Actuación de enfermería en el manejo y cuidado del paciente portador de ostomía digestiva

4 junio 2025

 

AUTORES

  1. Oumaima Aboulmakarim Rabbani. Graduada en Enfermería, Zaragoza. Aragón, España.
  2. Paula Bujalance Latasa. Graduada en Enfermería, Zaragoza. Aragón, España.
  3. Silvia Carnicer Izaguerri. Graduada en Enfermería, Zaragoza. Aragón, España.
  4. Ariadna Gracia Prad. Graduada en Enfermería, Zaragoza. Aragón, España.

 

RESUMEN

La ostomía es un procedimiento quirúrgico que implica la creación de una abertura artificial en la superficie del cuerpo denominada estoma la cual conecta un órgano interno del cuerpo con el exterior. Existen diversas clases de ostomías, clasificadas conforme a la función que desempeñan. En el caso de las ostomías de eliminación, se destacan la ileostomía, colostomía y urostomía las cuales permiten la eliminación de desechos, como heces u orina, cuando los órganos implicados no pueden funcionar correctamente. Estas intervenciones pueden presentar complicaciones como infecciones, irritaciones de la piel u obstrucciones. La actuación de enfermería es crucial en el manejo y cuidado de las ostomías digestivas, ya que garantiza la correcta colocación y cuidado del dispositivo, previene complicaciones y mejora la calidad de vida del paciente. Es esencial seguir una higiene adecuada y mantener la piel periestomal en buen estado. Además, el apoyo psicológico es fundamental para ayudar a los pacientes a afrontar los aspectos emocionales y sociales de vivir con una ostomía. La educación sanitaria a pacientes y cuidadores es esencial para asegurar una correcta adaptación y autocuidado.

PALABRAS CLAVE

Cuidados posoperatorios, ostomía, ileostomía, colostomía, piel, pacientes, enfermería.

ABSTRACT

An ostomy is a surgical procedure that involves the creation of an artificial opening in the body’s surface, called a stoma, which connects an internal organ to the outside. There are various types of ostomies, classified according to their function. In the case of elimination ostomies, the most notable are ileostomies, colostomies, and urostomies, which allow the elimination of waste, such as feces or urine, when the organs involved cannot function properly. These procedures can present complications such as infections, skin irritations, or obstructions. Nursing care is crucial in the management and care of digestive ostomies, as it ensures proper placement and care of the device, prevents complications, and improves the patient’s quality of life. Proper hygiene and maintaining healthy peristomal skin are essential. Furthermore, psychological support is crucial to help patients cope with the emotional and social aspects of living with an ostomy. Health education for patients and caregivers is essential to ensure proper adaptation and self-care.

KEY WORDS

Postoperative care, ostomy, ileostomy, colostomy, skin, patients, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

La ostomía es un procedimiento quirúrgico que implica la creación de una abertura artificial en la superficie del cuerpo denominada estoma la cual conecta un órgano interno del cuerpo con el exterior. Este tipo de intervención puede ser clasificado en diversas categorías de acuerdo con su función específica1.

  • Alimentación: gastrostomía, duodenostomía, yeyunostomía.
  • Respiración: traqueostomía.
  • Eliminación: colostomía, ileostomía y urostomía2.

 

La ostomía de eliminación permite la salida de desechos del cuerpo cuando el sistema digestivo o urinario no puede funcionar correctamente. Es un tipo de ostomía diseñada específicamente para la eliminación de heces u orina.

Según su duración, las ostomías pueden clasificarse en dos categorías: temporales y definitivas. Las ostomías temporales se realizan con la intención de ser reconstruidas en un segundo procedimiento quirúrgico, como en situaciones de traumatismos o perforaciones de vísceras huecas, o bien como parte de un procedimiento quirúrgico planificado en múltiples etapas, con el objetivo de proporcionar una medida protectora. Por otro lado, las ostomías definitivas se practican cuando no existe la posibilidad de reconstrucción debido a la amputación o el cierre irreversible del órgano afectado1,3.

De acuerdo con la víscera que se establece en comunicación con el exterior, se pueden distinguir tres tipos principales de ostomías: colostomía, ileostomía y urostomía.

  • Colostomía: procedimiento quirúrgico mediante el cual se exterioriza el colon con el propósito de establecer una vía de eliminación fecal alternativa al tránsito natural. Existen diferentes tipos de colostomías, clasificadas en función del segmento del intestino grueso o colon involucrado. La localización específica del estoma determina variaciones en la consistencia, volumen y acidez de las heces.

 

Indicaciones: enfermedad diverticular, vólvulo de colon, poliposis cólica familiar, enfermedad inflamatoria intestinal, incontinencia anal, traumatismo anorrectal, fístula recto-vaginal, infección perianal, fístulas (2) .

