Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.19.20.001
AUTORES
- Mayra Stefanía Patlán Gómez. Química Farmacéutica Bióloga. Hospital General Regional No. 1, IMSS, Orizaba. México.
- Alfredo Cervantes Suárez. Médico Especialista en Medicina Familiar. Unidad de Medicina Familiar No. 1, IMSS, Orizaba. México.
- Xochitl Montero Carrillo. Médica Residente de 4º año de Psiquiatría. Hospital General Regional No. 1, IMSS, Orizaba. México.
RESUMEN
Antecedentes: El Trastorno Límite de Personalidad (TLP) se asocia con inestabilidad emocional, impulsividad y conductas autolesivas. La exposición a violencia se ha encontrado como factor de riesgo para su desarrollo, severidad y evolución. El objetivo del estudio fue identificar los antecedentes de violencia y su asociación con intento suicida en mujeres con diagnóstico de TLP.
Método: Se realizó un estudio transversal, observacional, prospectivo en un hospital de segundo nivel a 108 mujeres de entre 18 y 45 años con el diagnóstico de TLP. La información se obtuvo mediante una hoja de recolección de datos validada por expertos. Se aplicó estadistica descriptiva y prueba de Chi cuadrada para la asociación entre violencia de pareja e intentos suicidas.
Resultados: 61.11% de las participantes cuentan con antecedente de violencia de pareja. El 72% reportó haber tenido al menos un intento suicida. Se encontró una asociación significativa entre violencia de pareja e intentos suicidas.
Conclusiones: Una proporcion significativa de mujeres con diagnóstico de TLP cuentan con antecedentes de violencia, los cuales se asocian con un mayor riesgo suicida. Estos hallazgos sugieren la importancia de crear estrategias de detección temprana e intervención oportuna.
PALABRAS CLAVE
Trastorno Límite de Personalidad, violencia de pareja, intento suicida.
ABSTRACT
Background: Borderline Personality Disorder (BPD) is associated with emotional instability, impulsivity, and self-harm. Exposure to violence has been identified as a risk factor for its development, severity, and progression. The objective of this study was to identify a history of violence and its association with suicide attempts in women diagnosed with borderline personality disorder.
Method: A cross-sectional, observational, prospective study was conducted in a secondary-level hospital with 108 women aged 18 to 45 years diagnosed with BPD. Data were collected using a data collection form validated by experts. Descriptive statistics and the chi-square test were applied to assess the association between intimate partner violence and suicide attempts.
Results: 61.11% of the participants had a history of intimate partner violence. 72% reported having had at least one suicide attempt. A significant association was found between intimate partner violence and suicide attempts. Conclusions: A significant proportion of women diagnosed with BPD have a history of violence, which is associated with a higher risk of suicide. These findings suggest the importance of developing early detection and timely intervention strategies.
KEY WORDS
Borderline Personality Disorder, intimate partner violence, suicide attempt.
INTRODUCCIÓN
La violencia de género se entiende como aquel tipo de violencia que es ejercido en contra de las mujeres, basado en la discriminación y situación de desigualdad dados por un sistema de poder de los hombres sobre las mujeres. Ésta implica un problema de salud pública y representa una violación a los derechos humanos de las mujeres1. Se estima que el 35% de las mujeres han vivido algún tipo de violencia por parte de su pareja, en algún momento de su vida. En el caso de México, el 70.1% de las mujeres reportaron haber sufrido al menos un episodio de violencia a lo largo de la vida2. La exposición a estas experiencias adversas se relaciona con síntomas afectivos, desregulación emocional, ideación suicida y mayor probabilidad de desarrollar trastornos de personalidad.
Además, estas situaciones de abuso generan en las infancias una sensación de indefensión, lo que impide el desarrollo correcto de habilidades de afrontamiento. Por lo mismo, muchas mujeres que vivieron abuso durante la infancia, desarrollan patrones que las hacen más propensas a vivir relaciones adultas inseguras y violentas3,4,5.
Los trastornos de personalidad se definen como aquellas variantes extremas o desadaptativas de los rasgos normales de la personalidad, el TLP se caracteriza por un patrón generalizado de inestabilidad de las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y una marcada impulsividad, que comienza en la adultez temprana y está presente en una variedad de contextos6. El diagnóstico de este trastorno suele ser antes de los 40 años y se ha considerado que algunos factores bioquímicos y psicológicos están implicados en la formación de este trastorno7.
