Compresión ureteral por vena ovárica derecha de drenaje aberrante: una causa vascular inusual de dilatación pielocalicial en mujer joven – reporte de caso

8 febrero 2026

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.19.93.001

 

 

AUTORES

  1. Carlos Alexander Borja Delgado. Médico posgradista en Imagenología – Universidad San Francisco de Quito (Ecuador), https://orcid.org/0000-0001-8056-564X
  2. Ricardo Andrés Guerrero Saltos. Médico posgradista en Imagenología – Universidad San Francisco de Quito (Ecuador), https://orcid.org/0009-0004-4424-7483
  3. Dayana Thalia Torres Cuenca. Especialista en Imagenología – MEDimagenes. Centro radiológico de Quito (Ecuador), https://orcid.org/0000-0002-0836-1420
  4. Clayreth Eugenia Vinueza García. Especialista en Imagenología – MEDimagenes. Centro radiológico de Quito (Ecuador).

 

 

RESUMEN

El síndrome de la vena ovárica es una causa poco frecuente de obstrucción ureteral extrínseca, generalmente subdiagnosticada debido a su presentación clínica inespecífica y a la baja sospecha diagnóstica, lo que resalta la importancia del diagnóstico por imagen, en particular mediante tomografía computarizada, para su adecuada identificación1,2. Las variantes anatómicas del drenaje venoso ovárico, como la confluencia aberrante a la vena renal, han sido escasamente descritas y representan un desafío diagnóstico relevante en radiología3,4.

Se presenta el caso de una mujer adulta joven, sin antecedentes patológicos de relevancia y con antecedente de un parto vaginal remoto, a quien se realizó una urotomografía por infecciones de vías urinarias recurrentes5. El estudio evidenció dilatación pielocalicial derecha sin causa intraluminal, identificándose mediante reconstrucciones multiplanares una vena ovárica derecha dilatada, con drenaje aberrante hacia la vena renal derecha, que producía compresión ureteral extrínseca en su punto de intersección, hallazgos compatibles con síndrome de vena ovárica6–8.

Este caso destaca el papel fundamental del radiodiagnóstico en la detección de causas vasculares infrecuentes de uropatía obstructiva, subrayando la utilidad de la tomografía computarizada para caracterizar variantes anatómicas venosas y su repercusión funcional9. El reconocimiento oportuno del síndrome de la vena ovárica, especialmente en presencia de drenajes aberrantes, permite un abordaje multidisciplinario adecuado, evita diagnósticos erróneos y contribuye a ampliar la evidencia radiológica disponible sobre esta entidad poco reportada, aportando un mensaje clave para el radiólogo en la práctica clínica diaria10,11.

PALABRAS CLAVE

Urografía por tomografía computarizada, síndrome de la vena ovárica, uropatía obstructiva, variaciones anatómicas vasculares, infecciones del tracto urinario recurrentes.

ABSTRACT

Ovarian vein syndrome is an uncommon cause of extrinsic ureteral obstruction and is frequently underdiagnosed due to its nonspecific clinical presentation and low diagnostic suspicion, highlighting the importance of imaging, particularly computed tomography, for accurate identification1,2. Anatomical variants of ovarian venous drainage, such as aberrant confluence into the renal vein, have been rarely described and represent a relevant diagnostic challenge in radiology3,4.

We report the case of a young adult woman with no relevant medical history and a remote history of a single vaginal delivery, who underwent computed tomography urography due to recurrent urinary tract infections5. The study demonstrated right-sided pyelocaliceal dilatation without an intraluminal cause; multiplanar reconstructions revealed a dilated right ovarian vein with aberrant drainage into the right renal vein, producing extrinsic ureteral compression at the point of intersection, findings consistent with ovarian vein syndrome6–8.

This case underscores the pivotal role of radiologic diagnosis in identifying uncommon vascular causes of obstructive uropathy and highlights the value of computed tomography in characterizing venous anatomical variants and their functional impact9. Early recognition of ovarian vein syndrome, particularly in the presence of aberrant venous drainage, facilitates an appropriate multidisciplinary approach, prevents misdiagnosis, and contributes to expanding the radiologic literature on this underreported entity, delivering a key message for the practicing radiologist10,11.

