AUTORES
- Claudia Feria Delgado. Enfermera Centro de Salud Barrio Jesús de Zaragoza, España.
- Leire Cerdera Moros. Enfermera Radiología Hospital Reina Sofía de Tudela, España.
- Ana Gonzalvo Ochando. Enfermera Aislamiento Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, España.
- Víctor Bosque Blasco. Enfermero Centro de Salud de Alcañiz, España.
- Jesús Javier Casado Moreno. Enfermero Centro de Rehabilitación Psicosocial Nuestra señora del Pilar.
- Eloy Bueno Tapia. Enfermero Centro de Salud Barrio Jesús de Zaragoza, España.
RESUMEN
A pesar de los avances en tratamientos farmacológicos de la hipertensión esta sigue siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad prematura en todo el mundo, la adopción de modificaciones dietéticas en pacientes con tensiones altas incluyen la reducción del consumo de sal así como una dieta saludable, uno de estos ejemplos es la idea de enfoques dietéticos para detener la hipertensión o DASH, un estilo de vida sedentario, la obesidad, el tabaco o alcoholismo entre otros también son factores de riesgo para desarrollar problemas cardiovasculares.
La dieta mediterránea se ha asociado a un mejor control de la salud cardiovascular y el manejo de la tensión en pacientes que la tenían elevada teniendo efectos protectores cardiovasculares, esta se caracteriza por un alto consumo de frutas, verduras y aceite de oliva junto con un consumo moderado de alcohol y una ingesta limitada de ácidos grasos saturados, colesterol y sodio.
PALABRAS CLAVE
Dieta, enfermedades cardiovasculares, presión arterial, dieta mediterránea, hipertensión.
ABSTRACT
Despite advances in pharmacological treatments for hypertension, it remains one of the leading causes of premature morbidity and mortality worldwide. The adoption of dietary modifications in patients with high blood pressure includes reducing salt intake and following a healthy diet. One example is the Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) diet. A sedentary lifestyle, obesity, smoking, and alcoholism, among others, are also risk factors for developing cardiovascular problems.
The Mediterranean diet has been associated with better cardiovascular health control and management of elevated blood pressure, showing cardiovascular protective effects. It is characterized by a high consumption of fruits, vegetables, and olive oil, along with moderate alcohol consumption and limited intake of saturated fats, cholesterol, and sodium.
KEY WORDS
Diet, cardiovascular diseases, arterial pressure, diet mediterranean, hypertension.
INTRODUCCIÓN
La hipertensión arterial (HTA) se ha convertido en un problema de salud pública y según estimaciones realizadas por la OMS hay aproximadamente 1.31mil millones de pacientes con HTA, en países mediterráneos como Grecia o España la prevalencia de HTA por encima de 140/90 fue inferior a otros países desarrollados, la HTA es una enfermedad grave conocida por aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares, enfermedades relacionadas con el riñón, cardiacas y la principal causa de muerte prematura en todo el mundo1.
La carga de la HTA es alta en países en desarrollo y la modificación del tipo de dieta es crucial ya que los hábitos dietéticos actuales pueden predisponer a obesidad, hiperlipidemia, diabetes, enfermedades coronarias y accidente cerebrovascular1.
El gasto global en atención médica está directamente relacionado con la HTA y sus complicaciones y dada la gran carga que supone la HTA y su coste para la sanidad mejorar la detección y manejo así como su control merece prioridad, aun así el progreso en la concienciación, tratamiento y control de la HTA se ha estancado o incluso empeorado las últimas décadas2.
La dieta DASH utilizada para el manejo de la HTA debido al alto contenido de potasio y bajo contenido en sodio y la dieta mediterránea son de utilidad en el tratamiento1.
La dieta mediterránea es un término acuñado en la década de 1960 y es uno de los patrones dietéticos más estudiados y reconocidos los últimos años, con origen en países que rodean el mar mediterráneo y asociado a comportamientos sociales y estilos de vida específicos3.
Reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural y vinculada a las áreas tradicionales de cultivo de olivos se ha asociado a una baja tasa de enfermedades crónicas y una alta esperanza de vida.
La dieta mediterránea está caracterizada por un alto consumo de alimentos de origen vegetal y alimentos mínimamente procesados, uso de productos de temporada y producción local, un alto consumo de aceite de oliva usado como principal fuente de grasa y un consumo moderado de productos lácteos, huevo, pescado, aves y carne roja consumido en cantidades bajas y bebidas alcohólicas (principalmente vino) en moderación3.