Hasta el momento no existe una etiología específica para el TLP, pero en algunos estudios se estima que la heredabilidad oscila entre 35 y 46%, lo que confirma la existencia de una interacción entre factores genéticos y ambientales en el desarrollo de este trastorno, dentro de los cuales se encuentra la exposición a violencia y entornos invalidantes8,9.
En promedio, los pacientes con TLP realizarán 3 intentos de suicidio a lo largo de su vida, por lo que la mayoría de ellos, tienen cursos de tratamiento marcados por múltiples ingresos hospitalarios. Dentro de los factores de riesgo para los intentos suicidas repetidos se encuentran: historia de abuso sexual infantil, funcionamiento global deficiente y la presencia de otro trastorno psiquiátrico (ansiedad, depresión o consumo de sustancias10,11.
Se estima que entre el 8 y el 10% de los pacientes con TLP morirán por suicidio, es decir, una tasa de 50 veces más que el resto de la población. Por lo tanto, es de gran importancia determinar los factores en la primera infancia que pueden predecir el inicio y curso del TLP, la correcta identificación de éstos puede arrojar objetivos específicos para la intervención temprana y redirigir el desarrollo de la personalidad12.
La violencia ejercida contra las mujeres es un problema social a escala mundial que afecta tanto la salud física como emocional de las víctimas. Existe evidencia de relación entre haber experimentado violencia y presentar algún trastorno psiquiátrico. La victimización genera consecuencias negativas en la estabilidad emocional de las mujeres, quienes pueden presentar lesiones físicas, trastornos depresivos, ansiosos, ideación suicida o incluso la muerte13,14.
Tanto el TLP como la violencia han sido estudiadas de manera independiente, aún existe poca evidencia que explore su relación directa, mucho menos en población mexicana y en la atención psiquiátrica de mujeres con TLP en un hospital general de segundo nivel. La falta de registro sobre los antecedentes en esta población, dificulta conocer la magnitud real del problema y limita el diseño de estrategias para su intervención.
Explorar los antecedentes de violencia en mujeres con el diagnóstico de TLP contribuye no solo a fortalecer la comprensión de los factores de riesgo, sino también al desarrollo de estrategias de intervención temprana, detección de factores de riesgo psicosociales y abordajes terapéuticos con perspectiva de género. Por ello, el presente estudio tuvo como objetivo identificar los antecedentes de violencia en mujeres con diagnóstico de TLP atendidas en un hospital de segundo nivel y analizar su asociación con los intentos suicidas.
MÉTODO
Participantes: Se incluyó un total de 108 mujeres de entre 18 y 45 años de edad que con el diagnóstico de TLP confirmado de acuerdo a expediente del servicio de psiquiatría en el Hospital General Regional de Orizaba No. 1 del IMSS en el estado de Veracruz, México. Se llevó a cabo un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión fueron encontrarse dentro del rango de 18 a 45 años, contar con el diagnóstico confirmado de TLP y otorgar el consentimiento informado para participar en el estudio; los criterios de exclusión fueron tener un diagnóstico diferente a TLP y no firmar el consentimiento. El criterio de eliminación fue no haber concluido el instrumento.
La muestra final de 108 participantes se obtuvo tras excluir los casos que no cumplieran los criterios anteriores. De manera general la mayoría de las pacientes se encontraban solteras, con escolaridad media superior y contaban con un empleo formal.
Instrumento: Para la recolección de información se aplicó una hoja de recolección de datos estructurada diseñada específicamente para este estudio, la cual fue sometida a un proceso de validación interna por expertos. El panel estuvo conformado por tres especialistas en psiquiatría del Hospital General Regional de Orizaba No. 1, quienes evaluaron la pertinencia, calidad y congruencia de los ítems.
El instrumento incluyó cuatro apartados principales: datos sociodemográficos (edad, estado civil, escolaridad, ocupación), antecedentes de violencia (se evaluaron formas de violencia tanto en la infancia como en la vida adulta, teniendo como opciones violencia psicológica, física o sexual), conducta suicida (se registró el antecedente de intentos suicidas y el número con un corte de más o menos de 3 intentos), y métodos de afrontamiento (cutting, alteraciones en la conducta alimentaria, consumo de sustancias, entre otros).
La aplicación del instrumento se realizó una vez concluida su consulta psiquiátrica habitual, dentro del consultorio médico para asegurar privacidad y confidencialidad, con una duración aproximada de 10 a 15 minutos.
