Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.11.92.001
AUTORES
- Edinson Fernando Macas Miranda. Médico Universidad de Guayaquil, Médico General, https://orcid.org/0009-0001-7859-5134, Guayaquil, Ecuador.
- Emily Denisse Saona Alejandro. Médico Universidad de Guayaquil, Médico Residente RenalPro CA, https://orcid.org/0009-0004-3050-3052, Santa Elena, Ecuador.
- Juan Sebastián Coba Mogollón. Médico General Universidad San Francisco de Quito, Médico Postgradista Anestesiología, https://orcid.org/0009-0003-4552-2582, Quito, Ecuador.
- Pierina Monserrate Cedeño Alcívar. Médica Cirujana Universidad Técnica de Manabí, Médico General en Funciones Hospitalarias en el Área de Anestesiología Hospital Miguel Hilario Alcívar, https://orcid.org/0000-0001-7108-2371, Manabí, Ecuador.
- Astrid Carolina Herrera Montesdeoca. Médica Universidad Católica Santiago de Guayaquil, Médico General en Funciones Hospitalarias Hospital General Monte Sinaí, https://orcid.org/0009-0009-5742-9098, Guayaquil, Ecuador.
RESUMEN
Introducción: Tradicionalmente, la anestesia general ha dependido de los opioides para atenuar la respuesta simpática al estímulo quirúrgico. Sin embargo, la crisis mundial de opioides y los efectos adversos asociados a su uso perioperatorio (náuseas, depresión respiratoria, íleo e hiperalgesia inducida por opioides) han impulsado el desarrollo de la Anestesia Libre de Opioides (OFA, por sus siglas en inglés).
Objetivo: Revisar la evidencia clínica actual, la fisiopatología, las estrategias farmacológicas y las perspectivas futuras de la anestesia libre de opioides en la práctica quirúrgica.
Método: Se realizó una revisión narrativa exhaustiva de la literatura en bases de datos científicas (PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science y Google Scholar) utilizando términos MeSH específicos para identificar artículos relevantes publicados entre 1990 y 2025.
Resultados: La evidencia actual sugiere que la OFA, mediante el uso de adyuvantes como dexmedetomidina, ketamina, lidocaína y sulfato de magnesio, combinados con anestesia regional, proporciona una estabilidad hemodinámica adecuada, reduce significativamente las náuseas y vómitos postoperatorios (NVPO) y previene la hiperalgesia inducida por opioides. No obstante, exige un monitoreo hemodinámico estricto debido al riesgo de bradicardia e hipotensión.
Conclusiones: La OFA es una estrategia factible, segura y beneficiosa, especialmente en poblaciones de alto riesgo (obesidad mórbida, apnea obstructiva del sueño). Sin embargo, se requiere una cuidadosa selección del paciente y un enfoque individualizado para maximizar sus beneficios y minimizar los efectos adversos de los adyuvantes.
PALABRAS CLAVE
Anestesia libre de opioides, dolor postoperatorio, analgesia multimodal, hiperalgesia inducida por opioides, Dexmedetomidina, recuperación acelerada.
ABSTRACT
Introduction: Traditionally, general anesthesia has relied on opioids to attenuate the sympathetic response to surgical stimuli. However, the global opioid crisis and the adverse effects associated with their perioperative use (nausea, respiratory depression, ileus, and opioid-induced hyperalgesia) have driven the development of Opioid-Free Anesthesia (OFA).
Objective: To review the current clinical evidence, pathophysiology, pharmacological strategies, and future perspectives of opioid-free anesthesia in surgical practice.
Method: A comprehensive narrative review of the literature was conducted in scientific databases (PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science, and Google Scholar) using specific MeSH terms to identify relevant articles published between 1990 and 2025.
Results: Current evidence suggests that OFA, through the use of adjuvants such as dexmedetomidine, ketamine, lidocaine, and magnesium sulfate, combined with regional anesthesia, provides adequate hemodynamic stability, significantly reduces postoperative nausea and vomiting (PONV), and prevents opioid-induced hyperalgesia. However, it requires strict hemodynamic monitoring due to the risk of bradycardia and hypotension.
