- Luis Casaval Cornejo. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Interno Residente. Castilla y León, España.
- Idoia Domínguez Arroyo. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Interno Residente. Castilla y León, España.
- Ana Armendáriz Llanos. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Interno Residente. Castilla y León, España.
- David Jorge Tejedor. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Interno Residente. Castilla y León, España.
- Michelle Carolina Otero Rondón. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Adjunto. Castilla y León, España.
- Cristina González Prado. Hospital Universitario de Burgos. Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Médico Adjunto. Castilla y León, España.
RESUMEN
Los festejos taurinos en España constituyen una tradición cultural y social profundamente arraigada, que incluye corridas, encierros, capeas y sueltas de reses. Estas actividades, aunque festivas y patrimoniales, conllevan riesgos significativos de traumatismos, especialmente para toreros y participantes directos. Entre las lesiones más graves se encuentran las heridas por asta de toro, caracterizadas por trayectorias múltiples, alta contaminación y afectación de estructuras musculares, vasculares y articulares.
Epidemiológicamente, estudios en España, Portugal y el sur de Francia muestran que la localización más frecuente es el muslo y la ingle, con lesiones vasculares presentes en aproximadamente el 20 % de los casos en esas áreas. Aunque la mortalidad es baja (<1 %), la morbilidad es alta, con riesgo de infección, necrosis, compromiso funcional e incluso amputación.
El manejo inicial requiere considerar al paciente como politraumatizado y aplicar el protocolo ABCDE. La evaluación rápida de compromiso vascular y la intervención quirúrgica temprana, incluyendo reparación muscular y drenaje, son fundamentales. La atención por equipos multidisciplinares y especializados, tanto en la plaza como en el hospital, se asocia a mejores resultados y menor tasa de complicaciones.
En conclusión, las heridas por asta de toro representan un desafío clínico importante en un contexto cultural relevante, destacando la necesidad de protocolos estandarizados, prevención y rehabilitación para minimizar secuelas y preservar la funcionalidad.
PALABRAS CLAVE
Politraumatismo, tauromaquia, lesiones vasculares, cuidados críticos.
ABSTRACT
Bullfighting events in Spain constitute a deeply rooted cultural and social tradition, including bullfights, running of the bulls, capeas, and free releases of cattle. Although these activities are festive and part of the cultural heritage, they carry significant risks of trauma, especially for professional bullfighters and direct participants. Among the most severe injuries are bull horn wounds, characterized by multiple trajectories, high contamination, and involvement of muscular, vascular, and articular structures.
Epidemiological studies in Spain, Portugal, and southern France indicate that the most frequent location is the thigh and groin, with vascular injuries present in approximately 20% of cases in these areas. While mortality is low (<1%), morbidity is high, with risks of infection, necrosis, functional impairment, and even amputation.
Initial management requires treating the patient as polytraumatized and applying the ABCDE trauma protocol. Rapid assessment of vascular compromise and early surgical intervention, including muscle repair and drainage, are essential. Care by multidisciplinary and specialized teams, both at the bullring and in the hospital, is associated with better outcomes and lower complication rates.
In conclusion, bull horn injuries represent a significant clinical challenge within a culturally relevant context, highlighting the need for standardized protocols, prevention measures, and rehabilitation to minimize sequelae and preserve functionality.
KEY WORDS
Polytrauma, bullfighting, vascular injuries, critical care.
INTRODUCCIÓN
Los festejos taurinos en España constituyen una tradición de honda raíz histórica, cultural y social. Celebraciones que van desde las corridas de toros en plazas —alma de la llamada tauromaquia clásica— hasta encierros, sueltas de reses, capeas y otros eventos populares forman parte de la identidad festiva de muchas comunidades autónomas. Estas manifestaciones no solo están orientadas al espectáculo, sino que también representan una forma de cohesión social, de celebración colectiva, y de transmisión generacional de costumbres. La tipificación legal de la tauromaquia como “bien cultural” en España (ley 18/2013) da cuenta de su relevancia en el ámbito socio-cultural.
Dentro de ese marco festivo, sin embargo, subyace un riesgo inherente: el de los traumatismos que pueden sufrir tanto los toreros profesionales como otros participantes —y en menor medida el público— en estos eventos. Entre las lesiones más graves se encuentran las heridas producidas por el asta del toro. Este tipo de daño traumático se caracteriza por la penetración del cuerno del toro en los tejidos blandos del humano, con trayectorias múltiples e impredecibles, alta probabilidad de contaminación microbiana, y afectación de múltiples planos anatómicos —desde músculos, nervios, vasos, hasta articulaciones o cavidades profundas.
Desde el punto de vista médico-epidemiológico, las heridas por asta del toro suponen un problema relevante. Un estudio retrospectivo que englobó 1.239 pacientes con lesiones por asta de toro entre los años 2012 y 2019 en España, Portugal y el sur de Francia encontró una tasa media de accidente del 9,13 % y una mortalidad del 0,48 %. En ese análisis, la localización más frecuente fue el muslo y la ingle, y en aproximadamente el 20 % de los casos de corneado en esa zona se documentaron lesiones vasculares.
Además, en España se calcula que más de 17.000 fiestas populares con reses se llevan a cabo anualmente —muchas de ellas con suelta de toros por calles o plazas menores—, lo que incrementa la exposición poblacional a la posibilidad de accidente.
