AUTORES
- María Salinas Bariain. Enfermera Obstétrico-Ginecológica, Navarra, España.
RESUMEN
Introducción: El manejo del dolor durante el trabajo de parto es un aspecto esencial en la atención obstétrica, y aunque la analgesia epidural es ampliamente reconocida como el método más eficaz, no siempre está disponible de forma inmediata o su aplicación puede estar en evaluación. En estos casos, las intervenciones no farmacológicas se presentan como medidas transitorias útiles para aliviar el dolor sin comprometer la seguridad materno-fetal. Estas estrategias forman parte de un enfoque humanizado del parto, que busca respetar la autonomía de la mujer y mejorar su experiencia.
Objetivo: El objetivo de esta revisión fue analizar la evidencia científica sobre las principales técnicas de analgesia no farmacológica utilizadas como transición antes de la administración de la epidural. Se realizó una revisión narrativa de la literatura en bases de datos como PubMed, Scopus, Scielo y Google Scholar, incluyendo estudios clínicos, revisiones sistemáticas y guías que abordaran estos métodos en mujeres con trabajo de parto de bajo o moderado riesgo.
Resultados: Los resultados muestran que métodos como la hidroterapia, el masaje, la aplicación de calor, el movimiento activo, la estimulación eléctrica (TENS), la respiración consciente y el acompañamiento continuo pueden reducir la percepción del dolor, disminuir la necesidad de intervenciones médicas y mejorar la experiencia del parto. Aunque no reemplazan a la analgesia epidural, actúan como opciones efectivas en las fases iniciales del parto.
Conclusión: En conclusión, estas técnicas representan herramientas seguras y accesibles que promueven un parto más humanizado, siempre que se cuente con personal capacitado e infraestructura adecuada para su implementación.
PALABRAS CLAVE
analgesia no farmacológica, trabajo de parto, epidural, parto humanizado, técnicas de transición, manejo del dolor.
ABSTRACT
Introduction: Pain management during labor is a key aspect of obstetric care. Although epidural analgesia is widely recognized as the most effective method for pain relief, it is not always immediately available, and its administration may be under evaluation. In such cases, non-pharmacological interventions serve as useful transitional measures to alleviate pain without compromising maternal or fetal safety. These strategies are part of a humanized approach to childbirth, aiming to respect the woman’s autonomy and enhance her birthing experience.
Objective: The objective of this review was to analyze the scientific evidence on the main non-pharmacological analgesia techniques used as transitional options before the administration of epidural analgesia. A narrative review of the literature was conducted using databases such as PubMed, Scopus, Scielo, and Google Scholar, including clinical studies, systematic reviews, and guidelines addressing these methods in women undergoing low- or moderate-risk labor.
Results: The findings show that methods such as hydrotherapy, massage, heat application, active movement, transcutaneous electrical nerve stimulation (TENS), conscious breathing, and continuous support can reduce pain perception, decrease the need for medical interventions, and improve the childbirth experience. Although they do not replace epidural analgesia, they function as effective alternatives during the early stages of labor.
Conclusion: In conclusion, these techniques represent safe and accessible tools that promote a more humanized childbirth experience, provided that trained personnel and appropriate infrastructure are available to support their implementation.
KEY WORDS
Non-pharmacological analgesia, labor, humanized childbirth, transitional techniques, pain management.
INTRODUCCIÓN
El trabajo de parto es un proceso fisiológico complejo que conlleva una serie de cambios físicos, emocionales y psicológicos profundos en la mujer. Uno de los aspectos más relevantes dentro de esta experiencia es el manejo del dolor, el cual constituye no solo un desafío clínico, sino también un componente central en la vivencia del nacimiento. La percepción del dolor durante el parto es altamente variable y está influenciada por factores individuales, culturales, emocionales y contextuales. Por ello, su adecuado abordaje requiere una atención integral que combine conocimientos biomédicos con sensibilidad a las necesidades y expectativas de la gestante.