Conclusions: OFA is a feasible, safe, and beneficial strategy, especially in high-risk populations (morbid obesity, obstructive sleep apnea). Nevertheless, careful patient selection and an individualized approach are required to maximize its benefits and minimize the adverse effects of the adjuvants.
KEY WORDS
Opioid-free anesthesia, postoperative pain, multimodal analgesia, opioid-induced hyperalgesia, dexmedetomidine, enhanced recovery.
INTRODUCCIÓN
El paradigma clásico de la anestesia general se ha fundamentado durante décadas en la tríada de hipnosis, relajación muscular y analgesia, siendo los opioides el pilar indiscutible para el control de la respuesta neurovegetativa al estrés quirúrgico1. No obstante, el uso generalizado de fentanilo, remifentanilo y sufentanilo ha demostrado tener un perfil de efectos secundarios deletéreos que impactan negativamente en los resultados postoperatorios. Estos incluyen náuseas y vómitos postoperatorios (NVPO), depresión respiratoria, retención urinaria, disfunción cognitiva postoperatoria, íleo paralítico y el desarrollo de tolerancia aguda e hiperalgesia inducida por opioides (HIO)2.
En el contexto de la crisis global de salud pública relacionada con la adicción a los opioides, la comunidad anestesiológica ha buscado estrategias para minimizar su exposición perioperatoria. Así nace el concepto de Anestesia Libre de Opioides (OFA, Opioid-Free Anesthesia), definida como una técnica anestésica multimodal que evita el uso de opioides intraoperatorios sistémicos, neuroaxiales o intracavitarios3.
OBJETIVO
El objetivo de esta revisión narrativa es analizar la evidencia clínica actual, las bases neurofisiológicas, los protocolos farmacológicos y los retos diagnósticos y terapéuticos que implica la implementación de la OFA en la práctica quirúrgica contemporánea.
METODOLOGÍA
Búsqueda bibliográfica:
Para la elaboración de esta revisión narrativa, se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica exhaustiva y estructurada en las principales bases de datos biomédicas: PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science (WoS) y Google Scholar.
Se utilizaron los siguientes términos MeSH (Medical Subject Headings) y sus equivalentes en texto libre: «Anesthesia», «Analgesics, Non-Narcotic», «Pain, Postoperative», «Hyperalgesia», «Dexmedetomidine», y «Ketamine». Estos términos se combinaron mediante los operadores booleanos «AND» y «OR» (ejemplo de sintaxis: «Opioid-free anesthesia» OR «OFA» AND «Postoperative pain» AND «Hyperalgesia»).
Criterios de inclusión y exclusión:
Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados (ECA), metaanálisis, revisiones sistemáticas, y guías de práctica clínica publicadas entre enero de 1990 y enero de 2025. Se priorizaron los estudios centrados en poblaciones adultas sometidas a cirugía general, bariátrica y oncológica. Se excluyeron reportes de casos únicos y artículos sin revisión por pares. De los registros iniciales, se seleccionaron 20 referencias clave para estructurar este manuscrito, asegurando la relevancia clínica y metodológica de la información.
DESARROLLO
Fisiopatología:
Para comprender la viabilidad de la OFA, es imperativo analizar la fisiopatología de la nocicepción y los efectos paradójicos de los opioides. El estrés quirúrgico genera una liberación masiva de catecolaminas y citoquinas inflamatorias. Tradicionalmente, los opioides se han utilizado para bloquear la transmisión de este impulso nociceptivo en el asta dorsal de la médula espinal y en centros supraespinales mediante su acción sobre los receptores.