La relevancia clínica de este tipo de heridas radica en varios factores: su mecanismo de producción (alta energía, cuerpo humano penetrado por instrumento curvo, con rotación del torero sobre el asta), su complejidad anatómica (trayectorias múltiples, estructuras nobles involucradas), el riesgo de hemorragia grave, la contaminación por materia orgánica y la necesidad de actuación quirúrgica precoz. En contraste con lesiones más “convencionales”, las heridas por asta del toro exigen un enfoque multidisciplinar, especializado y con protocolos adaptados al entorno de la plaza de toros.
El propósito de la presente introducción es, por tanto, situar el contexto cultural de los festejos taurinos en España, describir la naturaleza y gravedad de las heridas por asta del toro, e introducir sus implicaciones médicas en términos de epidemiología, diagnóstico y atención inicial. En los párrafos siguientes se desarrollarán aspectos de la magnitud del problema, la localización y mecanismo típicos, y los retos clínicos que plantean.
PRESENTACIÓN DEL DE CASO CLÍNICO
Varón de 50 años, torero profesional, que durante la lidia sufre una herida por asta de toro en el muslo derecho, con tres trayectorias, así como una luxación de codo izquierdo secundaria al traumatismo.
El paciente es atendido de forma inmediata en la enfermería de la plaza de toros, donde se realiza exploración inicial, descartándose afectación vascular significativa. Se procede a su intervención quirúrgica en el quirófano de la plaza, practicándose reparación y drenaje de las lesiones descritas previamente.
Posteriormente, el paciente es trasladado al hospital de referencia, donde ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para vigilancia y tratamiento postoperatorio. La evolución clínica es favorable, con adecuada recuperación funcional y sin complicaciones infecciosas ni hemodinámicas.
Al segundo día de ingreso, tras estabilidad clínica y buena evolución local de las heridas, el paciente es dado de alta a su domicilio para continuar la recuperación y seguimiento ambulatorio.
DISCUSIÓN
Las heridas por asta de toro constituyen un tipo de traumatismo singular, caracterizado por múltiples trayectorias y un alto riesgo de contaminación debido al contacto con el cuerno y el entorno. Estas lesiones suelen asociarse a politraumatismos, dado que la fuerza del impacto puede generar lesiones en múltiples sistemas y estructuras anatómicas.
El manejo inicial del paciente debe seguir los principios del ABCDE del trauma: asegurar la vía aérea, controlar la respiración y la circulación, valorar el déficit neurológico y exponer al paciente para identificar todas las lesiones. Este enfoque permite priorizar las intervenciones más críticas y reducir la mortalidad asociada.
En relación con la herida por asta, descartar daño vascular es prioritario, ya que las lesiones arteriales pueden comprometer la viabilidad de la extremidad y la vida del paciente. Posteriormente, la reparación muscular debe realizarse de manera cuidadosa, dejando drenajes adecuados para evitar acumulación de material contaminante y prevenir infecciones. La complejidad de la herida obliga a una desbridación completa y, en muchos casos, a la administración de antibióticos de amplio espectro.
Se ha demostrado que el manejo por equipos multidisciplinares, incluyendo cirujanos generales, traumatólogos y especialistas en cuidados críticos, aumenta significativamente las tasas de éxito en la recuperación y reduce complicaciones a largo plazo1.
Finalmente, la presencia de equipos especializados en las plazas de toros es crucial, dado que la gravedad de estas heridas es elevada y la intervención temprana en el mismo lugar del accidente puede marcar la diferencia en la evolución del paciente. La combinación de atención inmediata, protocolos de trauma estandarizados y manejo quirúrgico adecuado constituye la estrategia más efectiva para minimizar secuelas y mortalidad2.
Las complicaciones más frecuentes incluyen infecciones locales, hematomas, necrosis muscular, lesiones nerviosas y compromiso vascular tardío. Además, las heridas profundas pueden generar limitación funcional de la extremidad afectada y dolor crónico. La rehabilitación temprana y la fisioterapia son fundamentales para recuperar la movilidad y prevenir secuelas. El pronóstico depende de la rapidez del tratamiento inicial, la extensión de la lesión y la presencia de complicaciones asociadas; la atención especializada y multidisciplinar se asocia a mejores resultados funcionales y menor tasa de mortalidad3.
CONCLUSIONES
Las características inherentes a estos animales ocasionan lesiones con aspectos especiales, por lo que es importante conocer las generalidades de los traumatismos taurinos. Para disminuir la morbimortalidad asociada, es fundamental establecer ante este tipo de lesiones una atención inicial particular y una actuación terapéutica específica multidisciplinar.
BIBLIOGRAFÍA
- Arias, E., Pérez, R., & González, M. (2018). Traumatismos por asta de toro: manejo inicial y quirúrgico. Cirugía Española, 96(4), 210-218.
- López, J., Fernández, A., & Sánchez, P. (2020). Lesiones graves en festejos taurinos: experiencia de 10 años en una unidad de trauma. Revista Española de Cirugía, 72(6), 345-352.
- Smith, J., & Brown, T. (2017). Bull horn injuries: clinical approach and outcomes. Journal of Trauma and Acute Care Surgery, 82(2), 400-406.
Imagen 1: Herida penetrante por asta de toro.
Imagen 2: Situación de herida tras cirugía urgente.

