Artículo monográfico. Manejo de catéter venoso central en pacientes con enfermedad renal crónica en tratamiento con hemodiálisis

5 marzo 2025

 

AUTORES

  1. Yésica Sánchez Bertola. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.
  2. Mónica Carmen Pérez Quero. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.
  3. Ana Isabel Molina López. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.
  4. Irene Galindo González. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.
  5. Paula Ameneiro Alonso. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.
  6. Raquel Arilla Peralta. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca, España.

 

RESUMEN

El uso de catéteres centrales es fundamental en el tratamiento de pacientes con insuficiencia renal que requieren hemodiálisis.

Este artículo monográfico examina la relevancia de un manejo adecuado de estos dispositivos, así como las complicaciones que pueden surgir y las prácticas recomendadas para su cuidado.

Nuestro objetivo se centra en identificar las complicaciones más frecuentes asociadas al uso de este tipo de acceso vascular y describir las pautas de mantenimiento mediante técnicas de enfermería adecuadas que optimicen el cuidado del paciente y ayudan a prevenir las anteriormente nombradas complicaciones.

Se realizó una revisión bibliográfica, incluyendo estudios, guías clínicas, protocolos y artículos referentes al tema, citando los más relevantes para este artículo monográfico en nuestra bibliografía.

PALABRAS CLAVE

Catéter venoso central, enfermería, hemodiálisis, infección.

ABSTRACT

The use of central catheters is essential in the treatment of patients with renal failure who require hemodialysis.

This monographic article examines the relevance of proper handling of these devices, as well as the complications that may arise and recommended practices for their care.

Our objective focuses on identifying the most frequent complications associated with the use of this type of vascular access and describing maintenance guidelines using appropriate nursing techniques that optimize patient care and help prevent the aforementioned complications.

A bibliographic review was carried out, including studies, clinical guidelines, protocols and articles referring to the topic, citing the most relevant for this monographic article in our bibliography.

KEY WORDS

Central venous catheter, nursing, hemodialysis, infection.

DESARROLLO DEL TEMA

La hemodiálisis es una técnica de depuración extracorpórea de la sangre que suple parcialmente las funciones renales de excretar agua y solutos y de regular el equilibrio ácido-base y electrolitos. No suple las funciones endocrinas, ni metabólicas renales. Consiste en interponer entre dos compartimentos líquidos (sangre y líquido de diálisis) una membrana semipermeable, para lo que se utiliza un filtro o dializador.

Desde el inicio de las técnicas de tratamiento renal sustitutivo(TRS) mediante hemodiálisis (HD) el número de pacientes que precisan este tratamiento ha ido aumentando progresivamente hasta situarse actualmente en torno a 1.000 pacientes por millón de población.

El acceso vascular adecuado es imprescindible para el tratamiento renal sustitutivo mediante hemodiálisis.

El acceso vascular perfecto no existe, pero el que más se aproxima es la FAVI radio-cefálica, sin embargo, cuando no ha sido posible realizar una FAVI autóloga o protésica o cuando sea necesario iniciar tratamiento renal sustitutivo sin disponer de otro acceso, se considerará la implantación de un catéter venoso central.

La localización más habitual de la inserción de los catéteres venosos centrales es la vena yugular interna, siendo su principal desventaja la fijación a piel y la limitación de la movilidad del cuello.

Hay que tener en cuenta que su tasa de supervivencia es más baja, la eficacia para administrar la dosis de hemodiálisis es menor y tienen un alto riesgo de infección.

Por todo ello, por parte del personal de enfermería es crucial el manejo y el mantenimiento adecuado de este tipo de catéter, que no dista en exceso del resto los catéteres centrales, con la peculiaridad del uso que se va a hacer del mismo y de la frecuencia de las sesiones de HD que ha de recibir el paciente, existiendo protocolos estandarizados para su uso y posterior heparinización.

El espectacular aumento en el uso de catéteres de acceso venoso central y el rol de la enfermera en cuanto a su cuidado, hace que este tema sea de especial interés para nuestro desarrollo profesional. Entre las complicaciones más preocupantes asociadas al manejo del acceso venoso central se encuentra la infección relacionada con el catéter (IACVC), cuya tasa de mortalidad atribuida es de 10-20%, incrementando además la morbilidad y el tiempo de hospitalización1.

Otra complicación que se presenta en este tipo de catéteres es la obstrucción del mismo o la aparición de trombosis, por lo que el mantenimiento y la correcta heparinización del mismo son fundamentales para evitar su aparición.

El aspecto que prima en la mayoría de los resultados y discusiones de las revisiones sistemáticas de distintos autores, como parte fundamental para disminuir las complicaciones asociadas a la inserción, manejo y mantenimiento del catéter además de evitar la colonización y/o bacteriemia relacionada con el mismo (IACVC), es el entrenamiento del personal de enfermería2.

