AUTORES
- Fernando Borniquel Agudo. Enfermero Especialista en Obstetricia y Ginecología HCU Lozano Blesa, Zaragoza.
- Mercedes Aso de Guzmán. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología HCU Lozano Blesa, Zaragoza.
- Laura Ibarra Mingote. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología HCU Lozano Blesa, Zaragoza.
- Olga Morales Berges. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología Matrona HCU Lozano Blesa, Zaragoza.
- Irene Ridruejo Martinez. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología Matrona HCU Lozano Blesa, Zaragoza.
- Yaiza Motrel Ferreruela. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología Matrona HU San Jorge, Huesca.
RESUMEN
La patología adquirida del pie engloba un gran número de deformidades que abarcan desde el retropié hasta el antepié, incluyendo las deformidades de los dedos. Muchos de estos problemas son idiopáticos, con alguna carga genética y herencia familiar, e incluso están generados por patologías presentes al nacimiento pero que se ponen de manifiesto durante el desarrollo según van causando una alteración de la forma normal del pie del niño. Son un importante motivo de consulta, tanto en atención primaria, como en la consulta del especialista en ortopedia infantil. Si bien muchas de ellas son asintomáticas y se pueden considerar variantes de la normalidad, otras causarán dolor y limitación de la actividad diaria del paciente, así como problemas con el calzado. Por esto, es importante conocer esta patología, saber diagnosticarla y ofrecer el tratamiento conservador, ortésico o eventualmente quirúrgico, más adecuado.
PALABRAS CLAVE
Pie, plano, deformidad, dolor.
ABSTRACT
Acquired foot pathology encompasses a large number of deformities ranging from the retropetoe to the forefoot, including the deformities of the toes. Many of these problems are idiopathic, with some genetic load and family heritage, and are even generated by pathologies present at birth but that become evident during development as they cause an alteration of the normal shape of the child’s foot. They are an important reason for consultation, both in primary care, and in the consultation of the child orthopedist. While many of them are asymptomatic and can be considered variants of normality, others will cause pain and limitation of the patient’s daily activity, as well as problems with footwear. For this reason, it is important to know this pathology, to know how to diagnose it and to offer the most appropriate conservative, orthotic or possibly surgical treatment.
KEY WORDS
Foot, flat, deformity, pain.
DESARROLLO DEL TEMA
El pie plano se define como una pérdida de la altura normal del arco interno del pie, asociado a una deformidad en valgo del retropié. A esta deformidad primaria se pueden asociar: abducto del mediopié, supinación del antepié o acortamiento del tríceps sural.
El astrágalo se encuentra caído en flexión plantar, aducción y medialización lo que genera una valguización del talón. El mediopié se encuentra abducido en los grados severos a través de la articulación talonavicular lo que genera un acortamiento relativo de la columna externa del pie. El antepié se supina para compensar la deformidad y poder hacer plantígrado el pie, deformidad que puede hacerse rígida manteniéndose una supinación del antepié cuando corregimos manualmente el talón hasta posición neutra. El tríceps sural se encuentra acortado, pero no está claro si se debe al mantenimiento de la deformidad (acortamiento secundario) o si por el contrario existe un acortamiento primario que favorece la deformidad2.
Todas estas deformidades pueden ser flexibles o rígidas, dolorosas o asintomáticas. Surge así una primera clasificación del pie plano:
- Pie plano flexible: es reductible es descarga, con maniobras activas y pasivas y es plano en carga. Puede ser sintomático o no.
- Pie plano rígido: es plano en carga y no reductible con ninguna maniobra pasiva o activa. Incluye las coaliciones tarsianas. En este apartado se incluyen también el astrágalo vertical congénito que se verá en el tema de deformidades congénitas del pie.
CAUSAS:
El pie plano en niños puede ser de origen congénito o adquirido. Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Genética: La predisposición hereditaria juega un papel importante; si uno o ambos padres tienen pie plano, es probable que el niño también lo tenga.
- Desarrollo normal: En muchos niños, los arcos plantares no están desarrollados al nacer y se forman con el tiempo, generalmente alrededor de los 5 años.
- Ligamentos laxos: Los niños tienden a tener ligamentos más flexibles, lo que puede resultar en una menor formación del arco.
- Condiciones neuromusculares: Trastornos como la parálisis cerebral o la distrofia muscular pueden influir en la estructura del pie.
- Obesidad: El exceso de peso puede ejercer una presión adicional sobre los pies, contribuyendo a la aplanación del arco3,5.
SÍNTOMAS:
Muchos niños con pie plano no presentan síntomas y la condición se detecta de manera incidental. Sin embargo, cuando los síntomas están presentes, pueden incluir:
- Dolor en los pies: Especialmente en el área del arco y el talón.
- Fatiga: Cansancio en los pies y piernas después de realizar actividades físicas.
- Problemas para caminar o correr: Los niños pueden evitar ciertas actividades debido a molestias.