Procedimiento: Se realizó un estudió observacional, analítico, transversal y prospectivo. Se obtuvo la aprobación por el Comité de Etica e Investigación en Salud 3101 del Hospital General Regional de Orizaba No. 1, con el número de registro R-2022-3101-119, posteriormente se llevó a cabo la recolección de datos se llevó a cabo en el Hospital General Regional de Orizaba No. 1 (IMSS) durante marzo y julio del 2023.
Las posibles participantes fueron invitadas al estudio al finalizar su consulta médica habitual. Aquellas mujeres que aceptaron participar en el estudio firmaron un consentimiento informado elaborado conforme a las disposiciones éticas nacionales e internacionales para la investigación médica en seres humanos. Posteriormente se aplicó la hoja de recolección de datos previamente validada, todo esto dentro del consultorio médico para asegurar su privacidad y confidencialidad.
Análisis de datos: Los datos obtenidos se registraron en una base de datos anónima, elaborada específicamente para este estudio de forma electrónica en Microsoft Excel de acuerdo a los recursos del hospital. Se utilizó estadística descriptiva, se calcularon frecuencias y porcentajes para las características sociodemográficas, los tipos de violencia y las conductas suicidas. También se realizó prueba de Chi cuadrada para explorar la asociación entre las variables de violencia de pareja y la presencia de intentos suicidas.
RESULTADOS
La muestra final estuvo constituida por 108 mujeres con diagnóstico de TLP, con edades de entre 18 y 45 años. Las características sociodemográficas principales fueron que la mayoría pertenecía al grupo de edad de 21 a 25 años (23.15%), eran solteras (64.81%), con una escolaridad de nivel medio superior (45.37%) y tenían un trabajo formal (62.96%). El tipo de familia más frecuente es la familia nuclear con un total de 53 pacientes (48.89%). (Ver Anexo 1)
Métodos de afrontamiento:
Se evaluaron los métodos de afrontamiento utilizados por las pacientes, encontrando que 83 de ellas (76.85%) han utilizado alguno, siendo el más frecuente el cutting por 35 de las participantes (32.41%). El segundo método más frecuente fueron los trastornos alimenticios en 21 de las pacientes (19.44%), seguido del consumo de sustancias por 18 de ellas (16.67%). Del total, 25 de las participantes negaron utilizar algún método de los propuestos para aliviar sus síntomas. (Ver Anexo 2).
Violencia en la infancia y por otros agresores:
El 68.89% de las participantes refirió haber experimentado violencia por parte de sus padres, siendo el tip más común la violencia psicológica. A su vez, el 54.44% de las participantes reportaron antecedente de violencia ejercida por otros agresores, diferentes a sus padres o pareja.
Violencia de pareja
Del total de participantes, 66 mujeres (61.11%) reportaron haber vivido violencia por parte de su pareja. Entre ellas, los tipos de violencia más frecuente fueron (Ver Anexo 3):
- Física: 32 casos (29.63%).
- Psicológica: 19 casos (17.59%).
- Sexual: 15 casos (13.89%).
Intentos suicidas:
Un total de 78 mujeres (72.22%) mencionó haber tenido al menos un intento suicida a lo largo de su vida. De ellas, 47 (60%) reportaron más de tres intentos, mientras que 31 (40%) menos de tres.
Asociación entre violencia de pareja e intentos suicidas
Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre el antecedente de violencia de pareja e intentos suicidas. (Ver Anexo 4).
Entre las 66 mujeres que reportaron violencia de pareja, 56 (83.54%) habían tenido intentos suicidas.
Entre las 42 mujeres que no reportaron violencia de pareja, 22 (52.38%) refirieron intentos suicidas.
La prueba de Chi cuadrada mostró: χ² = 13.47, p < 0.001, lo cual indica una asociación estadísticamente significativa entre ambas variables.
DISCUSIÓN
Esta investigación tuvo como objetivo identificar los antecedentes de violencia en mujeres con diagnóstico de Trastorno Límite de Personalidad, así como la asociación de violencia de pareja con los intentos suicidas. También se exploraron los diferentes métodos de afrontamiento que utilizan las mujeres ante los síntomas propios del TLP.
