Plan de cuidados de enfermería en la gestante de 34 semanas con preeclampsia grave

7 junio 2026

AUTORES

  1. María Blanca Vizán Linés. Enfermera Generalista. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
  2. Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.

 

RESUMEN

La preeclampsia grave es un trastorno hipertensivo del embarazo que constituye una de las principales causas de morbimortalidad materna y perinatal a nivel mundial. El objetivo de este trabajo es elaborar un plan de cuidados de enfermería individualizado para una gestante de 34 semanas con preeclampsia grave, fundamentado en el Modelo de las 14 Necesidades Básicas de Virginia Henderson y estructurado mediante la taxonomía NANDA-NOC-NIC. Se presenta el caso de una mujer de 29 años, G2P1A0, que ingresa con cifras tensionales de 168/112 mmHg, cefalea intensa, fotopsias, epigastralgia, oliguria y plaquetopenia compatible con síndrome HELLP en desarrollo. La valoración enfermera identificó como necesidades prioritarias el control de la hipertensión grave, la prevención de la eclampsia mediante sulfato de magnesio, la vigilancia del bienestar fetal, el balance hídrico estricto, el cuidado de la integridad cutánea ante el edema generalizado, la reducción de la ansiedad severa y la educación sobre el diagnóstico y el plan terapéutico. Se establecieron diagnósticos NANDA activos y de riesgo para las 14 necesidades, con objetivos NOC e intervenciones NIC actualizadas. El plan de alta incluyó educación sobre signos de alarma posparto, tratamiento antihipertensivo, riesgo de recurrencia y seguimiento multidisciplinar. El modelo de Henderson permite integrar la complejidad del cuidado en la preeclampsia grave garantizando la detección precoz de complicaciones y la seguridad maternofetal.

PALABRAS CLAVE

Preeclampsia, hipertensión inducida por el embarazo, atención de enfermería, procesos de enfermería, eclampsia, sulfato de magnesio, síndrome HELLP, complicaciones del embarazo.

ABSTRACT

Severe pre-eclampsia is a hypertensive disorder of pregnancy and one of the leading causes of maternal and perinatal morbidity and mortality worldwide. The aim of this study is to develop an individualised nursing care plan for a 34-week pregnant woman with severe pre-eclampsia, based on Virginia Henderson’s 14 Basic Needs Model and structured using the NANDA-NOC-NIC taxonomy. The case of a 29-year-old woman (G2P1A0), admitted with blood pressure of 168/112 mmHg, severe headache, photopsia, epigastric pain, oliguria and thrombocytopaenia compatible with developing HELLP syndrome, is presented. Nursing assessment identified severe hypertension control, eclampsia prevention with magnesium sulphate, foetal wellbeing monitoring, strict fluid balance, skin integrity care in the context of generalised oedema, reduction of severe anxiety and education about the diagnosis and therapeutic plan as priority needs. Active and risk NANDA diagnoses were established for all 14 needs, with NOC outcomes and updated NIC interventions. The discharge plan included education on postpartum warning signs, antihypertensive treatment, recurrence risk and multidisciplinary follow-up. Henderson’s model enables the complexity of care in severe pre-eclampsia to be integrated, ensuring early detection of complications and maternal-foetal safety.

KEY WORDS

Pre-eclampsia, hypertension, pregnancy-induced, nursing care, nursing process, eclampsia, magnesium sulfate, HELLP syndrome, pregnancy complications.

INTRODUCCIÓN

MARCO TEÓRICO: MODELO DE VIRGINIA HENDERSON:

Virginia Henderson describió la función propia de enfermería como el apoyo al individuo para realizar aquellas actividades que le contribuyan a la salud o su recuperación cuando carece de fuerza, voluntad o conocimiento1. Su modelo se articula en torno a 14 necesidades básicas biopsicosociales y espirituales que el profesional de enfermería debe valorar, priorizar y satisfacer2.

