Adolescentes en la red

2 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Raquel Lacambra Morella. Enfermera Especialista en Salud Mental. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Maria Cristina López Vidal. Enfermera Especialista en Pediatría. Hospital De Jaca, Huesca.
  3. Manuel Rosado Grande. Enfermero y Fisioterapeuta. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector I, Zaragoza.
  4. Alejandro Carbón Sandoval. Enfermero Especialista en Salud Mental. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Laura Clemente Martínez. Enfermera Especialista en Salud Mental. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  6. Jessica Gónzalez Máquez. Enfermera Especialista en Salud Mental. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación se han instalado de forma natural y cotidiana en los procesos de socialización de adolescentes y jóvenes. Contribuyen de manera importante a mejorar nuestra calidad de vida, tanto en el plano personal como en lo profesional, a pesar de ello, no somos conscientes de los posibles riesgos que subyacen del uso no adecuado de estas redes. Los jóvenes perciben que el que no está en la red, “no existe”. Parece que ahora es necesario darse a conocer, contar lo que se hace, figurar en el centro de la relación y atención.

PALABRAS CLAVE

Redes Sociales en Línea, adolescentes.

ABSTRACT

Information and Communication Technologies have been installed naturally and daily in the socialization processes of adolescents and young people. They contribute significantly to improving our quality of life, both on a personal and professional level. Despite this, we are not aware of the possible risks that arise from the inappropriate use of these networks. Young people realize that whoever is not on the network, “does not exist.” It seems that now it is necessary to know each other, tell what is happening, be at the center of the relationship and attention.

KEY WORDS

Online Social Networking, teenagers.

INTRODUCCIÓN

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación se han instalado de forma natural y cotidiana en los procesos de socialización de adolescentes y jóvenes. Contribuyen de manera importante a mejorar nuestra calidad de vida, tanto en el plano personal como en lo profesional, a pesar de ello, no somos conscientes de los posibles riesgos que subyacen del uso no adecuado de estas redes1.

Según Estévez et al. (2009), durante la adolescencia existe la necesidad de establecer nuevas relaciones sociales así como un sentido de pertenencia e identidad a un grupo, siendo ambos, piezas clave para el buen desarrollo en el uso de las redes sociales, constituyéndose como un elemento facilitador. Los jóvenes perciben que el que no está en la red, “no existe”. Parece que ahora es necesario darse a conocer, contar lo que se hace, figurar en el centro de la relación y atención1.

Según Bernal & Angulo (2012) el uso y acceso de las redes sociales ha llegado a ser un espacio para la construcción de la identidad social con sus iguales, a veces con escaso control o asesoramiento parental; aún conociéndose que la inmersión en las mismas es cada vez más prematuro y por debajo de la edad mínima permitida. Se considera que el papel de los padres y madres en este aspecto es fundamental. Esto conduce a plantear la necesidad de concienciar a la familia sobre los posibles riesgos que tiene Internet1,4.

Sin embargo, algunos autores mencionan algunos beneficios del uso de internet en esta población como la obtención de información actualizada, mejoras en los procesos de comunicación e interacción social (principal fuente de ocio), siendo estos aspectos importantes para los adolescentes y su curso vital particular. Muchos adolescentes prefieren este medio para comunicarse que de forma personal1,3.

Se entiende por sitios de redes sociales a las diferentes esferas virtuales de comunidad en línea en donde: se pueden crear perfiles públicos, la interacción con individuos cercanos es inmediata y el círculo social es dinámico. El ciberbullying, grooming, sexting,… son términos que en la actualidad están siendo empleados debido al mal uso que se hace de la red. Algunos de los riesgos que suponen derivado de un mal uso es que hay personas que buscan aprovecharse de los demás, hay contenidos inapropiados para niños, niñas y jóvenes, no todo lo que se dice en Internet es verdad, no todo el mundo es quien dice ser. El uso excesivo de internet, el contacto con personas desconocidas, el acoso que puede recibirse o el acceso a contenidos violentos, racistas o sexuales son riesgos a los que se enfrenta este público vulnerable1,2,3.

