Efectividad de la musicoterapia en el control de la ansiedad y percepción del dolor durante la implantación de un catéter central de inserción periférica

30 enero 2026

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.70.62.001

 

 

AUTORES

  1. Alicia Fernández Bombín. Enfermera del Hospital Clinic de Barcelona. España.
  2. M Àngels Llauradó González. Enfermera del Hospital Clinic de Barcelona. España.

 

RESUMEN

A pesar de que existe evidencia de que la música pasiva es beneficiosa en todas las etapas de la vida (desde el ámbito de la pediatría hasta llegar a la geriatría) para la relajación y la disminución del dolor y la ansiedad ante procedimiento invasivos, en el ámbito del acceso vascular esta práctica es novedosa y no existen estudios suficientes para poder comparar resultados. Es por ello, que desde el Equipo de Infusión y Acceso Vascular (EIAV) de nuestro hospital, quisimos evaluar si existe relación entre la musicoterapia y la reducción de la ansiedad y el dolor en el procedimiento de implantación de un catéter central de inserción periférica (PICC) en pacientes onco-hematológicos ambulatorios.

El estudio se realizó en el Hospital Clínic Barcelona durante el primer semestre de 2025 mediante un estudio analítico de tipo experimental, aleatorizado con grupo control, abierto y de tipo pretest-postest.

Se evaluaron 26 hombres y mujeres, mayores de edad, diagnosticados por primera vez de un proceso onco-hematológico que precisaban un catéter PICC para su tratamiento y que éste se implantó por el EIAV de forma ambulatoria mediante un muestreo no probabilístico consecutivo.

Al grupo intervención se le implantó el PICC con soporte musical mientras que el grupo control continuó con el procedimiento tradicional, sin soporte musical. La efectividad del tratamiento se midió teniendo en cuenta el resultado de la escala STAI estado para el grado de ansiedad y la escala EVA para el dolor percibido post procedimiento.

Los datos obtenidos no mostraron diferencia significativa entre grupos en cuanto disminución de la ansiedad ni dolor percibido. Lo que más influyó en la disminución de estos valores según los pacientes, fue la sensación de seguridad que transmitían las enfermeras implantadoras durante la técnica.

PALABRAS CLAVE

Catéter central de inserción periférica, musicoterapia, ansiedad, dolor, equipo de infusión y acceso vascular.

ABSTRACT

Although there is evidence that passive music is beneficial at all stages of life (from pediatrics to geriatrics) for relaxation and reducing pain and anxiety during invasive procedures, this practice is novel in the field of vascular access, and there are insufficient studies to compare results. Therefore, the Vascular Infusion and Access Team (VAIT) at our hospital sought to evaluate whether there is a relationship between music therapy and the reduction of anxiety and pain during the peripherally inserted central catheter (PICC) implantation procedure in outpatients with oncohematological and hematological conditions.

The study was conducted at Hospital Clínic Barcelona during the first half of 2025. This was an open-label, experimental, randomized, pretest-posttest analytical study with a control group.

25 adult men and women diagnosed for the first time with an oncohematological process requiring a PICC line for treatment were evaluated. PICC lines were implanted by the EIAV on an outpatient basis using a consecutive, non-probability sample.

The intervention group received PICC lines with musical support, while the control group continued with the traditional procedure without musical support. Treatment effectiveness was measured using the STAI state scale for anxiety and the VAS scale for perceived post-procedure pain.

The data obtained showed no significant differences between groups in terms of decreased anxiety or perceived pain. What most influenced the reduction in these values, according to the patients, was the sense of security conveyed by the implant nurses during the procedure.

KEY WORDS

Peripherally inserted central catheter, music therapy, anxiety, pain, infusion and vascular access team.

INTRODUCCIÓN

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer es la enfermedad considerada primera causa de muerte en el mundo y una de las primeras causas de morbilidad. El número total de nuevos casos en España se estima alcanzará en 2023 los 279.260 casos frente a los 280.101 diagnosticados en 20221.

Los cuidados de enfermería en pacientes con cáncer han sido favorecidos por la incorporación de estándares de seguridad/calidad, basados en la evidencia de no dañar y asegurar una atención humanizada cercana, tanto para el paciente como para la familia2. La elección del dispositivo venoso (DAV) más adecuado dependiendo de la duración del tratamiento, características de éste y los factores intrínsecos del propio paciente, es fundamental para garantizar la continuidad del tratamiento y por tanto la calidad de vida del paciente oncológico3.