  • La ileostomía consiste en la exteriorización del íleon, una porción del intestino delgado, con el objetivo de establecer una vía no natural para la eliminación de las heces. Las heces resultantes presentan características continuas, irritantes y ácidas, lo que incrementa el riesgo de daño en la piel circundante. Además, este procedimiento conlleva una pérdida considerable de agua y sales minerales, lo que puede derivar en un riesgo elevado de deshidratación.

 

Indicaciones: enfermedades inflamatorias intestinales, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, poliposis cólica familiar, cáncer de colon y recto, traumatismos2.

  • Urostomía: constituye un procedimiento quirúrgico mediante el cual se crea una abertura en la región abdominal o lumbar, con el fin de permitir el paso de la orina desde la sección afectada o enferma del aparato urinario hacia el exterior.

 

Indicaciones: Uropatías obstructivas, reflujo vesicoureteral, malformaciones congénitas, carcinoma vesical, incontinencia urinaria, cistitis intersticial, extrofia vesical, carcinoma uretral2.

Complicaciones:

Complicaciones inmediatas/ tempranas:

Sangrado:

Pérdida de sangre en diversas cantidades y grados, originada en el estoma, ya sea en la zona periestomal o en la misma mucosa. Este fenómeno puede ser consecuencia de la ruptura de un vaso sanguíneo subcutáneo o submucoso en la zona de la sutura periestomal, o bien de la aparición de una úlcera en la mucosa del estoma. Para controlar la hemorragia, se recomienda aplicar una ligera presión sobre la mucosa con una compresa humedecida en agua fría, lo que generalmente contribuirá a la detención del sangrado.

Edema:

El engrosamiento fisiológico excesivo de la mucosa y submucosa intestinal a nivel del estoma, caracterizado por un aumento del componente hídrico intersticial, suele ocurrir en la fase posterior a una intervención quirúrgica. Para mitigar el edema, se recomienda la aplicación de compresas impregnadas con suero hipertónico o dextrosa sobre la mucosa.

Necrosis:

Este fenómeno suele manifestarse en las primeras horas del postoperatorio inmediato y se debe a un aporte sanguíneo insuficiente a la mucosa del estoma, lo que provoca que adquiera un color negro o parduzco. En algunos casos, es necesario realizar una nueva intervención para reparar el estoma, mientras que en otras situaciones se opta por una actitud conservadora, ya que la necrosis puede ser parcial en lugar de total.

Infección:

Se presenta con la aparición de signos inflamatorios, tales como calor, rubor y dolor, junto con supuración en la zona circundante al estoma. Esta condición está asociada a la falta de asepsia, a una manipulación inapropiada durante la intervención quirúrgica o incluso a una reacción del organismo frente al material de sutura utilizado. En caso de ser necesario, se procederá a la evacuación y cura del absceso.

Desinserción:

Se refiere a la separación entre la mucosa y la piel circundante al estoma, generalmente causada por una infección en los bordes enfrentados de la sutura, la cual está asociada a la contaminación del campo quirúrgico durante la intervención. Este fenómeno suele presentarse en la primera semana del postoperatorio, manifestándose a través de signos inflamatorios como dolor, calor o rubor, junto con supuración o fiebre. Su intensidad puede variar, desde una simple inflamación periestomal hasta la formación de un absceso, que puede afectar parcial o completamente la circunferencia del estoma. La infección provoca la separación mucocutánea, lo que, en casos extremos, puede dar lugar al hundimiento total del estoma hacia la cavidad abdominal, lo que requeriría una nueva intervención quirúrgica. Ante la detección de la desinserción, se procederá al drenaje del absceso, seguido de su cura y la colocación de un dispositivo que proteja y selle la zona afectada, con el fin de prevenir una nueva contaminación por las heces. En la zona desinsertada, si es posible, se utilizará un dispositivo de 2 piezas.

Desequilibrios de líquidos y electrolitos por enterostomía de alto gasto:

Los estudios indican que los pacientes que han sido sometidos a una ileostomía presentan el mayor riesgo de deshidratación clínica durante los primeros 3 a 8 días postoperatorios, período en el que la producción de efluentes se estabiliza de manera gradual y se solidifica. Durante este tiempo, es fundamental prestar especial atención al equilibrio hídrico ya la reposición de líquidos. Es recomendable emplear bebidas equilibradas en glucosa y electrolitos para prevenir la hiponatremia. A largo plazo, el incremento de los niveles séricos de aldosterona, denominado «adaptación a la ileostomía», contribuye a atenuar los efectos de la depleción de sal y agua4.

Complicaciones tardías:

Estenosis:

Se refiere al estrechamiento del orificio del estoma, por debajo de las dimensiones necesarias para garantizar una evacuación adecuada. Esta condición puede ser consecuencia de una técnica quirúrgica defectuosa, como la creación de un orificio de dimensiones reducidas o lineales a nivel de la aponeurosis, o de complicaciones durante la fase postoperatoria inmediata, que hayan causado el cierre de la zona periestomal por segunda intención. La estenosis puede ocasionar dolor cólico, especialmente al evacuar. En estos casos, se instruye al paciente o al cuidador en la realización de dilataciones digitales. Si estas no resultarán efectivas debido al dolor y la dificultad para realizarlas adecuadamente, se emplearía un obturador para mantener un orificio.

