Neuropatía del nervio interóseo posterior secundaria a hematoma intramuscular en paciente anticoagulada. Reporte de un caso

27 diciembre 2025

AUTORES

  1. Laura María Fernández López. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  2. Amanda Avedillo Ruidiaz. Servicio de Neurocirugía, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  3. Mercedes Avedillo Ruidiaz. Servicio de Oncología Médica, Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid. España.
  4. Marta Garín Alegre. Servicio de Medicina Física y Rehabilitación, Hospital General de la Defensa, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La neuropatía del nervio interóseo posterior (NIP) es una entidad poco frecuente dentro del espectro de neuropatías del nervio radial, caracterizada principalmente por la incapacidad para extender la muñeca y los dedos, sin afectación sensitiva. Su etiología puede incluir factores traumáticos, compresivos, iatrogénicos o inflamatorios. Presentamos el caso de una paciente de 78 años, anticoagulada por fibrilación auricular, que consulta por impotencia funcional en extensión de muñeca y dedos de la mano derecha, tras un traumatismo de carácter leve en el codo ocho días antes, tras chocar con una puerta. Las pruebas radiológicas iniciales no muestran fracturas, por lo que se establece una sospecha de neuropatía del NIP de origen compresivo por hematoma.

Posteriormente, un estudio mediante tomografía computarizada identifica un voluminoso hematoma intramuscular en el músculo braquiorradial, además de una probable fisura en la apófisis coronoides del cúbito y el estudio electrofisiológico demuestra neuropatía axonal del nervio radial derecho. La clínica mejoró casi en su totalidad con tratamiento conservador consistente en inmovilización y fisioterapia.

Este caso subraya la importancia de considerar hematomas intramusculares como causa de neuropatía compresiva del NIP, especialmente en pacientes anticoagulados, así como el papel del diagnóstico multimodal y el manejo conservador individualizado.

PALABRAS CLAVE

Neuropatías del nervio radial, nervio interóseo posterior, hematoma, compresión nerviosa, anticoagulantes.

ABSTRACT

Posterior interosseous nerve (PIN) neuropathy is an uncommon condition within the spectrum of radial nerve neuropathies, characterized primarily by the inability to extend the wrist and fingers, without sensory involvement. Its etiology may include traumatic, compressive, iatrogenic, or inflammatory factors. We present the case of a 78-year-old patient on anticoagulation therapy for atrial fibrillation, who presented with functional impairment in wrist and finger extension of the right hand following a minor traumatic event to the elbow eight days earlier, after bumping into a door. Initial radiological studies showed no fractures, leading to suspicion of compressive PIN neuropathy caused by a hematoma.

Subsequently, a computed tomography scan identified a large intramuscular hematoma in the brachioradialis muscle, as well as a probable fissure in the coronoid process of the ulna, and electrophysiological testing demonstrated axonal neuropathy of the right radial nerve. Clinical symptoms improved almost completely with conservative treatment consisting of immobilization and physiotherapy.

This case highlights the importance of considering intramuscular hematomas as a cause of compressive PIN neuropathy, particularly in anticoagulated patients, as well as the role of multimodal diagnosis and individualized conservative management.

KEY WORDS

Radial nerve neuropathies, posterior interosseous nerve, hematoma, nerve compression syndromes, anticoagulants.

INTRODUCCIÓN

La neuropatía del nervio interóseo posterior (NIP) constituye una forma poco frecuente de afectación del nervio radial, cuya presentación clínica se caracteriza por un déficit motor puro sin alteración sensitiva¹. Esta neuropatía puede deberse a múltiples causas, entre ellas traumatismos, compresión por masas o hematomas, procesos inflamatorios, atrapamientos anatómicos o iatrogenia quirúrgica². Aunque representa una entidad poco habitual, su reconocimiento precoz es esencial para evitar secuelas funcionales prolongadas.

En individuos anticoagulados, incluso traumatismos de baja energía pueden generar hematomas extensos capaces de producir compresión nerviosa³. La localización anatómica del nervio radial y su división en ramas profunda (NIP) y superficial lo sitúan en riesgo particular en traumas del codo y región proximal del antebrazo. En estos pacientes, la coexistencia de contusión, edema, hematoma muscular y déficit motor progresivo debe levantar la sospecha clínica de neuropatía compresiva.

Se presenta el caso de una paciente anticoagulada que desarrolla neuropatía del NIP secundaria a un voluminoso hematoma intramuscular braquiorradial tras un traumatismo leve del codo, destacando la importancia del abordaje diagnóstico secuencial y la evolución favorable mediante tratamiento conservador.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente de 78 años, anticoagulada por fibrilación auricular, que consulta por impotencia funcional en extensión de muñeca y dedos de la mano derecha con 48 horas de evolución. Ocho días antes había sufrido un traumatismo accidental al golpearse con una puerta en el codo derecho. Desde entonces refería dolor local y desarrollo progresivo de un hematoma extenso en la extremidad superior derecha.

A la exploración física en urgencias, presentaba hematoma extenso en la extremidad superior derecha y ausencia de extensión activa de muñeca y dedos, con sensibilidad conservada, y exploración neurológica central normal. No presentaba alteraciones sensitivas ni déficit motor en grupos musculares no dependientes del nervio radial.

