Impacto del uso excesivo de pantallas durante la infancia: revisión bibliográfica

26 junio 2026

 

 

AUTORES

  1. Lara Blasco Polo. Graduado en Enfermería, Especialista en Pediatría. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. Natalia Boquer Benedicto. Graduado en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  3. María López Cabrejas. Graduado en Enfermería, Especialista en Pediatría. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  4. Marta Sánchez Duro. Graduado en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  5. Daniel Mariñosa Martín. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

Introducción: El uso de pantallas se ha incrementado de forma exponencial en la población pediátrica, generando preocupación por sus posibles efectos sobre el desarrollo integral.

Objetivo: Analizar la evidencia científica disponible sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes.

Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica en bases de datos científicas entre 2020 y 2025.

Resultados: Se identificaron alteraciones en el desarrollo cognitivo, emocional, social y académico asociadas a un mayor tiempo de exposición.

Conclusión: El abuso de pantallas supone un problema emergente de salud pública infantil, siendo fundamental la intervención preventiva desde enfermería.

PALABRAS CLAVE

Pediatría, pantallas, desarrollo infantil, salud mental, enfermería pediátrica.

ABSTRACT

Introduction: Screen use has increased exponentially in the pediatric population, raising concern about its potential effects on overall development.

Objective: To analyze the available scientific evidence on the impact of excessive screen use in children and adolescents.

Methodology: A literature review was conducted using scientific databases between 2020 and 2025.

Results: Alterations in cognitive, emotional, social, and academic development associated with increased screen exposure were identified.

Conclusion: Excessive screen use represents an emerging child public health issue, highlighting the importance of preventive interventions from a nursing perspective.

KEY WORDS

Pediatrics, screens, child development, mental health, pediatric nursing.

INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas, la tecnología ha adquirido un papel central en nuestra vida cotidiana, transformando, en consecuencia, los hábitos sociales, educativos y recreativos de la población infantil. El acceso temprano a dispositivos como teléfonos inteligentes, tabletas, televisores y ordenadores, ha aumentado de forma exponencial, generando preocupación entre profesionales sanitarios, educadores y familias por sus posibles repercusiones en la salud y el desarrollo integral de niños y adolescentes1-3,6.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece recomendaciones específicas sobre el tiempo máximo de exposición a pantallas según la edad. En menores de dos años no se recomienda ningún tipo de exposición, mientras que en niños pequeños se aconseja limitar su uso a menos de una hora diaria, y en escolares y adolescentes mantener tiempos moderados y supervisados. Sin embargo, diversos estudios evidencian que estas recomendaciones no siempre se cumplen, especialmente tras la pandemia de COVID-19, donde el uso de pantallas aumentó considerablemente debido a la educación virtual y el aislamiento social4,5,8,9.

El abuso de pantallas se ha relacionado con múltiples consecuencias negativas, entre ellas trastornos del sueño, retrasos en el desarrollo del lenguaje, aumento del sedentarismo, obesidad infantil, alteraciones en la atención y dificultades en la regulación emocional. Estas alteraciones pueden impactar significativamente en el bienestar físico, psicológico y social del menor1,2,6,7,10.

Desde el ámbito de la enfermería pediátrica, resulta fundamental identificar precozmente los factores de riesgo asociados al uso excesivo de pantallas, así como educar a las familias sobre hábitos digitales saludables3,4.

La prevención y promoción de la salud constituyen pilares básicos del cuidado enfermero, especialmente en etapas tempranas del desarrollo, donde la intervención puede generar beneficios a largo plazo8,9.

OBJETIVOS

Objetivo principal:

Analizar la evidencia científica disponible sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes.

Objetivos secundarios:

  • Examinar los efectos diferenciados del uso de pantallas según los distintos rangos de edad.
  • Identificar las principales consecuencias físicas, cognitivas, emocionales y sociales asociadas al abuso de pantallas.
  • Proponer recomendaciones basadas en la evidencia para promover un uso saludable de la tecnología en la población pediátrica.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica narrativa de la literatura científica publicada entre los años 2020 y 2025. La búsqueda se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, Science Direct, SciELO y Web of Science.