Entre los métodos disponibles para el alivio del dolor, la analgesia epidural se ha posicionado como el recurso farmacológico más efectivo y ampliamente utilizado en muchos entornos hospitalarios. Su eficacia para bloquear la transmisión de estímulos dolorosos a nivel medular ha sido ampliamente demostrada, y se asocia con un aumento significativo en la comodidad materna durante la fase activa del parto. Sin embargo, no todas las mujeres optan de inmediato por esta técnica, y en algunos casos, su administración puede verse retrasada por motivos clínicos, logísticos o por la necesidad de una evaluación más exhaustiva. Además, existe un creciente interés por parte de muchas gestantes en minimizar las intervenciones médicas durante el parto, buscando alternativas más naturales, activas y participativas.
En este contexto, las estrategias no farmacológicas de manejo del dolor adquieren una relevancia cada vez mayor, no como sustitutas absolutas de la epidural, sino como medidas de transición útiles y efectivas mientras se determina su uso o se espera su disponibilidad. Estas técnicas, que incluyen intervenciones físicas, sensoriales, emocionales y cognitivas, han demostrado beneficios en la reducción de la percepción del dolor, el aumento de la sensación de control de la mujer, la mejora en los índices de satisfacción con la experiencia del parto y, en algunos casos, una menor necesidad de intervenciones médicas. A diferencia de los métodos farmacológicos, las estrategias no farmacológicas no suelen conllevar efectos adversos sobre la madre ni el feto, lo que refuerza su seguridad y viabilidad en diversos escenarios clínicos.
Además, el auge de los modelos de atención centrados en el parto humanizado y el respeto a la autonomía de la mujer ha impulsado la incorporación de estas prácticas dentro de los protocolos obstétricos, reconociendo que el bienestar emocional y psicológico de la gestante es tan importante como su estado físico. El uso de calor o frío, la hidroterapia, los masajes, la movilidad activa, las técnicas de respiración y relajación, el acompañamiento continuo y la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), entre otras, representan recursos valiosos que favorecen un parto más participativo, consciente y satisfactorio.
En consecuencia, la presente revisión bibliográfica tiene como propósito analizar de manera detallada las principales alternativas no farmacológicas de analgesia utilizadas como medidas transitorias antes o durante la administración de la analgesia epidural. A través del estudio de la evidencia científica más reciente, se busca identificar cuáles de estas estrategias resultan más eficaces, seguras y aplicables en la práctica clínica actual, contribuyendo así al desarrollo de una atención obstétrica más personalizada, respetuosa y centrada en las necesidades de cada mujer.
OBJETIVO
Objetivo de integrar, sintetizar y analizar de forma cualitativa la evidencia científica existente en torno a las alternativas no farmacológicas de analgesia durante el trabajo de parto, particularmente aquellas utilizadas como medidas transitorias antes de la administración de la analgesia epidural.
METODOLOGÍA
Para la elaboración de esta revisión, se optó por un enfoque de revisión narrativa de la literatura, con el objetivo de integrar, sintetizar y analizar de forma cualitativa la evidencia científica existente en torno a las alternativas no farmacológicas de analgesia durante el trabajo de parto, particularmente aquellas utilizadas como medidas transitorias antes de la administración de la analgesia epidural. Este tipo de revisión resulta adecuado para abordar preguntas clínicas amplias y contextuales, permitiendo una exploración profunda de distintos enfoques, métodos y hallazgos relevantes dentro del campo de la obstetricia y el manejo del dolor.
La búsqueda bibliográfica se realizó de forma exhaustiva en diversas bases de datos científicas de alcance internacional, reconocidas por su rigor y calidad en la difusión de literatura médica y de ciencias de la salud. Se utilizaron las siguientes bases de datos electrónicas: PubMed, Scopus, SciELO (Scientific Electronic Library Online) y Google Scholar. Estas fuentes fueron seleccionadas por su amplia cobertura temática, su capacidad de indexar estudios relevantes en el ámbito clínico y su accesibilidad a literatura tanto en inglés como en español.
