AUTORES
RESUMEN
La vitamina D es una hormona esteroidea esencial para múltiples funciones fisiológicas, incluyendo la homeostasis del calcio, la salud ósea, la modulación del sistema inmunológico y la regulación del ciclo sueño-vigilia. Este artículo revisa las fuentes alimentarias y endógenas de vitamina D, su absorción intestinal, metabolismo hepático y renal, así como sus acciones fisiológicas. Se analiza la evidencia científica sobre los beneficios de la vitamina D en pacientes con dolor crónico, destacando su papel en la modulación de la inflamación y la percepción del dolor. Además, se examina la asociación entre la deficiencia de vitamina D y los trastornos del sueño, incluyendo insomnio y alteraciones del ritmo circadiano. La revisión se basa en estudios recientes que sugieren una relación significativa entre niveles adecuados de vitamina D y mejoras en la calidad del sueño y la reducción del dolor crónico. Se concluye que mantener niveles óptimos de vitamina D puede ser una estrategia complementaria en el manejo de estas condiciones, aunque se requieren más estudios para establecer recomendaciones clínicas definitivas.
PALABRAS CLAVE
Vitamina D, metabolismo, trastornos del sueño.
ABSTRACT
Vitamin D is a steroid hormone essential for various physiological functions, including calcium homeostasis, bone health, immune system modulation, and regulation of the sleep-wake cycle. This article reviews dietary and endogenous sources of vitamin D, its intestinal absorption, hepatic and renal metabolism, as well as its physiological actions. The scientific evidence on the benefits of vitamin D in patients with chronic pain is analyzed, highlighting its role in modulating inflammation and pain perception. Additionally, the association between vitamin D deficiency and sleep disorders, including insomnia and circadian rhythm disturbances, is examined. The review is based on recent studies suggesting a significant relationship between adequate vitamin D levels and improvements in sleep quality and reduction of chronic pain. It is concluded that maintaining optimal vitamin D levels may be a complementary strategy in managing these conditions, although further studies are needed to establish definitive clinical recommendations.
KEY WORDS
Vitamin D, metabolism, sleep disorders.
DESARROLLO DEL TEMA
El objetivo de este artículo monográfico es analizar el papel de la vitamina D en las funciones fisiológicas clave y su impacto en los trastornos del sueño. Los objetivos específicos que se han establecido son:
- Describir las fuentes alimentarias y endógenas, la absorción y el metabolismo de la vitamina D.
- Evaluar la evidencia científica sobre los beneficios de la vitamina D en la mejora de los trastornos del sueño.
La vitamina D, tradicionalmente reconocida por su papel en la homeostasis del calcio y la salud ósea, ha emergido en las últimas décadas como un modulador clave en diversas funciones fisiológicas. Su influencia se extiende al sistema inmunológico, la función neuromuscular y la regulación del ciclo sueño-vigilia. La deficiencia de vitamina D se ha asociado con una variedad de condiciones clínicas, incluyendo dolor crónico y trastornos del sueño, lo que ha generado un creciente interés en su estudio y aplicación clínica. Este artículo tiene como objetivo revisar de manera integral las fuentes, absorción, metabolismo y funciones fisiológicas de la vitamina D, así como analizar la evidencia científica sobre su impacto en el dolor crónico y los trastornos del sueño.
LA VITAMINA D:
La vitamina D es una prohormona liposoluble esencial para la regulación del metabolismo del calcio y fósforo, y por ende, para la salud ósea1,2. Existen dos formas principales: la vitamina D2 (ergocalciferol), de origen vegetal, y la vitamina D3 (colecalciferol), de origen animal y sintetizada en la piel mediante la exposición a la radiación ultravioleta B (UVB)1. Una vez en el organismo, la vitamina D se convierte en su forma activa, el calcitriol, a través de procesos de hidroxilación en el hígado y los riñones. Además de su función clásica en la homeostasis mineral, el calcitriol actúa como una hormona que modula la expresión génica en diversos tejidos, incluyendo el sistema inmunológico y el sistema nervioso central. La deficiencia de vitamina D puede conducir a enfermedades como la osteomalacia en adultos y el raquitismo en niños, y se ha asociado con un aumento en la incidencia de enfermedades autoinmunes, infecciones y trastornos neurológicos1,2.
FUENTES ALIMENTARIAS:
Las fuentes alimentarias de vitamina D son limitadas. Los pescados grasos como el salmón, la caballa y las sardinas son ricos en vitamina D3. El hígado de bacalao, las yemas de huevo y los productos lácteos fortificados también contribuyen a la ingesta dietética. Sin embargo, la principal fuente de vitamina D para la mayoría de las personas es la síntesis cutánea inducida por la exposición solar. Factores como la latitud geográfica, el uso de protector solar, la pigmentación de la piel y el estilo de vida pueden influir significativamente en la producción endógena de vitamina D. En poblaciones con exposición solar limitada o dietas deficientes, la suplementación puede ser necesaria para alcanzar niveles óptimos de vitamina D1,3.