Estrategia de búsqueda:

Se utilizaron los descriptores: pediatría, adolescencia, desarrollo, pantallas, screen time, combinados mediante operadores booleanos AND y OR para optimizar los resultados.

Criterios de inclusión:

  • Artículos originales y revisiones sistemáticas.
  • Publicados entre 2020 y 2025.
  • Idiomas español e inglés.
  • Población pediátrica (0-18 años).
  • Acceso a texto completo.

 

Criterios de exclusión:

  • Estudios con población adulta.
  • Investigaciones centradas exclusivamente en el contenido audiovisual sin evaluar su impacto en la salud.
  • Artículos de opinión o editoriales.

 

Tras el proceso de cribado, se seleccionaron cinco artículos considerados relevantes por su calidad metodológica y pertinencia temática.

RESULTADOS

Primera infancia y etapa preescolar (0-5 años):

Madigan et al. (2020) demostraron una asociación directa entre el tiempo de exposición a pantallas y un menor rendimiento en pruebas de desarrollo infantil. Los autores observaron que existía una mayor afectación en habilidades motoras, cognitivas y del lenguaje, en aquellos niños que tenían un mayor tiempo de uso de pantallas. Estos resultados sugieren que la exposición temprana puede interferir con procesos neurobiológicos fundamentales para el desarrollo.

Por su parte, van den Heuvel et al. (2021) evidenciaron que, la exposición prolongada a dispositivos electrónicos, se relaciona con retrasos en el desarrollo del lenguaje expresivo y la comprensión verbal. Los autores destacan que el tiempo frente a pantallas sustituye las interacciones sociales necesarias para la adquisición del lenguaje, como la comunicación con cuidadores y el juego simbólico.

Estos hallazgos subrayan la importancia de limitar el uso de pantallas en edades tempranas, priorizando actividades de estimulación cognitiva, interacción social y juego libre.

Edad escolar (6-12 años):

Domoff et al. (2021) identificaron una correlación significativa entre el uso excesivo de dispositivos digitales y el deterioro del bienestar emocional. Los niños con mayor tiempo de pantalla, presentaron más síntomas de ansiedad, depresión y problemas conductuales, como irritabilidad generalizada o dificultades en la autorregulación emocional.

Esteban-Cornejo et al. (2022) realizaron una revisión sistemática donde concluyeron que el abuso de pantallas, impactaba negativamente en el rendimiento académico. Los escolares con mayor tiempo de exposición, mostraron menor capacidad de concentración, dificultades en la memoria de trabajo y peor capacidad de resolución de las tareas escolares. El uso de dispositivos durante el horario nocturno también se asoció a menor calidad del sueño, repercutiendo, por ende, en el rendimiento escolar.

Adolescencia (13-18 años):

Liang et al. (2020) describieron un aumento de problemas de salud mental en adolescentes con alto consumo de pantallas, destacando síntomas de ansiedad, depresión y baja autoestima. Además, se observaron mayores dificultades en la interacción social y comunicativa, afectando el desarrollo de habilidades interpersonales presente y futuro.

El estudio también identificó que la alteración del sueño, secundaria al abuso de las pantallas, estaba asociado a un aumento del malestar psicológico. De otro modo, la exposición nocturna a estos dispositivos, reduce las horas de sueño y su calidad, favoreciendo la aparición de trastornos emocionales.

 

DISCUSIÓN

Los resultados de esta revisión confirman que el uso excesivo de pantallas tiene un impacto negativo en todas las etapas del desarrollo infantil.

En la primera infancia, provoca una interferencia con la estimulación social y comunicativa, que resulta especialmente perjudicial, debido a la alta plasticidad neuronal propia de esta etapa. La sustitución del juego activo, por el consumo pasivo de contenido digital limita el desarrollo de habilidades motoras, cognitivas y sociales.

