Actualización en el diagnóstico y manejo del ojo seco asociado al uso de pantallas digitales: una revisión monográfica

31 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Inmaculada Herrero Sánchez. Servicio de Oftalmología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  2. Eva Josefina Núñez Moscarda. Servicio de Oftalmología. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
  3. Gisela Karlsruher Riegel. Servicio de Oftalmología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  4. Laura Peiro Muntadas. Servicio de Medicina Interna. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
  5. Carla Iglesia Lázaro. Servicio de Oftalmología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Eugenia Mercedes Sanz Valer. Servicio de Medicina Interna. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.

RESUMEN

El uso generalizado de dispositivos con pantallas de visualización de datos (PVD) en entornos laborales y recreativos ha provocado un incremento sustancial en la prevalencia de la fatiga visual digital y la enfermedad de ojo seco (EOS). La reducción en la frecuencia e incompletitud del parpadeo durante el trabajo con PVD altera la dinámica de la película lagrimal, favoreciendo la evaporación acelerada y la inestabilidad del menisco lagrimal. El objetivo de este trabajo monográfico es recopilar y sintetizar la evidencia científica más reciente sobre los factores determinantes, la fisiopatología, las diferencias clínicas entre la fatiga visual digital y la EOS clásica, así como las estrategias preventivas y terapéuticas actuales.

La literatura reciente demuestra que el ojo seco asociado a pantallas no solo afecta a poblaciones de edad avanzada, sino que presenta una incidencia creciente en jóvenes y trabajadores de oficina. La patogenia combina disfunción de las glándulas de Meibomio, hiperosmolaridad lagrimal y microinflamación de la superficie ocular, agravada por determinantes ambientales como el acondicionamiento del aire y la iluminación. A diferencia de la EOS tradicional, el síndrome por uso de pantallas cursa con un marcado componente de astenopia y fatiga acomodativa. Las estrategias de manejo eficaces abarcan desde medidas higiénico-ambientales y pautas de descanso con parpadeo consciente, hasta la lubricación con lágrimas artificiales sin conservantes y abordajes farmacológicos o procedimentales en casos moderados-graves. La personalización del tratamiento y la educación ergo-oftalmológica resultan indispensables para mitigar el impacto socio-laboral de esta condición.

PALABRAS CLAVE

Síndrome de visión por computador, síndromes de ojo seco, terminales de pantalla de computadora, película lagrimal, astenopia.

ABSTRACT

The widespread adoption of digital display terminals (DDT) in occupational and leisure settings has led to a dramatic rise in digital eye strain and dry eye disease (DED). Reduced blink frequency and incomplete blinking during screen use disrupt tear film dynamics, promoting accelerated evaporation and tear film instability. The objective of this monographic review is to synthesize recent scientific evidence regarding environmental determinants, pathophysiology, clinical distinction between digital eye strain and traditional DED, and current preventive and therapeutic strategies.

Recent literature indicates that screen-related dry eye is no longer restricted to older populations, showing a growing incidence among young adults and office workers. The pathogenesis involves Meibomian gland dysfunction, tear hyperosmolarity, and ocular surface microinflammation, exacerbated by environmental factors such as air conditioning and sub-optimal lighting. Unlike classical DED, screen-associated ocular discomfort features a prominent asthenopic and accommodative component. Effective management strategies range from ergonomic and environmental modifications to conscious blinking exercises, preservative-free artificial tears, and targeted pharmacological therapies. Patient education and tailored interventions are essential to alleviate the growing occupational and personal burden of digital eye strain.

KEY WORDS

Computer vision syndrome, dry eye syndromes, computer terminals, tear film, asthenopia.

DESARROLLO DEL TEMA

En la sociedad contemporánea, la exposición a pantallas de visualización de datos (PVD) —tales como ordenadores, tabletas y teléfonos inteligentes— se ha convertido en una actividad omnipresente que ocupa gran parte de la jornada diaria. Esta transformación digital ha generado una entidad clínica multifactorial conocida comúnmente como síndrome de visión por computador o fatiga visual digital (FVD), en la que los síntomas de la superficie ocular ocupan un lugar central¹,².

El ojo seco asociado al uso de PVD se ha posicionado como una de las causas más frecuentes de consulta oftalmológica y de salud laboral³,⁴. Aunque comparte manifestaciones clínicas con la enfermedad de ojo seco (EOS) tradicional, presenta particularidades etiopatogénicas y factores desencadenantes específicos asociados al entorno digital³,⁷. El objetivo de este trabajo monográfico es analizar la evidencia científica actualizada sobre los determinantes clínicos y ambientales del ojo seco por PVD, sus mecanismos fisiopatológicos, la diferenciación frente a la EOS clásica y el abanico de medidas preventivas y terapéuticas disponibles.

EPIDEMIOLOGÍA Y DETERMINANTES AMBIENTALES:

La prevalencia del ojo seco en usuarios de pantallas varía ampliamente en la literatura, situándose entre el 30% y el 70% en trabajadores de oficina y estudiantes¹,,⁵. A diferencia de las formas clásicas de EOS —asociadas predominantemente a la senectud y al sexo femenino—, la afectación por PVD muestra un marcado incremento en poblaciones jóvenes y en edad laboral activa⁴,,⁸.