En la actualidad, uno de los DAV más utilizados para la administración de agentes citostáticos es el Catéter Central de Inserción Periférica (PICC) que lo implanta el Equipo de Infusión y Acceso Vascular (EIAV). Este equipo está formado por enfermeros especializados en la inserción y cuidados de los DAV y trabajan de forma multidisciplinar disminuyendo el número de complicaciones y por lo tanto los gastos sanitarios, la morbi-mortalidad y el tiempo de hospitalización4.

La implantación de un PICC, como cualquier técnica invasiva, es capaz de generar diferentes grados de ansiedad5 y dolor al paciente sometido a ella. Por ello, es importante recurrir a tratamientos no farmacológicos como las Terapias Complementarias (TC) para intentar disminuir estos efectos. El término TC generalmente se usa para describir cualquier tratamiento médico o intervención que no ha sido documentado o identificado científicamente como seguros o efectivos para una condición o enfermedad específica. Estas técnicas pueden clasificarse en métodos de soporte (como la visualización de vídeos, lectura de libros y acompañamiento familiar), métodos cognitivos (como relajación, musicoterapia o la distracción) y métodos físicos (como la posición, masaje y estimulación de la piel mediante la vibración o la aplicación de frío o calor)6.

La Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) define la musicoterapia como “el uso de la música o los elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un musicoterapeuta cualificado con un cliente o grupo de clientes, en un proceso diseñado para promover la comunicación, las relaciones personales, el aprendizaje, la movilización, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para producir cambios a nivel físico, emocional, mental, social y cognitivo. La musicoterapia se utiliza para desarrollar potenciales y/o recuperar funciones que permitan al individuo adquirir una mejor integración inter e intrapersonal y, consecuentemente, una mejor calidad de vida mediante la prevención, rehabilitación o tratamiento”7. Es una terapia de ayuda a la terapia farmacológica convencional recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el objetivo “Salud para todos” en el año 20008,9.

La utilización de la música como disciplina científica se remonta a hace siglos, desde las primeras evidencias de los papiros egipcios10, pasando por la perspectiva griega de Aristóteles11 y llegando a ser de gran utilidad tanto en la guerra de Crimea, con Florence Nightingale y su obra “Notas de Enfermería”9,12, como tras la segunda guerra mundial, cuando la musicoterapia se convirtió en profesión13.

Fue Kenneth Bruscia quien, a finales del siglo XX, se refiere a la musicoterapia como un proceso de intervención sistemática, y describe que esta intervención puede ir dirigida a diferentes facetas del ser humano7,9,14.

Existen dos tipos de musicoterapia dependiendo del grado de implicación del paciente15; la musicoterapia activa: cuando el paciente no es únicamente objeto, sino que también es sujeto en la actuación musicoterapéutica. Se utiliza el elemento de la improvisación fundamentalmente. la persona interactúa con la música. Por ejemplo, cuando canta en una coral terapéutica, en la danza…Y la musicoterapia pasiva: cuando el paciente no contribuye de manera activa en el movimiento o en la creación musical. Se basa en la audición de la melodía. el paciente no se implica activamente y puede resultar menos efectiva.

Según The Joanna Briggs Institute Best Practice Information sheet en relación al uso de musicoterapia en hospitales, resume que el tipo de música recomendada es música no lírica, consistente en tonos bajos con cuerdas y con una mínima percusión de metales como puede ser jazz, música clásica, piano, música relajante…con un nivel de volumen de 60 dB. La duración del tiempo de escucha de la música debe oscilar entre 15 y 30 minutos de duración y el tempo de la música debe ser lenta y fluida, con 60-80 latidos por minuto16.

Los beneficios de la musicoterapia están demostrados en diferentes áreas de la medicina, justificando la eficacia de ésta en el contexto de procedimientos invasivos ocasionando una disminución subjetiva de los niveles de ansiedad, disminución de la frecuencia cardiaca (FC), frecuencia respiratoria (FR), la tensión arterial (TA) y los niveles de cortisol en saliva.

En el ámbito de procedimientos invasivos ambulatorios como pueden ser los pacientes sometidos a una litotricia por ondas de choque o una colonoscopia, Çift et al. y Çelebi et al. respectivamente, demostraron que la musicoterapia disminuía la ansiedad y aumentaba la satisfacción del paciente post-procedimiento17,18.