KEY WORDS

Urography, computed tomography, ovarian vein syndrome, urinary tract obstruction, anatomic variation, urinary tract infections.

INTRODUCCIÓN-JUSTIFICACIÓN

El síndrome de la vena ováricaSVO es una entidad clínica infrecuente, caracterizada por la dilatación patológica y el trayecto anómalo de la vena ovárica, que condiciona fenómenos de compresión extrínseca sobre estructuras adyacentes, particularmente el uréter ipsilateral. Esta alteración hemodinámica puede dar lugar a obstrucción ureteral funcional, hidronefrosis y sintomatología abdominal o pélvica inespecífica, lo que explica su frecuente subdiagnóstico y el retraso en su reconocimiento clínico y radiológico1,2. Aunque históricamente ha sido vinculada al síndrome de congestión pélvica, en la actualidad se reconoce como una causa independiente y relevante de uropatía obstructiva no litiásica, especialmente en mujeres jóvenes y en edad reproductiva3.

Desde el punto de vista fisiopatológico, el SVO se asocia a incompetencia valvular venosa, aumento del flujo retrógrado y dilatación progresiva de la vena ovárica, con mayor predilección por el lado derecho debido a diferencias anatómicas en el drenaje venoso y a la menor protección valvular en comparación con el sistema venoso izquierdo4. Factores como multiparidad, embarazo, cambios hormonales y aumento crónico de la presión venosa pélvica han sido descritos como elementos predisponentes, aunque el síndrome también puede presentarse en mujeres sin antecedentes obstétricos relevantes5.

La incidencia y prevalencia reales del SVO permanecen subestimadas debido a la variabilidad clínica y a la ausencia de criterios diagnósticos uniformes. Estudios basados en imágenes sugieren que la dilatación de las venas ováricas puede observarse hasta en un 10–15 % de mujeres asintomáticas, mientras que sólo una fracción desarrolla manifestaciones clínicas o complicaciones urológicas significativas6,7. En este contexto, la correlación clínico-radiológica resulta esencial para diferenciar hallazgos incidentales de aquellos con relevancia patológica.

El diagnóstico por imagen desempeña un papel central en la identificación del SVO. Si bien la ecografía puede sugerir dilatación venosa y signos indirectos de obstrucción urinaria, la tomografía computarizadaTC con contraste intravenoso se considera la modalidad de elección para la evaluación integral de esta entidad. La TC permite demostrar de manera precisa la dilatación y el trayecto tortuoso de la vena ovárica, su relación anatómica con el uréter, así como las repercusiones sobre el sistema pielocalicial, descartando causas alternativas de obstrucción como litiasis, masas tumorales o procesos inflamatorios8–10. La resonancia magnética constituye una herramienta complementaria, particularmente útil en pacientes jóvenes o cuando se desea evitar radiación ionizante, aportando información funcional y vascular detallada11.

En cuanto al tratamiento, el abordaje depende de la severidad de los síntomas y del grado de compromiso urológico. Las opciones terapéuticas incluyen manejo conservador, embolización endovascular de la vena ovárica y tratamiento quirúrgico en casos seleccionados, con resultados favorables cuando el diagnóstico es oportuno y preciso12–14. La correcta identificación radiológica del SVO es determinante para orientar el manejo multidisciplinario y evitar intervenciones innecesarias o tratamientos dirigidos a diagnósticos erróneos.

A pesar de los avances en las técnicas de imagen, el SVO continúa siendo una entidad poco reportada en la literatura médica y radiológica, especialmente en su presentación como causa de dilatación pielocalicial. La publicación de reportes de caso resulta fundamental para aumentar el reconocimiento de esta condición, ampliar el espectro de diagnósticos diferenciales de la uropatía obstructiva en mujeres jóvenes y reforzar el papel del radiólogo en la detección de causas vasculares poco frecuentes, pero clínicamente relevantes.