Para la búsqueda se emplearon combinaciones de palabras clave y descriptores controlados (MeSH terms) relacionados con el tema de interés. Algunos de los términos utilizados incluyeron: «non-pharmacological analgesia», «labor pain management», «epidural analgesia», «transition methods in labor», «natural pain relief in childbirth», «complementary techniques in labor», «doula support», «hydrotherapy in labor», «TENS labor», «maternal satisfaction during childbirth», entre otros. Se aplicaron operadores booleanos (AND, OR) para afinar la búsqueda y ampliar el espectro de estudios recuperados. Además, se realizó una búsqueda manual en las listas de referencias de artículos clave para identificar literatura adicional relevante no indexada inicialmente.
Se consideraron para esta revisión artículos publicados priorizando estudios recientes para garantizar la actualidad y pertinencia de la información. No obstante, se incluyeron también artículos anteriores que resultaran seminales o de referencia obligada dentro del campo. Se seleccionaron diversos tipos de estudios con niveles de evidencia variados, incluyendo: revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos controlados y aleatorizados (ECA), estudios observacionales, estudios de cohorte, así como guías clínicas emitidas por organismos profesionales de referencia como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), y el Royal College of Midwives (RCM), entre otros.
Los criterios de inclusión se definieron de manera clara para delimitar el alcance de la revisión. Se incluyeron estudios que abordaran la aplicación de métodos no farmacológicos de alivio del dolor en mujeres en trabajo de parto de bajo o moderado riesgo obstétrico, sin complicaciones mayores, en contextos hospitalarios o centros de nacimiento. Particularmente, se dio prioridad a aquellos estudios que analizaran dichas intervenciones como recursos de transición o soporte antes de la administración de la analgesia epidural, ya sea porque la mujer aún no ha decidido su uso, porque se encuentra en espera de su disponibilidad, o porque desea postergarla hasta fases más avanzadas del proceso.
Por el contrario, se excluyeron estudios centrados exclusivamente en contextos de alto riesgo obstétrico, partos inducidos por razones médicas específicas, uso exclusivo de anestesia general o intervenciones quirúrgicas programadas (como cesáreas electivas). También se descartaron artículos de opinión, revisiones no sistemáticas sin fundamento metodológico, publicaciones duplicadas o aquellas que no estuvieran disponibles en texto completo.
Una vez recuperada la literatura pertinente, se procedió a realizar una lectura crítica de cada estudio, considerando aspectos metodológicos clave como el tamaño muestral, los criterios de inclusión y exclusión utilizados, los métodos de evaluación del dolor, los resultados primarios y secundarios reportados, así como la relevancia clínica de los hallazgos. Esta lectura permitió identificar patrones comunes, fortalezas, limitaciones y lagunas en el conocimiento actual, con el fin de construir una síntesis narrativa coherente, fundamentada en la evidencia y aplicable a la práctica clínica obstétrica.
Este proceso de análisis e integración de la literatura permitió establecer un panorama claro y estructurado sobre las distintas opciones no farmacológicas de analgesia utilizadas como medidas temporales antes de la epidural, aportando información relevante tanto para profesionales de la salud como para mujeres que buscan vivir su parto de forma más consciente, segura y respetuosa.
RESULTADOS
Diversas estrategias no farmacológicas han demostrado beneficios significativos en el manejo del dolor durante las etapas iniciales e intermedias del trabajo de parto, posicionándose como herramientas valiosas en contextos donde la analgesia epidural no está disponible de inmediato o se encuentra en evaluación. Entre estas intervenciones, destaca el uso de terapias térmicas, como la aplicación de compresas calientes en la región lumbar o abdominal, que han evidenciado una notable disminución en la percepción del dolor, además de contribuir positivamente a la satisfacción de la mujer durante el proceso.