ABSORCIÓN:
La absorción de la vitamina D ocurre en el intestino delgado, principalmente en el duodeno y el yeyuno, y requiere la presencia de grasas dietéticas y sales biliares para su emulsificación y posterior incorporación en micelas. Una vez absorbida, la vitamina D se incorpora en quilomicrones y se transporta a través del sistema linfático hacia la circulación sistémica. Factores que afectan la absorción incluyen enfermedades gastrointestinales como la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn y la insuficiencia pancreática, que pueden reducir la biodisponibilidad de la vitamina D y contribuir a su deficiencia1.
METABOLISMO:
La vitamina D, ya sea obtenida por síntesis cutánea o por ingestión, es transportada al hígado, donde se hidroxila en la posición 25 para formar 25-hidroxivitamina D [25(OH)D], la principal forma circulante y el mejor indicador del estado de vitamina D en el organismo1,2. Posteriormente, en los riñones, la 25(OH)D se hidroxila en la posición 1α para formar 1,25-dihidroxivitamina D [1,25(OH)2D], la forma activa que ejerce efectos hormonales al unirse a receptores específicos en diversos tejidos1,2. Este proceso está regulado por factores como la hormona paratiroidea, los niveles de calcio y fósforo, y el factor de crecimiento fibroblástico 23 (FGF23)2.
ACCIONES FISIOLÓGICAS:
La vitamina D desempeña múltiples funciones fisiológicas más allá de la regulación del metabolismo óseo1,2. Modula la respuesta inmunitaria, promoviendo la tolerancia inmunológica y reduciendo la inflamación2. En el sistema nervioso, la vitamina D influye en la síntesis de neurotransmisores y en la neuroprotección, lo que sugiere un papel en la prevención de enfermedades neurodegenerativas2. Por otra parte, numerosos estudios han identificado una asociación entre niveles bajos de vitamina D y la presencia de dolor crónico, incluyendo condiciones como la fibromialgia, la osteoartritis y el dolor musculoesquelético generalizado4. La vitamina D puede influir en la percepción del dolor a través de la modulación de la inflamación y la sensibilidad neuronal4. La suplementación con vitamina D en pacientes con deficiencia ha mostrado mejoras en la intensidad del dolor y en la calidad de vida, aunque se requieren más ensayos clínicos para establecer protocolos de tratamiento específicos4. Además, la vitamina D participa en la regulación del ciclo sueño-vigilia, posiblemente a través de su acción sobre los núcleos supraquiasmáticos del hipotálamo y la modulación de la producción de melatonina5,6,7.
REGULACIÓN DEL SUEÑO-VIGILIA:
La vitamina D se sintetiza en la piel a partir del 7-dehidrocolesterol cuando se expone a la radiación ultravioleta B (UVB) del sol1,5. Esta exposición también activa otras rutas hormonales relacionadas con la regulación del reloj circadiano6. El eje sueño-vigilia está regulado por el reloj biológico central localizado en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, el cual responde a señales luminosas captadas por la retina6. Aunque esta regulación depende principalmente de la melatonina, la vitamina D también participa indirectamente5,6,7,8. Se ha visto que niveles bajos de vitamina D están asociados a una menor eficiencia del sueño, mayor latencia, menor duración y mayor fragmentación5,6,7. Además, la vitamina D influye en la síntesis de melatonina, la principal hormona que regula el ritmo circadiano. Lo hace al intervenir en el metabolismo del triptófano, un precursor de la melatonina. Un déficit de vitamina D puede alterar este proceso, reduciendo la producción de melatonina y afectando la calidad del sueño6,7,8.