En este contexto, presentamos el caso de una mujer joven con dilatación pielocalicial atribuida a un síndrome de vena ovárica, enfatizando la relevancia del diagnóstico radiológico y del abordaje multidisciplinario en este tipo de pacientes.

MATERIAL Y MÉTODO

La información documental del caso fue obtenida a partir de fuentes primarias, mediante observación directa y entrevistas con los familiares y el personal de salud involucrado, lo que permitió recopilar los datos clínicos pertinentes y acceder a las imágenes diagnósticas, adoptando un enfoque transversal centrado en el momento de la evaluación.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Mujer de mediana edad, procedente de área urbana, quien consultó por infecciones de vías urinarias recurrentes documentadas clínicamente durante los últimos meses, asociadas a episodios de dolor lumbar derecho de carácter intermitente, sin fiebre ni síntomas constitucionales. Como antecedentes personales relevantes, la paciente refería un solo parto vía vaginal ocurrido hace aproximadamente 15 años, sin complicaciones obstétricas, no se tienen datos de litiasis urinaria, cirugías abdominopélvicas, patología ginecológica conocida o enfermedades crónicas.

Ante la recurrencia de los síntomas y la sospecha clínica de uropatía obstructiva, se solicitó una urotomografía computarizadauTC con protocolo trifásicofase simple, nefrográfica y excretora. El estudio se realizó con contraste intravenoso y reconstrucciones multiplanares, con especial énfasis en la evaluación del sistema colector y de las estructuras vasculares retroperitoneales.

En la fase simple, no se identificaron imágenes hiperdensas compatibles con litiasis renal o ureteral. En la fase nefrográfica, se evidenció un riñón derecho de tamaño y morfología conservados, con adecuada captación del medio de contraste, sin lesiones focales parenquimatosas. No obstante, en la fase excretora, se observó dilatación leve del sistema pielocalicial derecho, sin signos de adelgazamiento cortical y presencia de una pelvis renal ampulosa (Figura 1). El riñón izquierdo y su sistema colector no mostraron alteraciones relevantes.

También, se constató un retardo en la eliminación del contraste por el sistema colector derecho, con discreta dilatación del uréter proximal. A nivel del cruce del uréter derecho con estructuras vasculares retroperitoneales, se identificó un punto de estrechamiento extrínseco, sin evidencia de lesión intraluminal, engrosamiento parietal o cambios inflamatorios adyacentes (Figura 2 y 3).

El análisis detallado de las reconstrucciones multiplanares permitió identificar una vena ovárica derecha dilatada, levemente tortuosa, con un trayecto aberrante y drenaje directo en la vena renal derecha, variante anatómica poco frecuente. Dicha vena cruzaba anterior al uréter derecho, ejerciendo compresión extrínseca en el sitio de intersección, correlacionándose topográficamente con el nivel de la dilatación ureteral observada (Figuras 4 y 5). No se evidenciaron masas retroperitoneales, adenopatías ni otras anomalías vasculares que justificaran la obstrucción.

Con base en los hallazgos tomográficos —dilatación de la pelvis renal derecha, ausencia de causa intraluminal y demostración directa de compresión ureteral por una vena ovárica derecha dilatada de origen aberrante— se estableció el diagnóstico radiológico de síndrome de vena ovárica derecha como causa de uropatía obstructiva funcional. La correlación clínico-radiológica permitió explicar el cuadro de infecciones urinarias recurrentes y orientar a la paciente para valoración por urología y cirugía vascular, a fin de definir el manejo terapéutico más adecuado.

Los hallazgos descritos fueron documentados y referenciados mediante imágenes clave obtenidas de las diferentes fases del estudio, las cuales se presentan en los anexos para ilustrar la anatomía vascular aberrante, el sitio de compresión ureteral y las repercusiones sobre el sistema colector renal derecho.