La preeclampsia grave irrumpe de forma súbita en el embarazo, comprometiendo simultáneamente múltiples necesidades de Henderson: la seguridad física ante el riesgo de eclampsia y síndrome HELLP, la respiración y circulación por la hipertensión grave y el vasoespasmo, la eliminación por la oliguria y la proteinuria masiva, la comunicación emocional ante la ansiedad severa y el miedo, y el aprendizaje ante el desconocimiento del diagnóstico y del plan terapéutico3,4,11.

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA

La paciente es una mujer de 29 años, segunda gestante con un parto anterior normotensivo hace tres años (G2P1A0), que ingresa el 21 de abril de 2026 al Servicio de Urgencias Obstétricas de la Unidad de Embarazo de Alto Riesgo (box 3) a las 34 semanas y 2 días de gestación con diagnóstico de preeclampsia grave. Refiere cefalea frontal intensa de seis horas de evolución, visión borrosa y fotopsias de tres horas de evolución, y detección domiciliaria de tensión arterial de 168/112 mmHg. El tratamiento prescrito urgente comprende labetalol 20 mg IV en bolo, sulfato de magnesio 4 g IV en 15 minutos seguido de mantenimiento a 2 g/h, betametasona 12 mg IM y reposo absoluto en decúbito lateral izquierdo3,5.

Las constantes vitales al ingreso en urgencias evidencian un cuadro de gravedad: tensión arterial de 168/112 mmHg, criterio de preeclampsia grave por ser igual o superior a 160/110 mmHg, con reducción a 148/96 mmHg tras la administración de labetalol, frecuencia cardíaca de 102 lpm con taquicardia refleja por ansiedad y dolor, frecuencia respiratoria de 20 rpm, temperatura axilar de 37,1 °C sin fiebre, saturación de oxígeno del 96 % en aire ambiente, diuresis de 18 ml/h con oliguria franca por debajo del límite de 25 ml/h, cefalea con puntuación de 8 sobre 10 en la escala EVA, e hiperreflexia con ROT grado +++, indicativa de riesgo inminente de eclampsia3,4,11.

La analítica urgente al ingreso muestra un patrón compatible con síndrome HELLP en desarrollo: plaquetas de 98.000 por microlitro, GOT de 68 U/L y GPT de 72 U/L elevadas, LDH de 420 U/L elevada, creatinina de 1,0 mg/dL, ácido úrico de 7,2 mg/dL y proteinuria grave de 3+ en tira reactiva equivalente a 900 mg en orina de 24 horas. La hemoglobina es de 10,8 g/dL. La monitorización se establece cada 15 minutos y se inicia vigilancia estrecha de los parámetros analíticos cada seis horas3,4.

La paciente refiere como síntomas asociados: cefalea frontal pulsátil con EVA 8/10 refractaria a paracetamol, visión borrosa bilateral con fotopsias desde hace tres horas, signo prodrómico de eclampsia, dolor moderado en epigastrio e hipocondrio derecho con EVA 5/10 sugestivo de distensión hepática por HELLP, y edema facial más edema maleolar bilateral grado ++/+++ con anasarca incipiente y ganancia ponderal brusca de tres kilogramos en cinco días3,4,5.

La cardiotocografía al ingreso muestra una FCF basal de 138 lpm con variabilidad moderada entre 6 y 15 lpm, dos aceleraciones en 20 minutos y desaceleraciones tardías ocasionales compatibles con compromiso de perfusión uteroplacentaria secundario al vasoespasmo. La dinámica uterina es irregular con una a dos contracciones en 30 minutos. El índice de líquido amniótico es normal de 7,2 cm. Se programa repetición de la cardiotocografía en dos horas y valoración de finalización urgente si persisten las desaceleraciones tardías3,5.

La valoración psicosocial evidencia ansiedad severa con una puntuación de 64 sobre 80 en la escala STAI-Estado, llanto activo y verbalización del miedo a morir y a perder al bebé. La pareja está presente y el embarazo es deseado con núcleo familiar estable1,2,15.