Diferentes estudios han asociado una menor incidencia de resultados cardiovasculares en poblaciones con una dieta mediterránea, una mayor adherencia a esta dieta se asoció a un menor riesgo de enfermedades cardiacas coronarias y un menor riesgo de accidente cerebrovascular, esta dieta ayuda a reducir el colesterol total y tiene poco o ningún efecto en el colesterol LDL, HDL y triglicéridos, sustituir la carne roja por otras fuentes de proteínas vegetales de alta calidad produce cambios más favorables en los lípidos y lipoproteínas en sangre.
Adoptar un patrón alimentario basado en la dieta mediterránea a largo plazo reduce tanto los niveles de presión sistólica como diastólica.
Cambios favorables en el control glucémico y en los factores de riesgo coronario provocan retraso en la necesidad de terapia con medicamentos antihiperglucémicos4.
OBJETIVOS
Objetivo principal:
- Evaluar la eficacia de la dieta mediterránea en la reducción de la presión arterial y su impacto en el manejo de la hipertensión arterial.
Objetivos secundarios:
- Analizar cómo la dieta mediterránea puede influir en la reducción de la presión arterial.
- Comparar la eficacia de la dieta mediterránea y otras intervenciones dietéticas, como la dieta DASH en reducción de la presión arterial y mejora de los indicadores de salud cardiovascular.
- Analizar el efecto a largo plazo de la adherencia a la dieta mediterránea en la prevención de complicaciones asociadas a la hipertensión.
METODOLOGÍA
En la realización de esta revisión se ha realizado una búsqueda bibliográfica en diversas fuentes de información, La estrategia de búsqueda bibliográfica se ha realizado principalmente en las bases de datos Pubmed, Scielo, Medline y Google Académico.
Los descriptores o palabras clave utilizados han sido Dieta, Enfermedades Cardiovasculares, Presión Arterial, Dieta Mediterránea, Hipertensión.
Los criterios de inclusión y exclusión han consistido en limitar las búsquedas en artículos
Científicos, revisiones bibliográficas y casos clínicos, utilizar los operadores booleanos AND y OR,
documentos publicados en los últimos 10 años y en idiomas español e inglés.
Los artículos más relevantes para el objetivo de esta revisión fueron identificados para el posterior desarrollo destacando aquellos que por resumen y más adelante desarrollo coincidían
con el propósito de esta revisión.
Tras la búsqueda y aplicación de filtros y tras las lecturas de título, resumen y palabras clave se descartan y eligen 9 artículos con desarrollo y objetivos de interés a incluir en este trabajo.
DESARROLLO
1. ¿QUÉ ES LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL?
La HTA es el principal factor de riesgo modificable que contribuye a la carga de enfermedades cardiovasculares, desde 1990 se han duplicado el número de casos de hipertensión alcanzando los 1.28 mil millones de adultos que la padecen.
La HTA se asocia a un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad cardiovascular mientras que niveles normales de presión arterial reducen el riesgo de mortalidad por causas cardiovasculares, la prevalencia de hipertensión arterial en adultos está entre el 30/45% con un aumento marcado durante el envejecimiento.
Los mecanismos fisiopatológicos de la hipertensión involucran vías cardiovasculares, renales, factores genéticos, ambientales, obesidad y almacenamiento ectópico de grasa en órganos y tejidos, factores dietéticos como el consumo excesivo de sodio siendo su restricción una recomendación popular para la reducción de la presión arterial junto a recomendaciones de pérdida de peso ejercicio físico y adopción de patrones dietéticos específicos los cuales serán comentados más adelante, cuando la presión arterial se reduce también se reduce la aparición de enfermedades y mortalidad 5 .
Mediante un adecuado control de la HTA se puede prevenir hasta un 20% de la mortalidad coronaria y el 24% de la cerebrovascular, el grado de control de la presión arterial en España no ha mejorado en la última década4.
2. ¿QUÉ ES LA DIETA MEDITERRÁNEA?
La dieta mediterránea fue acuñada en 1960 y es uno de los patrones dietéticos más estudiados y conocidos a nivel mundial, este patrón alimenticio está estrechamente relacionado con los comportamientos sociales y los estilos de vida de esta región la dieta mediterránea ha sido reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial y profundamente arraigado en origen geográfico, vinculada a las áreas tradicionales de cultivo de olivo en la región mediterránea y asociada con bajas tasas de enfermedades crónicas y una alta esperanza de vida, aunque cambios en dietas y estilos de vida las últimas décadas han desdibujado estas relaciones.