Por otro lado, en el ámbito quirúrgico estudios como He et al. o Shabanloei et al. observaron que escuchar música durante el procedimiento de biopsia prostática o de médula ósea, no sólo disminuye los niveles de ansiedad y dolor, sino que también se experimenta una disminución de parámetros fisiológicos como la FC19,20.

Si nos referimos a procedimientos invasivos relacionados con los accesos venosos, encontramos a Schaal et al. que, en su estudio sobre la musicoterapia en la implantación de un reservorio subcutáneo, concluyeron que, a pesar de experimentar resultados estadísticamente significativos en la disminución de parámetros fisiológicos, en relación con la ansiedad, no se apreciaron diferencias significativas entre el grupo control y el grupo intervención21.

Külmann et al. y Fu et a.l, en sus estudios metaanalíticos, analizaron 81 y 18 estudios respectivamente que relacionaban la musicoterapia con la ansiedad, el dolor y los niveles de cortisol en pacientes sometidos a cirugía, llegando a la conclusión que la música es capaz de disminuirlos y que esta respuesta no mostró asociación significativa entre el efecto de la música con la edad, género, tipo de música y tipo de anestesia22,23.

En la esfera de la pediatría encontramos publicaciones tanto en ámbito de críticos como de oncología. Olmo et al deduce que la música influye positivamente tanto en el bienestar de los niños críticamente enfermos expresada en niveles fisiológicos como en las respuestas psicológicas de interacción con adultos: risa, llanto, mirada24.

Sepúlveda-Vildósola et al. incluyeron 22 pacientes pediátricos en tratamiento con quimioterapia a los que se les administró el tratamiento sin musicoterapia en una primera sesión, y posteriormente con el uso de esta terapia complementaria, y se encontró disminución estadísticamente significativa en los niveles de ansiedad valorados con la escala visual analógica25.

Numerosos estudios han demostrado la eficacia de la musicoterapia como intervención coadyuvante en contextos médicos y oncológicos. Tenemos así, que Martí-Augé et al. realizó un artículo demostrando que la intervención musicoterapéutica es efectiva como complemento a la terapia oncológica habitual, ofreciendo un enfoque integral permitiendo cubrir las necesidades del paciente en las tres esferas (tanto a nivel fisiológico como psicosocial y espiritual)26.

El impacto que experimenta un paciente recién diagnosticado de un proceso oncohematológico es tan imprevisto que, en la mayoría de los casos, la rapidez del proceso por el que tiene que pasar no permite una asimilación de esta situación, generando una ansiedad añadida al propio diagnóstico. Desde el EIAV, pretendemos que el proceso de implantación del PICC, no sea un generador externo de ansiedad en este tipo de pacientes y poder desarrollar un proyecto de mejora para la implantación de esta TC como estándar de actuación en este procedimiento invasivo.

OBJETIVOS

El objetivo principal de este estudio es evaluar la efectividad de la musicoterapia en el control de la ansiedad y el dolor durante la implantación de un PICC en pacientes onco-hematológicos ambulatorios.

Como secundarios nos planteamos determinar el grado de satisfacción del paciente durante el proceso de implantación de PICC según sea aplicado o no musicoterapia.

METODOLOGÍA

Se realizó un estudio analítico de tipo experimental, aleatorizado grupo control, pretest-protest, abierto y paralelo.

El estudio se llevó a cabo durante el primer semestre del 2025 en el Hospital Clínic Barcelona, un consorcio público formado por la Generalitat de Cataluña (CatSalut) y la Universidad de Barcelona. Es un hospital terciario y de alta complejidad que desarrolla líneas de actividad para los pacientes de Cataluña, principalmente de las áreas del Vallès Oriental y Osona y, en determinados procedimientos concretos para pacientes de otras Comunidades de España. Su zona de influencia abarca la Barcelona Esquerra, con tres sedes: Villarroel, Maternitat y Plató. La población asignada es de 540.000 habitantes.

Nos centramos en la sede Villarroel, situada en el distrito del Eixample, en la calle Villarroel nº170 de Barcelona. Actualmente dispone de 760 camas, 70 de UCI y semicríticos y 690 de hospitalización convencional, repartidas todas ellas entre sus 9 distintos institutos dependiendo de las especialidades médicas que los componen.