Los factores de riesgo y determinantes se dividen en dos categorías principales¹,,⁸:

  1. Factores intrínsecos del usuario: Menor tasa de parpadeo espontáneo, incompletitud del parpadeo, errores refractivos no corregidos, disfunción de glándulas de Meibomio (DGM) previa y uso de lentes de contacto¹,³,⁹.
  2. Determinantes ambientales y ergonómicos: Humedad relativa baja en salas de trabajo, corrientes de aire por climatización, iluminación deficiente o deslumbrante, y distancia o ángulo de mirada inadecuados hacia la pantalla¹,,⁶. La mirada horizontal fija hacia pantallas elevadas incrementa el área de hendidura palpebral expuesta, acelerando la evaporación de la película lagrimal¹,¹⁰.

ETIOPATOGENIA Y FISIOPATOLOGÍA:

El mecanismo fisiopatológico primario del ojo seco por PVD es el mecanismo evaporativo derivado de la alteración en la dinámica del parpadeo¹,²,⁷. Durante la fijación foveal sostenida frente a una pantalla, la tasa de parpadeo espontáneo disminuye significativamente (pudiendo reducirse de 15-20 parpadeos por minuto a menos de 5-7 parpadeos/min)¹,¹⁰. Además, aumenta drásticamente la proporción de parpadeos incompletos, en los que el párpado superior no llega a contactar con el inferior¹,³,¹⁰.

Esta alteración produce las siguientes consecuencias en cadena¹,³,,⁷:

  • Falta de distribución lipídica: La contracción incompleta del músculo orbicular impide el ordeño adecuado de las glándulas de Meibomio, disminuyendo el espesor de la capa lipídica superficial de la lágrima⁷,⁹.
  • Hiperosmolaridad e inestabilidad: La evaporación acelerada de la fase acuosa eleva la osmolaridad lagrimal, induciendo estrés osmótico sobre el epitelio corneal y conjuntival⁷.
  • Cascada inflamatoria: La ruptura prematura de la película lagrimal (TBUT reducido) activa mediadores inflamatorios y sensibiliza los nociceptores corneales, perpetuando el círculo vicioso del ojo seco⁷,¹¹.

FATIGA VISUAL DIGITAL VERSUS OJO SECO TRADICIONAL:

Un aspecto clave en la evaluación clínica moderna es determinar si se está tratando un ojo seco evaporativo primario o una fatiga visual digital pura, ya que, aunque se solapan, presentan diferencias conceptuales relevantes³,,¹².

  • Fatiga Visual Digital (FVD / Astenopia Digital): Es una condición fundamentalmente funcional y acomodativa-motorizada, desencadenada por el esfuerzo continuado de enfoque (espasmo/fatiga del músculo ciliar) y convergencia²,³,¹². Se manifiesta principalmente por cefalea frontal, visión borrosa fluctuante, lentitud de acomodación y pesadez ocular³,,¹².
  • Enfermedad de Ojo Seco Tradicional (EOS): Es una patología orgánica e inflamatoria de la superficie ocular, crónica y progresiva, donde la tinción corneal, la alteración del menisco lagrimal y la disfunción glandular están presentes incluso en ausencia de estímulos visuales continuos³,⁷.

En el usuario de PVD, ambas entidades coexisten con frecuencia: la alteración lagrimal exacerba la astenopia al degradar la calidad óptica de la superficie corneal, mientras que la fatiga ocular reduce aún más la calidad del parpadeo²,³,¹².

ESTRATEGIAS PREVENTIVAS Y TERAPÉUTICAS:

El manejo del ojo seco por PVD requiere un abordaje escalonado y multidisciplinar que combine higiene visual, modificación ambiental y tratamiento médico¹,²,¹¹.

1. Medidas higiénicas, ergonómicas y parpadeo consciente

  • Higiene postural y ambiental: Colocar la pantalla por debajo del nivel de los ojos (ángulo descendente de 15-20 grados) para reducir la abertura palpebral, mantener una distancia de 50-70 cm y regular la humedad ambiental mediante humidificadores¹,,¹⁰.
  • Parpadeo consciente y pausas de descanso: Aplicar pautas de descanso periódico (como la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar a 20 pies [6 metros] durante 20 segundos) e instaurar ejercicios de oclusión palpebral completa voluntaria¹,²,¹⁰.

2. Terapia sustitutiva y lubricación ocular

El pilar farmacológico inicial es el uso de sustitutos lagrimales sin conservantes¹,²,¹¹.

  • Las formulaciones con ácido hialurónico de alto peso molecular o carboximetilcelulosa restauran la viscosidad del menisco y reducen la fricción palpebral²,¹¹.
  • La combinación de instilación de lágrimas artificiales junto con breves periodos de oclusión palpebral consciente (cierre ocular de 1-2 minutos tras la gota) ha demostrado una alta eficacia en la reducción rápida de la astenopia y la tinción epitelial².

3. Abordaje de la disfunción de glándulas de Meibomio (DGM) y casos complejos

Cuando el componente evaporativo es marcado o coexiste DGM, se deben añadir compresas calientes, higiene del borde palpebral y, en casos persistentes, terapias físicas en consulta como la luz pulsada intensa (IPL) o la pulsación térmica¹,³,⁹.

CONCLUSIONES

  1. El ojo seco asociado a pantallas es una condición epidemiológica emergente de alto impacto en la población joven y laboralmente activa.
  2. La disminución de la frecuencia y la incompleta oclusión en el parpadeo son los motores fisiopatológicos del fallo evaporativo lagrimal.
  3. Es fundamental diferenciar el componente astenópico acomodativo de la alteración inflamatoria de la superficie ocular para pautar un tratamiento ajustado.
  4. Las medidas ergonómicas, el parpadeo consciente y el uso regular de lágrimas artificiales sin conservantes constituyen la primera línea de tratamiento con elevada evidencia de eficacia.

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