Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.71.60.001
AUTORES
- Vanesa Rivero Gutiérrez. Doctora en Medicina, FEA Oftalmología. Hospital Infanta Leonor (Madrid). España.
RESUMEN
El cramming o estudio intensivo de última hora es una pésima práctica altamente prevalente entre los estudiantes de medicina. Aunque se utiliza para superar evaluaciones inmediatas, compromete severamente la consolidación de la memoria a largo plazo y se asocia a una mayor de tasa de fracaso, al intervenir en el proceso de aprendizaje sólo la memoria a corto plazo. Posee un impacto en la privación de sueño de forma aguda y crónica, alterando la neurobiología del aprendizaje. La falta de sueño interrumpe la potenciación a largo plazo en el hipocampo y bloquea las fases de sueño profundo y de movimiento ocular rápido (MOR), esenciales para la transferencia de información fáctica hacia la corteza cerebral y la estabilización de los recuerdos. El estrés y el agotamiento cognitivo resultantes de esta práctica degradan las funciones ejecutivas y la toma de decisiones en la resolución de problemas. Para mitigar este impacto, la evidencia científica respalda la transición hacia la repetición espaciada y la evocación activa (active recall mediante flashcards por ejemplo). El entrelazado de asignaturas y el aprendizaje basado en problemas optimizan la plasticidad sináptica y la codificación elaborativa, tejiendo un sistema de aprendizaje más sólido, interconectado y consolidado. Como conclusión podemos decir que reemplazar el cramming por técnicas de estudio espaciado y preservar la higiene del sueño es crítico, ya que reduce el fracaso académico y garantiza una retención de los conocimientos médicos adquiridos durante la carrera duradera.
PALABRAS CLAVE
Estudio intensivo de última hora, repetición espaciada, evocación activa, procrastinación, estudiantes de medicina.
ABSTRACT
Cramming, or massed late-night studying, is a highly prevalent and maladaptive practice among medical students. Although utilized to pass immediate assessments, it severely compromises long-term memory consolidation and is associated with higher failure rates, as it engages exclusively short-term memory mechanisms during the learning process. Furthermore, it exerts a profound impact on acute and chronic sleep deprivation, altering the neurobiology of learning. Sleep loss disrupts hippocampal long-term potentiation (LTP) and interrupts both deep sleep (NREM) and rapid eye movement (REM) phases, which are essential for the transfer of factual information to the cerebral cortex and the subsequent stabilization of memories. The resulting stress and cognitive burnout degrade executive functions and clinical decision-making during problem-solving. To mitigate this impact, scientific evidence supports transitioning toward spaced repetition and active recall (for example: via flashcards). Interleaving medical subjects and problem-based learning optimize synaptic plasticity and elaborative encoding, weaving a more robust, interconnected, and consolidated learning system. In conclusion, replacing cramming with spaced learning techniques and preserving sleep hygiene is critical, as it reduces academic failure and ensures the durable retention of medical knowledge acquired throughout preclinical medical education.
KEY WORDS
Cramming, spaced repetition, active recall, procrastination, medical students.
INTRODUCCIÓN
Un factor conductual determinante en el retraso del progreso académico dentro de la educación superior es la procrastinación, que afecta de forma severa hasta al 30% de los estudiantes. La etiología principal de este comportamiento radica en una distorsión de la percepción temporal: al percibir la fecha del examen como un evento distante, el alumnado prioriza actividades no académicas, comprimiendo su tiempo efectivo de autoestudio y limitando el inicio de su preparación a escasas tres o cuatro semanas previas a la evaluación1.
La literatura médica reporta que esta conducta induce deprivación crónica de sueño, desórdenes en la regulación de la presión arterial, disrupciones neuroemocionales y el desarrollo de conductas de abuso de sustancias. Los estudiantes recurren frecuentemente al consumo desmedido de estimulantes como el tabaco o la cafeína como mecanismos compensatorios para sostener la vigilia forzada, mitigar el distrés y asegurar la aprobación de las evaluaciones periódicas, comprometiendo su salud sistémica a cambio del éxito académico inmediato2.
