Absceso nasal postraumático en edad pediátrica

19 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Rocío García Fernández. Médico Interno Residente en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Ana María Gasós Lafuente. Médico Adjunto en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  3. Andrea Escribano Peñalva. Médico Interno Residente en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Alejandra Vázquez Tolosa. Médico Interno Residente en Angiología y Cirugía Vascular, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Patricia Íñiguez De Heredia Monforte. Médico Interno Residente en Neumología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  6. Jorge Romero Martínez. Médico Interno Residente en Radiología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción: Los abscesos nasales en la edad pediátrica son muy infrecuentes y la mayoría ocurren como complicación de un traumatismo nasal. Generalmente, los abscesos nasales se describen entre el tabique nasal y el mucopericondrio y/o mucoperiostio que lo recubre, y con menor frecuencia en otra localizaciones, como por ejemplo los abscesos nasales del cartílago alar o los abscesos de la punta nasal.

Caso clínico: Se presenta el caso de un niño de 5 años con diabetes mellitus tipo I con clínica de insuficiencia respiratoria nasal derecha tras sufrir un traumatismo facial hace 72 horas. A la exploración existe una tumefacción blanda y muy dolorosa a nivel de pared lateral y ala nasal derecha. Se solicita una tomografía computarizada que confirma la presencia de absceso localizado en el ala nasal. El tratamiento consiste en drenaje quirúrgico e instauración de una pauta antibiótica.

Discusión: En la edad pediátrica, la aparición de abscesos nasales suele ocurrir tras traumatismos nasales, siendo más susceptibles pacientes diabéticos o inmunodeprimidos. El mecanismo fisiopatológico de este cuadro se explica por el desgarro de los vasos submucosos, formándose un hematoma que puede sobreinfectarse en los días posteriores. El agente causal aislado con mayor frecuencia es el Staphylococcus aureus. En cuanto a la presentación clínica, el síntoma principal es la insuficiencia respiratoria nasal de reciente aparición (habitualmente menos de una semana), seguido de dolor nasal localizado. El manejo se basa en la instauración de antibioterapia y en el drenaje del absceso con desbridamiento del cartílago infectado.

PALABRAS CLAVE

Absceso nasal, hematoma nasal, traumatismo nasal, inmunodeprimido.

ABSTRACT

Introduction: Nasal abscesses in the pediatric age are very infrequent and most occur as a complication of nasal trauma. Generally, nasal abscesses are described between the nasal septum and the overlying mucoperichondrium and/or mucoperiosteum, and less frequently in other locations, such as nasal abscesses of the alar cartilage or nasal tip abscesses.

Clinical case: We present the case of a 5-year-old boy with diabetes mellitus type I with clinical symptoms of right nasal respiratory insufficiency after suffering a facial trauma 72 hours ago. On examination there is a soft and very painful swelling at the level of the lateral wall and right nasal ala. A CT scan was requested which confirmed the presence of an abscess located in the nasal ala. Treatment consisted of surgical drainage and antibiotic treatment.

Discussion: In pediatric age, the appearance of nasal abscesses usually occurs after nasal trauma, being more susceptible diabetic or immunocompromised patients. The pathophysiological mechanism of this condition is explained by the tearing of submucosal vessels, forming a hematoma that may become superinfected in the following days. The most frequently isolated causative agent is Staphylococcus aureus. As for the clinical presentation, the main symptom is nasal respiratory insufficiency of recent onset (usually less than a week), followed by localized nasal pain. Management is based on antibiotherapy and drainage of the abscess with debridement of the infected cartilage.

 

KEY WORDS

Nasal abscess, nasal hematoma, nasal trauma, immunosuppressed.

 

INTRODUCCIÓN

El cartílago es un tejido avascular que recibe la nutrición de los vasos del pericondrio adyacente, de forma que el acúmulo de sangre o material purulento entre el cartílago y el pericondrio impide la nutrición del cartílago, provocando la necrosis y la resorción cartilaginosa1.

Los abscesos nasales en la edad pediátrica son muy infrecuentes y la mayoría ocurren como complicación de un traumatismo nasal, aunque también se han descrito abscesos secundarios a infecciones odontológicas o nasosinusales y abscesos espontáneos (sin causa subyacente)2,3. La mayoría de los abscesos nasales se describen entre el tabique nasal y el mucopericondrio y/o mucoperiostio que lo recubre2,4, y con menor frecuencia en otras localizaciones, como por ejemplo los abscesos nasales del cartílago alar5,6 o los abscesos de la punta nasal3,6,7.