- Desgaste desigual del calzado: El calzado puede mostrar un desgaste inusual, especialmente en la zona interna.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico del pie plano infantil generalmente comienza con una evaluación física. El médico observará el pie del niño mientras está de pie y camina. En algunos casos, se pueden requerir pruebas adicionales, como5:
- Radiografías: Para observar la estructura ósea del pie y descartar otras anomalías.
En casos de pie plano flexible asintomáticos no está justificado el estudio radiológico. En los casos sintomáticos solicitaremos radiografías dorsoplantar y lateral de ambos pies en carga. Pueden solicitarse radiografías anteroposterior de tobillos en carga y telemetrías de miembros inferiores en bipedestación en caso de sospecha de genu valgo severo o para descartar un valgo a nivel del tobillo.
- Radiografía dorsoplantar en carga: aumento de la divergencia astrágalo calcánea (aumento del ángulo astrágalo calcáneo o de Kite, normal hasta 25º-30º) con un astrágalo orientado en abducción. Ruptura de la línea que une los ejes del astrágalo y del primer metatarsiano. También podemos encontrar anomalías como un escafoides accesorio que puede favorecer el pie plano por una inserción anómala del tibial posterior o generar dolor con el calzado.
– Radiografía lateral en carga: Caída del astrágalo en flexión plantar con un aumento del ángulo de Costa Bartani (valores normales de 125º-135º). Ruptura de la línea que une el eje del astrágalo con el del primer metatarsiano, con ángulo abierto dorsalmente (ángulo de Meary, con valores normales de 0º), que muestra el lugar de hundimiento del arco plantar.
- Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC): Si se sospechan problemas estructurales o neurológicos subyacentes.
TRATAMIENTO:
Hasta los 4 años de edad explicaremos a los padres que se trata de la forma normal del pie y que no precisa de ningún cuidado especial3.
En los casos asintomáticos el tratamiento será la observación sin limitar ninguna actividad recreacional o deportiva ni necesidad de ortesis y tranquilizando a los padres y recomendando deambular descalzo, por terreno irregular y ejercicios de puntillas para potenciar la musculatura del arco interno. Recomendaremos calzado cómodo de serie. En los casos sintomáticos las opciones de tratamiento incluyen3,6:
- Plantillas ortopédicas: Estas plantillas pueden proporcionar soporte al arco y aliviar el dolor. Es importante explicar a los padres que la finalidad de las ortesis es ayudar a posicionar el pie durante la marcha para evitar los síntomas, evitar el desgaste excesivo del calzado en casos severos y que no contribuye, como han demostrado muchos estudios, al desarrollo del arco plantar, por lo que cuando no lleve las plantillas el pie tendrá la misma deformidad. La ortesis debe ser semirrígida (nunca rígida) con corrección del varo de retropié y soporte de arco interno con eventuales cuñas pronadoras del antepié
- Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento: Actividades diseñadas para fortalecer los músculos del pie y mejorar la flexibilidad.
- Calzado adecuado: Uso de zapatos que ofrezcan un buen soporte del arco.
- Fisioterapia: Puede ser necesaria en casos más complejos para mejorar la función del pie.
- Cirugía: Raramente necesaria, se considera sólo en casos severos que no responden a otros tratamientos1,5.
PRONÓSTICO:
La mayoría de pies planos son asintomáticos y el motivo de consulta será la deformidad que preocupa a los padres o es evidenciada en revisiones escolares. También pueden consultar por desgaste asimétrico del calzado. En un 10% el motivo de consulta será dolor localizado en el arco interno del pie, que limita la deambulación o la actividad deportiva. Otras veces se refiere como cansancio en los pies que obliga a descansar3.
El pronóstico para los niños con pie plano es generalmente favorable. Muchos niños superan la condición sin necesidad de intervención médica significativa. En aquellos que requieren tratamiento, las opciones no invasivas suelen ser efectivas para aliviar los síntomas y mejorar la función del pie.
CONCLUSIONES
Todos los niños hasta los 3-4 años de edad tienen un pie plano fisiológico con un aumento de la grasa plantar medial. A partir de esta edad comienza a desarrollarse el arco plantar (se pierde la grasa subcutánea, disminuye la laxitud cápsulo-ligamentosa y aumenta la potencia muscular) que puede no hacerse evidente hasta los 10 años. A partir de esta edad puede que el arco plantar no se forme, permaneciendo el pie plano, lo cual no significa que sea patológico ya que de no ser sintomático muchos autores consideran el pie plano flexible como una variante de la normalidad, sin estar claro que precise corrección ni que suponga ninguna limitación en el pie adulto4,6.
El pie plano infantil es una condición común y generalmente benigna. La mayoría de los niños desarrollan arcos plantares normales con el tiempo. Sin embargo, es importante que los padres y cuidadores observen cualquier signo de dolor o incomodidad en los pies del niño y busquen evaluación médica si es necesario2. Con una atención adecuada, la mayoría de los niños con pie plano pueden llevar una vida activa y sin limitaciones significativas.
BIBLIOGRAFÍA
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