Sin embargo, la administración intraoperatoria de opioides de acción ultracorta (como el remifentanilo) desencadena una neuroplasticidad maladaptativa conocida como Hiperalgesia Inducida por Opioides (HIO)4. La HIO es un estado de sensibilización pronociceptiva paradójica donde el paciente experimenta una mayor intensidad de dolor frente a estímulos nocivos (hiperalgesia) y dolor frente a estímulos no nocivos (alodinia).5
El mecanismo subyacente de la HIO involucra la activación del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA) por el glutamato, lo que incrementa el calcio intracelular y activa cascadas de segundos mensajeros (como la proteína quinasa C y el óxido nítrico sintasa). Esto facilita la transmisión sináptica nociceptiva. Además, los opioides inducen neuroinflamación mediada por la microglía a través de los receptores Toll-like 4 (TLR4)6.
La OFA interrumpe esta fisiopatología al evitar el desencadenante (el opioide) y utilizar fármacos que actúan sobre vías alternativas:
- Receptores alfa-2-adrenérgicos: La estimulación central disminuye la liberación de noradrenalina, logrando simpaticolisis y analgesia.
- Receptores NMDA: El bloqueo (vía ketamina o magnesio) previene la sensibilización central y la hiperalgesia.
- Canales de Sodio (Na+): La lidocaína endovenosa modula la respuesta inflamatoria y reduce la hiper-excitabilidad neuronal7.
Presentación clínica:
La «presentación clínica» en el contexto anestésico se refiere al perfil hemodinámico y de recuperación del paciente bajo OFA en comparación con la anestesia basada en opioides (OBA).
Perfil Intraoperatorio:
El paciente bajo un protocolo OFA clásico presenta una estabilidad hemodinámica particular. Debido al uso de alfa-2 agonistas (dexmedetomidina o clonidina), es común observar una tendencia a la bradicardia sinusal y una presión arterial media más baja, sin reactividad simpática (taquicardia/hipertensión) frente a estímulos quirúrgicos intensos como la intubación o la incisión de la piel8.
Perfil Postoperatorio (Despertar):
El despertar de la anestesia libre de opioides es característicamente más suave. Clínicamente, el paciente presenta:
- Ausencia de depresión respiratoria residual.
- Niveles de conciencia conservados, aunque puede existir sedación residual dependiente de la dosis de dexmedetomidina.
- Reducción drástica de la incidencia de NVPO, presentando un abdomen más blando y recuperación temprana del tránsito intestinal9.
- Paradójicamente, las escalas de dolor en la Unidad de Cuidados Postanestésicos (UCPA) suelen ser más bajas o iguales que en pacientes que recibieron altas dosis de narcóticos, debido a la ausencia de HIO.
Abordaje diagnóstico:
El diagnóstico del dolor y la nocicepción intraoperatoria en un paciente inconsciente y curarizado es uno de los mayores desafíos en la OFA. Dado que no se dispone del opioide para «apagar» la respuesta hemodinámica, el anestesiólogo debe diagnosticar con precisión el balance analgesia/nocicepción.
El abordaje diagnóstico intraoperatorio se ha modernizado mediante el uso de monitoreo objetivo del sistema nervioso autónomo (SNA)10.
- Analgesia Nociception Index (ANI): Mide la variabilidad de la frecuencia cardíaca inducida por la arritmia sinusal respiratoria. Un valor entre 50 y 70 indica analgesia adecuada.
- Surgical Pleth Index (SPI): Evalúa la amplitud de la onda fotopletismográfica y el intervalo de pulso.
- Pupilometría: La dilatación pupilar refleja el tono simpático. La medición del reflejo pupilar a la luz es un indicador precoz de nocicepción antes de que ocurran cambios hemodinámicos.
El uso de estos monitores es fundamental en la OFA para evitar la sobredosificación de hipnóticos o antihipertensivos cuando la verdadera causa de la alteración hemodinámica es un estímulo nociceptivo no controlado.
