- Laura Montori Tejedor. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Ana Pablo Muñoz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Marcos Aladrén Sánchez. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Lucía Cigüela Valero. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Patricia García Carbonel. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Inés Gómez López. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
Se presenta el caso clínico de una persona de 84 años con demencia avanzada, dependencia total para actividades de la vida diaria y múltiples comorbilidades, que durante su ingreso hospitalario desarrolla una úlcera de Kennedy en región sacra. La valoración se realizó con base en las 14 necesidades de Virginia Henderson, formulando diagnósticos enfermeros y planificando intervenciones orientadas al confort, el alivio del dolor y el acompañamiento familiar. Se discuten los resultados obtenidos y la importancia del Proceso de Atención de Enfermería (PAE) en la atención paliativa.
PALABRAS CLAVE
Úlcera de Kennedy, Proceso de Atención de Enfermería, Cuidados paliativos, Valoración enfermera.
ABSTRACT
The clinical case of an 84-year-old individual with advanced dementia, total dependence for daily activities, and multiple comorbidities is presented. During their hospital stay, they developed a Kennedy ulcer in the sacral region. The assessment was based on Virginia Henderson’s 14 needs, formulating nursing diagnoses and planning interventions focused on comfort, pain relief, and family support. The results obtained and the importance of the Nursing Care Process (NCP) in palliative care are discussed.
KEY WORDS
Kennedy’s ulcer, nursing care process, palliative care, nursing assessment.
INTRODUCCIÓN
La Úlcera de Kennedy es una lesión cutánea de aparición súbita, generalmente en pacientes en fase terminal, y constituye un signo clínico de fallo multisistémico y proximidad de la muerte1. Su presencia suele generar incertidumbre en familiares y profesionales, al confundirse con úlceras por presión de rápida evolución. Sin embargo, la evidencia señala que la úlcera de Kennedy no se relaciona con descuidos en los cuidados preventivos, sino con la hipoperfusión y la redistribución del flujo sanguíneo durante la agonía2,3. La aplicación del PAE en estos casos es fundamental, ya que permite estructurar los cuidados de manera holística, priorizando el confort del paciente y el acompañamiento familiar. El presente artículo describe un caso clínico de úlcera de Kennedy en persona mayor institucionalizada, con el objetivo de ejemplificar el abordaje integral desde la metodología enfermera.
OBJETIVOS
General: Aplicar el Proceso de Atención de Enfermería en un paciente geriátrico con úlcera de Kennedy, garantizando cuidados integrales, paliativos y humanizados.
Específicos:
1. Realizar una valoración integral según las necesidades de Virginia Henderson.
2. Formular diagnósticos enfermeros basados en la taxonomía NANDA-I.
3. Planificar intervenciones según la clasificación NIC, orientadas al confort y la prevención de complicaciones.
4. Evaluar resultados de acuerdo con NOC, centrados en el bienestar y la calidad de vida.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Situación personal: Persona de 84 años, residente en centro geriátrico, ingresada en hospital de media estancia por neumonía y deterioro funcional.
Antecedentes médicos personales: Hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, diabetes mellitus tipo 2, demencia tipo Alzheimer en fase avanzada.
Antecedentes psiquiátricos personales: No documentados.
Antecedentes familiares psiquiátricos: Hijo con antecedentes de ansiedad generalizada.
Enfermedad actual: Durante la segunda semana de ingreso, presenta úlcera de aparición súbita en región sacra, con bordes irregulares y coloración violácea-negruzca compatible con úlcera de Kennedy.
Tratamiento farmacológico actual: Enalapril 10 mg/24h; Furosemida 40 mg/24h; Insulina basal 18 UI nocturna; Donepezilo 10 mg nocturno; Amoxicilina-clavulánico IV cada 8h.
VALORACIÓN ENFERMERA SEGÚN VIRGINIA HENDERSON
- Respirar normalmente: Necesidad cubierta con oxigenoterapia de bajo flujo; presenta disnea ocasional asociada a infección respiratoria.
- Comer y beber adecuadamente: Ingesta reducida, riesgo de desnutrición; requiere dieta triturada y apoyo para la alimentación.
- Eliminar los desechos corporales: Incontinencia urinaria y fecal total; requiere cuidados de higiene continuos.
- Moverse y mantener posturas adecuadas: Inmovilidad total; dependencia absoluta para cambios posturales y movilización.
- Dormir y descansar: Sueño fragmentado, frecuentes despertares nocturnos.
- Escoger ropa adecuada, vestirse y desvestirse: Dependencia total para la elección y cambio de ropa.
- Mantener la temperatura corporal: Afebril en la valoración, con antecedentes de febrícula durante infección respiratoria.