Durante el descanso nocturno se ejecutan procesos homeostáticos críticos que facilitan la consolidación de la información relevante recientemente adquirida, mediante la reactivación y transferencia de trazas mnemónicas desde los almacenes temporales del hipocampo hacia las redes neuronales de la neocorteza. Asimismo, el reposo óptimo prepara al parénquima cerebral para el rendimiento cognitivo del día posterior. Bajo esta premisa, la literatura contemporánea propone que los comportamientos de estudio de los alumnos pueden estructurarse en tres enfoques de aprendizaje principales según Tait et al.: profundo, estratégico y superficial. Los estudiantes de enfoque profundo se mueven por el deseo de comprender, buscando el significado intrínseco e interconectando conceptos de diferentes disciplinas biomédicas. Los estudiantes de enfoque estratégico se caracterizan por una gestión del tiempo altamente organizada a lo largo del ciclo académico y un uso eficiente de las horas de autoestudio para maximizar su productividad y rendimiento cuantitativo. En marcado contraste, los alumnos de enfoque superficial tienden a ser propensos a delegar su preparación en forma de estudio masivo de última hora. Mientras que los perfiles estratégico y profundo salvaguardan la higiene del sueño como un componente protector de su rendimiento, el predominio de rasgos superficiales correlaciona directamente con un deterioro de la calidad subjetiva del descanso, perpetuando un ciclo de vulnerabilidad académica y burnout neurocognitivo3.
La adquisición de competencias y la consolidación de un vasto volumen de conocimientos fácticos representan uno de los mayores desafíos pedagógicos. El cramming se sustenta en juicios metacognitivos erróneos en los cuales los alumnos confunden la sensación de fluidez inmediata y las ilusiones de dominar la materia con un aprendizaje real. Si bien este enfoque puede ser útil en las evaluaciones de retención inmediata, la evidencia demuestra que acelera el sesgo de olvido. En contraste, las estrategias que ralentizan la adquisición inicial del conocimiento, ya que optimizan la plasticidad sináptica, respalda el «efecto del espaciamiento» (spacing effect). Este fenómeno describe cómo sesiones de aprendizaje separadas por intervalos temporales generan trazas de memoria diversificadas y un conjunto más rico de vías y pistas de recuperación. Asimismo, este beneficio se potencia exponencialmente al combinarse con el «efecto del examen» (testing effect) mediante la evocación activa continua. La evidencia clínica demuestra que el reestudio repetido de material ya memorizado carece de beneficio terapéutico sobre el aprendizaje; es el acto de la evaluación espaciada y el esfuerzo de recuperación lo que altera drásticamente la curva del olvido4.
Para abordar la brecha entre la evidencia neurocognitiva y los hábitos de estudio reales de los estudiantes, en un estudio se implementó una sesión interactiva dirigida a estudiantes de medicina de primer año. Esta intervención cuyo objetivo fue discutir estrategias de aprendizaje basadas en la evidencia y su aplicación para promover la retención a largo plazo y la comprensión profunda. Audita la frecuencia basal con la que los estudiantes preclínicos recurren a metodologías de baja utilidad cognitiva antes de la intervención, específicamente el cramming , el resaltado de texto (highlighting), la relectura pasiva y el estudio masivo bloqueado (enfocarse en una sola asignatura por sesión). En contraposición a adoptar de manera sostenida las cinco estrategias de aprendizaje de alta utilidad cognitiva como: el entrelazado (interleaving o alternancia de tópicos), la práctica de evocación (retrieval practice desde la memoria a largo plazo), la práctica distribuida o espaciada, la codificación dual (dual coding mediante la combinación de estímulos verbales y visuales) y la elaboración (explicación de conceptos con palabras propias y su anclaje a redes de conocimiento previas)5.
Otros estudio como el de Dunlosky et al. categorizan de la misma forma el nivel de utilidad pedagógica de las distintas estrategias, siendo el factor determinante con mayor impacto sobre los resultados académicos transversales la metacognición —definida como la monitorización, control y conocimiento consciente de los propios procesos cognitivos—.Esto se complementa sinérgicamente con el mapeo conceptual (concept mapping), una estrategia de andamiaje metacognitivo que grafica la incorporación de nuevos datos fácticos en los esquemas mentales preexistentes, optimizando la arquitectura del conocimiento clínico6.
