AUTORES
- Pablo Muñoz Torrealba. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- María Nieves Mirón Sierra. Diplomada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Omar Gómez García. Diplomado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- María Sevil Aguareles. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
RESUMEN
La parada cardiorrespiratoria es una emergencia vital que requiere una intervención inmediata y coordinada, en la que el personal de enfermería desempeña un papel fundamental. Esta revisión bibliográfica analiza los cuidados de enfermería durante la reanimación cardiopulmonar (RCP) basándose en las recomendaciones actualizadas de la American Heart Association (2025–2026) y del European Resuscitation Council (2025).
El análisis muestra que el personal de enfermería participa activamente en todas las fases de la cadena de supervivencia: reconocimiento precoz, activación de los sistemas de emergencia, inicio de RCP de alta calidad, soporte vital avanzado y cuidados postresucitación. En el soporte vital básico, sus intervenciones se centran en garantizar compresiones torácicas eficaces, minimizar las interrupciones y facilitar el uso precoz de la desfibrilación. En el soporte vital avanzado, destaca su papel en la administración de fármacos, la monitorización electrocardiográfica y el apoyo en el manejo de la vía aérea.
Las guías actuales enfatizan la importancia de la calidad de la RCP, recomendando el uso de dispositivos de retroalimentación, la monitorización del CO₂ al final de la espiración y la rotación periódica de los reanimadores. Tras el retorno de la circulación espontánea, los cuidados de enfermería se orientan al control hemodinámico, la protección neurológica y la prevención de complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Reanimación cardiopulmonar, paro cardíaco, cuidados de enfermería, soporte vital avanzado.
ABSTRACT
Cardiac arrest is a life-threatening emergency that requires immediate and coordinated intervention, in which nursing staff play a fundamental role. This literature review analyzes nursing care during cardiopulmonary resuscitation (CPR) based on the updated recommendations of the American Heart Association (2025–2026) and the European Resuscitation Council (2025).
The analysis shows that nurses actively participate in all phases of the chain of survival: early recognition, activation of emergency systems, initiation of high-quality CPR, advanced life support, and post-resuscitation care. In basic life support, their interventions focus on ensuring effective chest compressions, minimizing interruptions, and facilitating early use of defibrillation. In advanced life support, their role is highlighted in drug administration, electrocardiographic monitoring, and airway management support.
Current guidelines emphasize the importance of CPR quality, recommending the use of feedback devices, end-tidal CO₂ monitoring, and periodic rotation of rescuers. After the return of spontaneous circulation, nursing care is directed toward hemodynamic stabilization, neurological protection, and prevention of complications.
KEY WORDS
Cardiopulmonary resuscitation, heart arrest, nursing care, advanced cardiac life support.
INTRODUCCIÓN
La parada cardiorrespiratoria (PCR) constituye una emergencia vital que requiere intervención inmediata y coordinada. La supervivencia depende en gran medida de la rapidez y calidad de la reanimación cardiopulmonar (RCP), así como del cumplimiento de protocolos basados en evidencia cientifica. Las guías de la American Heart Association (AHA) y del European Resuscitation Council (ERC) han evolucionado hacia un enfoque integral que prioriza la calidad de las compresiones, la desfibrilación precoz y el trabajo en equipo¹,².
En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel esencial en la ejecución técnica, coordinación del equipo, monitorización del paciente y continuidad de cuidados postresucitación. Las actualizaciones más recientes enfatizan no solo habilidades técnicas, sino también competencias no técnicas como la comunicación efectiva y el liderazgo clínico³.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Analizar los cuidados de enfermería durante la RCP basados en las recomendaciones actuales de la AHA (2025–2026) y ERC (2025).
Objetivos específicos:
- Describir las intervenciones enfermeras en soporte vital básico (SVB) y avanzado (SVA).
- Identificar el rol de enfermería en la calidad de la RCP.
- Analizar la importancia del trabajo en equipo y la comunicación durante la reanimación.
- Revisar los cuidados postresucitación.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa utilizando fuentes oficiales y literatura científica reciente. Se consultaron las guías AHA 2025 y 2026 de RCP y cuidados cardiovasculares de emergencia, así como las guías ERC 2025. Además, se revisaron artículos científicos disponibles en bases de datos biomédicas.
Los criterios de inclusión fueron publicaciones entre 2020 y 2026, en inglés o español, centradas en RCP y cuidados de enfermería. Se priorizaron documentos oficiales de guías clínicas y revisiones sistemáticas.