- Mantener la higiene corporal e integridad de la piel: Úlcera de Kennedy en sacro, piel frágil y riesgo elevado de lesiones por presión.
- Evitar peligros del entorno: Riesgo elevado de complicaciones por inmovilidad; no deambula ni mantiene equilibrio.
- Comunicarse: Comunicación verbal limitada por demencia avanzada; responde ocasionalmente a estímulos no verbales.
- Vivir según sus valores y creencias: Familia refiere valores religiosos católicos; solicita apoyo espiritual.
- Ocuparse de algo con sentido de realización personal: No aplicable por situación clínica y deterioro cognitivo.
- Participar en actividades recreativas: No participa por dependencia total; recibe estímulos sensoriales básicos.
- Aprender o satisfacer la curiosidad para el desarrollo: No aplicable por deterioro cognitivo severo.
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA
Planificación e intervenciones:
Diagnósticos NANDA:
– Deterioro de la integridad cutánea (00046).
– Dolor agudo (00132).
– Ansiedad de la familia (00062).
Intervenciones NIC:
– Cuidados de la herida (3660).
– Manejo del dolor (1400).
– Apoyo emocional a la familia (5270).
Resultados NOC:
– Confort físico (2100).
– Adaptación de la familia al proceso de enfermedad (2601).
– Integridad tisular: piel (1101).
EJECUCIÓN
Se realizaron curas con apósitos hidrocoloides y espuma de poliuretano, cambios posturales cada 2 horas, aplicación de ácidos grasos hiperoxigenados en zonas de presión, administración de analgésicos pautados y rescate según necesidad, y acompañamiento espiritual solicitado por la familia.
La lesión no mejoró, lo cual era esperable dada su naturaleza, pero se logró controlar el dolor y mantener la piel circundante íntegra. La familia recibió información clara sobre la úlcera de Kennedy y expresó comprensión y alivio al conocer que no se trataba de un fallo en los cuidados, sino de un proceso asociado al final de la vida.
La literatura científica subraya que la úlcera de Kennedy debe entenderse como una manifestación cutánea de fallo multisistémico, más que como una complicación evitable1,4,5. El abordaje debe centrarse en el confort y el acompañamiento, evitando intervenciones invasivas o innecesarias6. La utilización del PAE y de las necesidades de Virginia Henderson permitió una valoración integral, integrando tanto las necesidades del paciente como las de la familia. Estudios previos destacan que este enfoque facilita la comunicación, disminuye la ansiedad de los cuidadores y contribuye a una atención humanizada en el final de la vida7,8.
CONCLUSIONES
El PAE constituye una herramienta esencial en la atención de personas con úlcera de Kennedy, ya que orienta los cuidados hacia el confort, la dignidad y el acompañamiento familiar. El rol del personal de Enfermería es fundamental para reconocer la lesión, diferenciarla de otras úlceras y proporcionar cuidados basados en la evidencia y en un enfoque holístico.
BIBLIOGRAFÍA
- Kennedy KL. The terminal ulcer. Decubitus. 1989;2(2):44–5.
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6161640/
- Schank JE. Kennedy terminal ulcer: the “ah ha!” moment and diagnosis. Ostomy Wound Manage. 2009;55(9):40–4. https://www.researchgate.net/publication/26864174_Kennedy_terminal_ulcer_The_ah-ha_moment_and_diagnosis
- Langemo DK, Brown G. Skin fails too: acute, chronic, and end-stage skin failure. Adv Skin Wound Care. 2006;19(4):206–11. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16641567/
- Black JM, Cuddigan JE, EPUAP, NPUAP. Skin changes at life’s end: Final consensus statement. Adv Skin Wound Care. 2010;23(5):225–36. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20407297/
- Barrois B, Labalette C, Rousseau P, Colin D, Allaert FA. Kennedy terminal ulcers and skin changes at life’s end: an integrative review. J Wound Care. 2015;24(8):372–80. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33685789/
- Hospice and Palliative Nurses Association. Position statement: Kennedy terminal ulcers and skin changes at life’s end. J Hosp Palliat Nurs. 2017;19(1):75–7. https://nursing.ceconnection.com/ovidfiles/00129191-201908000-00004.pdf
- Defloor T, Schoonhoven L. Interventions for the prevention of pressure ulcers in critically ill patients. Intensive Crit Care Nurs. 2005;21(6):367–75. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16802563/
- Romero-Collado A, Homs-Romero E, Zabaleta-Del-Olmo E. Participación familiar en los cuidados de enfermería hospitalarios: una revisión integrativa. Enferm Clin. 2014;24(5):277–88. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=