ANTECEDENTES DE VIOLENCIA:
En nuestra investigación el 68.89% de las pacientes reportó haber vivido violencia en la infancia por parte de sus padres, siendo la psicológico el tipo más frecuente, lo cual coincide con lo encontrado en otras investigaciones (Yuan et al., 2023) donde se menciona que que el maltrato emocional se asoció de manera significativa (p = 0.05) con la presencia de características de TLP15.
También se ha identificado que las personas con antecedentes de abuso o negligencia en la infancia se asocian con niveles elevados de síntomas de TLP (Johnson et al., 1999). Esto se relaciona con el antecedente de maltrato infantil que encontramos en nuestra investigación, donde la mayoría de las participantes refirió tener este antecedente16.
Existe evidencia de que el maltrato infantil incrementa significativamente el riesgo de sufrir violencia de pareja en la vida adulta, estimando que las mujeres con antecedentes de abuso o negligencia en la infancia tienen entre dos y cinco veces mayor probabilidad de experimentar relaciones violentas posteriormente (Herrero et al., 2018). Lo anterior es congruente con lo encontrado en nuestra investigación, ya que se encontró que el 68.89% de las pacientes fueron receptoras de maltrato infantil, y un 61.11% vivieron violencia de pareja en la edad adulta17.
MÉTODOS DE AFRONTAMIENTO:
Las conductas de autolesión son otra característica del TLP, las cuales fueron evaluadas en nuestra investigación dentro del apartado de métodos de afrontamiento. Se han realizado estudios donde se porta que las pacientes con TLP realizan con mayor frecuencia autolesiones no suicidas que población sana (Schmidt et al., 2023), siendo congruente con lo encontrado en el presente estudio donde el cutting fue el método de afrontamiento mayormente utilizado18.
Nuestros resultados arrojaron que el cutting es el método más utilizado con un 32.41%, siendo congruente con lo reportado en otros estudios, donde el 48.7% de los participantes reportaron antecedentes de autolesiones no suicida (Soloff PH, Chiappetta L, 2018) y en otros se mencionan antecedentes de autolesiones no suicidas en el 35.8% de los participantes (Alberdi-Páramo et al., 2023)19,20.
Otros métodos de afrontamiento evaluados fueron el consumo de sustancias, el cual también se ha visto presente en las pacientes con TLP. Si bien en nuestra investigación no se indagó el uso especifico de alguna sustancia, como generalidad se encontró que el 16.67% de las pacientes las ha utilizado, lo que coincide con otras investigaciones de muestras similares (n=126) donde 34.1% presentó al menos un diagnóstico de abuso de sustancias (Nabel et al., 2025)21.
El tercer método de afrontamiento más frecuente por las pacientes encontrado en nuestra investigación, fueron las alteraciones en la conducta alimentaria, registrándose un 19.44% de las participantes, siendo consistente con investigaciones internacionales (Khosravi, 2020) donde se encontró una prevalencia del 65.4% (n=72) de trastornos alimentarios en pacientes con TLP22.
COMPORTAMIENTO SUICIDA:
El comportamiento suicida es uno de los criterios diagnósticos para el Trastorno Límite de Personalidad, por ello, también fue evaluado en esta investigación, encontrando que del total de las pacientes el 72.2% ha tenido al menos un intento suicida en su vida. Esto es congruente con investigaciones estadounidenses (Soloff PH. y Chiappetta L., 2018), donde mencionan que el 83.1% de los sujetos participantes presentan antecedentes de intento suicida. 38 y con otros estudios de muestras similares donde, de los 134 pacientes, 104 (77,6%) tenían antecedentes de al menos un intento suicida (Alberdi-Páramo 2023)19,20.
Nuestros resultados arrojaron que, de las pacientes con antecedentes de intentos suicidas, el 60% lo ha hecho en más de tres ocasiones, lo cual coincide con lo reportado por otros autores quienes encontraron que las pacientes con TLP realizarán en promedio 3 intentos de suicidio a lo largo de su vida (Paris, 2019) y en otros reportaron una media de 3.2 intentos suicidas por persona (Soloff y Chiapetta, 2018)19.
VIOLENCIA DE PAREJA E INTENTOS SUICIDAS:
Respecto a la violencia de pareja, el 61.11% de las participantes mencionaron este antecedente, lo cual es congruente con lo reportado en otros estudios (Valero et al., 2025), donde se reporta que el 64.4% (n=99) del total cuenta con el antecedente de violencia por parte de su pareja23.