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA POR NECESIDADES

Necesidad N°1: Respiración y Circulación:

La preeclampsia grave cursa con vasoespasmo sistémico e hipertensión severa que compromete la perfusión de los órganos diana: cerebro, riñón, hígado y placenta. El edema pulmonar agudo es una complicación grave en los casos más severos3,4. El diagnóstico enfermero es riesgo de perfusión tisular cerebral ineficaz relacionado con el vasoespasmo e hipertensión arterial grave secundaria a preeclampsia9. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá la tensión arterial sistólica entre 140 y 155 mmHg y la diastólica entre 90 y 105 mmHg, con perfusión cerebral adecuada y ausencia de signos de eclampsia10.

Las intervenciones NIC comprenden: monitorización de tensión arterial cada 15 a 30 minutos en fase aguda y cada hora una vez estabilizada3,11, administración de antihipertensivos de acción rápida como labetalol IV o nifedipino VO según prescripción cuando la tensión arterial sea igual o superior a 160/110 mmHg3,5, valoración de la saturación de oxígeno con administración de oxigenoterapia si es inferior al 95 %11,15, auscultación de campos pulmonares en cada turno para detectar crepitantes indicativos de edema pulmonar3,11, mantenimiento de acceso venoso periférico permeable de grueso calibre mínimo 18G11, y registro y notificación inmediata de tensión arterial sistólica igual o superior a 160 mmHg o diastólica igual o superior a 110 mmHg3,4. La evaluación esperada contempla tensión arterial dentro del rango objetivo, saturación de oxígeno igual o superior al 95 % y ausencia de edema pulmonar ni crisis hipertensiva10.

Necesidad N°2: Nutrición e Hidratación:

La preeclampsia grave altera la función renal y hepática, condicionando la tolerancia a la ingesta oral y el balance hídrico. La restricción de fluidos IV es fundamental para prevenir el edema pulmonar iatrogénico3,4. El diagnóstico enfermero es exceso de volumen de líquidos relacionado con la retención de sodio y agua secundaria a preeclampsia grave, manifestado por edema generalizado y oliguria9. El objetivo NOC establece el mantenimiento de un balance hídrico neutro o levemente negativo, con diuresis igual o superior a 25 ml/h y ausencia de signos de edema pulmonar10.

Las intervenciones NIC incluyen: registro estricto del balance hídrico cada hora con medición de ingresos y egresos11,15, limitación de fluidos IV a 80-100 ml/h salvo indicación contraria del equipo médico3,5, sondaje vesical con bolsa colectora graduada para medición horaria de la diuresis11, alerta inmediata ante diuresis inferior a 25 ml/h durante dos horas consecutivas3,11, valoración de la presencia y el grado de edema en miembros, cara y región sacra15, y dieta blanda hiposódica cuando la paciente tolere la vía oral12. La evaluación esperada contempla diuresis igual o superior a 25 ml/h, balance hídrico controlado y ausencia de aumento del edema ni de crepitantes10.

Necesidad N°3: Eliminación:

La preeclampsia grave causa lesión endotelial glomerular que se manifiesta con proteinuria significativa igual o superior a 300 mg en 24 horas o proteinuria en tira igual o superior a 2+, y oliguria. La elevación de creatinina indica daño renal establecido3,4. El diagnóstico enfermero es deterioro de la eliminación urinaria relacionado con la lesión glomerular por preeclampsia grave, manifestado por oliguria y proteinuria significativa9. El objetivo NOC establece el mantenimiento de diuresis igual o superior a 25 ml/h con detección precoz del deterioro de la función renal10.

Las intervenciones NIC comprenden: sondaje vesical con registro horario de la diuresis11, control de la proteinuria en orina de 24 horas o mediante el cociente proteína/creatinina3,4, monitorización de creatinina, urea y ácido úrico según la pauta analítica3, alerta inmediata ante diuresis inferior a 25 ml/h, creatinina superior a 1,1 mg/dL o anuria3,4, y evitación de fármacos nefrotóxicos como los AINEs, con revisión de la prescripción en equipo11. La evaluación esperada contempla diuresis adecuada, proteinuria monitorizada y función renal sin deterioro agudo10.