La hidroterapia, particularmente mediante la inmersión en agua tibia durante la fase de dilatación, se ha asociado con una sensación de relajación profunda, una menor necesidad de intervenciones médicas y una reducción significativa del dolor, siendo especialmente útil en las fases tempranas del parto. Asimismo, el masaje y otras formas de contacto táctil, como el uso de bolas de masaje, ofrecen un alivio físico notable al tiempo que fortalecen el vínculo emocional entre la gestante y su acompañante, favoreciendo un entorno de apoyo constante.
Otra opción de utilidad comprobada es la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), una técnica que ha mostrado ser efectiva en la disminución de la intensidad del dolor, especialmente valorada por aquellas mujeres que desean evitar o postergar el uso de la epidural. De igual manera, la movilidad activa durante el trabajo de parto, a través del uso de pelotas de parto, el caminar o la adopción de posiciones verticales, facilita el descenso fetal y contribuye a mitigar la sensación dolorosa mediante el aprovechamiento de la gravedad y el movimiento.
Por otro lado, las técnicas de respiración consciente y relajación guiada, pilares fundamentales en enfoques como el hipnoparto o el mindfulness perinatal, permiten a la mujer mantener el control emocional, reduciendo la ansiedad y la percepción negativa del dolor. Finalmente, el acompañamiento continuo por parte de una doula o un profesional capacitado ha sido ampliamente reconocido por su impacto positivo en la experiencia del parto, mostrando asociaciones claras con una menor percepción del dolor, mayor satisfacción materna y una menor necesidad de intervenciones médicas.
En conjunto, la literatura revisada coincide en que, si bien estas estrategias no pretenden sustituir completamente a la analgesia epidural, sí representan alternativas eficaces como medidas transitorias. Su implementación promueve un enfoque más fisiológico, personalizado y respetuoso del parto, centrado en las necesidades y decisiones de la mujer.
CONCLUSIONES
Las técnicas de analgesia no farmacológica se consolidan como una herramienta de gran valor dentro del abordaje integral del trabajo de parto. Más allá de su carácter complementario o transitorio frente a la analgesia farmacológica, estas estrategias ofrecen una opción válida, segura, eficaz y accesible para el alivio del dolor, especialmente durante las fases iniciales del proceso o en momentos de transición mientras se administra o decide el uso de la analgesia epidural. Su utilidad clínica no radica únicamente en la disminución de la intensidad del dolor percibido, sino también en su capacidad para mejorar la experiencia subjetiva del parto, promover la autonomía de la mujer y contribuir a un proceso de nacimiento más respetuoso y personalizado.
Lejos de considerarse soluciones marginales o secundarias, las intervenciones no farmacológicas permiten abordar el dolor de parto desde una perspectiva mucho más amplia que la biomédica tradicional. Estas estrategias reconocen que el dolor en el parto no es solamente una experiencia física, sino también una vivencia emocional, cognitiva, cultural y socialmente mediada. Al incorporar elementos como la relajación, el movimiento libre, la hidroterapia, el apoyo continuo, el uso de calor o frío, el masaje o la estimulación eléctrica transcutánea, se favorece una respuesta fisiológica más adaptativa al dolor, al tiempo que se fortalece el sentido de control y seguridad de la mujer sobre su propio cuerpo y proceso.
La implementación efectiva de estas técnicas requiere un compromiso activo por parte de los equipos de salud. Es indispensable contar con profesionales debidamente capacitados y sensibilizados sobre la importancia del manejo no farmacológico del dolor, que sean capaces de ofrecer estas opciones de manera adecuada, respetuosa y adaptada a las preferencias de cada mujer. Asimismo, se requiere disponer de infraestructura física y recursos logísticos que posibiliten su uso: espacios adecuados para la movilidad, acceso a duchas o bañeras para hidroterapia, disponibilidad de pelotas de parto, dispositivos TENS, entre otros.
Además, resulta crucial que las gestantes reciban información clara, anticipada y basada en evidencia sobre todas las alternativas disponibles para el manejo del dolor. Esto no solo favorece la toma de decisiones informadas, sino que también promueve una participación activa y consciente en el proceso del parto. Cuando las mujeres comprenden las distintas opciones y se sienten acompañadas en sus elecciones, aumenta su satisfacción con la experiencia del nacimiento y mejora el vínculo con los profesionales de salud.
