limitarse a corto plazo. Modalidades como la electroterapia o la ecografía terapéutica no han demostrado beneficios significativos en el manejo del SFP8,9.
En la fase de recuperación, el pilar del tratamiento es el ejercicio terapéutico individualizado, respaldado ampliamente por la evidencia científica. Se debe priorizar el fortalecimiento del cuádriceps (especialmente del vasto medial oblicuo) así como de los músculos abductores y rotadores externos de la cadera. Inicialmente, en presencia de dolor agudo, se recomienda comenzar con ejercicios isométricos, para luego progresar a ejercicios en cadena cinética cerrada (como sentadillas parciales) e integrar tareas funcionales y de control postural.
La combinación de entrenamiento de fuerza con ejercicios de control motor ha demostrado ser más efectiva que los tratamientos pasivos. Asimismo, deben incorporarse estiramientos dirigidos a grupos musculares comúnmente acortados, como la banda iliotibial, los isquiotibiales y los flexores de cadera.
El vendaje rotuliano puede ser útil como herramienta auxiliar en caso de dolor durante el ejercicio, ya que se ha visto que mejora los resultados cuando se usa junto con fisioterapia10.
La educación del paciente también cumple un rol fundamental: explicar la naturaleza mecánica del dolor y fomentar la confianza en el movimiento ayuda a evitar el miedo al ejercicio y reduce la inactividad prolongada, que puede ser perjudicial.
La cirugía debe considerarse sólo como último recurso, en casos refractarios tras al menos 18 a 24 meses de tratamiento conservador adecuado. Las opciones quirúrgicas incluyen la liberación lateral de la rótula, procedimientos de realineación o reconstrucciones ligamentarias, dependiendo de la causa subyacente11.
CONCLUSIÓN
El tratamiento del síndrome femoropatelar debe enfocarse principalmente en estrategias conservadoras, priorizando el ejercicio terapéutico individualizado como herramienta central para restaurar la función y aliviar el dolor. Intervenciones como el fortalecimiento muscular, el control motor y la educación del paciente han demostrado ser más eficaces que los tratamientos pasivos o farmacológicos. La cirugía solo debe contemplarse como última opción, tras un manejo conservador prolongado sin resultados satisfactorios.
BIBLIOGRAFÍA
- Dey P., Callaghan M., Cook N., Sephton R., Sutton C., Hough E., James J., Saqib R., Selfe J. A questionnaire to identify patellofemoral pain in the community: An exploration of measurement properties. BMC Musculoskelet. Disord. 2016;17:237.
- Post WR. Clinical evaluation of patients with patellofemoral disorders. Arthroscopy. 1999 Nov-Dec;15(8):841-51.
- Lankhorst NE, Bierma-Zeinstra SM, van Middelkoop M. Factors associated with patellofemoral pain syndrome: a systematic review. Br J Sports Med. 2013 Mar;47(4):193-206.
- Hall R, Barber Foss K, Hewett TE, Myer GD. Sport specialization’s association with an increased risk of developing anterior knee pain in adolescent female athletes. J Sport Rehabil. 2015 Feb;24(1):31-5.
- LaBella C. Patellofemoral pain syndrome: evaluation and treatment. Prim Care. 2004 Dec;31(4):977-1003.
- Haim A, Yaniv M, Dekel S, Amir H. Patellofemoral pain syndrome: validity of clinical and radiological features. Clin Orthop Relat Res. 2006 Oct;451:223-8.
- Whyte EF, Moran K, Shortt CP, Marshall B. The influence of reduced hamstring length on patellofemoral joint stress during squatting in healthy male adults. Gait Posture. 2010 Jan;31(1):47-51.
- Heintjes E, Berger MY, Bierma-Zeinstra SM, Bernsen RM, Verhaar JA, Koes BW. Pharmacotherapy for patellofemoral pain syndrome. Cochrane Database Syst Rev. 2004;2004(3):CD003470.
- Martimbianco ALC, Torloni MR, Andriolo BN, Porfírio GJ, Riera R. Neuromuscular electrical stimulation (NMES) for patellofemoral pain syndrome. Cochrane Database Syst Rev. 2017 Dec 12;12(12):CD011289.
- Logan CA, Bhashyam AR, Tisosky AJ, Haber DB, Jorgensen A, Roy A, Provencher MT. Systematic Review of the Effect of Taping Techniques on Patellofemoral Pain Syndrome. Sports Health. 2017 Sep/Oct;9(5):456-461.
- Dixit S, DiFiori JP, Burton M, Mines B. Management of patellofemoral pain syndrome. Am Fam Physician. 2007 Jan 15;75(2):194-202.