En la edad escolar, el impacto se manifiesta, principalmente, en el ámbito académico y emocional. El uso prolongado de pantallas, reduce el tiempo dedicado a actividades académicas, deportivas y sociales, favoreciendo el sedentarismo y la desconexión interpersonal. Asimismo, el uso nocturno de dispositivos afecta el descanso, influyendo negativamente en la atención y el rendimiento escolar.

Durante la adolescencia, siendo esta una etapa caracterizada por cambios emocionales y sociales, el abuso de pantallas se asocia a mayor vulnerabilidad psicológica, apareciendo sintomatología ansioso-depresiva. Además, la exposición constante a redes sociales y sus estándares sociales, puede favorecer comparaciones negativas, baja autoestima y dependencia digital.

Recomendaciones: ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA (2024):

  • Evitar completamente el uso de pantallas en menores de 2 años.
  • Limitar el tiempo de exposición según la edad:
    • 2 a 6 años: máximo 1 hora diaria, siempre supervisada.
    • 7 a 12 años: máximo 2 horas diarias.
    • Adolescentes: establecer normas claras, control parental y horarios.
  • Evitar el uso de dispositivos antes de dormir.
  • Fomentar actividades alternativas como deporte, lectura, juegos en familia y contacto con la naturaleza.
  • Educar a niños y adolescentes sobre el uso responsable de redes sociales.
  • Promover el ejemplo parental con hábitos digitales saludables.
  • Realizar controles periódicos desde atención primaria para evaluar hábitos tecnológicos.

 

CONCLUSIÓN

El abuso de pantallas durante la infancia se asocia a múltiples efectos adversos en el desarrollo, siendo los más prevalentes retrasos en el desarrollo motor, cognitivo y del lenguaje, en edades tempranas; el bajo rendimiento académico y alteraciones emocionales en la edad escolar; y mayor prevalencia de problemas de salud mental en adolescentes. Asimismo, el uso nocturno de dispositivos afecta significativamente la calidad del sueño, repercutiendo en el bienestar general en todas las etapas.

Resulta imprescindible implementar estrategias preventivas desde el ámbito sanitario, orientadas a promover un uso responsable de la tecnología, fomentar hábitos saludables y fortalecer la educación digital en el entorno familiar.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Madigan S, Browne D, Racine N, et al. Association Between Screen Time and Children’s Performance on a Developmental Screening Test. JAMA Pediatr. 2020;174(6):573-580.
  2. van den Heuvel JP, Jansen PW, Tiemeier H, et al. Screen Use and Early Language Development: The Generation R Study. Pediatrics. 2021;148(2):e2021053857.
  3. Domoff SE, Borgen LJ, Radesky AC, et al. Digital Media Use and Mental Health Symptoms in Adolescents: A Longitudinal Study. Comput Hum Behav. 2021;114:106512.
  4. ESTEBAN-Cornejo E, Ortega FB, Torres-Costoso IC, et al. Impact of Screen Time on Academic Performance: A Systematic Review. J Adolesc Health. 2022;70(2):237-247.
  5. Liang Y, Zheng X, Zhang L, et al. Excessive Screen Time and Psychosocial Well-being: The Mediating Role of Sleep Quality in Adolescents. Prev Med Rep. 2020;19:101153.
  6. Twenge JM, Campbell WK. Associations between screen time and lower psychological well-being among children and adolescents: Evidence from a population-based study. Prev Med Rep. 2018;12:271-283.
  7. Hale L, Guan S. Screen time and sleep among school-aged children and adolescents: A systematic literature review. Sleep Health. 2015;1(2):50-58.
  8. Christakis DA. Interactive media use at younger than the age of 2 years: time to rethink the American Academy of Pediatrics guideline? JAMA Pediatr. 2014;168(5):399-400.
  9. Przybylski AK, Weinstein N. Digital screen time limits and young children’s psychological well-being: Evidence from a population-based study. Comput Hum Behav. 2019;97:31-37.
  10. Zimmerman FJ, Christakis DA, Meltzoff AN. Associations between media viewing and language development in children under age 2 years. J Pediatr. 2007;151(4):364-368.

 

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