DISCUSIÓN

El síndrome de la vena ovárica SVO constituye una causa infrecuente pero clínicamente relevante de uropatía obstructiva en mujeres jóvenes y de mediana edad, caracterizada por la compresión extrínseca del uréter secundaria a la dilatación y trayecto anómalo de la vena ovárica1. En el caso presentado, la identificación de una vena ovárica derecha dilatada con drenaje aberrante en la vena renal derecha, responsable de la dilatación pielocalicial ipsilateral, representa una variante anatómica poco común, escasamente descrita en la literatura reciente, lo que refuerza el valor del reporte desde el punto de vista radiológico2.

Diversos estudios han señalado que el SVO afecta con mayor frecuencia al lado derecho, fenómeno atribuido a particularidades anatómicas y hemodinámicas, como el drenaje directo de la vena ovárica derecha al sistema cava y la menor presencia de válvulas competentes en comparación con el lado izquierdo3. En concordancia con estos reportes, el presente caso evidencia compromiso derecho; sin embargo, el drenaje anómalo hacia la vena renal derecha constituye un hallazgo excepcional que amplía el espectro anatómico descrito y puede incrementar el riesgo de compresión ureteral significativa4.

Desde el punto de vista clínico, el SVO suele manifestarse con síntomas inespecíficos, incluyendo dolor abdominal o lumbar, infecciones urinarias recurrentes y, en ocasiones, hematuria microscópica, lo que dificulta su sospecha inicial5. En la paciente reportada, la recurrencia de infecciones de vías urinarias fue el principal motivo de estudio, hallazgo que coincide con series recientes donde la obstrucción ureteral funcional favorece la estasis urinaria y la infección persistente6. Esta presentación subraya la importancia de considerar causas vasculares dentro del diagnóstico diferencial de uropatía obstructiva no litiásica en mujeres jóvenes sin antecedentes urológicos significativos.

La tomografía computarizada multidetectorTCMD se consolida en la literatura como la herramienta diagnóstica de elección para el SVO, al permitir la evaluación simultánea del sistema urinario y de la anatomía vascular retroperitoneal7. En estudios comparativos, la TC ha demostrado mayor sensibilidad y especificidad frente a la ecografía, especialmente para identificar el punto exacto de compresión ureteral y descartar causas alternativas como litiasis, masas tumorales o adenopatías8. En el caso descrito, el uso de un protocolo de urotomografía trifásica fue determinante para demostrar la dilatación pielocalicial, el retardo excretor y la relación anatómica directa entre el uréter y la vena ovárica aberrante, en concordancia con lo descrito en reportes recientes9.

La literatura actual destaca además el valor de las reconstrucciones multiplanares y angiográficas, que permiten caracterizar variantes anatómicas venosas y su impacto funcional sobre estructuras adyacentes10. Este aspecto resulta particularmente relevante en el presente caso, donde el origen aberrante de la vena ovárica derecha en la vena renal pudo ser identificado con claridad, reforzando el papel del radiólogo no solo en la detección de la obstrucción, sino también en la comprensión de su mecanismo fisiopatológico11.

En cuanto al manejo, diversos autores coinciden en que el tratamiento debe individualizarse según la severidad de los síntomas y el grado de compromiso urológico, variando desde la observación clínica hasta la embolización endovascular o la corrección quirúrgica12. La correcta caracterización radiológica del SVO resulta esencial para orientar estas decisiones terapéuticas y evitar intervenciones innecesarias dirigidas a diagnósticos erróneos, como estenosis ureterales primarias o patología litiásica oculta13.

Finalmente, la comparación de este caso con la literatura reciente pone de manifiesto que, si bien la dilatación de la vena ovárica es un hallazgo relativamente frecuente en estudios por imagen, su asociación con obstrucción ureteral clínicamente significativa sigue siendo poco reconocida y subreportada14. La descripción detallada de variantes anatómicas, como el drenaje aberrante en la vena renal, contribuye a enriquecer el conocimiento radiológico sobre el SVO ya sensibilizar a clínicos y radiólogos sobre esta entidad como causa potencial de infecciones urinarias recurrentes y dilatación pielocalicial en mujeres jóvenes15.