La exploración del codo mostraba inflamación, sin deformidades y dolor a la flexoextensión y pronosupinación, así como a la palpación del epicóndilo lateral y cabeza radial. La exploración neurovascular distal era normal.

Las radiografías de húmero y codo no mostraron lesiones óseas agudas (IMAGEN 1 y 2).

Ante la clínica compatible con neuropatía del NIP, se planteó como diagnóstico probable una lesión compresiva por hematoma post-contusión, considerando menos probable una lesión traumática directa del nervio dada la ausencia de fracturas. Se indicó inmovilización en extensión mediante férula de Oppenheimer, control evolutivo en consultas externas de traumatología y rehabilitación y valoración electrofisiológica diferida.

Una tomografía computarizada realizada posteriormente evidenció una probable fisura en la apófisis coronoides del cúbito derecho, además de un voluminoso hematoma intramuscular en el músculo braquiorradial de aproximadamente 13 × 7 × 3,7 cm, con signos de incipiente encapsulamiento y edema de partes blandas (IMAGEN 3, 4, 5 y 6).

Al mes, la electromiografía (ENG) mostró una neuropatía axonal del nervio radial derecho, con signos intensos de denervación activa en la musculatura dependiente, observándose asimismo potenciales de reinervación.

Se mantuvo un manejo conservador basado en inmovilización, analgesia, cabestrillo y fisioterapia. La paciente presentó mejoría progresiva de la movilidad, objetivándose recuperación funcional significativa y recibiendo el alta de fisioterapia al mes de seguimiento.

DISCUSIÓN

La neuropatía del NIP representa entre el 0,03 y el 0,04 % de todas las neuropatías periféricas⁴, siendo una entidad infrecuente pero relevante por su impacto funcional. Su aparición tras traumatismos mínimos en pacientes anticoagulados está bien documentada, debido al mayor riesgo de sangrado intramuscular y formación de hematomas extensos capaces de comprimir el nervio radial en su trayecto profundo⁵.

El nervio interóseo posterior puede lesionarse por mecanismos compresivos a nivel del túnel radial, la arcada de Frohse, masas ocupantes de espacio (tumores, quistes, lipomas), fracturas proximales de radio o por hematomas intramusculares tras traumatismos aparentemente banales⁶. En este caso, el hematoma intramuscular braquiorradial generó un aumento del volumen de partes blandas en un compartimento anatómicamente limitado, favoreciendo la compresión del nervio en su trayecto proximal.

El diagnóstico se basa en la clínica de parálisis selectiva de los extensores con sensibilidad conservada, lo que ayuda a diferenciarla de otras neuropatías del nervio radial. La radiografía descarta patología ósea, mientras que la tomografía computarizada o la resonancia magnética permiten identificar hematomas, edema y compresiones extrínsecas⁷. El estudio electrofisiológico resulta esencial para confirmar el grado de afectación axonal y valorar el pronóstico, especialmente la presencia de signos de reinervación⁸.

El manejo de la neuropatía del NIP depende de la causa. En lesiones compresivas secundarias a hematomas, el tratamiento suele ser conservador, combinando reposo, inmovilización y fisioterapia, con recuperación en semanas o meses⁹. Sin embargo, en hematomas encapsulados o compresiones severas persistentes puede ser necesaria la descompresión quirúrgica temprana. En el presente caso, el hallazgo electrofisiológico de reinervación en curso apoyó la decisión de mantener manejo conservador, obteniéndose una evolución favorable.

La anticoagulación constituye un factor de riesgo para hematomas extensos incluso tras traumas mínimos. Se han descrito numerosos casos de neuropatías compresivas en estos pacientes, afectando con mayor frecuencia nervios femoral, ciático o radial. Ello justifica una vigilancia estrecha y un umbral bajo para solicitar pruebas de imagen cuando la clínica neurológica es progresiva.

Este caso ilustra la importancia de considerar la neuropatía del NIP en pacientes anticoagulados que presentan déficit motor súbito tras un traumatismo leve. Resalta además el valor del abordaje escalonado con pruebas de imagen y electromiografía, así como la posibilidad de recuperación completa con manejo conservador adecuado.

 

CONCLUSIONES

La neuropatía del nervio interóseo posterior debe incluirse en el diagnóstico diferencial de pacientes con déficit motor puro en la extensión de muñeca y dedos. En personas anticoaguladas, los hematomas intramusculares pueden constituir una causa compresiva relevante incluso tras traumatismos leves. El diagnóstico precoz mediante exploración clínica, imagen y electromiografía permite orientar el tratamiento y anticipar el pronóstico. El manejo conservador puede ser eficaz en casos con signos de reinervación, evitando intervenciones quirúrgicas innecesarias.

 

CONFLICTO DE INTERESES

Todos los autores certifican que no tienen ninguna afiliación ni participación en ninguna organización o entidad con intereses financieros o no financieros en el tema o materiales tratados en este manuscrito.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

IMAGEN 1

IMAGEN 2

IMAGEN 3

IMAGEN 4

IMAGEN 5

IMAGEN 6

 

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