Diagnóstico diferencial:
Durante el transoperatorio bajo OFA, la presencia de taquicardia o hipertensión requiere un rápido diagnóstico diferencial para guiar la terapéutica, ya que no se puede simplemente «administrar un bolo de fentanilo». El médico debe diferenciar entre:
- Nocicepción verdadera: Consecuencia de un estímulo quirúrgico mayor al bloqueo analgésico actual. Requiere titulación de adyuvantes (ej. bolo de ketamina o sulfato de magnesio) o profundización del bloqueo regional.
- Despertar inminente (Anestesia superficial): Se diagnostica monitorizando la profundidad anestésica mediante electroencefalograma procesado (ej. BIS, entropía). Si el BIS es > 60, el tratamiento es aumentar la dosis del hipnótico (propofol o gas), no añadir analgésicos.
- Hipovolemia/Sangrado: Especialmente si hay taquicardia acompañada de hipotensión. Se evalúa mediante la variación de la presión de pulso (VPP) o ecografía point-of-care (POCUS)11.
- Respuesta a fármacos: Taquicardia refleja inducida por vasodilatadores o inotrópicos.
En el periodo postoperatorio, el diagnóstico diferencial del dolor agudo severo incluye evaluar si se trata de dolor nociceptivo esperado, falla de la técnica de anestesia regional, o hiperalgesia/tolerancia (raro en OFA, común en OBA)12.
Estrategias terapéuticas:
El manejo farmacológico de la OFA no consiste en reemplazar un opioide por un único fármaco, sino en establecer un esquema de analgesia multimodal sinérgica.
Las estrategias terapéuticas se dividen en dos pilares: anestesia/analgesia regional y farmacología endovenosa. La anestesia neuroaxial (espinal, peridural sin opioides) o los bloqueos faciales ecoguiados (TAP, bloqueo del erector espinal) son la base de la OFA, ya que bloquean el impulso aferente primario13.
Cuando el bloqueo regional no es factible o suficiente, se emplean combinaciones de los fármacos detallados en la Tabla 1.
Véase tabla 1 en anexos.
Pronóstico y seguimiento:
El pronóstico postoperatorio inmediato de los pacientes sometidos a OFA muestra resultados altamente favorables cuando se integran dentro de los protocolos ERAS (Enhanced Recovery After Surgery).
La evidencia actual señala que la supresión de opioides intraoperatorios acorta el tiempo de extubación, disminuye la estadía en la UCPA y acelera el alta hospitalaria, reduciendo costos asociados al manejo de complicaciones (Tabla 2).
Véase tabla 2 en anexos.
El seguimiento a mediano y largo plazo indica que la OFA puede jugar un rol crucial en la prevención del dolor crónico postoperatorio y en la recurrencia oncológica. Se postula que los opioides, al promover la inmunosupresión y la angiogénesis, podrían favorecer metástasis en cirugía oncológica, mientras que fármacos como la lidocaína intravenosa tienen propiedades antiinflamatorias y anti metastásicas, mejorando el pronóstico oncológico a largo plazo19.
DISCUSIÓN
A pesar del entusiasmo global, la transición hacia una anestesia totalmente libre de opioides no está exenta de controversia. Autores críticos sostienen que la evidencia que condena a los opioides se basa en su uso excesivo, argumentando a favor de una «anestesia ahorradora de opioides» (Opioid-Sparing Anesthesia) en lugar de una supresión dogmática total.
Un punto crítico en la discusión es la seguridad hemodinámica. Metaanálisis recientes han demostrado que los protocolos de OFA basados fuertemente en dexmedetomidina se asocian a un incremento estadísticamente significativo de episodios de bradicardia profunda e hipotensión que requieren intervenciones con vasopresores o anticolinérgicos 20 Esto plantea un interrogante sobre si estamos cambiando las complicaciones respiratorias de los opioides por complicaciones cardiovasculares derivadas de los agonistas alfa-2.