La dieta mediterránea tradicional está caracterizada por un alto consumo de alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, panes y otros cereales tradicionalmente mínimamente refinados, patata legumbres, frutos secos y semillas, alimentos poco procesados de temporada y producción local, un alto consumo de aceite de oliva siendo este la principal fuente de grasa y un consumo moderado de lácteos, huevos, pescado, aves, carne roja y bebidas alcohólicas como el vino con moderación.
La combinación general de alimentos expresada como un patrón dietético puede estar relacionada con la salud, la dieta mediterránea está asociada a una menor incidencia de resultados de accidentes cerebrovasculares, enfermedades de las arterias coronarias y menos riesgo de incidencia de cardiopatías coronarias3,6.
La dieta mediterránea garantiza el adecuado aporte de nutrientes y contribuye a la prevención tanto de las enfermedades cardiovasculares como de otras enfermedades crónicas, en personas con alto riesgo cardiovascular una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reduce la incidencia de efectos cardiovasculares graves, existen muchos factores que predisponen a la población al abandono de este patrón dietético y un gran % de pacientes con hipertensión manifiestan un moderado cumplimiento de las recomendaciones de la dieta mediterránea4 .
El consumo regular de una dieta de estilo mediterráneo puede ser la causa de una disminución relativamente pequeña pero significativa en la presión arterial, los niveles más altos de presión arterial sistólica y una mayor duración del seguimiento pueden potenciar la reducción de la presión arterial1.
El alto contenido de antioxidantes y nutrientes antiinflamatorios, fibras, grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas omega-3, el contenido moderado de etanol y el bajo contenido de las grasas trans y saturadas y colesterol dietéticos se consideran los componentes beneficiosos de la dieta mediterránea, al ser un patrón dietético que enfatiza el consumo de cereales y se caracteriza por un mayor consumo total de grasas siendo el aceite de oliva la principal fuente de grasa añadida.
La acción sinérgica de estos componentes atenúa las vías intermedias de las enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis y la trombosis ya que ejerce un efecto protector sobre la función endotelial, en el efecto que tiene la dieta mediterránea sobre la presión arterial varios estudios han encontrado que consumir alimentos típicos de la dieta mediterránea podría reducir el riesgo de hipertensión y en contraste los alimentos no típicos de este patrón dietético como la carne roja y procesada tienen un efecto opuesto en los niveles de presión arterial.
Aunque la dieta mediterránea no especifica un nivel de ingesta de sodio bajo, promueve el consumo de alimentos que son naturalmente bajos en sodio, como frutas y verduras. Por lo tanto, las personas con una mayor adherencia a la dieta mediterránea tienen una menor ingesta de sal.
Una reducción en la ingesta de sodio es el tratamiento dietético que generalmente sigue a la implementación de la dieta mediterránea en intervenciones dietéticas5.
3. ¿QUÉ ES LA DIETA DASH?
La dieta DASH es un patrón alimenticio que se enfatiza en el consumo de frutas, verduras y productos lácteos bajos en grasa incluyendo granos enteros, legumbres, nueces, pescado y aves, mientras se reduce la ingesta de grasa, carnes rojas y dulces/bebidas azucaradas, además la dieta DASH es baja en sodio, el alto contenido de potasio, calcio, magnesio y fibra junto con la reducción de sodio, grasas trans, saturadas y colesterol dietético se consideran los componentes beneficiosos de la dieta DASH.
La acción natriurética de la dieta DASH se ha atribuido principalmente a su alto contenido en potasio y calcio, provenientes de su alto contenido en frutas, verduras y productos lácteos bajos en grasa, otros nutrientes importantes de la dieta DASH son numerosas vitaminas, fitoquímicos y antioxidantes, como los polifenoles y especialmente los flavonoides, que atenúan el estrés oxidativo, el consumo de frutas y verduras ricas en nitrato inorgánico mejora la función endotelial reduce la rigidez arterial y disminuye la agregación plaquetaria a través de mecanismos relacionados con el óxido nítrico.