Dentro de las redes sociales, el cyberbullying es el riesgo más frecuente, este término recoge el acoso a través de internet, junto con acciones o amenazas mediante mensajes. Otro termino que también aflora por el uso de internet es el sexting, el cual consiste en el envío de fotos y/o videos de carácter sexual a otras personas, esto conlleva una serie de consecuencias para el remitente como ser objeto de chantaje, humillación pública, falta de respeto a su honor e integridad, pornografía infantil e incluyendo ciberbullying, entre otros2,4.

El acceso a internet por parte de los individuos puede estar determinado tanto por factores internos como por externos, es decir, necesidades sociales, mantener contacto y para regular emociones. La capacidad reducida de autorregulación en la adolescencia resulta ser un componente clave para el mantenimiento de un uso inadecuado3,4.

Se realizo un análisis de la relación entre los estilos de apego y los comportamientos adictivos, es decir, el tipo de apego seguro se asoció negativamente a los comportamientos adictivos (juego en línea, uso de internet y uso de redes sociales) mientras que el estilo de apego ansioso y evitativo se relacionaron positivamente con estos tipos de conductas3.

Un estudio realizado recientemente en la Universidad de Oviedo donde se argumenta que “a pesar de que las chicas usen más las redes sociales, mensajería instantánea que los chicos, y de que usen internet para tareas no escolares durante más tiempo, no agreden más que los chicos a través de estos medios. Asimismo, resulta destacable que ese mayor uso no se traduzca en una mayor probabilidad generalizada de cibervictimización a través de esos medios1.

Desde la teoría de los usos y gratificaciones (Ruggiero, 2000) se plantea que la búsqueda de información, el entretenimiento y la interacción social son las principales motivaciones de nuestra población diana a la hora de utilizar estos medios interactivos, los cuales se convierten en fuentes de gratificación inmediata. Cuanto más usan internet los jóvenes, de más oportunidades van a poder disfrutar, pero también a más experiencias de riesgo van a estar expuestos1,2.

 

OBJETIVOS

  • Conocer la influencia y el riesgo de las redes sociales en las relaciones de los adolescentes.
  • Valorar el papel de las familias sobre el uso de sus hijos de Internet.
  • Conocer el control ejercido por las familias sobre el uso de las redes sociales en la vida diaria de los adolescentes.

 

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión de la literatura en las principales bases de datos: Scielo, Medline, Cuiden, Cochrane. Además, se realizó una búsqueda libre en Google Académico para identificar los estudios no publicados en las bases de datos. Dicho proceso fue llevado a cabo durante el mes de julio de 2024.

La estrategia de búsqueda se basó en palabras claves que están incluidas en la lista de descriptores DeCs con la combinación de los términos “Redes Sociales en Línea ”, “adolescentes´´, “Online Social Networking “, “teenagers”.

Se incluyeron artículos que utilizaban en todas ellas filtros con límite temporal de 10 años atrás, a texto completo, lingüísticamente en español.

 

RESULTADOS

Un 50% de adolescentes utiliza las redes sociales para experimentar cambios con su identidad, con el pretexto de superar la timidez y facilitar las relaciones con los demás. Tan sólo el género ha mostrado tener un papel significativo en la percepción de riesgo de las redes sociales que es mayor en las chicas adolescentes. Sin embargo, las diferencias entre sexos demuestra que tienen un papel compensatorio, ya que son los hombres recurren a ellas para cubrir facetas emocionales y reforzar su autoestima, mientras en el caso de las jóvenes prima una función relacional1,2,4.