Los abscesos nasales son más frecuentes en los varones, posiblemente en relación con la mayor frecuencia de actividades físicas agresivas. De la misma forma, son más frecuentes en la edad pediátrica, por la mayor frecuencia de traumatismos nasales2,4.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un niño varón de 5 años con diabetes mellitus tipo I que acude a Urgencias por insuficiencia respiratoria nasal, principalmente por la fosa nasal derecha, tras sufrir un traumatismo facial y golpearse la pirámide nasal hace 72 horas. No presenta fiebre ni antecedentes de interés.

A la exploración existe una tumefacción blanda y muy dolorosa a nivel de pared lateral y ala nasal derecha. No se identifican escalones ni hundimientos óseos ni hay presencia de crepitación a la palpación. En la rinoscopia se objetiva un abombamiento del ala nasal derecha a nivel del vestíbulo.

Analíticamente presenta elevación de la proteína C reactiva (93.6 mg/L) y leucocitosis leve (14.000/mm3) con neutrofilia (9.700/mm3). Los parámetros de coagulación están dentro de los límites de normalidad.

Ante sospecha de absceso se solicita una tomografía computarizada, que informa de una colección líquida de paredes circunscritas realzadas en el dorso nasal derecho y vértice, con rarefacción heterogénea circundante de aspecto flemonoso, condicionando efecto masa sobre la narina derecha (Figura 1).

Se instaura tratamiento antibiótico por vía parenteral y se realiza drenaje quirúrgico del absceso, observando salida de material purulento y necrosis parcial del cartílago alar mayor derecho. En el cultivo microbiológico se aísla Staphylococcus aureus sensible al tratamiento antibiótico pautado. Tras el drenaje, el paciente evoluciona favorablemente y una vez resuelta la infección no hay presencia de deformidades nasales ni problemas estéticos.

 

DISCUSIÓN

En la edad pediátrica, la aparición de abscesos nasales suele ocurrir tras traumatismos nasales, siendo más susceptibles pacientes diabéticos o inmunodeprimidos. El mecanismo fisiopatológico de este cuadro se explica por el desgarro de los vasos submucosos que se produce por el traumatismo nasal, desencadenando el acúmulo de sangre entre el cartílago y el mucopericondrio. Este hematoma puede afectar a cualquier localización, siendo más frecuente los situados a nivel del septo nasal2. Los hematomas localizados en el cartílago alar son muy infrecuentes, habiéndose descrito casos aislados en la literatura8,9,10,11,12.

El hematoma puede sobreinfectarse en los días posteriores, favoreciendo la formación de un absceso. Este absceso producirá isquemia del cartílago y resorción cartilaginosa, y por tanto, el retraso diagnóstico puede provocar complicaciones importantes (trombosis del seno cavernoso, abscesos cerebrales, meningitis,…) y deformidades estéticas2,4.

La mayoría de las veces, la infección es de causa bacteriana. El agente causal aislado con mayor frecuencia es el Staphylococcus aureus (70% de las veces), seguido del Haemophilus influenzae, el Streptococcus beta-hemolítico grupo A, el Streptococcus pneumoniae, la Klebsiella pneumoniae y microorganismos anaerobios2,3,6,7.

En cuanto a la presentación clínica, el síntoma principal es la insuficiencia respiratoria nasal de reciente aparición (habitualmente menos de una semana), seguido de dolor nasal localizado2,8,9. En ocasiones, el paciente puede presentar epistaxis8,9.

La correcta exploración de la pirámide nasal y de las fosas nasales tras un traumatismo nasal permite descartar la presencia de hematomas o abscesos, ya sean en el septo o en otras localizaciones2. La exploración física debe incluir inspección, palpación y rinoscopia anterior, pudiendo observar una tumefacción dolorosa y fluctuante a nivel del techo y pared lateral del vestíbulo nasal, con o sin drenaje de material purulento5,6,7,8,9,10.

La tomografía computarizada está indicada en presencia de complicaciones, situaciones que cursan sin clara etiología subyacente, pacientes inmunodeprimidos, o en ausencia de respuesta al tratamiento instaurado2,3,4,6.

El manejo se basa en la instauración de antibioterapia y en el drenaje del absceso con desbridamiento del cartílago infectado desde un abordaje endonasal2,3,5,6,7. Los antibióticos más empleados son amoxicilina/clavulánico, cloxacilina y cefuroxima. Tras el drenaje, se realiza un taponamiento nasal que se mantiene entre 48-72 horas para evitar la reacumulación de material purulento. Si no se trata precozmente, el absceso puede provocar necrosis cartilaginosas y provocar secuelas funcionales y estéticas2,4.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

Figura 1. Tomografía computarizada. Corte sagital (A) y corte axial (B): colección líquida de paredes circunscritas realzadas en el dorso nasal derecho y vértice.

 

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