Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.89.81.001
AUTORES
- Elian Jahir Escalante Chávez. Medico-Universidad de Guayaquil, Medico General Privado, https://orcid.org/0009-0000-2120-7762 Ecuador.
- Carla Domenica Cornejo. Carrera Médico Católica de Santiago de Guayaquil, Médico Rural, https://orcid.org/0009-0002-5439-4116 Ecuador.
- Paúl Patricio Morales Zúñiga. Médico Universidad de Cuenca Ecuador, Residente Cirugía General Hospital de Especialidades Teodoro Maldonado Carbo. Guayaquil Ecuador, https://orcid.org/0009-0008-9151-6673 Ecuador.
RESUMEN
Introducción: El envejecimiento facial es un proceso multidimensional. En la última década, el auge de los procedimientos estéticos no quirúrgicos ha modificado el paradigma del rejuvenecimiento, planteando interrogantes sobre su rol frente al lifting quirúrgico o ritidoplastia tradicional.
Objetivo: Analizar y comparar la eficacia, durabilidad, seguridad y niveles de satisfacción entre el rejuvenecimiento facial no quirúrgico y el lifting quirúrgico, determinando si actúan como modalidades competitivas o complementarias.
Métodos: Se realizó una revisión narrativa estructurada basada en los principios PRISMA 2020. Se incluyeron ensayos clínicos, metaanálisis, cohortes y guías de práctica de sociedades internacionales (ASPS, ISAPS, ASDS, IMCAS) de los últimos 10 años, indexados en PubMed/MEDLINE, Embase y Cochrane. La calidad de la evidencia se evaluó mediante herramientas Cochrane RoB-2, Newcastle-Ottawa y sistema GRADE.
Resultados: El lifting quirúrgico mantiene la superioridad en durabilidad (mayor a 10 años) y resolución de la flacidez severa (satisfacción FACE-Q >90% al año). Los métodos no quirúrgicos (toxina botulínica, rellenos, bioestimuladores y dispositivos de energía) destacan en el tratamiento de la pérdida de volumen y calidad cutánea con un tiempo de recuperación mínimo, aunque con durabilidad limitada (3 a 24 meses). La tasa de complicaciones mayores en cirugía (ej. hematoma 1.5-2%) supera a la de inyectables (necrosis <0.01%), aunque los hilos tensores muestran altas tasas de complicaciones menores (hasta 20%).
Conclusiones: Las modalidades no quirúrgicas y el lifting quirúrgico no son mutuamente excluyentes, sino sinérgicas. La optimización de resultados exige un abordaje tridimensional estratificado según la edad, la anatomía y las expectativas del paciente.
PALABRAS CLAVE
Rejuvenecimiento; ritidoplastia; envejecimiento de la piel; técnicas cosméticas; toxinas botulínicas; rellenos dérmicos; cara.
ABSTRACT
Introduction: Facial aging is a multidimensional process. Over the past decade, the surge in non-surgical aesthetic procedures has shifted the rejuvenation paradigm, raising questions about their role compared to traditional surgical facelifts (rhytidectomy).
Objective: To analyze and compare the efficacy, durability, safety, and patient satisfaction levels between non-surgical facial rejuvenation and surgical facelifts, determining whether they act as competing or complementary modalities.
Methods: A structured narrative review based on PRISMA 2020 principles was conducted. Clinical trials, meta-analyses, cohorts, and international society guidelines (ASPS, ISAPS, ASDS, IMCAS) from the last 10 years, indexed in PubMed/MEDLINE, Embase, and Cochrane, were included. Evidence quality was assessed using Cochrane RoB-2, Newcastle-Ottawa, and the GRADE system.
Results: Surgical facelifts maintain superiority in durability (>10 years) and resolution of severe laxity (FACE-Q satisfaction >90% at 1 year). Non-surgical methods (botulinum toxin, fillers, biostimulators, and energy-based devices) excel in treating volume loss and skin quality with minimal downtime, albeit with limited durability (3 to 24 months). Major complication rates in surgery (e.g., hematoma 1.5-2%) exceed those of injectables (necrosis <0.01%), although thread lifts show high minor complication rates (up to 20%).