Fomentar el uso de estas estrategias también responde a un modelo de atención obstétrica más humanizado, que reconoce a la mujer como sujeto activo y protagonista de su parto, y no como simple receptora de intervenciones médicas. Este enfoque promueve un equilibrio entre el respeto por la fisiología del parto, la seguridad clínica y la calidad del cuidado. No se trata de reemplazar la analgesia epidural, cuya eficacia y utilidad están bien demostradas, sino de ampliar el abanico de herramientas disponibles para responder de manera flexible y personalizada a las necesidades de cada parto.
En síntesis, la incorporación de técnicas no farmacológicas como medidas de transición o apoyo durante el trabajo de parto representa un avance hacia una atención más empática, centrada en la mujer y basada en la evidencia. Su integración sistemática en los protocolos de atención obstétrica debería considerarse una prioridad en la mejora de la calidad del cuidado perinatal. Promover estas opciones no solo empodera a las mujeres en su proceso de parto, sino que también contribuye a la transformación de los modelos de atención hacia prácticas más respetuosas, inclusivas y efectivas.
BIBLIOGRAFÍA
- Sartori A.L., Vieira F., Almeida N.A.M., Bezerra A.L.Q., Martins C.A. Estrategias no farmacológicas para aliviar el dolor durante el proceso del parto. Enferm. glob. [Internet]. 2011 Ene [citado 2025 Jun 20] ; 10( 21 )
- Young D. The nature and management of labor pain: what is the evidence? Birth. 2001; 28(3):149-51.
- Merskey H, Bogduk N. Classification of chronic pain. Seatle: IAPS Press [online]. 1994.
- Davim RMB,Torres GV, Melo ES. Estratégias não farmacológicas no alívio da dor durante o trabalho de parto: pré-teste de um instrumento. Rev Latino-am Enfermagem. 2007; 15(6):1150-6.
- Sidorenko VN. Clinical application of medical resonance therapy music in high-risk pregnancies. Integr Physiol Behav Sci. 2000; 35(3):199-207.
- Simkin P, Bolding A. Update on nonpharmacologic approaches to relieve labor pain and prevent suffering. Journal of Midwifery & Women’s Health. 2004; 49(6):489-504.
- Nesheim BI, Kinge R, Berg B, Alfredsson B, Allgot E, Hove G et al. Acupuncture during labor can reduce the use of meperidine: a controlled clinical study. The Clinical Journal of Pain. 2003; 19:187-191.
- Valencia Mary Luz Jaimes, Pereira Moreno Daniela, Pedraza Acosta Alexandra Jimena, Carvajal Cárdenas Karol Xiomara, Mejía Rondón Fredy José, Aparicio Díaz Laura Andrea et al . Manejo no farmacológico del dolor en la atención del parto: experiencia desde las prácticas formativas. Rev Cuid [Internet]. 2019 Dec [cited 2025 June 20] ; 10( 3 ): e667.
- Maia E, Oliveira M, Carvalho A, Franklin R, Oliveira E. Perception of women on the care in the childbirth: contributions to nursing. Acta Scientiarum Health. 2013; 35(2): 195 – 200.
- Bernal-Becerril ML, Sánches-Arce LE. Significado del cuidado obstétrico desde el cotidiano estudiante de enfermería. Enfermería Universitaria . 2014; 11(3):81-6.
- Giraldo DI. Experiencias de las mujeres durante el trabajo de parto y parto. Avances en Enfermería. 2016; 33(2): 271-81.
- Restrepo B. Aprendizaje basado en problemas (ABP): una innovación didáctica para la enseñanza universitaria. Educación y Educadores. 2019; 8: 9-19.
- Smith C, Collins C, Crowther C. Aromaterapia para e l tratamiento el dolor durante el trabajo de parto. Cochrane. 2011.