CONCLUSIÓN

El síndrome de la vena ováricaSVO representa una causa infrecuente pero clínicamente significativa de uropatía obstructiva en mujeres jóvenes y de mediana edad, cuyo reconocimiento depende en gran medida de un alto índice de sospecha radiológica1. La presentación clínica inespecífica, frecuentemente asociada a infecciones de vías urinarias recurrentes o dolor lumbar, contribuye a su subdiagnóstico y a retrasos en el tratamiento adecuado2.

La tomografía computarizada multidetector con protocolo de urotomografía se consolida como la herramienta diagnóstica de elección, al permitir la evaluación integral del sistema urinario y de la anatomía vascular retroperitoneal en un solo estudio3. La identificación de hallazgos clave —como la dilatación pielocalicial, el retardo excretor, la ausencia de causas intraluminales y la demostración directa de compresión ureteral por una vena ovárica dilatada— resulta fundamental para establecer un diagnóstico preciso4.

El uso sistemático de reconstrucciones multiplanares y angiográficas permite caracterizar variantes anatómicas poco frecuentes, como el drenaje aberrante de la vena ovárica hacia la vena renal, las cuales pueden tener un impacto directo en la fisiopatología de la obstrucción ureteral5. Este enfoque refuerza el papel central del radiólogo no solo en la detección de la alteración, sino también en la comprensión del mecanismo causal y en la orientación del manejo clínico6.

Desde una perspectiva multidisciplinaria, el diagnóstico radiológico oportuno del SVO contribuye a evitar tratamientos innecesarios, procedimientos invasivos injustificados y errores diagnósticos, facilitando la selección adecuada entre manejo conservador, endovascular o quirúrgico según cada caso7. Asimismo, el reconocimiento de esta entidad amplía el espectro de diagnósticos diferenciales de la dilatación pielocalicial unilateral sin causa aparente, especialmente en pacientes sin antecedentes urológicos relevantes8.

En conclusión, el SVO debe ser considerado activamente por el radiólogo ante hallazgos de uropatía obstructiva no litiásica, y su adecuada caracterización mediante tomografía computarizada resulta esencial para mejorar la precisión diagnóstica, optimizar el abordaje terapéutico y aportar evidencia valiosa a la literatura médica y radiológica sobre esta entidad poco frecuente9.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gomez-Jorge J, Keyhani A, Kessel DO, McWilliams JP. Ovarian vein syndrome: a rare cause of ureteral obstruction. J Vasc Interv Radiol. 2012;23(5:727–731. https://doi.org/10.1016/j.jvir.2012.01.073
  2. Gayer G, Luboshitz J, Zissin R, et al. Compression of the ureter by dilated ovarian vein: CT findings. Clin Radiol. 2003;58(5:396–401. https://doi.org/10.1016/S0009-9260(0200520-3
  3. Kurklinsky AK, Rooke TW. Nutcracker phenomenon and nutcracker syndrome. Mayo Clin Proc. 2010;85(6:552–559. https://doi.org/10.4065/mcp.2009.0586
  4. Mussa FF, Hedayati N, Zhou W, et al. Ovarian vein syndrome: case report and review of the literature. Vascular. 2009;17(6:350–353 https://doi.org/10.2310/6670.2009.00048
  5. Hiromura T, Nishioka T, Nishioka S, et al. Reflux in the left ovarian vein: analysis of MDCT findings in asymptomatic women. AJR Am J Roentgenol. 2004;183(5:1411–1415. https://doi.org/10.2214/ajr.183.5.1831411
  6. Meissner MH. Pelvic congestion syndrome. Semin Intervent Radiol. 2013;30(4:372–380. https://doi.org/10.1055/s-0033-1359731
  7. Zhang J, Zhu Y, He H, et al. Multidetector CT diagnosis of ovarian vein syndrome causing ureteral obstruction. Abdom Radiol. 2019;44(3:1025–1032. https://doi.org/10.1007/s00261-018-1836-4Herts BR, Sharma N, Lieber M. Ureteral obstruction: evaluation with CT urography. Radiographics. 2014;34(3:709–726. https://doi.org/10.1148/rg.343130132
  8. Koc Z, Ulusan S, Oguzkurt L. Ovarian vein syndrome: CT urographic findings. Diagn Interv Radiol. 2007;13(2:68–70. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17562525/
  9. Rossi P, Biasi L, Valenti D, et al. Role of CT angiography in pelvic venous disorders. Eur J Radiol. 2015;84(3:448–454. https://doi.org/10.1016/j.ejrad.2014.12.004
  10. Meneses LQ, Fava M, Diaz P, et al. Pelvic venous disorders: imaging and endovascular treatment. Cardiovasc Intervent Radiol. 2020;43(3:335–347. https://doi.org/10.1007/s00270-019-02366-7
  11. Gandini R, Konda D, Abrignani S, et al. Treatment of symptomatic pelvic venous insufficiency: embolization versus surgery. Radiol Med. 2018;123(2:140–147. https://doi.org/10.1007/s11547-017-0822-1
  12. Rimon U, Garniek A, Golan G, et al. Ovarian vein embolization for pelvic congestion syndrome: long-term results. J Vasc Interv Radiol. 2006;17(2:289–294. https://doi.org/10.1097/01.RVI.0000190505.79305.E3
  13. Brown CL, Rizer M, Alexander R, et al. Pelvic congestion syndrome: systematic review of treatment success. Semin Intervent Radiol. 2018;35(1:35–40. https://doi.org/10.1055/s-0038-1636536
  14. Bass JE, Redwine MD, Kramer LA, et al. Spectrum of congenital anomalies of the inferior vena cava: cross-sectional imaging findings. Radiographics. 2000;20(3:639–652. https://doi.org/10.1148/radiographics.20.3.g00ma09639