Los peligros mencionados con más frecuencia por los menores en las redes sociales se refieren con más frecuencia al comportamiento de sus compañeros que a la relación con extraños. En el discurso de los menores aparecen la agresión verbal repetida, uso no adecuado de información personal, suplantación de identidad, difusión de fotos sin autorización, acoso sexual, habladurías mal intencionadas, daños a la reputación y otras conductas no apropiadas. El 93,6% de los niños entre 10 y 15 años utiliza internet y el 90,9% dispone de teléfono móvil; y a partir de los 16 años el 98,3% accede a internet y posee móvil (INE, 2016)2.

Por otra parte, el riesgo está relacionado con el control: cuanto mayor sea la sensación de seguridad menor será el riesgo percibido. Los menores están familiarizados con los riesgos de las redes sociales, pero ello no se traduce necesariamente en un comportamiento preventivo en ellas. Los resultados más destacados señalan una correlación positiva entre el tiempo de uso y la dependencia a las redes sociales1,2.

Los resultados indican que la variable más relacionada con las conductas de riesgo es el estilo de navegación exploratorio, seguido del número de cuentas abiertas en las redes sociales y por último la gratificación social recibida2.

El proyecto europeo EU Kids Online (Livingstone & Haddon, 2011), elaborado al amparo de la Comisión Europea, evidencia que con frecuencia los padres no son conscientes de los riesgos que experimentan sus hijos en Internet: solo un 28% de los padres bloquea o filtra webs y únicamente un 23% realiza un seguimiento de las webs visitadas por sus hijos4.

 

CONCLUSIONES

En relación con el segundo y tercer objetivo, desde la percepción que hacen nuestra población diana, sus comentarios indican que los padres no vigilan donde acceden, lo que no indica que no existe un control sobre el uso de las redes sociales de los jóvenes actualmente. Por lo que es necesario, que desde el ámbito educativo se establezcan programas para ayudar a los jóvenes a ser críticos con la información, el uso y consumo de Internet y las redes sociales. Y al mismo tiempo, emplear diferentes formas de informar a los padres sobre la seguridad en la red y los sitios que, usualmente, sus hijos visitan4.

Tales actuaciones preventivas con frecuencia las realizan las fuerzas de seguridad del estado y se centran en acciones delictivas graves, por lo que no les capacitan para saber enfrentarse a situaciones problemáticas de su realidad inmediata2.

En cuanto al primer objetivo, en términos psicológicos la autopercepción negativa se relaciona con un mayor tiempo dedicado al uso de internet. Por su parte, el apoyo social en línea es un factor que se relacionaría con la adicción a internet (AI) como también lo sería la falta de regulación o manejo emocional. la satisfacción con la propia vida y determinados estilos de apego –ansioso y evitativo– son factores de riesgo3.

Sería interesante fomentar la discusión y puesta en común por los propios adolescentes sobre las experiencias negativas que viven con frecuencia en las redes sociales, concienciar sobre la importancia de cuestionar dentro del propio grupo comportamientos que no sean aceptables. De este modo se podrían evitar los efectos negativos de su normalización y así contribuiría a tener una noción más realista de los riesgos2.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Heredia N, Garcia E. Posibles riesgos del uso de las redes sociales en adolescentes. 2017; Vol. Extr., No. 13.
  2. De Frutos Torres B , Marcos Santos M. Disociación entre las experiencias negativas y la percepción de riesgo de las redes sociales en adolescentes. 2017; 26(1): 88–96. Disponible en: https://doi.org/10.3145/epi.2017.ene.09
  3. Rojas Jara C, Henríquez F, Sanhueza F, Núñez P, Inostroza E, Solís A et al. Adicción a Internet y uso de redes sociales en adolescentes: una revisión. 2018;43(4): 39-54.
  4. Ballesta, J. et al. (2015). Internet, redes sociales y adolescencia: un estudio en centros de educación secundaria de la región de Murcia. Revista Fuentes, 16, Junio, pp. 109-130. [Fecha de consulta:29/06/2024] http://www.revistafuentes.es/ D.O.I.: http://dx.doi.org/10.12795/revistafuentes.2015.i16.05

 

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