Conclusions: Non-surgical modalities and surgical facelifts are not mutually exclusive but synergistic. Optimizing outcomes requires a tridimensional approach stratified by age, anatomy, and patient expectations.
KEY WORDS
Rejuvenation, rhytidoplasty, skin aging, cosmetic techniques, botulinum toxins, dermal fillers, face.
INTRODUCCIÓN
Bases anatómicas y fisiopatología del envejecimiento facial:
El envejecimiento facial no es un evento aislado de la superficie cutánea, sino un proceso dinámico y tridimensional que afecta cuatro planos estructurales. A nivel óseo, existe una reabsorción progresiva (especialmente en la maxila, reborde orbitario y mandíbula) que disminuye el soporte estructural¹. A nivel del tejido adiposo, se produce una atrofia de los compartimentos grasos profundos y una hipertrofia o ptosis de los compartimentos superficiales². El sistema músculo-aponeurótico superficial (SMAS) y los ligamentos de retención sufren atenuación y laxitud, lo que conduce al descenso de los tejidos blandos. Finalmente, a nivel cutáneo, la disminución de colágeno tipo I y III, elastina y ácido hialurónico provoca elastosis, ritidosis y pérdida de turgencia³.
Panorama actual: auge de los procedimientos mínimamente invasivos:
Según los datos más recientes de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS) y la American Society of Plastic Surgeons (ASPS), los procedimientos estéticos no quirúrgicos han experimentado un crecimiento superior al 200% en la última década⁴. Este auge responde a la demanda de intervenciones con menor tiempo de inactividad («downtime»), menor costo inicial y la prevención temprana del envejecimiento. Sin embargo, la ritidoplastia sigue siendo el estándar de oro para la ptosis tisular severa.
Definición y clasificación de las técnicas no quirúrgicas:
Las modalidades no quirúrgicas actuales se agrupan en:
- Neuromoduladores (Toxina Botulínica): Inhibición selectiva de la contracción muscular para arrugas dinámicas⁵.
- Rellenos dérmicos (Fillers): Sustancias de reposición volumétrica, predominantemente ácido hialurónico (AH)⁶.
- Bioestimuladores: Agentes como la hidroxiapatita de calcio (CaHA) y el ácido poli-L-láctico (PLLA) que inducen neocologénesis⁷.
- Dispositivos basados en energía (EBDs): Radiofrecuencia (RF), láseres y ultrasonido microfocalizado (MFU-V) que promueven la contracción del tejido y remodelación del colágeno mediante daño térmico controlado⁸.
- Hilos tensores: Suturas reabsorbibles (PDO, PLLA) con conos o espículas para reposicionamiento tisular temporal⁹.
Justificación de la revisión:
La proliferación de tecnologías no invasivas ha generado la falsa percepción en ciertos sectores de que la cirugía facial puede ser completamente sustituida. Es imperativo revisar la literatura actual para definir si estas técnicas compiten con el lifting quirúrgico o si, por el contrario, representan herramientas complementarias dentro de un espectro terapéutico integral.
OBJETIVO
Analizar y comparar la eficacia, durabilidad, seguridad y niveles de satisfacción entre el rejuvenecimiento facial no quirúrgico y el lifting quirúrgico, determinando si actúan como modalidades competitivas o complementarias.
METODOLOGÍA
Diseño y registro
Se llevó a cabo una revisión narrativa estructurada, adaptando los lineamientos de la declaración PRISMA 2020 para la presentación de informes¹⁰.
Véase en anexos Tabla PICO.
Bases de datos y estrategia de búsqueda:
La revisión de la literatura se efectuó en las bases de datos PubMed/MEDLINE, Embase y The Cochrane Library. La estrategia de búsqueda se redactó combinando en lenguaje natural los términos relacionados con el rejuvenecimiento facial y el envejecimiento de la piel con los conceptos de ritidoplastia o lifting facial. Estos se cruzaron simultáneamente con los términos referentes a técnicas cosméticas no invasivas, toxinas botulínicas, rellenos dérmicos, dispositivos de energía e hilos tensores. A su vez, se limitó la búsqueda vinculando estos conceptos con medidas de resultado clínico, específicamente la satisfacción del paciente, las escalas validadas de calidad de vida y el reporte de complicaciones o efectos adversos.