Hernia:

Se refiere a un defecto o fallo en la pared abdominal que provoca la protrusión tanto del estoma como de la piel periestomal, dando lugar a un abultamiento que generalmente desaparece al adoptar la posición de decúbito supino y vuelve a aparecer al ponerse de pie el paciente. Esta afección es consecuencia del aumento de la presión intraabdominal, el cual puede ser inducido por esfuerzos físicos, o por patologías que favorecen dicho incremento, como la tos, el estreñimiento, la ascitis, el deterioro del estado nutricional y la obesidad. Los pacientes suelen utilizar dispositivos con cinturón o fajas abdominales para ayudar a contener la protusión abdominal. La hernia también puede ocasionar obstrucción y dolor si el asa intestinal queda atrapada en el saco herniario. Se recomendará al paciente adoptar la posición de decúbito supino y realizar maniobras para reintroducir el asa intestinal en la cavidad abdominal. Una vez completadas estas maniobras, se procederá a cerrar la faja.

Prolapso:

Se refiere a la protrusión excesiva del asa intestinal sobre el plano cutáneo del abdomen, mostrando una longitud superior a la del estoma en el momento de su creación. En posición de decúbito supino, el paciente debe masajear suavemente la mucosa para retraerla hacia el interior del abdomen, procurando mantenerse relajado y evitando traumatizar. Asimismo, como medida preventiva, se recomienda evitar el estreñimiento y realizar esfuerzo.

Corte en la mucosa:

Este incidente generalmente ocurre debido al aumento en el volumen y la longitud del estoma, lo que provoca que el dispositivo se vuelva pequeño. Como resultado, el filo del dispositivo puede causar un corte en la mucosa debido al cizallamiento, facilitado por los movimientos peristálticos de la mucosa intestinal. En tal caso, es necesario verificar que el dispositivo no entre en contacto directo con la mucosa.

Mala ubicación:

La localización inapropiada del estoma en el abdomen, cercana a pliegues, cicatrices, prominencias óseas, entre otros, dificulta el ajuste adecuado del dispositivo colector, lo que puede ocasionar fugas de efluente que afectan negativamente la autonomía y calidad de vida del paciente. Será imprescindible seleccionar el dispositivo que asegure un sellado adecuado en este tipo de estomas, con el fin de prevenir las fugas del efluente.

Granulomas:

Estos pueden ser causados ​​por la persistencia del material de sutura, por el traumatismo continuo de la piel o por la irritación constante de la mucosa del estoma. Los granulomas fibroproductivos se deben a la acción traumática de un soporte rígido y a la irritación ocasionada por las heces. Su tratamiento suele consistir en fulguración. Como medida preventiva se recomienda adaptar el dispositivo a la medida del estoma para evitar roces1,2,5.

Actuación de enfermería en el manejo y cuidado del paciente portador de estoma digestivo:

Cuidados inmediatos:

Se procederá a realizar una valoración integral del paciente, considerando:

  • Constantes vitales.
  • Restablecimiento hemodinámico: Evaluación de aportes y eliminaciones.
  • Herida quirúrgica.
  • Estoma:
  • Se procederá a la valoración del color de la mucosa, el diámetro y la piel.
  • Se seleccionará el dispositivo más adecuado para este período, como una bolsa transparente con grifo y sin filtro. De este modo, se podrá identificar el momento en que el estoma comienza a funcionar, ya que, al carecer de filtro, la bolsa se inflará debido a la acumulación.
  • El peristaltismo intestinal experimentará variaciones dependiendo de si el intestino ha recibido preparación previa o no. En el caso de una intervención programada en el colon, después de la preparación intestinal, el tránsito se reanudará con la salida de gas o moco.
  • En los pacientes sometidos a una intervención quirúrgica de urgencia, la colostomía comienza a funcionar de manera más temprana.
  • La consistencia de las heces variará en función de la porción del intestino que haya sido exteriorizado.
  • Es habitual que, en las etapas iniciales, la mucosa presente un ligero edema como resultado de la manipulación del intestino.
  • Se procederá a proporcionar información de manera gradual. Se iniciará un programa de educación sanitaria, se establecerán prioridades y objetivos tanto a corto como a largo plazo, y se fomentará la participación activa del paciente en su autocuidado. En el caso de pacientes de edad avanzada o con limitaciones, se involucrará al cuidador principal en este proceso2.

