- Alicia Miedes Vicente. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Teruel. España.
- Daniel Alejandro Cadavid Cadavid. Radiodiagnóstico. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Teresa Pilar Briceño Torralba. Medicina de Familia y Comunitaria. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- María Riera Martí. Radiodiagnóstico. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Elena Pascual Pérez. Radiodiagnóstico. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Javier Cuadal Marzo. Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
RESUMEN
La supervivencia tras un paro cardíaco depende de una RCP inmediata y de alta calidad, así como de la desfibrilación oportuna. El soporte vital básico en el adulto prioriza el reconocimiento rápido del paro, la activación del sistema de emergencias y el inicio de compresiones torácicas efectivas. Se recomienda la RCP solo con las manos para testigos legos y 30:2 compresiones/ventilaciones para quienes saben ventilar. Se fomenta el uso temprano del desfibrilador automático, con indicaciones específicas para mujeres, como ajustar el sujetador en lugar de retirarlo.
El soporte vital avanzado se centra en la administración temprana de adrenalina según el ritmo, el uso de antiarrítmicos en fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso refractaria, y la monitorización mediante capnografía y presión arterial invasiva para optimizar la eficacia de la RCP. La desfibrilación se inicia con una descarga de al menos 150 J y puede ajustarse la energía o la posición de los parches en casos de FV refractaria. Se contempla el uso selectivo de RCP mecánica y la RCP extracorpórea como terapia de rescate.
Además, en estas guías se incluyen algunas situaciones especiales, como la RCP en obesos, la colocación adecuada de parches de desfibrilación en mujeres y el manejo de la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño.
PALABRAS CLAVE
Reanimación cardiopulmonar, epinefrina, cardioversión eléctrica, ventilación.
ABSTRACT
Survival after cardiac arrest depends on immediate, high-quality CPR and timely defibrillation. Basic life support in adults prioritizes rapid recognition of arrest, activation of emergency services, and initiation of effective chest compressions. Hands-only CPR is recommended for untrained bystanders, while trained rescuers should use a 30:2 compression-to-ventilation ratio. Early use of an automated external defibrillator is encouraged, with specific guidance for women, such as adjusting the bra rather than removing it.
Advanced life support focuses on the early administration of adrenaline according to the cardiac rhythm, the use of antiarrhythmics in refractory ventricular fibrillation or pulseless ventricular tachycardia, and monitoring with capnography and invasive blood pressure to optimize CPR effectiveness. Defibrillation should begin with a shock of at least 150 J, and energy or pad placement may be adjusted in cases of refractory VF. Selective use of mechanical CPR and extracorporeal CPR as rescue therapy is also considered.
Additionally, these guidelines address special situations, including CPR in obese patients, proper AED pad placement in women, and the management of foreign body airway obstruction.
KEY WORDS
Cardiopulmonary resuscitation, epinephrine, electrical cardioversion, ventilation.
DESARROLLO DEL TEMA
En el año 2025, tanto la American Heart Association (AHA)1 como la European Resuscitation Council (ERC)2 han actualizado sus guías de manejo de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) para adultos, niños y embarazadas. Estas guías representan una revisión exhaustiva basada en la evidencia científica. En el presente se centrará en los aspectos más importantes para una RCP en adultos.
La supervivencia tras un paro cardíaco requiere sistemas integrados y eficaces, destacándose la RCP inmediata de alta calidad y la desfibrilación oportuna como las piedras angulares de una reanimación eficaz en adultos. Las guías buscan centrar a los profesionales en los avances científicos y las recomendaciones que puedan modificar la práctica o el entrenamiento de la reanimación.
La actuación en la RCP del adulto se divide en Soporte Vital Básico (SVB) y Soporte Vital Avanzado (SVA), con especial énfasis en la calidad y la rapidez de las intervenciones.
Soporte Vital Básico en el adulto1-4:
El SVB enfatiza el reconocimiento precoz de la parada cardíaca, la activación inmediata del sistema de respuesta a emergencias y el inicio de las compresiones torácicas.
Reconocimiento y alerta Se debe sospechar un paro cardíaco en cualquier persona que no responda. La respiración lenta, trabajosa o agónica (gasping) debe ser reconocida como un signo de parada cardíaca, y se debe iniciar la RCP ante la duda.
• Operador telefónico: Los operadores deberían usar protocolos estandarizados para el reconocimiento y deben proporcionar instrucciones de RCP a todas las personas que llaman.
• RCP solo con las manos vs. RCP convencional: Para los reanimadores legos en adultos, se debe guiar la RCP solo con las manos. Solo si el reanimador lego afirma saber realizar ventilaciones, se le facilitará la RCP con una relación de 30 compresiones por 2 ventilaciones (30:2).
- Compresiones torácicas de alta calidad La realización de compresiones torácicas de alta calidad es fundamental: colocar el talón de una mano en la mitad inferior del esternón con una profundidad de al menos 5 cm y no más de 6 cm, comprimir el pecho a una frecuencia de 100 a 120 por minuto minimizando al máximo las interrupciones y permitir siempre la reexpansión completa del pecho tras cada compresión, recordando que la RCP es más eficaz si se realiza sobre una superficie firme.
- Ventilación (profesionales de la salud y legos entrenados): Si se proporcionan ventilaciones, el ciclo recomendado es 30 compresiones seguidas de 2 ventilaciones antes de colocar un dispositivo avanzado de manejo de la vía aérea. Cada ventilación debe generar una elevación visible del tórax. Se debe evitar la hipo o hiperventilación. En caso de paro respiratorio en adultos, el profesional de la salud puede administrar 1 ventilación cada 6 segundos, o 10 ventilaciones/min.