La prevención y manejo de la HTA en adultos recomiendan una dieta saludable para el corazón como la dieta DASH, para adultos con HTA reduce significativamente la presión arterial en comparación con la dieta normal, la dieta DASH redujo significativamente tanto la presión arterial sistólica como presión arterial diastólica y confirman su eficacia como estrategia nutricional para la prevención y el manejo de la hipertensión, el mayor beneficio en la presión arterial se observa cuando la ingesta baja de sodio se combina con la dieta DASH, especialmente entre los sujetos con hipertensión5 .
Frutas 4 – 5 porciones/día (1 porción = 1 fruta mediana)
Verduras 4 – 5 porciones/día (1 porción = 1 taza de lechuga)
Lácteos bajos en grasas 2 – 3 porciones/día (1 porción = 1 taza de leche o de yogur)
Granos integrales 6 – 8 porciones/día (1 porción = 1 rebanada de pan integral)
Carnes magras, aves y pescados ≤2 porciones/día (1 porción = 90 g)
Legumbres, nueces y semillas 4 – 5 porciones/semana (1 porción = ½ taza)
Grasas y aceites vegetales 2 – 3 porciones/día (1 porción = 1 cuchara de té)
Dulces y azúcar ≤5/semana (1 porción = 1 cucharada de azúcar o mermelada)6.
4. BENEFICIOS DE LA REDUCCIÓN DE LA INGESTA DE SODIO:
El tracto gastrointestinal absorbe casi por completo la sal dietética y los riñones retienen más del 90% del sodio filtrado, las personas en tiempos prehistóricos consumieron una dieta naturalmente baja en sodio, actualmente las personas consumen a través de su dieta casi 10 veces más sodio de lo que se considera fisiológicamente necesario y la abundancia de alimentos procesados salados en la industria alimentaria es principalmente responsable de la alta ingesta dietética de sal 5.
Durante la década de los años 40 la dieta se caracterizaba por un contenido de sodio extremadamente bajo, lo recomendado para personas que tienen el diagnóstico de HTA es una restricción moderada de la ingesta de sodio, ingerir alrededor de 2.4g de sodio al día lo que equivale a unos 6g de sal aproximadamente, ningún alimento en su estado natural es rico en sodio y se estima que aproximadamente el 75% del sodio ingerido proviene de alimentos procesados. La restricción de sodio en la dieta ha demostrado tener un efecto reductor de la presión arterial y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la restricción efectiva de sodio puede reducir la cantidad o la dosis de medicamentos antihipertensivos necesarios para controlar la presión arterial en personas con hipertensión, un sustituto de sal puede reducir la presión arterial sistólica y diastólica6,7.
5. BENEFICIOS DE SEGUIR UNA DIETA PARA LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL:
Las dietas Mediterránea, DASH y MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay) tienen un origen basado en plantas con cantidades moderadas a altas de pescado, pero difieren en los tipos y cantidades de componentes dietéticos.
La dieta mediterránea contiene altas cantidades de Aceite de oliva, pescado, pan y otras formas de cereales, vegetales, legumbres,nueces, semillas y judías, cantidades moderadas de lácteos, aves y alcohol y cantidades reducidas de carne roja, carnes procesadas y dulces.
La dieta DASH contiene cantidades altas de granos, frutas, vegetales, legumbres, nueces, semillas y lácteos bajos en grasa, cantidades moderadas de ave y pescado y cantidades restringidas de carne roja, dulces, grasas saturadas, productos grasos, colesterol y sodio.
La dieta MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay) contiene grandes cantidades de aceite de oliva, pescado, granos enteros, bayas, hojas verdes, vegetales, nueces y judías, cantidades moderadas de aves, alcohol y vino y cantidades restringidas de carne roja, procesada repostería, dulces, queso, mantequilla, margarina y comida frita rápida8. Existe un acuerdo respecto a los beneficios de la dieta, el ejercicio y los fármacos para el mejor control de pacientes con hipertensión, los cambios adecuados en los estilos de vida constituyen una herramienta imprescindible para la prevención y tratamiento de la HTA y la importancia de la dieta se ha relacionado con tres diferentes aspectos como son los nutrientes específicos, los grupos de alimentos y los patrones dietéticos específicos.
La mayor adherencia a la dieta mediterránea se asocia a una reducción del 10 % de la morbimortalidad cardiovascular y del 8 % en la mortalidad por cualquier causa, el aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas y la creciente importancia en su manejo de los hábitos saludables implica cambios en su pronóstico. En el caso de la hipertensión el seguimiento de una dieta adecuada modifica el riesgo de elevación de las cifras de presión arterial4.