 

Higiene y cuidado de ostomías digestivas:

Preparación del material necesario antes de iniciar el procedimiento:

A continuación, se detalla el material requerido para llevar a cabo el procedimiento de manera adecuada:

  • Esponja suave: Para la limpieza delicada de la zona.
  • Agua templada de grifo: Se recomienda su uso para la higiene adecuada.
  • Jabón o gel con pH neutro: Preferiblemente el de uso habitual del paciente. En caso de estar fuera del hogar y no disponer de un lugar adecuado (como un baño), se podrán utilizar toallitas jabonosas sin crema.
  • Papel de celulosa o toalla suave: Para el secado adecuado de la piel periestomal.
  • Tijeras: Para recortar los dispositivos según la plantilla correspondiente.
  • Espejo: En caso de que el paciente necesite visualizar el estoma para realizar el procedimiento correctamente.
  • Bolsa de plástico: Destinada a la recolección y desecho del material sucio.
  • Dispositivo nuevo para el estoma: Para la adecuada sustitución del anterior
  • Importante: No se deben utilizar gasas ni suero en las ostomías digestivas, ya que estas no son heridas.

 

Procedimiento para la Retirada del Dispositivo y la Higiene de los Estomas:

A continuación, se describen los pasos a seguir para realizar correctamente la retirada del dispositivo y la higiene de los estomas digestivos:

  • Higiene de manos: Antes de iniciar el procedimiento, es indispensable lavarse adecuadamente las manos para garantizar la asepsia.
  • Retirada del adhesivo: Despegar el adhesivo con suavidad, iniciando desde la parte superior hacia la parte inferior, hasta su completa remoción. Se deben evitar tirones bruscos para no dañar la piel.
  • Eliminación de restos fecales: En caso de presencia de restos de heces, retirarlos delicadamente utilizando un papel humedecido, procurando no ejercer presión excesiva.
  • Limpieza de la piel periestomal: Proceder a limpiar cuidadosamente la piel periestomal utilizando una esponja suave y agua templada. Posteriormente, secar la zona sin frotar enérgicamente la mucosa, dado que la manipulación brusca puede ocasionar sangrado.
  • Verificación del secado: Antes de colocar el nuevo dispositivo, asegurarse de que la piel se encuentre completamente seca.

 

Procedimiento para la Colocación de los Dispositivos:

A continuación, se detallan los pasos a seguir para la adecuada colocación de los dispositivos destinados al manejo de estomas:

Método de colocación de los dispositivos:

  • Medición del estoma: Es recomendable realizar mediciones periódicas del estoma para identificar posibles modificaciones en su tamaño o forma. Este proceso debe realizarse utilizando guías de medición o plantillas adecuadas.
  • Colocación de dispositivos de una pieza cerrada:

 

– En caso de dispositivos no precortados, proceder a recortar el orificio a la medida exacta del estoma.

– Si el estoma presenta una forma regular, se puede utilizar un dispositivo precortado adecuado.

– Al tratarse de un dispositivo de una sola pieza, se debe doblar la bolsa antes de su colocación y comenzar a adherirla haciendo coincidir el adhesivo con el borde inferior del estoma.

– Posteriormente, se deben deslizar los dedos suavemente desde la parte inferior hacia la parte superior para asegurar la adherencia del adhesivo en su totalidad.

  • Colocación de dispositivos de dos o tres piezas:

 

– Recortar el disco según las dimensiones adecuadas del estoma.

– Centrar cuidadosamente el disco sobre el estoma y, con los dedos, alisar suavemente para favorecer la adherencia y asegurar un sellado adecuado.

– Finalmente, adaptar la bolsa al disco asegurando su correcta fijación.

Frecuencia y Ocasiones Adecuadas para el Cambio de Dispositivos:

El cambio de dispositivos debe realizarse conforme a las siguientes indicaciones, según el tipo de sistema utilizado:

  • Dispositivos de una pieza cerrada:

 

– Deben ser reemplazados cuando la bolsa haya alcanzado menos de la mitad de su capacidad.

– Habitualmente, se efectúan entre dos y tres cambios cada 24 horas.

  • Dispositivos de una pieza abierta:

 

– La bolsa debe vaciarse antes de que llegue a la mitad de su capacidad, para evitar que el peso excesivo provoque el desprendimiento del dispositivo.

– El cambio completo del dispositivo debe realizarse cada 24 a 48 horas.

  • Dispositivos de dos piezas:

 

– El disco debe ser reemplazado cada 2 a 3 días.

– Si la bolsa es de tipo cerrado, debe sustituirse cuando haya alcanzado menos de la mitad de su capacidad.

– En caso de utilizarse una bolsa abierta, esta debe vaciarse regularmente y cambiarse por completo cada 24 horas.

  • Fugas:

 

– En caso de detectar fugas, se deberá proceder al cambio inmediato del dispositivo para garantizar la higiene y seguridad adecuadas.