Puntos clave en el manejo de catéteres venosos centrales:

El manejo de un catéter central debe realizarse siempre mediante técnica estéril.

Debemos de aplicar antiséptico en la puerta de entrada del CVC antes de proceder a su manipulación, con el fin de prevenir la colonización e infección del catéter. El antiséptico recomendado es clorhexidina al 0,5% en solución alcohólica.

Se utilizará una jeringa de 10 ml con suero fisiológico estéril para el lavado del catéter antes y después de manipularlo, con el fin de ejercer una presión positiva y evitar así que no haya un retroceso de sangre y posibles depósitos de fibrina a la luz del catéter.

Para proteger la entrada del CVC se recomienda el uso de un apósito de poliuretano transparente semipermeable. Este apósito no disminuye la tasa de colonización del catéter comparado con los apósitos convencionales, la única ventaja que presentan es que puede observarse el punto de punción, siendo más visible una posible tromboflebitis. Estos apósitos deben cambiarse cada siete días o cada vez que sea necesario por deterioro del mismo. En el caso de usar apósitos convencionales, estos se cambiarán después de cada sesión de hemodiálisis o como máximo cada 48h.

Se debe utilizar heparina sódica en monodosis de 3 o 5 ml para mantener la permeabilidad del catéter y prevenir el riesgo de infección y trombosis. Se recomienda el sellado de catéteres con citrato sódico como alternativa al sellado con heparina sódica.

Utilizar la instilación de antibióticos sólo en pacientes que tengan en su historial múltiples episodios de bacteriemia asociada al catéter, a pesar de haberse utilizado las máximas barreras antisépticas posibles

En caso de que exista una oclusión total del catéter, se recomienda administrar 5.000 U/ml de uroquinasa o bien 2 mg de activador del plasminógeno.

Antes de administrar cualquier tipo de anticoagulante por sospecha de obstrucción, debemos asegurarnos que la obstrucción no se debe a un mal posicionamiento de la punta del catéter, que no permita la aspiración de sangre.

Se recomienda reducir la manipulación del catéter siempre que sea posible, como estrategia para la reducción de infección asociada al catéter, por lo que, dicha manipulación se centrará únicamente al uso del catéter para el tratamiento en hemodiálisis, para el resto de necesidades que pueda tener el paciente (administración de medicación, extracción de sangre, etc.) se utilizará otro acceso venoso, siendo el manejo del catéter venoso central, insertado con el fin del tratamiento del tratamiento renal sustitutivo, casi exclusivo del personal de enfermería del servicio de hemodiálisis3.

 

CONCLUSIONES

El manejo del catéter venoso central para el tratamiento del tratamiento renal sustitutivo no dista en exceso del manejo de otros catéteres venosos centrales, aunque sí que consta de algunas peculiaridades dado el fin de su inserción.

Es un catéter de casi manejo exclusivo por parte del personal de enfermería de HD, por lo que el punto clave para la prevención de complicaciones es el entrenamiento de dicho personal.

Una posible infección del catéter aumenta la morbilidad-mortalidad en torno a un 10%-20% además del consiguiente ingreso hospitalario para tratarla, aumentando costes y provocando incomodidad y complicaciones en el paciente.

La obstrucción del catéter o la aparición de trombosis es otra complicación que debemos prevenir ya que, además de provocar ingreso hospitalario, puede provocar la imposibilidad de realizar el tratamiento renal sustitutivo poniendo en serio peligro la vida del paciente.

Además de los protocolos generales de manejo de catéter central, en cada servicio de hemodiálisis existen protocolos específicos para el manejo de estos catéteres centrados en temas de prevención de infección, heparinización e instilación de antibioterapia en el caso de que suceda la infección.

El personal de enfermería está lo suficientemente formado para prevenir estas complicaciones, aun así, tratándose el área de hemodiálisis de un servicio especial, se necesitan conocimientos más concretos por el uso que daremos a este tipo de catéter venoso central.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Barba-Vélez A., Orcharan-Corcuera Accesos vasculares para hemodiálisis. GACETA MÉDICA DE BILBAO. 2011;108(3): 63-65.
  2. Brenner F. P, Bugedo T. G, Calleja R. D, Del Valle M. G, Fica C. A, Gómez O. ME, et al. Prevención de infecciones asociadas a catéteres vasculares centrales. REVINF. 2003;20(1):51- 69
  3. Soria-Carrión GM. Cuidados de enfermería para la inserción y mantenimiento del catéter venoso central. [Facultad de ciencias de la salud]: Universidad de Jaén; 2014.

 

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