Artículo monográfico: Chlamydia Trachomatis

14 noviembre 2024

 

AUTORES

  1. Noelia Hernández Lafuente. Enfermera. Zaragoza. Aragón. España.
  2. Lydia Gómez Morante. Enfermera. Zaragoza. Aragón. España.
  3. Alba López Mendieta. Enfermera. Zaragoza. Aragón. España.
  4. Cristina Gracia Piqueras. Enfermera. Zaragoza. Aragón. España.
  5. Raquel Valdovinos Garrido. Enfermera Especialista en Salud Mental. Zaragoza. Aragón. España.

 

RESUMEN

Chlamydia Trachomatis es una bacteria gram-negativa e intracelular, responsable de muchas infecciones de transmisión sexual a nivel mundial. Su carácter asintomático facilita su propagación y representa un gran problema de salud pública. Transmitida principalmente por contacto sexual, también puede pasar de madre a hijo durante el parto, pudiendo causar infecciones urogenitales, oculares, etc… Esta bacteria tiene un ciclo de vida único, alternando entre formas infecciosas y replicativas. Es un parásito intracelular obligado, dependiendo del huésped para la síntesis de ATP. El diagnóstico se realiza mediante pruebas como cultivo celular, PCR, LCR, NAAT y PS60. El tratamiento se basa en antibióticos.

La prevención es clave, mediante exámenes ginecológicos y urológicos, uso de anticonceptivos de barrera y educación sexual.

PALABRAS CLAVE

Chlamydia Trachomatis, infección, prevención, anticonceptivo.

ABSTRACT

Chlamydia trachomatis is a gram-negative, intracellular bacterium responsible for many sexually transmitted infections worldwide. Its asymptomatic nature facilitates its spread, posing a significant public health challenge. Primarily transmitted through sexual contact, it can also be passed from mother to child during childbirth, leading to urogenital and ocular infections, among others. This bacterium has a unique life cycle, alternating between infectious and replicative forms. As an obligate intracellular parasite, it relies on the host for ATP synthesis. Diagnosis is made through tests such as cell culture, PCR, NAAT, and PS60. Treatment is based on antibiotics. Prevention is crucial through regular gynecological and urological exams, use of barrier contraceptives, and sexual education.

KEY WORDS

Chlamydia Trachomatis, infection, prevention, contraceptive.

DESARROLLO DEL TEMA

Chlamydia trachomatis es una bacteria gram-negativa e intracelular, reconocida como uno de los patógenos de transmisión sexual más prevalentes a nivel mundial. Su impacto en la salud pública es considerable, dado que muchas infecciones son asintomáticas, lo que facilita su propagación1.

Es una bacteria pequeña, de forma cocoide u ovalada, que mide entre 0.2 y 0.4 micrómetros de diámetro. Es inmóvil y carece de cilios. Su ciclo de vida es único entre las bacterias, ya que alterna entre dos formas: el cuerpo elemental y el cuerpo reticular. El cuerpo elemental, que es la forma infecciosa, es resistente a condiciones adversas y actúa de manera similar a una espora. Una vez que ingresa a la célula huésped, se convierte en cuerpo reticular, la forma replicativa de la bacteria2.

Son bacterias aerobias, utilizan el glutamato como fuente primaria de carbono complementada por la glucosa-2-oxoglutarato. Su reproducción es por fisión binaria y posee ribosomas similares a los de otras bacterias. También, tienen una membrana externa e interna, además de presentar los dos tipos de ácidos nucleicos (ADN nucleoide Y ARN ribosomas)2.

Asimismo, es un parásito intracelular obligado, lo que implica que no puede replicarse fuera de las células del huésped. Al carecer de actividad metabólica propia, depende completamente del huésped para la síntesis de ATP, lo que la clasifica como un parásito energético. Esta dependencia metabólica, combinada con su diminuto tamaño, condujo inicialmente a su clasificación como un virus2.

El ser humano es el principal reservorio de Chlamydia trachomatis, aunque esta bacteria también puede infectar a ciertos animales, con la excepción de los artrópodos1,2.

Esta bacteria se presenta en diversos serotipos, cada uno vinculado a diferentes manifestaciones clínicas:

  • Serotipos D a K: Provocan infecciones urogenitales, transmitidas sexualmente, como uretritis en hombres y cervicitis en mujeres. También pueden causar conjuntivitis de inclusión e infecciones perinatales.
  • Serotipos L1, L2, L3: Son responsables del linfogranuloma venéreo, una infección que afecta al sistema linfático.
  • Serotipos A, B, Ba, C: Están asociados con el tracoma, una enfermedad ocular que puede desencadenar en ceguera3.