Procedimiento para la Eliminación Adecuada de los Dispositivos:

  • Disposición de los dispositivos utilizados:

 

– Los dispositivos desechados deben ser introducidos en una bolsa adecuadamente anudada antes de ser depositados en el contenedor de residuos domésticos.

  • Higiene posterior al procedimiento

 

– Al concluir el proceso de eliminación, se deberá proceder al lavado exhaustivo de las manos para garantizar una higiene adecuada1,2,6.

Consideraciones:

  • Al realizar el marcaje del estoma, además de considerar los parámetros recomendados, es fundamental tener en cuenta las características anatómicas particulares de cada paciente.
  • Se sugiere evitar el uso de mascarilla durante el cambio del dispositivo en el paciente, priorizando la contención de la respiración al retirar el dispositivo de la piel para minimizar riesgos.
  • Se debe instruir al paciente o cuidador sobre la importancia de no frotar la mucosa, dado que esta es susceptible a lesiones y sangrado con facilidad.
  • En el caso de pacientes con ileostomías, se recomienda la ingesta de alimentos en porciones pequeñas distribuidas en cinco a seis comidas diarias, con el propósito de favorecer la absorción de nutrientes por parte del intestino. Asimismo, es esencial aumentar el consumo de líquido especialmente en las ileostomías.
  • El paciente deberá evitar un aumento excesivo de peso, dado que este factor puede interferir significativamente en la correcta adaptación y fijación del dispositivo.
  • La irritación periestomal puede originarse por múltiples causas, tales como el contacto prolongado con heces u orina, el uso inadecuado del dispositivo o la aparición de una reacción alérgica a alguno de sus componentes. Ante la presencia de irritación, es recomendable informar al profesional de salud para su adecuada valoración2.

 

Procedimiento de irrigación de la colostomía:

La irrigación es un procedimiento que limpia el intestino grueso de heces mediante un enema de agua. Permite controlar directamente la evacuación de las heces y la liberación de gases6.

Existen diversos grados de irrigación en función de sus objetivos:

  • Irrigación orientada a la continencia: se describe como aquella que se realiza con la finalidad de inducir evacuaciones en intervalos previamente establecidos y estrictamente regulados, permitiendo así un período prolongado sin eliminación fecal y, por ende, garantizar la continencia fecal.
  • Irrigación terapéutica: se refiere al procedimiento realizado como parte del tratamiento indicado ante complicaciones relacionadas con el estoma, tales como desinfección mucocutánea, fístulas o lesiones en la piel periestomal. Dichas complicaciones dificultan la adherencia adecuada de los dispositivos, por lo que es necesario mantener la zona libre de residuos fecales durante un tiempo.
  • Irrigación de limpieza: orientada a la eliminación sistemática de residuos acumulados. Esta modalidad tiene como fin optimizar la higiene periestomal.
  • Irrigación para el control de esfínteres: Consiste en el procedimiento efectuado con el propósito de evaluar y fortalecer la capacidad de contracción de los esfínteres, como preparación previa a la reconstrucción del tránsito intestinal.

 

La implementación de la irrigación en colostomías puede iniciarse a partir de la primera semana postoperatoria, aunque existen experiencias que permiten su inicio en el postoperatorio inmediato. Dependiendo del objetivo clínico, la aplicación temprana de la irrigación está indicada para el tratamiento de complicaciones que requieren continencia, pudiendo iniciarse en cualquier momento, siempre que se cumplan los criterios de inclusión.

Se recomienda comenzar la educación sobre la irrigación cuando el paciente haya alcanzado los conocimientos necesarios sobre su nueva situación, lo cual incluye el cuidado adecuado del estoma, el uso de materiales adecuados, el mantenimiento de una dieta equilibrada, la normalización del patrón deposicional, la identificación de posibles complicaciones y la estabilización.

A partir del primer mes posterior a la intervención quirúrgica, el tránsito intestinal generalmente se normaliza, y el ritmo deposicional del paciente debe ser regular, con un máximo de tres deposiciones al día. La frecuencia de la irrigación en las etapas iniciales será diaria. Es fundamental acompañar al paciente a lo largo de todo el proceso, guiándole paso a paso hasta que logre memorizarlo y alcanzar la plena autonomía en la ejecución del procedimiento.

Conforme el intestino se limpia y se adapta al vaciado inducido por el estímulo del agua, las deposiciones se irán espaciando progresivamente, permitiendo que la irrigación se realice cada 48 horas incluso hasta 72 horas.

En cuanto a las indicaciones y contraindicaciones de irrigación, son las siguientes:

  • Indicaciones: Este método se emplea en el tratamiento del estreñimiento. Además, se utiliza en la preparación del intestino para la realización de pruebas funcionales, tales como la colonoscopia y el enema opaco. Asimismo, puede ser considerada como una alternativa a la bolsa para el vaciamiento intestinal en pacientes con colostomía terminal o sigmoidea.
  • Contraindicaciones: enfermedad de Crohn, diverticulitis y ciertas complicaciones.