RESULTADOS
1. Intervenciones de enfermería en soporte vital básico:
Las guías actuales destacan la importancia de iniciar RCP de alta calidad de forma precoz. El personal de enfermería debe reconocer rápidamente la PCR, activar el sistema de emergencias e iniciar compresiones torácicas efectivas¹.
Las recomendaciones generales incluyen:
- Frecuencia de compresiones entre 100–120/min.
- Profundidad de 5–6 cm en adultos.
- Minimizar interrupciones.
La enfermería también participa en la ventilación con bolsa-mascarilla, asegurando una adecuada oxigenación sin hiperventilación².
2. Cuidados en soporte vital avanzado:
Durante el soporte vital avanzado, la enfermería asume funciones clave:
- Preparación y administración de fármacos (adrenalina, antiarrítmicos).
- Manejo de accesos venosos o intraóseos.
- Monitorización del ritmo cardíaco.
- Preparación y manejo del desfibrilador³.
Las guías AHA 2025 enfatizan la desfibrilación precoz en ritmos desfibrilables y el uso de capnografía para evaluar la calidad de la RCP y detectar retorno de circulación espontánea (ROSC)¹⁰.
3. Calidad de la RCP y monitorización:
La calidad de la RCP es un factor determinante en la supervivencia. La enfermería debe asegurar:
- Compresiones efectivas y continuas.
- Adecuada ventilación.
- Uso de dispositivos de retroalimentación cuando estén disponibles.
Las guías recientes destacan el uso de capnografía (ETCO₂) como indicador de calidad y pronóstico durante la reanimación¹⁰.
4. Trabajo en equipo y comunicación:
Uno de los cambios más relevantes en las guías actuales es el énfasis en las habilidades no técnicas. Se promueve:
- Comunicación en circuito cerrado.
- Claridad en los roles del equipo.
- Liderazgo efectivo durante la aplicación del algoritmo³.
Se ha demostrado que una mala comunicación contribuye significativamente a errores durante la reanimación³.
5. Cuidados postresucitación:
Tras el retorno de la circulación espontánea, la enfermería continúa siendo clave en la atención del paciente crítico:
- Control hemodinámico y ventilatorio.
- Manejo de la temperatura (normotermia dirigida).
- Monitorización neurológica.
- Prevención de complicaciones¹⁰.
Las guías ERC 2025 destacan la importancia de un enfoque integral post-PCR para mejorar los resultados neurológicos².
DISCUSIÓN
Los resultados evidencian que el rol de enfermería en la RCP ha evolucionado desde una función principalmente técnica hacia una participación integral en todo el proceso asistencial. Las guías AHA y ERC coinciden en la importancia de la RCP de alta calidad, la desfibrilación precoz y la atención postresucitación¹².
Un aspecto clave es la creciente relevancia de las habilidades no técnicas. La comunicación efectiva, el liderazgo y el trabajo en equipo se consideran determinantes para el éxito de la reanimación³. Esto supone un cambio en la formación del personal de enfermería, que debe incluir simulación clínica y entrenamiento interdisciplinar.
Asimismo, la introducción de herramientas como la capnografía y los dispositivos de retroalimentación mejora la monitorización en tiempo real, permitiendo optimizar la calidad de las intervenciones¹⁰.
Sin embargo, persisten desafíos, como la variabilidad en la implementación de las guías y la necesidad de formación continua. La adherencia a protocolos sigue siendo un factor crítico para mejorar la supervivencia.
CONCLUSIONES
Los cuidados de enfermería en la RCP son fundamentales para la supervivencia del paciente con PCR. Las guías actuales de la AHA y ERC refuerzan la importancia de:
- Iniciar precozmente RCP de alta calidad.
- Garantizar una desfibrilación temprana.
- Optimizar el trabajo en equipo y la comunicación.
- Proporcionar cuidados postresucitación integrales.
El personal de enfermería desempeña un rol central en todas las fases de la reanimación, lo que requiere formación continua, habilidades técnicas avanzadas y competencias en trabajo interdisciplinar.
BIBLIOGRAFÍA
- American Heart Association. CPR and ECC Guidelines. 2025. Disponible en: https://cpr.heart.org/en/resuscitation-science/cpr-and-ecc-guidelines
- European Resuscitation Council. ERC Guidelines 2025. Disponible en: https://www.erc.edu
- McKinnon M. 2025 AHA Guidelines Update: Key changes in CPR and ECC. 2026.
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