Necesidad N°4: Movilización y Mantenimiento de Posturas Adecuadas:

El reposo en decúbito lateral izquierdo mejora el retorno venoso, reduce la presión aórtica y mejora la perfusión uteroplacentaria. La inmovilización incrementa el riesgo tromboembólico, ya elevado en la preeclampsia5,15. El diagnóstico enfermero es deterioro de la movilidad física relacionado con la prescripción de reposo absoluto y el riesgo de convulsión por preeclampsia grave9. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá el reposo en decúbito lateral izquierdo sin complicaciones derivadas de la inmovilización10.

Las intervenciones NIC incluyen: mantenimiento del decúbito lateral izquierdo con explicación de su justificación clínica a la paciente5,15, aplicación de medias de compresión graduada y profilaxis antitrombótica según prescripción11, cambios posturales cada dos horas con valoración del riesgo de úlceras por presión mediante la escala de Braden11,15, asistencia en todas las actividades básicas para mantener el reposo absoluto15, y limitación de la deambulación hasta la estabilización hemodinámica3,5. La evaluación esperada contempla ausencia de úlceras por presión ni episodios de TVP y mantenimiento del reposo prescrito10.

Necesidad N°5: Sueño y Descanso:

La cefalea intensa, los procedimientos de monitorización continua y la ansiedad generada por el diagnóstico de preeclampsia grave alteran gravemente el ciclo sueño-vigilia, incrementando la respuesta adrenérgica y la tensión arterial1,15. El diagnóstico enfermero es trastorno del patrón del sueño relacionado con la cefalea persistente, la ansiedad situacional y la monitorización continua, manifestado por verbalización de insomnio9. El objetivo NOC fija períodos de descanso de al menos dos a tres horas continuas con reducción de la intensidad de la cefalea10.

Las intervenciones NIC comprenden: coordinación de actividades de enfermería para minimizar las interrupciones nocturnas11,15, control de la cefalea con analgésicos prescritos, incluyendo paracetamol IV cuando la EVA sea igual o superior a 7 sobre 105,12, reducción de estímulos ambientales con luz tenue, ambiente tranquilo y evitación de ruidos11,15, valoración de la intensidad de la cefalea mediante la escala EVA en cada turno11, y oferta de técnicas de relajación adaptadas al reposo absoluto15. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera reducción de la cefalea y períodos de descanso de al menos dos horas10.

Necesidad N°6: Uso de Ropas Adecuadas / Vestirse y Desvestirse:

El reposo absoluto, el edema generalizado y la monitorización continua mediante manguito de tensión arterial, pulsioxímetro y cardiotocógrafo limitan la autonomía para vestirse y requieren ropa que facilite el acceso continuo1,15. El diagnóstico enfermero es déficit de autocuidado en el vestido relacionado con la restricción de movilidad por reposo absoluto y la necesidad de monitorización continua9. El objetivo NOC establece que la paciente recibirá asistencia adecuada en el vestido manteniendo su dignidad y comodidad10.

Las intervenciones NIC incluyen: provisión de bata hospitalaria holgada que permita el acceso abdominal y braquial para la monitorización15, asistencia en el cambio de ropa con respeto a la intimidad11, verificación de que ninguna prenda comprima los miembros edematosos15, e inspección de la piel en cada cambio de ropa, especialmente en las zonas de presión11. La evaluación esperada contempla a la paciente cómoda, sin compresión de miembros edematosos y con piel sin lesiones10.

Necesidad N°7: Termorregulación:

La fiebre en la preeclampsia puede indicar infección sobreañadida o síndrome HELLP evolucionado, mientras que la hipotermia puede ser secundaria al uso de sulfato de magnesio o a hemorragia. Ambas situaciones requieren detección precoz3,4. El diagnóstico enfermero es riesgo de hipertermia relacionado con el proceso inflamatorio sistémico y la posible infección sobreañadida en contexto de preeclampsia grave9. El objetivo NOC establece el mantenimiento de la temperatura axilar entre 36 y 37,5 °C durante toda la hospitalización10.