ASOCIACIÓN ENTRE LA DEFICIENCIA DE LA VITAMINA D Y LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO:
La deficiencia de vitamina D, también conocida como hipovitaminosis D, ha sido relacionada con un espectro de alteraciones del sueño, incluyendo insomnio, trastornos del ritmo circadiano, somnolencia diurna y disminución de la eficiencia del sueño5,6,7,8. Esta relación se fundamenta en la expresión de receptores de vitamina D (VDR) y de la enzima 1-alfa-hidroxilasa en varias regiones del sistema nervioso central implicadas en la regulación del ciclo sueño-vigilia, como el hipotálamo y la glándula pineal6,7,8. La vitamina D participa indirectamente en la síntesis de melatonina al modular la enzima triptófano hidroxilasa, que interviene en la conversión del triptófano en serotonina, precursora de la melatonina, hormona clave en la regulación del sueño6,7,8. Estudios observacionales y revisiones sistemáticas han demostrado una asociación estadísticamente significativa entre niveles bajos de vitamina D y una mayor prevalencia de insomnio, despertares nocturnos frecuentes y sueño fragmentado5,6,7,8. En adultos mayores, la deficiencia de vitamina D se ha vinculado a una reducción en el tiempo total de sueño y una mayor incidencia de apnea obstructiva del sueño3,9. A pesar de que algunos ensayos clínicos han mostrado resultados prometedores con la suplementación de vitamina D en la mejora de la calidad del sueño, aún se necesitan estudios de intervención más robustos para establecer una relación causal concluyente8,9. Por tanto, evaluar los niveles séricos de vitamina D en pacientes con trastornos del sueño podría representar una estrategia diagnóstica y terapéutica complementaria, especialmente en poblaciones de riesgo como ancianos, personas con obesidad o enfermedades crónicas9.
CONCLUSIONES
La vitamina D se ha consolidado como una molécula multifuncional, más allá de su tradicional asociación con el metabolismo óseo y el calcio. La evidencia actual destaca su implicación en funciones inmunológicas, neuromusculares y neuropsicológicas, así como su influencia en el estado inflamatorio sistémico. En pacientes con dolor crónico, se ha observado que la deficiencia de vitamina D podría agravar los síntomas y reducir la eficacia de algunos tratamientos analgésicos. A su vez, las alteraciones del sueño, que afectan profundamente la calidad de vida, podrían estar moduladas por los niveles séricos de esta vitamina⁴⁻⁹.
La relación entre vitamina D y el sueño parece estar mediada por mecanismos neuroendocrinos complejos, que aún requieren una mejor caracterización. Sin embargo, los hallazgos acumulados sugieren que mantener niveles adecuados de vitamina D a través de una adecuada exposición solar, alimentación balanceada y suplementación cuando sea necesario, podría ser una estrategia beneficiosa en el abordaje integral de los trastornos del sueño y el dolor crónico.
En este contexto, se propone integrar la evaluación de los niveles de vitamina D en la práctica clínica habitual, especialmente en pacientes con síntomas persistentes, fatiga, insomnio o dolor musculoesquelético. La prevención de la hipovitaminosis D debe considerarse una prioridad de salud pública, con especial énfasis en poblaciones vulnerables como personas mayores, pacientes con enfermedades inflamatorias y quienes residen en regiones con escasa exposición solar.
BIBLIOGRAFÍA
- Valero Zanuy M, Hawkins Carranza F. Metabolismo, fuentes endógenas y exógenas de vitamina D. REEMO. 2007;16(4):63-70. doi: 10.1016/S1132-8460(07)73506-7. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-reemo-70-articulo-metabolismo-fuentes-endogenas-exogenas-vitamina-13108019
- Marín S, Díaz R. Alteraciones del metabolismo fosfocálcico. An Pediatr Contin. 2009;7(3):136-143. doi: 10.1016/S1696-2818(09)71117-5. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-anales-pediatria-continuada-51-articulo-alteraciones-del-metabolismo-fosfocalcico-S1696281809711175
- Oficina de Suplementos Dietéticos (ODS), Institutos Nacionales de la Salud (NIH). Vitamina D – Datos en español. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminD-DatosEnEspanol/
- Leite de Oliveira D, Hirotsu C, Tufik S, Andersen ML. The interfaces between vitamin D, sleep and pain. J Endocrinol. 2017;234(1):R23-R36. doi: 10.1530/JOE-16-0514. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28536294/
- Al-Shawwa B, Ehsan Z, Ingram DG. Vitamin D and sleep in children. J Clin Sleep Med. 2020;16(7):1119-1123. doi: 10.5664/jcsm.8440. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32672533/
- Romano F, Muscogiuri G, Di Benedetto E, et al. Vitamin D and sleep regulation: Is there a role for vitamin D? Curr Pharm Des. 2020;26(21):2492-2496. doi: 10.2174/1381612826666200310145935. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32156230/
- Mosavat M, Smyth A, Arabiat D, Whitehead L. Vitamin D and sleep duration: Is there a bidirectional relationship? Horm Mol Biol Clin Investig. 2020;41(4):e0025. doi: 10.1515/hmbci-2020-0025. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33185571/
- Gao Q, Kou T, Zhuang B, et al. The association between vitamin D deficiency and sleep disorders: A systematic review and meta-analysis. Nutrients. 2018;10(10):1395. doi: 10.3390/nu10101395. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30275418/
- González M, Rodríguez A, Pérez M, et al. Efectos de la suplementación con vitamina D en la calidad del sueño en adultos mayores. Rev Cubana Endocrinol. 2020;31(2):1-12. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-29532020000200012