Criterios de inclusión/exclusión y evaluación de calidad:
Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados (ECAs), estudios de cohortes prospectivos y retrospectivos, revisiones sistemáticas, metaanálisis y consensos de expertos internacionales (ISAPS, ASPS, IMCAS) publicados en inglés y español entre enero de 2014 y enero de 2024. Se excluyeron reportes de casos únicos y estudios en modelos animales.
La calidad de los estudios observacionales se evaluó con la escala de Newcastle-Ottawa, los ECAs con la herramienta Cochrane RoB-2, y la fuerza de la recomendación general se analizó bajo los criterios GRADE. Se debe declarar explícitamente que no existen ECAs directos («head-to-head») que comparen quirúrgico vs. no quirúrgico debido a limitaciones éticas y de diseño metodológico evidentes¹¹.
RESULTADOS
A través de la revisión, se consolidaron los datos en dos tablas comparativas de utilidad clínica y se analizó la evidencia cuantitativa disponible.
Véase en anexos tabla 1: Comparación de modalidades de rejuvenecimiento facial.
Véase en anexos tabla 2: Indicaciones por área facial y grado de envejecimiento.
Eficacia, Satisfacción (FACE-Q / GAIS) y Durabilidad:
La evidencia respalda unánimemente al lifting quirúrgico profundo (SMAS) en cuanto a eficacia a largo plazo. Estudios utilizando la escala FACE-Q demuestran que las pacientes sometidas a ritidoplastia presentan un incremento medio de 30 a 35 puntos en la escala de percepción de edad aparente, con tasas de satisfacción superiores al 90% a los 1 y 5 años postoperatorios¹².
Por su parte, los tratamientos inyectables demuestran altos índices de satisfacción inicial. En las escalas de Mejora Estética Global (GAIS), el 85-90% de los pacientes reportan mejoría «significativa» a los 6 meses de la aplicación de ácido hialurónico y toxina botulínica. No obstante, la curva de satisfacción decae drásticamente tras los 12-18 meses, requiriendo retratamiento⁶.
Seguridad y Perfil de Complicaciones:
Las complicaciones en cirugía difieren radicalmente de las intervenciones estéticas. El riesgo más frecuente del lifting es el hematoma expansivo, con incidencias reportadas (RR) del 1.5% al 2.0% (IC 95%: 1.1-2.4; p<0.05), requiriendo evacuación quirúrgica, mientras que la lesión del nervio facial es rara (<1%, usualmente transitoria)⁸.
En contraparte, el uso de inyectables (AH) tiene un riesgo severo infrecuente pero catastrófico: la oclusión vascular con necrosis tisular o ceguera, con una incidencia global estimada en <0.01%.¹³ Los hilos tensores, fuertemente comercializados como «lifting sin cirugía», han mostrado en revisiones sistemáticas una tasa de complicaciones menores inaceptablemente alta (hasta el 20% para irregularidades dérmicas, extrusión o dolor persistente) con una pérdida objetiva del efecto tensor a los 6-9 meses, según evaluaciones fotográficas cegadas⁹.
DISCUSIÓN
¿Competencia o complemento?
El análisis de los datos indica que el abordaje quirúrgico y el no quirúrgico intervienen en fisiopatologías distintas del envejecimiento. La cirugía extirpa el exceso cutáneo y reposiciona mecánicamente las estructuras de soporte (SMAS), pero no mejora la calidad de la piel (discromías, ritidosis estática fina) ni restituye eficientemente el volumen perdido por reabsorción ósea sin injertos grasos¹⁴. Por lo tanto, los inyectables y los dispositivos de energía son el complemento ideal para el lifting, tanto en el preoperatorio («prejuvenation» en pacientes jóvenes) como en el postoperatorio, para refinar resultados volumétricos y texturales.
Controversias en la práctica clínica:
El agresivo marketing de los «tweakments» (pequeños retoques) ha fomentado la falsa creencia de que un volumen suficiente de relleno dérmico puede igualar el vector de tracción de un lifting. Esto ha derivado en el síndrome de «sobrellenado facial» (Overfilled Syndrome o «pillow face»), donde la inyección excesiva de ácido hialurónico distorsiona la anatomía natural intentando corregir una laxitud que ameritaba resolución quirúrgica¹⁵. La biomecánica tisular dicta que rellenar un continente flácido solo aumenta el peso del compartimento, exacerbando eventualmente la ptosis gravitacional.
