Abordaje fisioterapéutico preoperatorio en una deportista adolescente con rotura del ligamento cruzado posterior: caso clínico

7 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Alba Lara Solabre. Fisioterapeuta en la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana. Valencia, España.
  2. Alba Orós Sanz. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Clara Juan Olivares. Fisioterapeuta en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales. Aragón, España.
  4. Javier Herrero Vaño. Fisioterapeuta en la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana. Valencia, España.
  5. Nayara Pomar Clavel. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Mario Angás Nasarre. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El ligamento cruzado posterior (LCP) es un estabilizador principal de la rodilla y limita especialmente la traslación posterior de la tibia. Su lesión puede producir inestabilidad y requiere una valoración individualizada según el grado de lesión, síntomas y demandas deportivas. Presentación del caso: Adolescente de 16 años, deportista de rugby a nivel nacional, que sufrió un traumatismo de rodilla durante un entrenamiento y fue diagnosticada posteriormente de rotura del LCP de la rodilla izquierda, con indicación quirúrgica. En la valoración fisioterapéutica inicial presentaba dolor, inflamación, cojera e inestabilidad en el cajón posterior, mientras que posteriormente caminaba sin dolor y mantenía inestabilidad en carrera y cambios de dirección. Se estableció un programa preoperatorio de fortalecimiento y estabilización del miembro inferior. Resultados: Durante el periodo de seguimiento la paciente refirió mayor estabilidad de la rodilla y mayor seguridad en las actividades cotidianas. La intervención compartida correspondió exclusivamente a la fase preoperatoria, por lo que no se dispone de resultados de la rehabilitación posterior a la cirugía. Conclusiones: El acondicionamiento preoperatorio mediante ejercicios de fuerza y control neuromuscular puede contribuir a mantener la capacidad funcional y preparar a la persona para las demandas de la rehabilitación posterior. La progresión debe individualizarse y coordinarse con la planificación quirúrgica y las demandas del deporte.

PALABRAS CLAVE

Lesiones del ligamento cruzado posterior, lesiones de la rodilla, modalidades de fisioterapia, terapia por ejercicio, rehabilitación.

ABSTRACT

The posterior cruciate ligament (PCL) is a major stabilizer of the knee and primarily limits posterior tibial translation. PCL injury may cause instability and requires individualized assessment according to injury severity, symptoms and sporting demands. Case presentation: A 16-year-old female national-level rugby athlete sustained a knee injury during training and was subsequently diagnosed with a left PCL rupture with surgical treatment planned. Initial physiotherapy assessment showed pain, swelling, limping and posterior drawer instability, while later she was able to walk without pain but reported instability during running and changes of direction. A preoperative strengthening and stabilization program was implemented. Results: During follow-up, the patient reported greater knee stability and increased confidence during daily activities. The observed intervention covered only the preoperative phase; therefore, postoperative rehabilitation outcomes are not available. Conclusions: Preoperative conditioning through strengthening and neuromuscular control exercises may help maintain functional capacity and prepare patients for the demands of subsequent rehabilitation. Progression should be individualized and coordinated with surgical planning and sport-specific demands.

KEY WORDS

Posterior cruciate ligament injuries, knee injuries, physical therapy modalities, exercise therapy, rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

El ligamento cruzado posterior (LCP) constituye uno de los principales estabilizadores de la rodilla y desempeña un papel fundamental en el control de la traslación posterior de la tibia. Su función biomecánica ha sido ampliamente estudiada y su lesión puede aparecer de forma aislada o asociada a otras estructuras ligamentarias y meniscales1,2.

El tratamiento de una lesión del LCP depende de factores como el grado de inestabilidad, las lesiones asociadas, los síntomas y las demandas funcionales y deportivas. La literatura contempla tanto el manejo conservador mediante rehabilitación estructurada como la reconstrucción quirúrgica en determinados perfiles2,3.

En la rehabilitación, el fortalecimiento del cuádriceps y la recuperación progresiva del rango de movimiento, la fuerza y la propiocepción son componentes relevantes. En los casos sometidos a reconstrucción, los protocolos postoperatorios deben progresar de forma controlada en movilidad, carga y fortalecimiento, respetando las fases de cicatrización4,5.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

CARACTERÍSTICAS DE LA PACIENTE:

Se presenta el caso de una mujer de 16 años, estudiante, de aproximadamente 50 kg y 160 cm de altura, practicante de rugby a nivel nacional. Entrenaba tres días por semana y participaba en partidos los fines de semana, por lo que presentaba unas demandas físicas elevadas. Antes de la lesión era una paciente sana y con una vida activa.

El motivo de inicio del tratamiento fisioterapéutico fue un traumatismo de rodilla ocurrido durante un entrenamiento. El diagnóstico médico posterior estableció una rotura del ligamento cruzado posterior de la rodilla izquierda y se programó intervención quirúrgica aproximadamente un mes y medio después del diagnóstico.

HISTORIA CLÍNICA Y EXPLORACIÓN

Durante el entrenamiento sufrió un choque con la rodilla flexionada que provocó dolor, inestabilidad y una caída. La actividad deportiva se interrumpió inmediatamente. En la primera asistencia fisioterapéutica, debido a la proximidad temporal del traumatismo y al dolor intenso, se aplicó hielo y se recomendó reposo relativo y nueva valoración.

Dos días después persistían la inflamación y el dolor, con incapacidad funcional suficiente para alterar la marcha y provocar cojera. Se exploraron los cajones anterior y posterior y se realizaron pruebas meniscales de Apley y McMurray. En comparación con la rodilla derecha se observó una inestabilidad clara en el cajón posterior de la rodilla izquierda, por lo que se recomendó valoración médica y las pruebas de imagen correspondientes.