 

En lo que respecta al equipo de irrigación, éste consta de:

  • Disco adhesivo de 40, 50 o 60 mm de diámetro.
  • Cinturón para adaptar la base de plástico.
  • Manga de irrigación con aro y clip de seguridad.
  • Sistema de irrigación completo: Bolsa o depósito para agua con tubo y válvula de paso de agua para control de velocidad y tubo con cono de plástico adaptable a la conexión del mando de control.
  • Lubricante.
  • Guantes.
  • Pinza para cierre de manga.
  • Bolsa de basura.
  • Protector tipo toalla o empapador para proteger la ropa (en caso necesario).
  • Papel, esponja y jabón.
  • Dispositivo habitual que usa la persona de 1 o 3 piezas, obturador o minicap.

 

Una vez que todo el material esté debidamente preparado, se procede a llevar a cabo el proceso:

1) Colocar la base de plástico con el cinturón en el abdomen, asegurándose de centrar adecuadamente alrededor del estoma. Adaptar la manga a la base y proceder a cerrar el clip de seguridad.

2) Introducir la parte distal de la manga en el inodoro o sujetar dicha parte distal mediante una pinza o utilizando el cinturón.

3) El paciente debe adoptar la posición que le resulte más cómoda y que le permita una visualización adecuada de la abertura del estoma. Generalmente, se recomienda permanecer sentado en una silla frente al inodoro; Sin embargo, también es posible que se coloque en posición de bipedestación.

4) Realizar una exploración digital utilizando el segundo o el quinto dedo a través de la colostomía, con el fin de determinar la dirección del intestino y relajar la musculatura del estoma, facilitando así la entrada del agua.

5) Lubricar la punta del cono de plástico y proceder a insertarlo en la abertura superior de la manga.

6) Introducir el cono en la abertura del estoma, asegurándose de sujetarlo contra él sin aplicar demasiada presión, pero de manera que selle adecuadamente la salida del agua. En el caso de una colostomía con doble boca, la irrigación se llevará a cabo por el estoma proximal o distal, conforme a la indicación específica, ya sea con fines terapéuticos o de continencia.

7) Cerrar la parte superior de la manga alrededor del tubo.

8) Abrir gradualmente la válvula de paso del agua, permitiendo su entrada de manera lenta, durante un período de entre 10 y 20 minutos, según la tolerancia del paciente

9) Verificar la velocidad de entrada del agua, ya que si ésta es excesivamente rápida podría ocasionar una sensación de plenitud.

10) En caso de que el agua no entre, mover el cono de forma circular dentro del estoma hasta restablecer el flujo.

11) Si la rotación del cono no resulta eficaz, retirar el cono del estoma y verificar que no haya obstrucción por heces. En caso afirmativo, dejar que fluya un poco de agua a través de la manga hasta desobstruir.

12) Cuando el paciente experimente una sensación de plenitud o molestias abdominales, detener la infusión de agua y esperar a que la sensación desaparezca. Se recomienda realizar un masaje circular en el abdomen para aliviar.

13) Continuar con la infusión de agua hasta vaciar completamente el cono.

14) Cerrar la válvula de paso del agua.

15) Mantener el cono sobre el estoma durante algunos segundos para permitir que el agua se retenga en el interior.

16) Abrir la parte superior de la manga y retirar el cono.

17) Cerrar nuevamente la parte superior de la manga.

18) A continuación, se producirá la primera expulsión brusca de agua acompañada de contenido fecal.

19) Durante los siguientes 20 a 30 minutos, se eliminará toda la materia fecal contenida en el colon.

20) El proceso completo de irrigación tendrá una duración de entre 60 y 90 minutos.

21) Una vez que la expulsión de heces y/o agua sea mínima, se podrá retirar la manga del inodoro.

22) Retirar la base de plástico y el cinturón. En caso de utilizar un disco adhesivo, este deberá mantenerse adherido.

23) Limpiar cuidadosamente los posibles restos de agua y heces presentes en la piel, el estoma o la placa adhesiva.

24) En caso de utilizar una bolsa de una o dos piezas, proceder a realizar la higiene del estoma y colocar la bolsa en ese momento.

25) Si el paciente utiliza un obturador o minicap, se recomienda, durante la siguiente hora y media o dos horas, emplear un dispositivo colector para recoger posibles restos que aún puedan ser expulsados ​​a través de la colostomía. Una vez que el flujo cesa, proceder a realizar la higiene del estoma y colocar el obturador o minicap.

26) Limpiar y recoger todo el material.