Se debe aconsejar a la población que siga una dieta saludable y equilibrada que contenga verduras, frutas frescas, pescado, granos enteros, productos bajos en grasa y ácidos grasos insaturados, y reducir el consumo de azúcar refinada, grasas saturadas y colesterol.
La dieta DASH modificada ha demostrado ser un tratamiento potencialmente efectivo para pacientes prehipertensos e hipertensos con un efecto esperado de reducción de hasta 11 mm de Hg en la presión arterial sistólica.
La dieta Mediterránea ha demostrado tener efectos protectores cardiovasculares, y esto puede explicarse por sus efectos reductores de la presión arterial.
La edad de inicio de la hipertensión, los niveles de presión arterial nocturna y un patrón de elevación son relevantes para el pronóstico de enfermedades cardiovasculares futuras 7.
En estudios anteriores, se encontró que la dieta DASH causa una disminución significativa de la presión arterial (PA), a pesar de una ingesta óptima de sal.
Una dieta al estilo Mediterráneo tradicional, compuesta de alimentos tradicionales, frutas, verduras, legumbres y leguminosas, se ha utilizado para disminuir la PA, así como el riesgo de morbilidad y mortalidad debido a enfermedades cardiovasculares1.
6. FACTORES DE RIESGO METABÓLICOS
En pacientes con diabetes tipo 2 la dieta Mediterránea puede beneficiar el control glucémico y el riesgo cardiovascular y menos pacientes necesitan terapia con fármacos antidiabéticos. La DM puede afectar favorablemente otros factores de riesgo cardiovascular9.
Los efectos de la dieta Mediterránea fueron favorables sobre enfermedades cardiovasculares incluyendo lípidos en sangre, presión arterial, biomarcadores inflamatorios y marcadores de aterosclerosis y función endotelial, así como en el peso corporal, la dieta mediterránea redujo ligeramente el colesterol total y tuvo poco o ningún efecto sobre el colesterol LDL, HDL y los triglicéridos, beneficios de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados sobre los lípidos en sangre.
Sustituir la carne roja con fuentes de proteínas vegetales de alta calidad, pero no con pescado o carbohidratos de baja calidad, lleva a cambios más favorables en los lípidos en sangre y lipoproteínas.
Adoptar un patrón de DM durante al menos 1 año redujo tanto la presión arterial sistólica como la diastólica, los pacientes que habían sufrido un infarto de miocardio y que fueron aconsejados para consumir una alta cantidad de pescado, frutas, aceite de oliva, y verduras crudas y cocidas, tuvieron una reducción del 49% en el riesgo de muerte y la intervención con dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra redujo el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular en un 30%.
La incidencia total de enfermedades cardiovasculares se redujo en un 38% después de adherirse a un patrón de dieta mediterránea3.
7. IMPACTO DEL ALCOHOL, TABACO, CAFÉ Y TÉ EN LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL:
Después de fumar la presión arterial se eleva significativamente durante los siguientes 15 a 30 minutos, fumar tiene efecto hipertensivo particularmente sobre la presión arterial sistólica diurna, reducir el consumo de tabaco mediante la implementación de programas efectivos de control del tabaco es esencial para mejorar la carga de enfermedades cardiovasculares.
No hay evidencias de que un consumo moderado de infusiones y café tenga efectos adversos en personas que tienen hipertensión arterial o en cuanto a prevenir la aparición de esta condición. el consumo de café podría disminuir la mortalidad por estas causas y específicamente la cardiovascular.
El consumo moderado de alcohol ha demostrado brindar cierta protección contra los infartos cardíacos y los ataques cerebro vasculares. Sin embargo, es necesario precisar qué se entiende por un consumo moderado de alcohol2-6.
CONCLUSIONES
La dieta mediterránea es eficaz para la reducción de la presión arterial en individuos con hipertensión.
La adherencia de los pacientes a esta dieta está asociada con una disminución en los niveles de presión arterial sistólica y diastólica.
La dieta mediterránea muestra resultados comparables a otras intervenciones dietéticas como la dieta DASH en la reducción de la presión arterial.
La carga de la hipertensión es alta en países en desarrollo y la modificación del tipo de dieta es crucial ya que los hábitos dietéticos actuales además de hipertensión pueden predisponer a obesidad, hiperlipidemia, diabetes, enfermedades coronarias y accidente cerebrovascular.
El gasto global en atención médica está directamente relacionado con la hipertensión arterial y sus complicaciones.
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