Se incluyeron a todos los pacientes ambulatorios a los que se les implantó un PICC en la sala de implante de acceso vascular del EIAV del Hospital Clínic Barcelona durante 3 meses (teniendo en cuenta que se implantan una media de tres catéteres de este tipo al día y el horario de actuación de este equipo es de lunes a viernes).

El muestreo se realizó mediante un proceso no probabilístico consecutivo, incluyendo a todos los pacientes con recién diagnóstico de enfermedad onco-hematológica a los que se prescriba la implantación de un catéter tipo PICC y que cumplan con los criterios de selección.

La muestra estuvo formada por 26 pacientes, distribuidos en 2 ramas de estudio (13 y 13 por rama).

Los criterios de inclusión fueron que los pacientes fueran mayores de edad, sin discriminación por género y recién diagnosticados de enfermedad onco-hematológica que iniciaran tratamiento con quimioterapia por primera vez y que precisaran un PICC para su administración. La participación fue voluntaria mediante un consentimiento informado firmado.

Como criterio de exclusión contemplamos la barrera idiomática, pacientes con discapacidad visual/ auditiva o con deterioro cognitivo que incapacita a dar su consentimiento.

Las variables de estudio fueron como independiente el uso o no de musicoterapia, definiendo dos grupos;

Grupo intervención: Pacientes a los que se les implantó el catéter PICC según el procedimiento estandarizado por protocolo institucional en un ambiente relajado con soporte musical. Grupo control: Pacientes a los que se les implantó el catéter PICC según el procedimiento estandarizado por protocolo institucional en un ambiente relajado sin soporte musical.

Como variables dependientes definimos; Ansiedad Rasgo: evaluada mediante la escala STAI rasgo versión española durante la visita de inclusión. Ansiedad Estado: evaluada mediante la escala STAI estado versión española antes y después de la intervención. Dolor: evaluado mediante la escala EVA (0 a 10). Satisfacción percibida post procedimiento: evaluado mediante una escala numérica del 0 al 10.

También se tuvieron en cuenta variables sociodemográficas como género, edad, especialidad de la patología y su estadío y duración estimada de tratamiento entre otras.

Antes de la puesta en marcha de este estudio, se realizó una reunión con el equipo colaborador (Enfermeras de Práctica Avanzada de cada unidad funcional) para explicarles los objetivos de este, así como los instrumentos y evaluaciones a llevar a cabo.

Durante la primera visita en la unidad funcional correspondiente, se les ofrecía participar en el estudio de manera voluntaria a todo paciente diagnosticado por primera vez de un proceso onco-hematológico y que cumpliera los criterios de inclusión definidos. Se le explicaba de forma oral y escrita, en qué consiste éste y se le solicitaba el consentimiento informado firmado tanto del estudio como de la propia implantación del PICC y se les hizo completar la escala STAI rasgo y estado previo procedimiento.

Posteriormente, se procedió al proceso de aleatorización de las ramas de estudio mediante una tabla de números aleatorios equilibrada y balanceada a 6 confeccionada con un software específico.

El resultado de la aleatorización se ocultó en unos sobres opacos cerrados numerados que se fueron adjudicando la rama de estudio de los pacientes a medida que fueron acudiendo a la sala de implante vascular a colocarse el dispositivo venoso.

En la sala de implante vascular, la enfermera ratificó el consentimiento firmado y el paciente cumplimentó la escala STAI estado y la escala EVA correspondiente al dolor antes de la colocación e inicio del procedimiento.

Los profesionales implicados en el estudio son dos enfermeras con doce años de experiencia en la implantación de este tipo de dispositivos venosos con la misma trayectoria profesional y que siguen el protocolo normalizado de trabajo existente en el hospital.

En el caso del grupo intervención se implantó el PICC según el procedimiento estandarizado por protocolo institucional en un ambiente relajado y con soporte musical. El tipo de música que se utilizó fue música afinada a 396 Hz, ya que está demostrado que esta frecuencia solfeggio ayuda a eliminar miedos, preocupaciones y ansiedades subconscientes. Se inició la reproducción al inicio del procedimiento y finalizó a la vez que éste. La música se emitía a través del hilo musical existente en la sala. Se midieron los parámetros de TA, FR y FC antes y después del procedimiento.