Sugerencias para lograr una irrigación efectiva:

  • Consumir una bebida caliente antes de realizar la irrigación, con el objetivo de estimular la motilidad del intestino
  • El paciente puede optar por irrigación de pie o sentado
  • Evitar inclinarse hacia adelante.
  • Practicar una respiración profunda, inhalando de abajo hacia arriba y expandiendo el abdomen, tras la introducción del agua.
  • Realizar masajes abdominales en el sentido de la circulación intestinal, es decir, de derecha a izquierda.
  • Caminar o moverse entre la primera descarga y la evacuación de heces7.

 

Aspectos psicológicos:

La creación de un estoma suele tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida de los pacientes. Este procedimiento genera modificaciones en diversos aspectos de su vida, frecuentemente asociados con la aparición de sentimientos de ansiedad y depresión.

Otro aspecto relevante a considerar es la naturaleza temporal o permanente de la ostomía, siendo generalmente más aceptable para los pacientes aquella de carácter temporal. No obstante, en ambas situaciones se observa un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, tanto a nivel físico como psicológico, independientemente de la permanencia de la ostomía.

La edad del paciente constituye otro factor relevante a considerar, dado que cada grupo etario enfrenta dificultades específicas derivadas de la ostomía. Los pacientes de edad avanzada, por lo general, presentan mayores problemas de aislamiento social, a lo cual se suman las limitaciones físicas y mentales propias del envejecimiento. Estas condiciones pueden llevar a que, en algunos casos, dichos pacientes no logren aceptar el estoma o desarrollar las habilidades necesarias para el autocuidado. Además, estos individuos suelen requerir mayor tiempo y dedicación en el proceso de aprendizaje, adquisición de autonomía y adaptación al estoma.

Por otro lado, en pacientes jóvenes, el impacto suele ser mayor, ya que enfrentan dificultades significativas para adaptar su vida social y personal a la nueva situación. Aspectos como la baja autoestima derivada de la alteración de la imagen corporal, el estrés y la vergüenza pueden intensificarse. No obstante, el apoyo familiar puede desempeñar un papel fundamental en la reducción de sus preocupaciones y facilitar una aceptación más rápida de los cambios en la imagen corporal.

Otro factor es la marcación del estoma antes de la intervención quirúrgica. Durante esta etapa, el paciente comienza a asimilar la ubicación futura del estoma, lo cual hace esencial la educación proporcionada por la enfermera para facilitar su aceptación y adaptación.

La incorrecta localización del estoma, como su posicionamiento en áreas con pliegues cutáneos, cicatrices o protuberancias, puede generar complicaciones tanto físicas —incluyendo dificultades postoperatorias y problemas para visualizar adecuadamente el estoma— como psicológicas, afectando negativamente al paciente. Por el contrario, un estoma adecuadamente ubicado contribuye a una mejora significativa en la calidad de vida del paciente ostomizado, facilitando el proceso de aceptación y adaptación al cambio.

Es fundamental tener en cuenta que la presencia de la bolsa y otros dispositivos asociados al estoma obliga al paciente a adoptar un estilo de vida diferente y a desarrollar habilidades para su manejo adecuado. En esto reside, la importancia de que el personal de enfermería sea sensible a los sentimientos y vivencias del individuo, aumentando su empatía. Fundamental además el manejo de información basada en la evidencia y una educación permanente identificada como la intervención más eficaz8,9.

El proceso de adaptación suele generar ansiedad y baja autoestima en la mayoría de los casos, debido a que el problema no se limita únicamente al estoma, sino también a ciertos inconvenientes, como son:

  • Olor – Flatulencias:

 

Para una persona ostomizada, la presencia de flatulencias o gases en exceso puede resultar incómoda, ya que no podrá controlar el momento de su expulsión. Por lo tanto, es fundamental conocer los alimentos que provocan estos gases, con el fin de poder evitarlos si se desea mantener una vida social.

Algunos alimentos que son conocidos por causar una mayor producción de gases incluyen las judías, los guisantes, la col, la coliflor, el brócoli, la leche, la cerveza, la cebolla y los nabos.

Después de una comida rica en estos alimentos «gaseosos», lo habitual es que no se produzcan más gases de lo normal hasta transcurridas las primeras tres horas. A partir de este momento, la producción de gases comienza, alcanzando su nivel máximo alrededor de las cinco horas. Posteriormente, la producción empieza a disminuir, y la situación vuelve a la normalidad hacia las siete horas2.

  • Diarrea:

 

La diarrea puede ser ocasionada por la ingestión de ciertos alimentos o bien puede ser un efecto secundario de los medicamentos que se están tomando. En casos de diarrea, se recomienda consumir alimentos ricos en almidón o astringentes. Entre estos se incluyen la patata, la pasta, el arroz, el pan, las zanahorias cocidas, el plátano, yogur, el zumo de limón, así como la carne y los pescados a la plancha. Es fundamental recordar que, en situaciones de diarrea, es imprescindible mantener una hidratación adecuada. Existen ciertos alimentos que pueden agravarla, tales como los cereales y las verduras con alto contenido de fibra, leche y café2.