- Desfibrilación Externa Automatizada (DEA): Se debe fomentar el uso del DEA por parte de profesionales y legos tan pronto como esté disponible. Las nuevas guías incorporan un cambio importante: en el caso de mujeres, se recomienda ajustar el sujetador en lugar de retirarlo, ya que se ha evidenciado que, probablemente por este motivo, las mujeres recibían desfibrilación en vía pública con menor frecuencia que los hombres.
Soporte Vital Avanzado en el adulto1-4:
El SVA se centra en la prevención de la parada cardiaca, el tratamiento avanzado en el ámbito hospitalario y extrahospitalario, y el inicio de cuidados posparo cardíaco.
Administración de fármacos intravenosos:
El establecimiento rápido de un acceso vascular es esencial para la administración eficaz de fármacos durante la reanimación. Se recomienda priorizar el acceso intravenoso; si este no se consigue de forma rápida o no es factible, el acceso intraóseo constituye una alternativa igual de eficaz y debe utilizarse sin demora.
Adrenalina:
- Ritmos no desfibrilables (asistolia o actividad eléctrica sin pulso): administrar 1 mg de adrenalina tan pronto como sea posible.
- Ritmos desfibrilables (fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso): administrar 1 mg de adrenalina después de la tercera descarga si persiste el ritmo.
- Repetir 1 mg cada 3–5 minutos mientras continúe el soporte vital avanzado.
Antiarrítmicos:
En casos de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso refractaria, administrar amiodarona 300 mg IV tras las primeras tres descargas. Puede seguirse una dosis adicional de 150 mg IV si el ritmo continúa después de cinco descargas.
Si la amiodarona no está disponible, puede utilizarse lidocaína 100 mg IV como alternativa razonable.
B. Desfibrilación en Soporte Vital Avanzado:
Se recomienda administrar una única descarga y continuar de inmediato con un ciclo de RCP de 2 minutos. En paradas cardiorrespiratorias presenciadas y monitorizadas, puede considerarse realizar hasta tres descargas consecutivas cuando el desfibrilador está disponible de forma inmediata.
• Niveles de energía: Para desfibriladores bifásicos, la energía inicial debe ser de al menos 150 J. Si la primera descarga no resulta eficaz, es razonable aumentar progresivamente la energía en las descargas posteriores.
Si persiste la FV tras tres descargas, se denomina FV refractaria y puede valorarse un cambio en el vector de desfibrilación mediante una colocación alternativa de los parches (por ejemplo, anteroposterior). No obstante, las guías americanas ya no recomiendan este cambio de vector; sí las guías europeas. En cuanto a la desfibrilación secuencial doble, sigue sin estar establecida su utilidad en casos de FV/TV sin pulso persistentes.
C. Manejo avanzado de la vía aérea:
Una vez colocado un dispositivo avanzado de vía aérea, se deben realizar compresiones torácicas continuas y ventilar a una frecuencia de 10 respiraciones por minuto. La correcta colocación del tubo endotraqueal y la eficacia de la RCP se monitorizará mediante onda de capnografía. De esta manera, el CO2 al final de la espiración deberá ser igual o superior a 25 mmHg. Además, para comprobar que las compresiones se están realizando correctamente, debemos evidenciar en la onda de pulso arterial una presión arterial diastólica igual o superior a 30 mmHg.
D. Dispositivos especiales y circunstancias especiales:
• RCP Mecánica: No se recomienda el uso rutinario de dispositivos mecánicos de RCP. Sin embargo, pueden considerarse en entornos específicos donde la RCP manual de alta calidad es difícil o peligrosa, siempre que se limiten estrictamente las interrupciones durante la colocación.
• RCP Extracorpórea (E-RCP): Puede considerarse como terapia de rescate para adultos seleccionados con paro cardiaco intrahospitalario y extrahospitalario cuando la RCP convencional no logra la recuperación de la circulación espontánea.
3. Obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño1,4:
Para adultos con obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño grave, se deben realizar ciclos repetidos de 5 golpes en la espalda (palmadas) seguidos de 5 compresiones abdominales hasta que se expulse el objeto o la persona deje de responder. Si la persona deja de responder, se debe iniciar la RCP.
CONCLUSIONES
Las Guías de Reanimación de 2025 reafirman que la calidad en el soporte vital básico (frecuencia y profundidad de las compresiones, mínima interrupción y desfibrilación temprana) es el factor más crítico para mejorar los resultados en la parada cardiaca del adulto.
Los avances clave en las guías de RCP para adultos se centran en varios aspectos fundamentales: se promueve el soporte vital básico asistido por operador telefónico, instruyendo a los testigos a realizar RCP solo con las manos en adultos, y se recomienda implementar políticas que faciliten el acceso público a la naloxona y a los desfibriladores externos automáticos, aumentando la probabilidad de supervivencia en situaciones de parada cardiorrespiratoria. En el soporte vital avanzado, se destaca la administración temprana de adrenalina, especialmente en ritmos no desfibrilables como asistolia y actividad eléctrica sin pulso, así como el uso de monitorización fisiológica mediante presión arterial media y capnografía para guiar la calidad de la RCP y optimizar su eficacia.
Las guías también abordan algunas consideraciones prácticas, reconociendo la necesidad de realizar RCP en pacientes obesos sin modificar las maniobras estándar y sugiriendo estrategias para la colocación de parches de desfibrilación en mujeres, con el fin de superar barreras históricas en la atención.
Además, se subraya la importancia de un enfoque regionalizado para terapias complejas como la reanimación cardiaca extracorpórea y del desarrollo de sistemas integrados que aseguren la continuidad del cuidado y mejoren la recuperación neurológica y funcional de los supervivientes.
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