Una vez realizado el procedimiento, el paciente volvió a realizar las escalas STAI estado, la escala EVA para el dolor y la satisfacción percibida durante el procedimiento. La enfermera implantadora era la que rellenaba la hoja de recogida de datos que posteriormente exportaba a Excel.

En el caso del grupo control: Se implantó el PICC según el procedimiento estandarizado por protocolo institucional en un ambiente relajado sin soporte musical. Se monitorizaron los parámetros de TA, FR y FC antes y después del procedimiento. Así como en el grupo intervención, una vez finalizado el procedimiento, se realizaron las escalas STAI estado y las escalas EVA para el dolor y la satisfacción percibida durante el procedimiento.

Se realizó una prueba piloto de 5 pacientes de cada rama de estudio para comprobar si la hoja de recogida de datos y los circuitos eran los adecuados, que se incluyeron en la muestra final ya que no se realizó ninguna modificación en los circuitos.

RESULTADOS

Los datos se procesaron mediante el programa estadístico IBM SPSS V.27.0 versión española y se realizó un estudio descriptivo e inferencial, uni y bivariante. Para el análisis estadístico se estableció un nivel de significación del 5%.

Se estudiaron un total de 26 pacientes, 14 mujeres y 12 hombres (p = 0.9275 sin diferencia significativa)

con edades comprendidas entre los 34 y los 79 años (media de 62 años). Un 81% fueron pacientes con patología oncológica (21 pacientes) y el resto (5 pacientes) con patología hematológica. El 88% de los pacientes fueron de nuevo diagnóstico y el resto recidiva de su enfermedad. La duración estimada del tratamiento tuvo una media de 14,38 (SD 7,08) semanas con un mínimo de 4 semanas y un máximo de 30 semanas.

Previo al análisis bivariante se procedió a la evaluación de la normalidad de la distribución de la muestra a través del test de Kolmogórov-Smirnov que indicó una p = 0.8682 compatible con normalidad.

No se encontró una diferencia estadísticamente significativa en la reducción de ansiedad entre el grupo control con una media de -9,58 (SD 8,85) y el grupo intervención con media de -10,00 (SD 12,65) obteniendo un valor p= 0.9275 realizando la prueba t de comparación de grupos. Esto sugiere que, según los datos disponibles, la musicoterapia no produjo una reducción de ansiedad significativamente mayor que el grupo control (anexo 1).

Si comparamos la disminución de la ansiedad por sexos, el resultado indica que no hay una diferencia significativa entre hombres y mujeres. Valor t-test: estadístico = -0,46, p = 0.6521 (anexo 2).

En el monitoraje de la frecuencia cardiaca (FC) y respiratoria (FR) pre y post intervención, se observa que en el grupo control no existe diferencia significativa en cuanto a la FC, p=0.1305 pero sí en la FR, p=0,0388 (disminución). En el grupo intervención, tanto la FC como la FR presentaron una diferencia significativa con p=0.0425 (FC) y p=0.0205 (FR) (anexo 3).

Para el análisis comparativo entre la satisfacción percibida entre ambos grupos, encontramos que el grupo control obtuvo una media de 9,50 (SD 0.52), mientras que el grupo intervención una media de 9,64 (SD 0.84). Utilizando la prueba de Mann-Whitney obtenemos un valor p: 0.2051 por lo que no hay diferencia estadísticamente significativa entre los dos grupos (anexo 4).

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

Una vez realizado el estudio, nos encontramos que éste presenta limitaciones tanto internas como externas; las limitaciones con validez interna al estudio a tener en cuenta, es que se trata de un estudio con ausencia de ciego por parte del paciente y del profesional que implanta el dispositivo vascular lo que podría influir en el resultado final (al saber a qué sujeto se implanta el PICC con soporte musical y a cual no), y que es un estudio unicéntrico, con una muestra de estudio muy pequeña, con lo cual la población que en él se abarca, puede no ser representativa del resto de población de Barcelona, lo que implicaría que el resultado no sea válido a nivel general.

Como limitación de validez externa podemos valorar que, a pesar de que las enfermeras implantadoras tienen la misma experiencia en este campo y se implanta el dispositivo siguiendo un procedimiento estandarizado, la pericia y habilidades personales pueden influir en el grado de dolor y satisfacción percibida post procedimiento.