  • Estreñimiento:

 

Si las heces se vuelven más firmes de lo habitual, es posible que se experimenten molestias. En estos casos, se recomienda consumir alimentos que actúen como laxantes naturales mediante diversos mecanismos. Entre estos alimentos se encuentran las frutas, las verduras y los cereales ricos en fibra, así como el salvado de trigo, el pan integral, las ciruelas pasas, los higos y dátiles.

Asimismo, es recomendable aumentar la ingesta de líquidos, como agua, zumos de frutas, caldos e infusiones, ya que, en ocasiones, el estreñimiento puede ser consecuencia de una deshidratación. Los ejercicios suaves, como caminar, también pueden favorecer el funcionamiento2.

  • Vestimenta:

 

Las características de los dispositivos disponibles en la actualidad permiten continuar con el estilo de ropa preferido. La única precaución que se debe considerar es seleccionar prendas que no ejerzan presión sobre el estoma. Además, existen dispositivos en una amplia variedad de tamaños, lo que facilita su adaptación a la vestimenta más apropiada para diferentes actividades (deportes, baño, entre otras).

  • Viajes:

 

Los pacientes con ostomía pueden disfrutar plenamente de viajes y vacaciones. Para una jornada única, se recomienda llevar el equipo mínimo necesario. Es aconsejable incluir un neceser que contenga los dispositivos, pañuelos de equipaje húmedos y los artículos esenciales en caso de no contar con un lavabo disponible. Asimismo, se debe transportar una cantidad adecuada de bolsas y accesorios10.

  • Baño – Ducha – Natación:

 

Se recomienda alentar al paciente a que se bañe o duche sin el dispositivo. Es beneficioso retirar el dispositivo, limpiar el estoma y la piel circundante, manteniendo el área descubierta durante el baño o la ducha. Posteriormente, se debe secar bien la piel y volver a aplicar la bolsa de ostomía. Para actividades como nadar o hacer ejercicio, es posible utilizar dispositivos de menor tamaño, así como un obturador para el estoma, y ​​elegir un bañador que cubra adecuadamente3.

  • Relaciones sexuales:

 

La función sexual en el varón puede verse afectada o no, dependiendo de si, tras la intervención o como consecuencia de la enfermedad, se han visto comprometidos los vasos sanguíneos y nervios responsables del adecuado funcionamiento de los genitales, que son responsables de la erección y eyaculación. Sin embargo, esta alteración no es inevitable, por lo que es esencial consultar con el médico al respecto.

En el caso de las mujeres ostomizadas, pueden presentar molestias durante el coito o sequedad vaginal. No obstante, estas alteraciones no siempre se manifiestan, ya que depende de cómo haya afectado la intervención o la enfermedad al sistema reproductor femenino. En ocasiones, la función sexual puede verse influenciada por el estrés y la tensión emocional experimentada durante la enfermedad y la cirugía, por lo que la aparente incapacidad sexual podría mejorar al cabo de un tiempo2.

  • Embarazo y contracepción:

 

El parto puede realizarse por vía vaginal o cesárea, independientemente de la presencia del estoma, siguiendo siempre las indicaciones médicas según las circunstancias de cada caso. No existen contraindicaciones para la lactancia materna.

En el caso de utilizar métodos anticonceptivos, es importante tener en cuenta que, en las mujeres ileostomizadas, la píldora anticonceptiva puede no ser adecuadamente absorbida, lo que reduce su efectividad como método anticonceptivo10.

 

CONCLUSIÓN

La actuación de enfermería es clave en el cuidado del paciente con ostomía digestiva, abarcando tanto los aspectos físicos como el apoyo emocional. A través de una atención integral y educación para el autocuidado, se facilita la adaptación del paciente, mejorando su calidad de vida. Además, la capacitación continua del personal de enfermería es fundamental para brindar un cuidado óptimo y humanizado. En definitiva, una atención adecuada permite que el paciente ostomizado logre mayor independencia y bienestar.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Coloplast Profesional. Guía de atención al paciente ostomizado [Internet]. Coloplast Profesional; sf [Consultado: 5 de marzo de 2025]. Disponible en: https://www.coloplastprofessional.es/globalassets/hcp/pdf-file/v2/spain/local-pages/guiaatencionpacienteostomizado.pdf
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  8. Gómez del Río N. Los cuidados de enfermería en el impacto psicológico del paciente ostomizado. [Internet] ENE. Rev Enferm. 2013 [Consultado el 5 de marzo de 2025];7(3):174-8. Disponible en: https://www.index-f.com/ene/7pdf/7304.pdf
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  10. López – Doblas M, Cruz – Piqueras M, Martín Barato A. Vivir con una ostomía. Escuela de pacientes. 2020 [Consultado el 5 de marzo de 2025]. Disponible en: https://escueladepacientes.es/images/Pdfs/Vivir_con_una_ostomia.pdf

 

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