Un obstáculo crítico en la erradicación del cramming viene dado por los métodos de evaluación tradicionales que priorizan la medición estática del rendimiento cuantitativo en lugar de actuar como catalizadores activos del aprendizaje. Los nuevos marcos educativos contemporáneos abogan por la implementación de la evaluación programática, acumulativa, la cual integra un proceso continuo de retroalimentación, aplicación del conocimiento y auto-regulación. En este contexto de transformación pedagógica, las herramientas multimedia específicamente los videos, documentales y películas narrativa emergen como recursos terapéutico-educativos eficaces para incrementar la comprensión, el compromiso cognitivo y la retención a largo plazo7.
OBJETIVOS
-Determinar la prevalencia del cramming entre los estudiantes de medicina.
-Establecer las causas y consecuencias del estudio intensivo de última hora.
-Proponer alternativas para el correcto aprendizaje de las materias médicas fomentando la memoria a largo plazo.
METODOLOGÍA
Para la elaboración del presente trabajo se ha llevado a cabo una investigación sistemática y pormenorizada, consistente en una revisión bibliográfica sobre la literatura científica existente. Se ha realizado una búsqueda exhaustiva de libros y se han consultado artículos más recientes en las principales bases de datos: Pubmed, Medline, y Scielo, seleccionando investigaciones científicas con contenidos relacionados con el tema de estudio, utilizando como MeSH las palabras clave recogidas previamente.
RESULTADOS
En el estudio llevado a cabo por Ransohoff et al., demuestran en una primera encuesta que los estudiantes de medicina usan técnicas de estudio masivo y poco eficientes como releer, subrayar, atracones, estudiar una sola asignatura durante la sesión de estudio en vez de espaciar las sesiones de estudio de una misma materia, combinar las imágenes con el texto, prácticas de evocación activa mediante la recuperación de información con autoexamen por ejemplo5.
La manera en que las clases son impartidas en las facultades, en formatos de grandes aulas, clases magistrales donde los estudiantes toman notas y luego un examen final sobre la materia, no funciona. Se genera una falta de motivación del alumno hacia la asignatura. Esto sumado a la carencia de tiempo, procrastinación y dejar el estudio para las últimas semanas conduce a una mala organización y burnout que repercutirá sin duda en el trabajo futuro. Las causas de todo esto son recogidas por Erwin y estarían relacionadas con el éxito que supone el cramming a corto plazo, generando la liberación de dopamina que sólo hará que este círculo vicioso se perpetúe al crear una gran satisfacción, incluso una adicción8.
Este tipo de práctica va a conducir a un aumento del estrés, una mayor toma de cafeína, a una disminución de las horas del sueño causando fatiga e irritabilidad, además de un aumento de los estados de inflamación e hipercoagulabilidad8.
En contraposición Cousins et al. demuestran que, más allá de cumplir con las horas de sueño nocturno, una siesta de 1 hora de duración suponía mayores beneficios que un descanso de 30 minutos en relación a la retención de la memoria a largo plazo9.
Otra evaluación a diferentes grupos de estudiantes sobre su forma de estudiar y su tipo de sueño fue propuesta por Roehe et al. Clasificó a los estudiantes en 3 grupos: 1/ Estrategas (bien organizados, eficientes, productivos), 2/ estudiantes profundos (motivados por el deseo de entender, interrelacionado ideas y ahondando en los significados) y 3/ estudiantes superficiales (tienden a estar sobrepasados por su incapacidad de gestionar bien el tiempo). Este tercer grupo tendrán más estrés y peores resultados en relación con el grupo 1 donde ocurrirá todo lo contrario. Así mismo, el sueño de estos últimos será mucho más rutinario y de mejor calidad. Los estudiantes profundos tendrán un mejor o peor sueño según sus estrategias tiendan más a ser como el grupo 1 o el 33.
Los hábitos de estudio varían en relación a diferentes conductas sociales como recogieron Bickerdike et al.