Selección del paciente y limitaciones de la evidencia:
La toma de decisiones compartida es fundamental. El candidato ideal para cirugía es aquel con exceso cutáneo demostrable y descenso del pliegue nasolabial y jowls (línea mandibular), con expectativas realistas y disposición para el tiempo de recuperación.
Las limitaciones metodológicas de esta revisión reflejan el estado de la literatura actual: existe una alta heterogeneidad en las escalas de medición, un seguimiento generalmente corto en estudios de intervenciones con dispositivos de energía (rara vez >2 años) y una ausencia explícita en la literatura de ECAs que comparen directamente el lifting quirúrgico con paneles completos de rejuvenecimiento líquido, limitando el nivel de evidencia GRADE a moderado-bajo para comparaciones directas.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES CLÍNICAS
El rejuvenecimiento facial no quirúrgico no es competencia del lifting quirúrgico; es un preludio, un retraso estratégico o un complemento obligatorio para alcanzar la excelencia estética. La dependencia exclusiva de los inyectables en grados severos de envejecimiento resulta en ineficacia clínica, altos costos acumulativos y distorsión anatómica.
BIBLIOGRAFÍA
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ANEXOS
Tabla PICO:
| COMPONENTE | DESCRIPCIÓN |
|---|---|
| Población (P) | Pacientes adultos (>18 años) que buscan rejuvenecimiento facial estético. |
| Intervención (I) | Técnicas no quirúrgicas (inyectables, bioestimuladores, energía, hilos). |
| Comparación (C) | Lifting quirúrgico facial / cervicofacial (Ritidectomía). |
| Outcomes (O) | Primarios: Satisfacción del paciente (escalas FACE-Q, GAIS), eficacia objetiva, durabilidad en meses/años.
Secundarios: Tasas de complicaciones (%), tiempo de recuperación, relación costo-beneficio temporal. |
Tabla 1: Comparación de modalidades de rejuvenecimiento facial:
| Modalidad | Indicación Principal | Durabilidad (Meses) | Recuperación | Complicaciones Notables (%) | Costo Relativo (a 10 años) |
|---|---|---|---|---|---|
| Lifting Quirúrgico (SMAS) | Ptosis moderada-severa, laxitud cervical. | 120 – 180+ | 14 – 21 días | Hematoma (1.5-2%), Lesión nerviosa (<1%)⁸. | Medio / Fijo |
| Toxina Botulínica | Ritidosis dinámica (tercio superior). | 3 – 5 | Ninguna | Ptosis palpebral (<2%)⁵. | Alto (acumulativo) |
| Rellenos (AH) | Pérdida de volumen local, pliegues. | 6 – 18 | < 2 días | Nódulos, Oclusión vascular (<0.01%)⁶. | Alto (acumulativo) |
| Bioestimuladores | Flacidez dérmica leve, lipoatrofia. | 12 – 24 | < 2 días | Granulomas (0.1-1%)⁷. | Medio |
| Energía (MFU-V / RF) | Laxitud cutánea leve a moderada. | 12 – 18 | 0 – 3 días | Eritema, dolor transitorio. | Medio-Alto |
| Hilos Tensores | Ptosis leve (reposicionamiento). | 6 – 12 | 3 – 7 días | Extrusión, irregularidades (15-20%)⁹. | Alto (costo/duración) |
Tabla 2: Indicaciones por área facial y grado de envejecimiento:
| Área / Grado | Leve (Cambios tempranos, volúmenes estables) | Moderado (Pérdida de volumen, ptosis inicial) | Severo (Descenso profundo del SMAS, exceso cutáneo) |
|---|---|---|---|
| Tercio Superior | Toxina Botulínica. | Toxina Botulínica + AH en sienes. | Blefaroplastia / Lifting frontal. |
| Tercio Medio | Bioestimuladores, MFU-V. | Rellenos profundos (AH/CaHA), Hilos. | Lifting facial (SMAS) + Lipofilling. |
| Tercio Inferior / Cuello | RF, Inyectables en línea mandibular. | MFU-V, Rellenos estructurales. | Lifting cervicofacial (Estándar de Oro). |