 

En cuanto a los factores de riesgo de contraer chlamydia trachomatis son:

  • Tener múltiples parejas sexuales o iniciar una nueva relación sexual.
  • Edad de 15 a 24 años.
  • Vivir en condiciones socioeconómicas desfavorecidas (por ejemplo, falta de vivienda).
  • Intercambio de sexo por drogas o dinero.
  • Estado civil soltero.
  • Mantener relaciones sexuales sin el uso de métodos anticonceptivos de barrera.
  • Historial de una ETS previa o coinfección actual con otra ETS.
  • Presentar ciertos polimorfismos en citoquinas (variaciones en la secuencia de ADN en cromosomas que afectan la respuesta inmune).
  • Haber sido un hijo adoptado3.

 

El modo de transmisión de esta bacteria es principalmente a través de relaciones sexuales vaginales, orales o anales con una pareja infectada. También puede ser transmitida de forma vertical, de madre a hijo durante el parto. Toda persona sexualmente activa puede ser infectada, entre mayor número de parejas sexuales, mayor riesgo 4.

Por otro lado, esta bacteria se clasifica como una infección silenciosa, ya que la mayoría de afectados no presentan síntomas hasta la 1-3 semana de exposición. Podemos observar distintos síntomas como: en la mujer (cervicitis, uretritis, enfermedad pélvica inflamatoria, endometritis, esterilidad, complicaciones en el embarazo como abortos, partos prematuros…), en el hombre (uretritis, epididimitis, Síndrome de Reiter, esterilidad, linfogranuloma venéreo, artritis reactiva…), en el recién nacido (conjuntivitis neonatal, neumonía…)1,3,4.

Con respecto al diagnóstico, se basa en diversas técnicas, así como: cultivo celular (aunque es el método de referencia, es costoso y difícil de realizar rutinariamente), reacción en cadena de la polimerasa PCR (una técnica de amplificación genética que ofrece alta sensibilidad y especificidad), reacción de ligasa en cadena LCR, amplificación de ácido nucleico NAAT y proteína choque de calor 60 PS60 (detecta genes del organismo en secreciones genitales u orina, proporcionando resultados rápidos)5.

El tratamiento para Chlamydia trachomatis consiste en la administración de antibióticos. Es esencial que tanto la persona infectada como su pareja sexual reciben tratamiento para prevenir la reinfección. Existen también estrategias preventivas para evitar la transmisión. Estas son:

  • Exámenes ginecológicos y urológicos de manera regular, en especial a personas sexualmente activas.
  • Uso de anticonceptivos de barrera, como los preservativos, para disminuir el riesgo de transmisión.
  • Educación sexual, para promover la información sobre los riesgos de la infección y la importancia de la prevención de esta bacteria5,6.

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, la Chlamydia Trachomatis representa un grave problema de salud pública, debido a su alta prevalencia y a la frecuente ausencia de síntomas en las personas infectadas, lo que facilita su propagación sin ser detectada. Su capacidad para infectar a través de diversas formas clínicas, desde infecciones urogenitales hasta enfermedades oculares, destaca la importancia de implementar estrategias efectivas de diagnóstico, tratamiento y prevención con el fin de controlar su propagación y minimizar las complicaciones relacionadas con esta bacteria. Para ello, la educación continua sobre la bacteria y el acceso a servicios de salud adecuados son fundamentales para afrontar la infección por Chlamydia Trachomatis y así poder proteger la salud sexual y reproductiva de los individuos en riesgo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cervantes E. Infecciones causadas por chlamydia trachomatis. Medigraphic Artemisa [internet]. 2009 [Consultado 13 septiembre 2019]; 52 (1):18-22. Disponible en: http://revistas.unam.mx/index.php/rfm/article/viewFile/14757/14057
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  4. Pacheco J. Infección por chlamydia trachomatis. Ginecol Obstet. Perú [internet]. 1999 [Consultado 13 septiembre 2019]; 45 (3): 159-66. Disponible en: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/ginecologia/vol_45n3/infeccion.htm
  5. Urbina M.T, Medina R, Muñoz G, Sánchez V, Benjamín I, Lerner J. Infección por chlamydia trachomatis. Rev Obstet Ginecol Venez [internet]. 2010 [Consultado 13 septiembre 2019]; 70 (2): 90-96. Disponible en:https://www.researchgate.net/profile/Maria-Urbina-2/publication/262651518_Infeccion_por_Chlamydia_trachomatis/links/53da2fd60cf2a19eee882b69/Infeccion-por-Chlamydia-trachomatis.pdf
  6. Rours I, Hammerschlag M.R, Ott A, De Faber T, Verbrugh H.A, Groot R, et al. Chlamydia trachomatis as a cause of Neonatal Conjunctivitis in Dutch Infants. Pediatrics [internet]. 2008 [Consultado 13 septiembre 2019]; 121 (2): 321-6. Disponible en: http://pediatrics.aappublications.org/content/121/2/e321.short

 

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