Las intervenciones NIC comprenden: registro de la temperatura cada cuatro horas y ante cualquier síntoma infeccioso11,15, alerta inmediata ante temperatura igual o superior a 38 °C o inferior a 36 °C3, aplicación de medidas físicas de enfriamiento ante la presencia de fiebre15, administración de antipiréticos prescritos con obtención de cultivos ante sospecha infecciosa11, y monitorización de la temperatura en el contexto de la infusión de sulfato de magnesio, que puede enmascarar la respuesta térmica8. La evaluación esperada contempla temperatura dentro del rango normal y ausencia de signos de infección activa10.

Necesidad N°8: Higiene y Protección de la Piel:

El edema generalizado por preeclampsia tensa y fragiliza la piel, aumentando el riesgo de maceración, úlceras por presión y lesiones en las zonas de inserción de vías venosas. La trombocitopenia propia del síndrome HELLP añade riesgo de hematomas espontáneos3,4. El diagnóstico enfermero es riesgo de deterioro de la integridad cutánea relacionado con el edema generalizado, el reposo absoluto y la trombocitopenia potencial9. El objetivo NOC establece el mantenimiento de la integridad cutánea sin lesiones, úlceras ni hematomas durante la hospitalización10.

Las intervenciones NIC incluyen: inspección de la piel completa, especialmente en las zonas de presión y de inserción de vías, en cada turno11,15, aplicación de crema emoliente en las zonas edematosas y de presión11, higiene completa en cama con agua tibia y secado cuidadoso entre los pliegues cutáneos15, rotación del lugar de inserción de las vías venosas cada 72 a 96 horas o ante signos de flebitis11, registro de la puntuación de la escala de Braden en cada turno con escalada de medidas si la puntuación es igual o inferior a 1611, y vigilancia de la aparición de petequias o equimosis como signo de trombocitopenia en el síndrome HELLP3,4. La evaluación esperada contempla piel íntegra, sin úlceras, hematomas ni signos de flebitis10.

Necesidad N°9: Evitar los Peligros del Entorno:

La preeclampsia grave conlleva riesgo de eclampsia, síndrome HELLP, accidente cerebrovascular, desprendimiento prematuro de placenta normoinserta y muerte materna, constituyendo la principal causa de morbimortalidad materna en países desarrollados3,4,6. El diagnóstico enfermero es riesgo de lesión materna relacionado con la posible eclampsia, el síndrome HELLP y el desprendimiento prematuro de placenta normoinserta9. El objetivo NOC establece la prevención de la eclampsia y la detección precoz de complicaciones graves mediante monitorización estrecha y medidas de seguridad10.

Las intervenciones NIC comprenden: administración de sulfato de magnesio IV con dosis de carga de 4 a 6 g en 15 a 20 minutos seguida de mantenimiento de 1 a 2 g/h según prescripción para la profilaxis de eclampsia8,3, monitorización de la toxicidad del sulfato de magnesio, incluyendo reflejos osteotendinosos, frecuencia respiratoria y diuresis cada hora8,11, disponibilidad de gluconato cálcico 1 g IV como antídoto del sulfato de magnesio8,11, cardiotocografía continua con valoración del bienestar fetal cada cuatro horas3,5, vigilancia de los signos del síndrome HELLP, incluyendo dolor en hipocondrio derecho o epigastrio, náuseas, ictericia y trombocitopenia3,4, vigilancia de los signos prodrómicos de eclampsia: cefalea refractaria, visión borrosa, fotopsias e hiperreflexia3,4, preparación de la cuna anticonvulsiva con barandillas acolchadas, aspirador y oxígeno a pie de cama11, mantenimiento de la habitación en penumbra y ambiente silencioso para reducir los estímulos convulsivantes5,11, valoración de la administración de corticoides antenatales con betametasona para la maduración pulmonar fetal13, y coordinación con neonatología y UCI ante posible finalización urgente del embarazo3,12. La evaluación esperada contempla ausencia de episodios de eclampsia ni signos de HELLP, bienestar fetal conservado y protocolo de seguridad antieclámpsica activo10.