Se podría realizar el estudio comparando la musicoterapia con otras técnicas de distracción pasiva para justificar que estas técnicas ayudan a la disminución de la ansiedad y el dolor ante procedimientos invasivos en general.

Una vez finalizado nuestro estudio, coincidimos con Schaal et al. que, en su trabajo sobre la musicoterapia en la implantación de un reservorio subcutáneo, concluyeron que, a pesar de experimentar resultados estadísticamente significativos en la disminución de parámetros fisiológicos como FC y FR, en relación con la ansiedad, no se apreciaron diferencias significativas entre el grupo control y el grupo intervención21.

Es por ello, que nos lleva a pensar, que, en los procedimientos invasivos relacionados con el acceso vascular, no es tan importante el método no farmacológico que apliquemos para disminuir la ansiedad, como que esta técnica sea realizada por un personal experto en la materia y con un bagaje largo que pueda ofrecer una sensación de seguridad al realizar la técnica.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Seom.org. Las cifras del cáncer en España 2023. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). 2023. Depósito Legal: M-3407-2023. ISBN: 978-84-09-48173-6. [citado el 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https://seom.org/images/Las_cifras_del_Cancer_en_Espana_2023.pdf
  2. Guillén Ponce C, Molina Garrido MT. Qué es, cómo funciona y tipos de quimioterapia. Sociedad Española de Oncología Médica. 2019. Disponible en: https://seom.org/guia-actualizada-de-tratamientos/que-es-como-funciona-y-tipos-de-quimioterapia
  3. Busto Fernández F, Fernández Gabriel E, Mateos Salvador M, Calleja Chuclá T. Extravasación de citostáticos. Rev Mult Ins Cutánea Aguda. 2020; 20: 74-85.
  4. Martin Arévalo MA, Romeo Cambra P, Lastanao Cortes C, Cea Vaquero PA, Carreira Serrano A, Ibañez Grima I. ¿Son necesarios los equipos de terapia intravenosa? Revista Sanitaria de Investigación.2020;1(9). Disponible en : https://revistasanitariadeinvestigacion.com/son-necesarios-los-equipos-de-terapia-intravenosa/
  5. Spielberg CD, Gorsuch RL, Lushene RE. STAI manual for the state-trait anxiety inventory. 9ª edición. Editorial Tea ediciones. Madrid.2015. ISBN: 978-84-16231-15-7.
  6. Toledo del Castillo B, Pérez Torres JA, Morente Sánchez L, Escobar Castellanos M, Escobar Fernández L, González Sánchez MI , Rodríguez Fernández R. Disminuyendo el dolor en los procedimientos invasivos durante la hospitalización pediátrica: ¿ficción, realidad o realidad virtual? An Pediatr. 2019; 2 (91): 80-87. https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2018.10.019. PMID:30679136
  7. Muñoz del Mazo E, de la Torre Rísquez A. Musicoterapia en Pediatría. AEPap.2016; 217-24. Disponible en: https://www.aepap.org/sites/default/files/3s.12_musicoterapia_en_pediatria.pdf
  8. Santiago A. Uso de la musicoterapia en cuidados paliativos para la reducción del dolor [Tesis]. Universitat de les Illes Balears 2022. Disponible en: http://hdl.handle.net/11201/158011
  9. Otero López MC, Ballesteros Mantecón M, Garcia Alvarez MM, Otero Lopez A, García Otero C, San Raimundo Morin MC, Perez Martin S, Gonzalez Centeno J. La musicoterapia como intervención no farmacológica efectiva. Revista INFAD de Psicología. International Journal of Developmental and Educational Psychology. 2019;3(2):107-116. https://doi.org/10.17060/ijodaep.2019.n2.v2.1902 ISSN: 0214-9877.
  10. Valderrama R, Patiño H, Vázquez V. La historia de la musicoterapia en la antigüedad. R.Psicologia.com [internet]. 2010;11(14):1-20.Disponible en: https://es.scribd.com/document/54116751/Musicoterapia-en-La-Antiguedad
  11. Palacios JI. El concepto de Musicoterapia a través de la historia. RIPOF [Internet].2001 Dic;42:19-31. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=233594