En nuestra investigación, la violencia de pareja se asoció de manera significativa con una mayor frecuencia de intentos suicidas, siendo similar a estudios internacionales donde se menciona que la violencia de pareja triplica la probabilidad anual de tener un intento suicida y además que casi la mitad de las personas que intentaron suicidarse en el último año (49.7%) habían experimentado violencia de pareja (McManus et al, 2022)24.
Este estudio cuenta con algunas limitaciones que deben ser consideradas. En primer lugar, se trata de un estudio transversal, lo cual impide establecer relaciones causales entre la exposición a violencia y conducta suicida; las investigaciones futuras podrían utilizar diseos longitudinales en búsqueda de dicha asociación. Además, el muestreo por conveniencia dificulta la generalización de los resultados, por lo que en próximas investigaciones se podrían utilizar muestras más grandes y con un muestreo probabilístico mejor definido. Otra limitación a considerar es que la recolección de datos está basada en autorreportes sobre experiencias propias de las pacientes, lo cual podría estar sujeto a errores de memoria o cambio en la percepción de las mismas.
A pesar de estas limitaciones, los resultados aportan información valiosa sobre los antecedentes de violencia en las mujeres con TLP, así como la relación que existe entre la violencia de pareja y la conducta suicida en esta población, abriendo diversas áreas de oportunidad para futuras investigaciones.
Los resultados de este estudio muestran que las mujeres con TLP presentan un alto porcentaje de antecedentes de violencia tanto en la infancia como en la etapa adulta, y que estas experiencias se relacionan con una mayor probabilidad de comportamiento suicida. En particular, la violencia de pareja se asoció de manera significativa con la presencia de intentos suicidas, lo cual señala su importancia como un antecedente a evaluar en esta población.
Estos hallazgos resaltan la importancia de la evaluación de violencia y riesgo suicida en mujeres con este trastorno, tanto en la atención de salud mental como de salud en general. A su vez, refuerzan la necesidad de intervenciones terapéuticas centradas en trauma y regulación emocional que permitan un mejor manejo de los síntomas en este trastorno. Futuros estudios deberán explorar la relación entre violencia de pareja e intentos suicidas mediante estudios longitudinales, así como considerar la aplicación de intervenciones que ayuden a prevenir la repetición de violencia o la conducta suicida en esta población.
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ANEXOS
Anexo 1. Datos sociodemográficos de las pacientes con diagnóstico Trastorno Límite de Personalidad.
| Edad | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| 16-20 años | 16 | 14.81 |
| 21-25 años | 25 | 23.15 |
| 26-30 años | 20 | 18.52 |
| 31-35 años | 15 | 13.89 |
| 36-40 años | 14 | 12.96 |
| 41-45 años | 18 | 16.67 |
| Escolaridad | ||
| Primaria | 1 | 1.11 |
| Secundaria | 10 | 8.89 |
| Preparatoria | 49 | 45.56 |
| Universidad | 48 | 44.44 |
| Estado civil | ||
| Soltera | 70 | 64.44 |
| Casada | 13 | 12.22 |
| Divorciada | 2 | 2.22 |
| Unión libre | 23 | 21.12 |
| Ocupación | ||
| Trabajo formal | 68 | 63.33 |
| Trabajo informal | 10 | 8.89 |
| Desempleada | 30 | 27.78 |
| Familia | ||
| Nuclear | 53 | 48.89 |
| Seminuclear | 14 | 13.33 |
| Extensa | 29 | 26.67 |
| Extensa compuesta | 12 | 11.11 |
| Los resultados más predominantes en el estudio sociodemográfico fueron los siguientes: edad 21 a 25 años 25 casos (23.15%), estado civil soltera 70 casos (64.44%), escolaridad preparatoria 49 casos (45.56%), ocupación trabajo formal 68 casos (63.33%), n=108 pacientes. | ||
Anexo 2. Métodos de alivio utilizados por las pacientes.
El método de alivio más utilizado por las pacientes fue el cutting con 35 casos (32.41%). (n=108).
Anexo 3. Tipo de violencia ejercido por la pareja sentimental.
66 de las participantes reportaron haber vivido violencia de pareja (61.11%). El tipo de violencia más frecuente fue la física en 32 casos (29.63%), n= 108 pacientes.
Anexo 4. Asociación entre violencia de pareja e intentos suicidas.
x2= 13.47, p=<0.001, n=108