 

ANEXOS

Figura 1: UROTOMOGRAFIA CONTRASTADA, FASE PIELOGRÁFICA, CORTE AXIAL: Se observa una pelvis renal derecha ampulosa, sin signos de adelgazamiento cortical; además de un quiste cortical simple en el segmento medio del riñón izquierdo. Obtenido por los autores.

 

Figura 2: UROTOMOGRAFÍA CONTRASTADA, FASE PIELOGRÁFICA, RECONSTRUCCIÓN 3D DEL SISTEMA PIELO URETERAL BILATERAL: Se observa retardo en la eliminación del contraste por el sistema colector derecho, con discreta dilatación del uréter proximal, identificándose un punto de estrechamiento extrínseco. Obtenido por los autores.

 

Figura 3: UROTOMOGRAFIA CONTRASTADA, FASE PIELOGRÁFICA, RECONSTRUCCIÓN MPR: Se observa discreta dilatación del uréter proximal con un punto de estrechamiento extrínseco a nivel de su cruce con estructuras vasculares retroperitoneales, sin evidencia de lesión intraluminal, engrosamiento parietal o cambios inflamatorios adyacentes. No se evidenciaron masas retroperitoneales, adenopatías ni otras anomalías vasculares que justificaran la obstrucción. Obtenido por los autores.

 

Figura 4: UROTOMOGRAFIA CONTRASTADA, FASE PIELOGRÁFICA, RECONSTRUCCIÓN MPR: Análisis detallado de las reconstrucciones multiplanares observando el cruce de la vena ovárica derecha con un trayecto aberrante anterior al uréter ipsilateral, misma que ejerce compresión extrínseca en el sitio de intersección, correlacionándose topográficamente al nivel de estrechamiento ureteral; sin evidencia de lesiones intraluminales, engrosamiento parietal o cambios inflamatorios adyacentes. No se evidenciaron masas retroperitoneales, adenopatías ni otras anomalías vasculares que justificaran la obstrucción. Obtenido por los autores.

 

Figura 5: UROTOMOGRAFIA CONTRASTADA, FASE CORTICOMEDULAR, RECONSTRUCCIÓN MPR: Análisis detallado de las reconstrucciones multiplanares observando una vena ovárica derecha dilatada, levemente tortuosa, con un trayecto aberrante y drenaje directo en la vena renal derecha. Obtenido por los autores.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos