AUTORES
- Yaiza Motrel Ferreruela. Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Universitario San Jorge, Huesca).
- Fernando Borniquel Agudo. Enfermero especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza).
- Mercedes Aso de Guzmán. Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza).
- Laura Ibarra Mingote. Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza).
- Olga Morales Berges. Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza).
- Irene Ridruejo Martínez. Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza).
RESUMEN
La Mutilación Genital Femenina es una forma de violencia contra la mujer, con implicaciones sobre su salud física, sexual, reproductiva y psicológica, perpetuando de esta manera las desigualdades de género.
Se trata, por tanto, de un problema que trasciende el plano meramente asistencial, necesitando un abordaje interdisciplinar.
En Aragón existen varios protocolos clínicos orientados a la prevención y actuación ante la circuncisión femenina, ya que debido a los movimientos migratorios y al aumento de la población refugiada, es una realidad presente en nuestro país y en nuestra comunidad autónoma.
PALABRAS CLAVE
Circuncisión femenina, protocolo clínico.
ABSTRACT
Female Genital Mutilation is a form of violence against women, with implications on her physical, sexual, reproductive and psychological health, thus perpetuating gender inequalities.
It is, therefore, a problem that transcends the health care level, requiring an interdisciplinary approach.
In Aragon there are several clinical protocols aimed to prevention and action in the face of female circumcision, since due to migratory movements and the increase in the refugee population, it is a reality present in our country and in our autonomous community.
KEY WORDS
Female circumcision, clinical protocol.
DESARROLLO DEL TEMA
La Mutilación Genital Femenina (MGF) es definida por la OMS como «todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos1«. Se clasifica según las estructuras anatómicas afectadas (Anexo 1).
- Tipo I: Resección total o parcial del clítoris y/o del prepucio.
- Tipo Ia: Resección del prepucio/capuchón del clítoris.
- Tipo Ib: Resección del clítoris con prepucio (clitoridectomía).
- Tipo II: Resección parcial o total del clítoris y labios menores, que puede incluir el corte de los labios mayores.
- Tipo IIa: Resección de los labios menores solamente.
- Tipo IIb: Resección parcial o total del clítoris y los labios menores.
- Tipo IIc: Resección parcial o total del clítoris, de los labios menores y de los labios mayores.
- Tipo III (infibulación): Estrechamiento o sellado de la abertura vaginal, mediante el corte y recolocación de los labios menores y, a veces, también de los labios mayores, con o sin resección del clítoris. Se dejan pequeños orificios para la salida de la orina y sangre menstrual. La infibulación puede ser el resultado del proceso de cicatrización y no necesariamente de la sutura.
- Tipo IIIa: Resección y aposición de los labios menores, con o sin escisión del clítoris.
- Tipo IIIb: Resección y aposición de los labios mayores, con o sin escisión del clítoris.
- Tipo IV: Todos los demás procedimientos lesivos de los genitales femeninos, de severidad variable y sin finalidad médica. Algunos ejemplos son: punciones, incisión en el clítoris o labios, elongación del tejido, cauterización del clítoris y tejido adyacente, raspaduras del orificio vaginal, masajes para que no crezca el clítoris, hierbas para impedir sensibilidad…
Existen múltiples consecuencias derivadas de este procedimiento, las cuales podemos clasificar según el momento de aparición:
- A corto Plazo:
- Dolor intenso.
- Hemorragia.
- Lesión de órganos y estructuras anatómicas de la zona como la uretra y la vagina.
- Infecciones: infección de la herida, infección urinaria por retención de orina o por daño de la uretra, infección por VIH al utilizarse los mismos instrumentos cortantes en todas las niñas iniciadas, etc.
- A medio plazo:
- Anemia severa.
- Infección pélvica.
- Menstruación dolorosa y formación de cicatrices queloides.
- A largo plazo:
- Físicas: Infecciones genitourinarias recurrentes y problemas genitourinarios, como dolores menstruales, fístulas genitourinarias, retención e incontinencia.
- Psicológicas: Ansiedad crónica, fobias, pánico, depresión y miedo a las relaciones sexuales.
- Sexuales: Dispareunia, disminución de la satisfacción sexual, reducción del deseo sexual y la excitación, disminución de la lubricación durante las relaciones sexuales, reducción de la frecuencia de orgasmo o anorgasmia.
La MGF es una práctica que tiene números riesgos obstétricos tanto en el momento del parto como el postparto. Su práctica aumenta la probabilidad de realizar una episiotomía, así como una cesárea y una hemorragia postparto. Paralelamente pueden originar trabajos de parto más prolongados o distocias de parto. Todo esto tiene como efecto colateral que las mujeres que ha sufrido MGF tengas estancias hospitalarias más prolongadas.
La primera mención explícita sobre la MGF se sitúa alrededor del siglo I A.C, la cual menciona como parte de las costumbres egipcias, la circuncisión de los niños y la escisión de las niñas. Se encuentran numerosas referencias a la clirodectomía que justifican su realización como parte de la cultura de los países practicantes.
En algunas sociedades, forma parte de las ceremonias de iniciación, vinculada a dos valores básicos de la cultura: el sentimiento de pertenencia a la comunidad (identidad étnica) y el de complementariedad entre los sexos (identidad de género).
Otras razones son la tradición o la religión, pese a que la MGF se practica tanto en comunidades musulmanas, cristianas y judías y que no se menciona ni en la Biblia ni el Corán. No se trata de una práctica de carácter religioso, sino de una tradición cultural.
También, mencionan motivos higiénicos, ya que en algunas comunidades los genitales externos de las mujeres son considerados sucios y estéticos, porque se cree que el clítoris podría alcanzar las dimensiones del pene si no es escindido.
Así mismo se utiliza para controlar la sexualidad de las mujeres, ya que consideran que la MGF preserva la virginidad, en muchas sociedades, un requisito indispensable para el matrimonio del cual depende el honor de la familia, y también evita la promiscuidad de las mujeres.
Por último, también se cree que la práctica puede incrementar la fertilidad, previene el nacimiento de bebés muertos y potencia la fecundidad.
Paralelamente, existen consecuencias derivadas de la no realización del ritual, como la marginación, la humillación y la exclusión de la niña no circuncidada. Negarse a su realización supone cuestionar la autoridad de sus mayores en unas sociedades fuertemente gerontocráticas de origen, produciendo un conflicto de lealtades. Se lee como un rechazo de los orígenes y una “conversión” a las pautas de vida occidentales2.
Los protocolos que nos encontramos en Aragón para luchar contra la MGF son a nivel nacional el “Protocolo Común de actuación sanitaria ante la Mutilación Genital Femenina3” y más concretamente disponemos del “Protocolo para la prevención y actuación ante la Mutilación Genital Femenina en Aragón4” y el “Plan de atención a la Mutilación genital Femenina. Protocolo de actuación sanitaria5”.
Toda actuación debe tratar a la mujer de forma integral (biopsicosocial) y con un equipo interdisciplinar, abarcando desde el sistema educativo, servicios sociales y sistema sanitario.
Respecto al sistema sanitario, la detección de la MGF podrá realizarse por profesionales pertenecientes a medicina de familia, especialistas en obstetricia-ginecología, pediatría, enfermería, trabajo social, salud mental y urología.
Una vez realizada la captación de la mujer se llevará a cabo un diagnóstico y clasificación del tipo de MGF que presenta, posteriormente se hará una valoración de las consecuencias físicas, psicológicas y afectivo-sexuales que esta ha provocado en la vida de la mujer, se ofertará la posibilidad de una cirugía de reconstrucción y por último se realizará un seguimiento del proceso.
A lo largo de este proceso se deberá ir registrando toda actividad efectuada (diagnóstico, tratamiento, intervenciones…) indicando el profesional que la realiza.
Se utilizarán los siguientes códigos según la CIE-10:
- N90.810: estado de mutilación genital femenina, no especificado.
- N90.811: estado de mutilación genital femenina, tipo I.
- N90.812: estado de mutilación genital femenina, tipo II.
- N90.813: estado de mutilación genital femenina, tipo III.
- N90.818: otros estados de mutilación genital femenina.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización Mundial de La Salud (OMS) [sede Web]. Ginebra: OMS; 2024 [citado el 20 de mayo de 2024]. Centro de prensa [4 pantallas]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/female-genital-mutilation
- La mutilación genital femenina en España. Madrid: Delegación del gobierno contra la Violencia de Género, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2020.
- Protocolo común de actuación sanitaria ante la mutilación genital femenina (MGF). Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2015.
- Protocolo para la prevención y actuación ante la mutilación genital femenina en Aragón. Madrid: Departamento de Sanidad; 2016.
- Plan de atención a la mutilación genital femenina: Protocolo de actuación sanitaria. Madrid: Dirección General de Asistencia Sanitaria, Departamento de Sanidad; 2021.
- Abdulcadir J, Catania L, Hindin MJ, Say L, Petignat P, Abdulcadir O. Female Genital Mutilation: A Visual Reference and Learning Tool for Health Care Professionals. Obstet Gynecol. 2016 Nov;128(5):958-963. doi: 10.1097/AOG.0000000000001686. PMID: 27741194.
ANEXOS
- Tipos de MGF6.