Existe una correlación positiva entre el resultado académico, el esfuerzo y la organización. Los estudiantes que hacían un mayor uso de las redes sociales son aquellos que más usaban el cramming como técnica de estudio10.
Estadísticamente, según Sunarti et al., serán levemente los hombres los que utilizan más estrategias tipo superficiales a la hora de estudiar. Las mujeres, debido a su capacidad de realizar multitareas, tienden a combinar métodos y recursos que conocen para hacer su estudio más eficiente. Los estudiantes que viven en sus propias casas, pero fuera del domicilio familiar, cometen más cramming que los que habitan en una residencia de estudiantes. Podría ser atribuido a que los segundos viven más cerca del campus por lo que van más clase, disponen de menos medios económicos y por ello, cuentan con menores distracciones y con la necesidad de aprobar a la primera la materia2. La prevalencia de estudiar mediante atracones será mayor en los primeros cursos de la universidad, quizás por carecer de otras técnicas o porque la dificultad de las asignaturas son crecientes y este tipo de modelo no es sostenible en el tiempo2.
Yeh et al. analizan mediante su investigación que las múltiples sesiones de estudio de una materia separadas por tiempos generan caminos y conexiones en la memoria que permiten acceder a la información de maneras más eficiente y un mayor almacenamiento en la memoria a largo plazo. Así mismo testear lo aprendido de una manera continua también incrementará nuestro éxito, al crear unos procesos cognitivos más elaborados fortaleciendo nuestra memoria de almacenaje4. De la misma forma Urrizola et al., determinan que el aprendizaje espacio y la práctica de autoevaluaciones serán las técnicas más eficaces; siendo las preguntas elaboradas y la auto explicación prometedoras6.
En los modelos de creación de un plan y aprendizaje basado en problemas (ABP), el estudiante se involucra de manera activa en su educación; en el mismo contexto, la evaluación de los estudiantes de medicina y futuros médicos se ejecuta de forma más eficiente, facilitando un diagnóstico y tratamiento más certero de las patologías11. Los estudiantes se dividen en grupos y se plantean problemas clínicos, formulan abordajes diagnósticos viables y sugiriendo diagnósticos diferenciales potenciales. La percepción de mejora en los resultados clínicos y académicos podría atribuirse al hecho de que las estrategias de aprendizaje activo exigen que los estudiantes realicen un esfuerzo cognitivo consciente para asumir la responsabilidad de su propio proceso formativo11.
Williams et al., proponen diferentes estrategias orientadas a médicos residentes Junior o Senior. Los residentes de primeros cursos obtendrán un mayor rendimiento en técnicas como estudio de casos clínicos, podcasts, discusiones entre compañeros sobre ciertos casos o patologías. En cambio, los de cursos superiores deben de adquirir roles más activos tanto en las clases magistrales como en el manejo del paciente y en la enseñanza y tutela de los estudiantes menores 12.
Recursos visuales, como documentales, podrían suponer una ayuda para interconectar los elementos vistos durante la sesión cinematográfica con la información retenida creando una actitud reflexiva y critica7.
DISCUSIÓN
La neurobiología del aprendizaje demuestra de forma inequívoca que la sobresaturación mnemónica de última hora, conducida por bucles dopaminérgicos y distorsiones en la percepción temporal, no solo sabotea la consolidación de la memoria a largo plazo en la neocorteza al inducir deprivación crónica de sueño, sino que perpetúa un enfoque superficial de aprendizaje impulsado por ilusiones de competencia. Para romper este círculo vicioso de sobrecarga cognitiva y procrastinación, resulta imperativo reestructurar el paradigma educativo actual mediante la transición hacia modelos de evaluación acumulativa y programática, complementados con herramientas multimedia de corte reflexivo.
Así mismo, la intervención pedagógica oportuna a través de la docencia se erige como una estrategia altamente eficaz para guiar cognitivamente al alumnado, promoviendo la adopción activa de técnicas de alta utilidad como la práctica de evocación espaciada, el entrelazado y la autorregulación metacognitiva. Solo mediante el reemplazo sistemático del estudio masivo por metodologías de aprendizaje distribuido basadas en la evidencia se podrá mitigar el fracaso académico, salvaguardar la higiene del descanso y garantizar el desarrollo de competencias clínicas sólidas indispensables para la futura práctica profesional médica.