La paciente dejó temporalmente de entrenar y competir. Aproximadamente dos semanas después volvió al servicio de fisioterapia con el diagnóstico médico de rotura del LCP y planificación quirúrgica. En ese momento caminaba con normalidad y sin dolor ni sensación de inestabilidad en la marcha cotidiana, aunque refería falta de equilibrio e inestabilidad articular durante la carrera y los cambios de dirección.

DIAGNÓSTICO FISIOTERÁPICO Y OBJETIVOS

El diagnóstico fisioterápico se estableció a partir de la inestabilidad observada en el cajón posterior, posteriormente confirmada mediante valoración médica y resonancia magnética. El objetivo principal fue optimizar el estado funcional de la extremidad inferior antes de la cirugía.

• Fortalecer la musculatura anterior y posterior del muslo.

• Fortalecer la musculatura posterior de la pierna.

• Mejorar la fuerza de glúteo medio y glúteo mayor.

• Favorecer el control neuromuscular y la estabilidad de la rodilla.

• Reducir dolor e inflamación y mantener la movilidad disponible.

• Preparar la extremidad para las demandas de la rehabilitación postoperatoria.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

El tratamiento preoperatorio se basó en un programa de fortalecimiento del miembro inferior, con especial atención a la cadena posterior, cuádriceps y musculatura estabilizadora de cadera. Se emplearon ejercicios isométricos, concéntricos y excéntricos, priorizando inicialmente ejercicios en cadena cinética cerrada y progresando según tolerancia.

• Sentadilla isométrica en pared y sentadilla activa.

• Trabajo concéntrico y excéntrico de gemelos e isquiotibiales sobre step.

• Peso muerto bipodal y unipodal.

• Peso muerto rumano bipodal y unipodal.

• Fortalecimiento de glúteo medio mediante zancada lateral con goma.

• Ejercicios de estabilización mediante desplazamientos diagonales y recepción sobre una pierna.

El planteamiento de fortalecimiento resulta coherente con los principios descritos para la rehabilitación de las lesiones del LCP, en la que se concede especial importancia al cuádriceps y a la progresión del control neuromuscular, evitando inicialmente situaciones que aumenten la traslación posterior tibial 3.

La progresión prevista para la fase postoperatoria incluía inicialmente tratamiento de la cicatriz, recuperación de la movilidad articular e isométricos para mantenimiento de la fuerza y analgesia. Posteriormente se planteaba la progresión de ejercicios concéntricos en cadena cinética cerrada, incremento progresivo de la carga y, en fases posteriores, incorporación de ejercicios en cadena cinética abierta, trabajo excéntrico y ejercicios de estabilidad.

Los protocolos publicados después de la reconstrucción del LCP muestran una progresión por fases de movilidad, carga y fortalecimiento, aunque existe variabilidad entre protocolos y no puede establecerse un único esquema aplicable a todos los pacientes4,5.

Dado el carácter de contacto del rugby y las demandas de cambios de dirección, la reincorporación deportiva debía plantearse de forma progresiva y condicionada por la evolución clínica y funcional, no únicamente por el tiempo transcurrido desde la intervención.

CRONOLOGÍA Y EVOLUCIÓN

Tras el traumatismo, la paciente presentó dolor, inflamación, cojera e inestabilidad posterior. En la fase previa a la cirugía dejó temporalmente el entrenamiento y la competición. Durante el periodo de fisioterapia preoperatoria mantuvo la marcha cotidiana sin dolor y refirió una percepción progresiva de mayor estabilidad y seguridad en las actividades diarias.

No se observó una evolución cuantificable de la fase postoperatoria, puesto que el periodo de seguimiento compartido finalizó durante el fortalecimiento preoperatorio. Por tanto, no se dispone de datos sobre recuperación del rango articular, fuerza, estabilidad o retorno al rugby después de la intervención.

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

El caso pone de manifiesto la importancia de la valoración fisioterapéutica inicial ante una lesión de rodilla con mecanismo traumático, dolor e inestabilidad. La identificación de una diferencia clara en el cajón posterior orientó la derivación médica y posteriormente fue concordante con el diagnóstico de rotura del LCP1,2.

La literatura actual señala que el tratamiento de las lesiones del LCP debe individualizarse. Las lesiones aisladas pueden presentar buenos resultados con manejo conservador, mientras que la indicación quirúrgica depende de variables clínicas, grado de lesión, lesiones asociadas y demandas del paciente2,3.

En el caso presentado, la decisión de realizar cirugía formaba parte de la planificación médica y el papel fisioterapéutico durante el periodo observado fue preparar a la paciente mediante fortalecimiento, control neuromuscular y mantenimiento de la capacidad funcional.

El programa aplicado también es compatible con los principios de rehabilitación descritos en la literatura para el LCP, que destacan la recuperación de la fuerza, especialmente del cuádriceps, junto con el rango de movimiento, la propiocepción y la progresión funcional3,4.

La principal limitación es que el seguimiento finalizó antes de la intervención quirúrgica, por lo que no pueden extraerse conclusiones sobre el resultado de la cirugía ni sobre el retorno al deporte. Tampoco se dispone en el documento original de medidas instrumentales seriadas de fuerza, rango articular o pruebas funcionales.

En conclusión, un programa fisioterapéutico preoperatorio individualizado puede contribuir a mantener la capacidad funcional y mejorar la percepción de estabilidad en una deportista con lesión del LCP. La rehabilitación debe progresar de acuerdo con la respuesta clínica, las indicaciones médicas y las exigencias específicas del deporte, reservando la reincorporación a la competición para una fase en la que se hayan alcanzado criterios funcionales adecuados.

BIBLIOGRAFÍA

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