Necesidad N°10: Comunicación y Expresión de Emociones:

El diagnóstico súbito de preeclampsia grave genera una crisis situacional aguda con miedo a la muerte propia y del feto, sentimiento de pérdida de control y elevada ansiedad que puede incrementar la tensión arterial y desencadenar eclampsia1,2,15. El diagnóstico enfermero es ansiedad relacionada con la amenaza para la integridad física materna y fetal en contexto de preeclampsia grave, manifestada por verbalización de miedo, llanto y tensión muscular9. El objetivo NOC establece que la paciente expresará reducción del nivel de ansiedad y comprenderá su situación clínica y el plan terapéutico10.

Las intervenciones NIC incluyen: establecimiento de una relación terapéutica basada en la escucha activa y la comunicación empática1,15, información a la paciente y a su familia sobre el diagnóstico y el plan de cuidados en lenguaje comprensible15, valoración del nivel de ansiedad mediante la escala STAI al ingreso y de forma evolutiva11, facilitación de la presencia continua de la pareja o familiar de referencia2, reducción de estímulos ambientales estresantes, incluyendo ruidos, luces intensas y visitas excesivas11, y derivación a psicología clínica cuando la ansiedad sea severa o interfiera con el tratamiento11. La evaluación esperada contempla que la paciente verbalice reducción de la ansiedad, que la escala STAI-Estado muestre mejoría y que colabore con el tratamiento10.

Necesidad N°11: Práctica Religiosa y Creencias:

Ante una situación de riesgo vital materno y fetal, las necesidades espirituales y religiosas pueden ser especialmente intensas. Su atención contribuye al bienestar emocional y al afrontamiento de la paciente1,2. El diagnóstico enfermero es disposición para mejorar el bienestar espiritual relacionada con la necesidad de apoyo ante situación de riesgo vital materno-fetal9. El objetivo NOC establece que la paciente contará con el apoyo espiritual que precise según sus creencias durante toda la hospitalización10.

Las intervenciones NIC comprenden: respeto y documentación de las creencias y prácticas religiosas1,15, gestión de la visita de capellán o referente espiritual cuando la paciente lo solicite11, no interferencia en las prácticas que no comprometan la seguridad clínica2, e implicación de la comunidad de apoyo espiritual cuando la paciente lo desee2. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera sentirse respetada en sus creencias y apoyada espiritualmente10.

Necesidad N°12: Trabajo y Realización Personal:

La hospitalización urgente e imprevista interrumpe los roles laborales y familiares, generando sentimiento de pérdida de control e impotencia que puede agravar la respuesta adrenérgica y la hipertensión1,2. El diagnóstico enfermero es interrupción de los procesos familiares relacionada con la hospitalización urgente por preeclampsia grave9. El objetivo NOC establece que la paciente mantendrá sus roles familiares activos en lo posible y referirá sentirse apoyada y acompañada10.

Las intervenciones NIC incluyen: valoración de la red de apoyo familiar y las necesidades derivadas del ingreso urgente15, facilitación de la comunicación con familiares y personas de apoyo mediante visitas o videollamada15, orientación a la familia sobre la situación clínica y cómo pueden colaborar en los cuidados11, y coordinación con trabajo social si se detectan necesidades socioeconómicas11. La evaluación esperada contempla la integración de la familia en el cuidado y que la paciente refiera sentirse acompañada y apoyada10.

Necesidad N°13: Actividades Recreativas:

El reposo absoluto en contexto de monitorización continua limita severamente las actividades recreativas. La privación sensorial y el aburrimiento pueden aumentar la percepción del dolor y la ansiedad, elevando indirectamente la tensión arterial1,15. El diagnóstico enfermero es déficit de actividades recreativas relacionado con el reposo absoluto y la monitorización continua por preeclampsia grave, manifestado por verbalización de aburrimiento y angustia9. El objetivo NOC establece la participación en al menos una actividad recreativa adaptada al reposo cada día10.