Sería de suma importancia implementar, durante el primer curso de los estudiantes, una materia dedicada a técnicas de estudio e involucrar de forma activa al estudiante en el proceso de aprendizaje; haciendo hincapié en la higiene del sueño, la creación de grupos de bienestar emocional y el fácil acceso a los profesores.
BIBLIOGRAFÍA
- 1.Kerdijk W, Cohen-Schotanus J, Mulder BF, Muntinghe FL, Tio RA. Cumulative versus end-of-course assessment: effects on self-study time and test performance. Med Educ. 2015 Jul;49(7):709-16. doi: 10.1111/medu.12756. PMID: 26077218.
- 2.Sunarti LS, Diani YH, Alfarabi M, Cing JM, Arodes EE, Kurniaty L, Erwin F, Fachly A. The Practice of Cramming among Pre-Clinical Medical Students and Their Remedial Examination Result: A Simple Preliminary Demographic Analysis. Arch Curr Res Int. 2022;22(8):24-34. doi: 10.9734/acri/2022/v22i8545.
- 3.Roehe MA, Trost C, Grundnig JS, Anvari-Pirsch A, Holzinger A. Study smarter, sleep better: learning approaches as predictors of sleep quality among medical students. Acad Med. 2026 Jun 1;101(6):664-672. doi: 10.1093/acamed/wvag043. PMID: 41707233.
- 4.Yeh DD, Park YS. Improving Learning Efficiency of Factual Knowledge in Medical Education. J Surg Educ. 2015 Sep-Oct;72(5):882-9. doi: 10.1016/j.jsurg.2015.03.012. Epub 2015 Apr 25. PMID: 25920573.
- 5.Ransohoff A, Boscardin C, Hauer KE, Wlodarczyk S. Rethinking How to Introduce the Learning Sciences: a Near-Peer Approach. Med Sci Educ. 2020 Nov 10;31(1):45-47. doi: 10.1007/s40670-020-01142-5. PMID: 34457862; PMCID: PMC8368513.
- Urrizola A, Santiago R, Arbea L. Learning techniques that medical students use for long-term retention: A cross-sectional analysis. Med Teach. 2023 Apr;45(4):412-418. doi: 10.1080/0142159X.2022.2137016. Epub 2022 Oct 28. PMID: 36306371.
- 7.Akrawi N, van der Sijs H, van Rosse F. From cramming to binge-watching: Integrating documentary-based assessment into a pharmacology and toxicology curriculum-a qualitative study. Br J Clin Pharmacol. 2026 Aug;92(8):2474-2486. doi: 10.1002/bcp.70134. Epub 2025 Jun 13. PMID: 40515438; PMCID: PMC13421058.
- 8.Erwin F. Study the Impact of Cramming in Medical Students. Int Blood Res Rev. 2022;13(4):53-64. doi: 10.9734/IBRR/2022/v13i430186.
- Cousins JN, Wong KF, Raghunath BL, Look C, Chee MWL. The long-term memory benefits of a daytime nap compared with cramming. Sleep. 2019 Jan 1;42(1):zsy207. doi: 10.1093/sleep/zsy207. PMID: 30371902; PMCID: PMC6335868.
- Bickerdike A, O’Deasmhunaigh C, O’Flynn S, O’Tuathaigh C. Learning strategies, study habits and social networking activity of undergraduate medical students. Int J Med Educ. 2016 Jul 17;7:230-6. doi: 10.5116/ijme.576f.d074. PMID: 27424041; PMCID: PMC4958349.
- Imanieh MH, Dehghani SM, Sobhani AR, Haghighat M. Evaluation of problem-based learning in medical students’ education. J Adv Med Educ Prof. 2014 Jan;2(1):1-5. PMID: 25512911; PMCID: PMC4235539.
- Williams SM, Ziegler JF. Practical, Applied, and Research-Based Teaching Strategies for Physicians. Ear Nose Throat J. 2022 Nov;101(9_suppl):6S-15S. doi: 10.1177/01455613231164315. Epub 2023 Mar 14. PMID: 36916304.