Además, la técnica OFA posee una curva de aprendizaje importante y prolonga los tiempos de preparación farmacológica. La indicación actual más fuerte se encuentra en pacientes con obesidad mórbida, apnea obstructiva del sueño grave, historial de abuso de sustancias, alergias a opioides o alto riesgo de NVPO crónico. En contraparte, pacientes con bloqueo auriculoventricular previo, insuficiencia cardíaca descompensada o inestabilidad autonómica podrían no ser candidatos ideales para estos protocolos.
CONCLUSIONES
La Anestesia Libre de Opioides (OFA) representa un cambio de paradigma validado científicamente, alejándose del modelo tradicional para adoptar un enfoque de analgesia multimodal que mitiga los efectos nocivos de los opioides.
La fisiopatología demuestra que los adyuvantes como la ketamina, la lidocaína, el sulfato de magnesio y la dexmedetomidina actúan sinérgicamente sobre vías neuroquímicas alternas (NMDA, alfa-2, canales de Na+), previniendo la sensibilización central y la hiperalgesia inducida por opioides.
Desde la perspectiva clínica, la OFA reduce significativamente la morbilidad postoperatoria, en particular las náuseas, los vómitos y la depresión respiratoria, facilitando una recuperación acelerada (ERAS).
La implementación exitosa requiere obligatoriamente una monitorización avanzada del sistema nervioso autónomo (nocicepción) y una comprensión profunda de los efectos adversos hemodinámicos de los adyuvantes.
El futuro de la OFA no radica en su aplicación universal e indiscriminada, sino en su personalización. Es la técnica de elección en poblaciones vulnerables (obesidad, síndrome de apnea del sueño), consolidándose no como un mito, sino como una herramienta esencial en la anestesiología moderna.
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ANEXOS
Tabla 1. Principales fármacos coadyuvantes en Anestesia Libre de Opioides (OFA)14,15,16:
| FÁRMACO | MECANISMO DE ACCIÓN | DOSIS DE CARGA (INTRAOPERATORIA) | INFUSIÓN CONTINUA | EFECTO SECUNDARIO A VIGILAR |
|---|---|---|---|---|
| Dexmedetomidina | Agonista alfa-2-adrenérgico altamente selectivo | 0.5 – 1.0 mcg/kg (en 10-15 min) | 0.2 – 0.7 mcg/kg/h | Bradicardia, Hipotensión, sedación prolongada |
| Lidocaína | Bloqueador de canales de Na+ voltaje dependientes | 1.5 – 2.0 mg/kg | 1.0 – 2.0 mg/kg/h | Toxicidad sistémica por anestésicos locales (LAST) |
| Ketamina | Antagonista no competitivo receptor NMDA | 0.25 – 0.5 mg/kg | 0.1 – 0.25 mg/kg/h | Alucinaciones, nistagmo, taquicardia |
| Sulfato de Magnesio | Antagonista NMDA y bloqueador de canales de calcio | 30 – 50 mg/kg (en 15-20 min) | 8 – 15 mg/kg/h | Debilidad muscular, prolongación de relajantes neuromusculares |
Nota: La administración de AINEs (ej. ketorolaco, diclofenaco), paracetamol y dexametasona complementan la estrategia antiinflamatoria sistémica antes del cierre quirúrgico.
Tabla 2. Comparación de Resultados Clínicos: OBA vs. OFA17,18:
| VARIABLE CLÍNICA | ANESTESIA BASADA EN OPIOIDES (OBA) | ANESTESIA LIBRE DE OPIOIDES (OFA) |
|---|---|---|
| NVPO (Náuseas/Vómitos) | Alta incidencia (25-40%) | Muy baja incidencia (< 10%) |
| Recuperación Intestinal | Retrasada (Íleo secundario a opiáceos) | Temprana |
| Depresión Respiratoria | Riesgo significativo, requiere monitoreo | Riesgo mínimo |
| Estabilidad Hemodinámica | Relativamente estable intraoperatoriamente | Riesgo de bradicardia/hipotensión transitoria |
| Dolor crónico postquirúrgico | Mayor incidencia teórica por HIO | Menor incidencia, modulación a largo plazo |