Las intervenciones NIC comprenden: identificación de actividades compatibles con el reposo y las preferencias de la paciente1, facilitación del acceso a música relajante, audiolibros o meditación guiada15, evitación de actividades que generen estímulos intensos o supongan esfuerzo físico5, e implicación de la familia en actividades tranquilas durante las visitas2. La evaluación esperada contempla que la paciente refiera reducción del aburrimiento y mayor bienestar subjetivo10.

Necesidad N°14: Aprendizaje y Educación para la Salud:

La preeclampsia es frecuentemente desconocida por la paciente. La educación sobre los signos de alarma, el propósito de los fármacos utilizados, el plan de finalización del embarazo y el seguimiento posparto es esencial para reducir la ansiedad y mejorar la adherencia terapéutica3,16. El diagnóstico enfermero es conocimientos deficientes sobre preeclampsia grave, tratamiento y signos de alarma, relacionados con el diagnóstico de nueva aparición, manifestados por formulación frecuente de preguntas9. El objetivo NOC establece que la paciente verbalizará comprensión del diagnóstico, el tratamiento y los signos de alarma de eclampsia antes de finalizar las primeras 24 horas de ingreso10,16.

Las intervenciones NIC comprenden: evaluación de los conocimientos al ingreso sobre preeclampsia11,16, explicación de qué es la preeclampsia grave, sus causas y sus implicaciones materno-fetales3,6, información sobre el objetivo y los posibles efectos secundarios del sulfato de magnesio8, educación sobre los signos de alarma de eclampsia, incluyendo cefalea refractaria, visión borrosa, fotopsias y convulsiones3,4, explicación de la posibilidad de finalización del embarazo y los cuidados del prematuro de 34 semanas en la UCIN3,13, información sobre la importancia del seguimiento posparto y el riesgo de hipertensión arterial crónica y recurrencia3,14, entrega de material educativo escrito en lenguaje accesible16, y evaluación de la comprensión mediante retroalimentación y preguntas abiertas11,16. La evaluación esperada contempla que la paciente verbalice los signos de alarma de eclampsia y comprenda el plan terapéutico10,16.

 

PLAN DE CUIDADOS AL ALTA Y EDUCACIÓN PARA LA SALUD

Antes del alta hospitalaria, la paciente y su familia deben haber recibido información completa sobre los aspectos que se detallan a continuación3,16. En cuanto a los signos de alarma domiciliaria, deben conocer que la presencia de cefalea intensa, visión borrosa, fotopsias, epigastralgia, edema facial brusco o convulsiones obliga a acudir inmediatamente a urgencias3,4. Respecto al control de la tensión arterial en el posparto, se explicará que la preeclampsia puede empeorar en las primeras 48 a 72 horas posparto, debiendo controlarse la tensión arterial cada cuatro a seis horas durante las primeras 72 horas3,5. En relación con el tratamiento antihipertensivo, se indicará la continuación con el antihipertensivo oral prescrito, labetalol o metildopa, hasta seis semanas posparto según la pauta médica3,5.

Sobre el sulfato de magnesio, se informará de que se mantendrá durante las primeras 24 horas posparto para la prevención de eclampsia tardía, con información de sus posibles efectos como somnolencia y rubor facial8. En cuanto a la lactancia materna, se explicará que es compatible con los principales antihipertensivos utilizados en el posparto y se fomentará su inicio precoz12. Respecto al riesgo futuro, se informará de que una mujer con preeclampsia grave tiene un riesgo de recurrencia del 20 al 25 % en gestaciones posteriores y un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo3,14. Sobre neonatología, se explicará que el recién nacido de 34 semanas puede necesitar ingreso en la UCIN, describiendo el proceso de vinculación y la importancia de la extracción de calostro13. Finalmente, se programará una cita de seguimiento en la consulta de alto riesgo obstétrico a los siete días y en medicina interna a las seis semanas para valorar la presencia de hipertensión arterial crónica3,12.

 

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