  12. Nightingale, Florence. Notas sobre enfermería. Qué es y qué no es. Barcelona. Masson.2002 ISBN: 84-458-0077-9
  13. Joven Simon L, Hurtado Rubio V, Marcos Blasco L, Duarte Alvero MB, Delgado Deza S, Catalán Navarro I. Musicoterapia en la unidad de cuidados intensivos. Revista Sanitaria de Investigación. 2021 Abr;2(4). Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8055559 ISSN-e 2660-7085
  14. Bruscia, K. Definiendo Musicoterapia. Amarú Ediciones Salamanca. 1997
  15. Chantré Castro AP, Castaño S. Musicoterapia en oncología pediátrica: impacto en la calidad de vida de pacientes hosiptalizados con diagnóstico nuevo[Tesis].Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.2012. Disponible en: https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/20645
  16. Instituto Joanna Briggs. The Joanna Briggs Institute best practice information sheet: music as an intervention in hospitals. Nurs Health Sci. 2011 Mar;13(1):99-102. http://doi.org/10.1111/j.1442-2018.2011.00583.x PMID:21426462
  17. Çift A, Benlioglu C. Effect of different musical types on patient’s relaxation, anxiety and pain perception during shock wave lithotripsy: a randomized controlled study. Urol J.2020 Jan 26;17(1):19-23. https://doi.org/10.22037/uj.v0i0.5333. PMID: 31953834
  18. Çelebi D, Yilmaz E, Sahin ST, Baydur H. The effect of music therapy during colonoscopy on pain, anxiety and patient comfort: a randomized controlled trial. Complementary therapies in clinical practice. Elsevier.2019. https://doi.org/101016/j.ctcp.2019.101084
  19. He H, Li Z, Zhao X, Chen X.The effect of music theraphy on anxiety and pain in patients undergoing prostate biopsy: A systematic review and meta-analysis.Complementary Therapies in Medicine.2023 Mar;72 Disponible en: http://doi.org/10.1016/j.ctim.2022.102913
  20. Shabanloei R, Golchin M, Esfahani A, Dolatkhah R, Rasoulian M. Effects of music therapy on pain and anxiety in patients undergoing bone marrow biopsy and aspiration. AORN J. 2010 Jun; 91(6): 746–751. https://doi.org/10.1016/j.aorn.2010.04.001. PMID:20510947
  21. Schaal NK, Brückner J, Wolf OT, Ruckhäberle E, Fehm T, Hepp P. The effects of a music intervention during port catheter placement on anxiety and stress. Sci Rep.2021 Mar 11;11(1):5807. https://doi.org/10.1038/s41598-021-85139-z. PMID:33707520; PMCID:PMC7970967
  22. Kühlmann AYR, de Rooij A, Kroese LF, van Dijk M, Hunink MGM, Jeekel J. Meta-analysis evaluating music interventions for anxiety and pain in surgery. Br J Surg. 2018 Jun;105(7):773-783. https://doi.org/10.1002/bjs.10853. Epub 2018 Apr 17. PMID: 29665028; PMCID: PMC6175460.
  23. Fu VX, Oomens P, Sneiders D, van den Berg SAA, Feelders RA, Wijnhoven BPL, Jeekel J. The Effect of Perioperative Music on the Stress Response to Surgery: A Meta-analysis. J Surg Res. 2019 Dec;244:444-455. doi: 10.1016/j.jss.2019.06.052. Epub 2019 Jul 18. PMID: 31326711.
  24. Del Olmo M.J. Musicoterapia con bebés de 0 a 6 meses en Cuidados Intensivos Pediátricos [Tesis]. Madrid.Universidad Autónoma de Madrid.2009. Disponible en: http://hdl.handle.net/10486/3718
  25. Sepúlveda-Vildósola AC, Herrera-Zaragoza OR, Jaramillo-Villanueva L, Anaya-Segura A. La música para disminuir la ansiedad. Su empleo en pacientes pediátricos con cáncer. Rev Med Inst Mex Seguro Soc. 2014;52 supl 2: 50-54
  26. Martí-Augé P, Mercadal-Brotons M, Solé-Resano C. La musicoterapia en oncología. Gaceta mexicana de oncología.2015 Nov;14(6):346-352. Disponible en : https://dx.doi.org/10.1016/j.gamo.2015.11.013

 

ANEXOS

  1. Escala STAI Estado pre y post en los dos grupos:

2. Reducción de ansiedad por sexo:

3. Frecuencia cardíaca y respiratoria pre y post por grupo:

4. Satisfacción percibida por grupos:

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos